domingo, 28 de octubre de 2018

EL PLACER DE SERVIR


EL PLACER DE SERVIR


Gabriela Mistral
(Lucila Godoy Alcayaga)


  
“Toda la naturaleza es un anhelo de servicio;
sirve la nube, sirve el aire, sirve el surco.
Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú;
donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú;
donde haya un esfuerzo que todos esquiven, acéptalo tú.

Sé el que aparte la piedra del camino,
sé el que aparte el odio entre los corazones
y las dificultades del problema.

Existe la alegría de ser sano y de ser justo;
pero hay, sobre todo, la hermosa,
la inmensa alegría de servir.

¡Qué triste sería el mundo
si todo en él estuviera hecho,
si no hubiera rosal que plantar,
una empresa que acometer!

Que no te atraigan solamente los trabajos fáciles:
¡Es tan bello hacer lo que otros esquivan!

Pero no caigas en el error
de que sólo se hace mérito con los grandes trabajos;
hay pequeños servicios que son buenos servicios:
Adornar una mesa, ordenar unos libros, peinar una niña.
Aquél es el que critica, éste es el que destruye,
sé tú el que sirve.

El servir no es una faena de seres inferiores.
Dios, que da el fruto y la luz, sirve.
Pudiera llamársele así: El que sirve.
Y tiene sus ojos fijos en nuestras manos y nos pregunta cada día: ¿Serviste hoy? ¿A quién?
¿Al árbol? ¿A tu amigo? ¿A tu madre?”.








sábado, 4 de agosto de 2018

UNA ENTREVISTA IMAGINARIA DE 1969, SOBRE LOS JÓVENES Y LA LECTURA




UNA ENTREVISTA IMAGINARIA
DE 1969, SOBRE LOS JÓVENES Y LA LECTURA

©Giuseeppe Isgró C.


Entrevistado imaginario: Roberto Liberti.
Entrevistador: GIC.
FECHA: 17 de Enero de 1969.
Revisión y comentarios del Sr. Jo: 04/08/2008.

Cursaba el tercer año de bachillerado, en el Liceo Tomás Alfaro Calatraba, en la ciudad de Puerto La Cruz, Venezuela, reconocido como uno de los mejores de la zona Nor-oriental del país, con instalaciones, para la época realmente excelentes, en el Sector Los Cocos, adyacente al Paseo Colón, frente a la Bahía de Pozuelo, una de las más hermosas. El Liceo T.A.C., tenía, con seguridad, el mejor cuerpo de profesores, de la época. El facilitador de la Materia, el Castellano, era el Profesor Ramón Rodríguez Bello. Su oratoria, es una de las mejores que he tenido ocasión de admirar a lo largo de mi vida; el dominio del tema, realmente profundo, le imprimía, a sus clases, un carácter magistral. Era un auténtico aprendizaje integral, en cada una de sus clases. Sentado, como siempre ha sido mi costumbre, en primera fila, no perdía ni una palabra de la exposición. Por esa época, por los constantes ejercicios que practicaba sobre la atención plena, era capaz de repetir una clase, virtualmente completa, si el profesor lo hubiese solicitado, como, en efectos, una noche lo hizo el profesor de biología, cuando me pidió que le repitiese una clase sobre la anatomía del Saltamonte, que acababa de terminar.
Eran las vacaciones de diciembre, en 1968, y el prof. Rodríguez Bello encargó como tarea vacacional decembrina, un extenso trabajo sobre diversos temas del pensum, que me ocupó, desarrollarlo, un cuaderno completo, que siempre he conservado, por alguna razón. A lo largo de los años, en varias ocasiones, al topármelo, al hurgar en mi archivo antiguo, lo he vuelto a releer, con cierta emoción. Quizá porque me hace conocer mejor a aquel joven, que uno era, más de cerca. Al releer sus pensamientos, la forma de la caligrafía, el estilo de su prosa, el alcance de los enfoques, lo que ya sabía y lo inmenso más que ignoraba, permite vislumbrar los orígenes de dónde se comienza. Eso tiene un valor que solamente con el pasar de los años se aprecia; es una especie de reencuentro consigo mismo. Por eso es tan importante conservar las primeras creaciones del pensamiento, al margen de su mucho o poco valor. Denotan la propia realidad y es importante por sí misma. Esto, porque, con el tiempo, la mente se va centrando en nuevas páginas que la vida nos ofrece, pero, al releer las antiguas nos damos cuenta de que, para llegar a donde nos encontramos, tuvimos por pasar por la escritura de las más antiguas páginas de nuestra vida, que enunciaban las tendencias y los probables caminos que se habrían de recorrer en el futuro.
Por cierto, como un dato de gran interés para mi, en aquella época solía escribir poesías, de las cuales, en 1971 haría una selección, incluyendo unos pocos ensayos, que intitulé El Retorno a la Natura. El insigne locutor de la época, Antonio “Totoño” Lara, en su programa “Atardecer Poético”, a las 6,00 pm., de los domingos, por Radio Puerto La Cruz, con frecuencia recitaba una poesía mía. Recuerdo algunos títulos: Luz, Evolución, Poema a la comprensión, El retorno a la Natura, Las Rosas, Las lagrimas de un Payaso, Poema que la vida escribe, A ti que lento pasas y siempre estás presente, Poema a lo que existir no puede, entre tantos otros.
 Si en el día de hoy ya no escribo poesía, y lo hago en prosa, lo debo al prof. Rodríguez Bello que me orientó, o aconsejó, en este sentido. Ya no dejé de escribir en prosa, y únicamente, en raras ocasiones he escrito poesías, aunque la vena poética, si alguna vez se tuvo, jamás se pierde, ya que, de vez en cuando, vuelve a aparecer, o a florecer, en determinado grado.
Ahora, damos comienzo a la entrevista imaginaria, a la cual le hemos añadido, a la respuesta dada a cada pregunta, un comentario del Sr. Jo.
Señor Liberti, -dice GIC-, de antemano agradecemos su aceptación para realizar esta entrevista, pues, su opinión sobre temas de cultura en general –y la lectura como hábito de vida- es de gran interés para un inmenso número de personas.
I. GIC: Sr. Liberti, conocida es la rebeldía de los jóvenes a las normas, usos y costumbres, dogmas sociales arcaicos y atavismos, cuya manifestación tiende a remodelar estructuralmente la sociedad, Cree, usted, pues, que los jóvenes, en esa emancipación se preocupan por aumentar su capacidad cultural por medio de la lectura, o bien mantienen un nivel cultural bajo, o en otras palabras, leen mucho, o poco?
R.L.: Bien, GIC, gracias por su amable invitación; es una pregunta muy interesante la que usted me formula. Los jóvenes actuales, en sus acciones hacia la emancipación de esos dogmas sociales, o atavismos, que imperan en los usos y costumbres arcaicos, que es preciso trascender, y que usted menciona, realmente han demostrado deseos de superación y anhelos de resolver determinadas situaciones sociales, en cada época, y en la nuestra, también. Ya lo decía con acierto José Ingenieros: -“Jóvenes son los que no tienen complicidad con el pasado”. Empero, ese afán de abrir nuevos surcos debe estar imbuido por un ideal definido, de progreso, con anhelos de belleza en el vivir virtuosamente, con prudencia, fortaleza, templanza y prudencia.  Es preciso que “las mayorías”, orienten su preparación cultural por medio de amplias lecturas, subiéndose sobre hombros de gigantes, como decía Isaac Newton. De esta manera, se evita caer problemas análogos, y quizá de mayor magnitud, que aquellos en que incurrían los jóvenes de antaño. Ejemplos de estos jóvenes los tenemos en los hippies. En otras palabras, es preciso desarrollar la afición a la lectura para potenciar la visión del propio porvenir que trasciendan los límites actuales de percepción, comprensión y realización.
Comentario del Sr. Jo, 04 de agosto de 2018: En España, entre los años 2002 y 2006, conocí centenares de personas que se ufanaban que jamás habían leído un libro. Esto ocurrió en mis recorridos por muchísimas poblaciones de Andalucía. Una paradoja, ya que, en la misma Andalucía, conocí incontable número de jóvenes que son auténticos genios y personas de una extensa cultura, gracias a sus hábitos de lectores ávidos. Esto, pese a que muchos de ellos digan que únicamente leen autores españoles y algunos añaden: -“Y unos pocos autores latinoamericanos”, entre ellos, solían citar, invariablemente: Gabriel García Márquez, el más leído, Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Isabel Allende, Ernesto Sábato, y Paulo Coelho. En cambio, pocos conocían a Alfonso Reyes, Amado Nervo, Arturo Uslar Pietri, Andrés Bello, por mencionar solamente unos pocos. Una tarde, un grupo de chavales le afirmaban al Sr. Jo que ellos únicamente leían a autores españoles, y él le preguntó: entonces, Homero, no te pertenece? Conoces a Alfonso X El Sabio? Algunos ignoraban quien era. Un lector que solamente lee autores de un solo país, seguramente, deja de leer la mayoría de los autores que debería conocer de su misma patria, ya que, para esa persona su mundo cultural gira, únicamente, en torno a unos pocos autores, que, en línea general, suelen ser, apenas, un puente, para ascender a otros de mayor envergadura y relieve. Los apegos inhiben la mente para ver en forma más amplía todo el acervo cultural que se encuentra a la disposición de todos, como una herencia patrimonio de la humanidad, y como un derecho y una obligación de leer, o estudiar. Los grandes autores han sido grandes lectores, y sus bibliotecas, superan, con creces, los diez mil volúmenes; caso contrario, su pensamiento jamás habría alcanzado la densidad que les caracteriza. Otro tanto ocurre con los libros de auto-ayuda: se han formado matrices de opiniones adversas hacia los libros de literatura estimulante. Sin embargo, son obras que amplían la visión y los horizontes existenciales. Suelen contener los métodos y las técnicas, el arte y la ciencia del éxito en todo lo que realiza el ser humano. Es preciso, conocer como los demás han superado las pruebas adversas de la vida, para descubrir las grandes oportunidades que ellas contenían en sí mismas, como fuente de experiencia y riqueza. Esto, porque las grandes crisis, además del inherente crecimiento personal que aportan, generan oportunidades de riqueza.
II. GIC: A qué atribuye usted, Sr. Liberti, esa falta de afición a la lectura, en algunas personas, mientras que otras, son ávidas lectoras?
R.L.: Al tener un joven tendencias o actividades que no se corresponden a ideales definidos, su existencia se desarrolla en un estado de inacción mental, estancándose en determinado estado, durante el cual se adormecen las facultades mentales; mientras permanecen adormecidas, la afición de la lectura es muy poca o nula. Sin embargo, quien logra vislumbrar el camino por cuya senda habrá de persistir el resto de su ciclo existencial, desea conocer lo que han logrado sus antecesores, recorriéndolo. Ese interés le motiva a leer biografías de personajes ilustres, las obras de ingenios de grandes triunfadores, científicos, economistas, artistas, pensadores, y tantos otros, para ampliar su propio bagaje y estar preparados para superar cada tramo del camino.
Comentario del Sr. Jo: Dante Alighieri, desde muy joven, leyó los clásicos griegos y latinos, que durante el oscurantismo medioeval se habían olvidado; igualmente hizo Giovanni Boccaccio y Francesco Petrarca, razón por lo cual, al dar nacimiento al Humanismo, en el siglo XIV, en Florencia, contribuyeron a recuperar un legado olvidado, de la cultura clásica, que desembocará en el Renacimiento italiano, en primeras instancias, y que, posteriormente, se extenderá por toda Europa. Dante, se ejercitaba en la traducción de los clásicos; igualmente, otro tanto hizo Marsilio Ficino, que tradujo a Hermes Trismegisto, Platón, Aristóteles, Plotino y tantos otros. La lectura de los clásicos da consistencia al propio pensamiento. Se, observa claramente en Salvatore Guasimodo: su estilo poético cultivado en elevado grado desde muy joven, con la lectura de los clásicos, le imprime, a su pensamiento, amplitud en las ideas y riqueza de contenido con agudeza penetrante en todo aquello en que centra su inteligencia.
III. GIC: Dado a que algunos leen poco, qué consecuencias cree usted que derivan de ello?
R.L.: La lectura es el medio por el cual cualquier persona aumenta su capacidad intelectual y mental, y además adquiere una visión más amplia de la vida. Entre quienes no leen, las ochenta o más millones de células o neuronas que conforman su cerebro, -y los centros direccionales inherentes de su mente-, se atrofian, adormeciéndose las facultades intelectuales, teniendo, por ende, la persona en cuestión, menor capacidad y visión para lograr una superación exitosa en la sociedad en que vive.
Comentario del Sr. Jo: Las lecturas amplias y variadas constituyen ventanas que se abren en un radio de 360 grados, que permite ver lo que existe a nuestro alrededor, es decir: percibirlo, comprenderlo y realizar lo inherente. Es preciso realizar el cultivo del propio ser por medio de la lectura de ensayistas modernos, los poetas contemporáneos de nuestra patria y a nivel mundial, las biografías de los seres trascendentales, que nos colocan en contacto con sus inquietudes, las vicisitudes de la vida que afrontaron y como las transmutaron en fortalezas. Luego, la lectura de las obras de los grandes pensadores de todo país y época, nos inserta en la gran conversación universal, permitiendo que se conozca lo que pensaron las grandes mentes, en toda época y hacia donde tiende el progreso de la humanidad. Ese conocimiento permite tomar las riendas de la propia vida, eligiendo el rumbo, conscientemente, hacia el que queremos orientar la propia existencia y nuestras realizaciones personales. La Odisea, de Homero, la Apología de Sócrates, y el Fedon, de Platón, la Ética y la Poética, de Aristóteles, los Caracteres, de Teofrasto, las Vidas Paralelas, de Plutarco, las Eneadas, de Plotino, los Tratados Morales de Séneca y Cicerón, el Quijote, de Cervantes, los Miserables, de Víctor Hugo, el Libro de los Espíritus, de Allan Kardec, el Manual del Aprendiz, de Aldo Lavagnini, la Incógnita del Hombre, de Alexis Carel, las Crisis Espirituales del Hombre, de Paúl Brunton, las Fuerzas Morales, de José Ingenieros y las leyes del Éxito, de Napoleón Hill, son obras cuyas lecturas transforman vidas.
IV. Cree usted, Sr. Liberti, que en los momentos actuales el índice de jóvenes que leen es superior o inferior, y de qué medios, además, disponen ellos para aumentar sus alcances de lecturas?
R.L.: A raíz de la emancipación de que se hablaba al inicio, y paralelamente a los jóvenes que en los momentos actuales se han constituido en un problema para la sociedad, como son los hippies, los inadaptados juveniles y otros, hay un numeroso grupo de jóvenes con ideales definidos cuyo índice de lectura es muy amplio y supera el de los jóvenes de años anteriores. A este grupo, gradualmente, se adhieren otros, aumentando cada vez más el flujo de los que leen; además, existen hoy en día, muchas oportunidades de estudios antes inexistentes, programas culturales y campañas realizadas por Editoriales cuyo fin principal es poner al alcance de todos libros de reconocidos autores, y esto, pues, permite a todos aumentar sus medios de lecturas.  Además, las exigencias de la sociedad son cada vez mayores, involucrando la necesidad de que los jóvenes lean más: Auto-ayuda, economía, ciencia, psicología, Derecho, los clásicos de toda época y país, la gerencia moderna, el arte, los ensayos de los grandes pensadores, la historia, los clásicos, la poesía, la historia, entre tantos otros temas más.
Comentario del Sr. Jo: Félix Vargas Chacón, en su obra: 40 años en el delito, cuenta como la lectura de Las fuerzas Morales y el Hombre Mediocre, de José Ingenieros, tuvieron la fuerza y la virtud, de ayudarle a rehabilitarse, comenzando a vivir una vida virtuosa. Sin duda, por el nivel de personajes con quien llegó a tratar, en su vida, debía ser poseedor de un Espíritu para nada vulgar, aunque haya transcurrido una vida por sendas inadecuadas. Empero, el mensaje moral de ese gran maestro italo-argentino, José Ingenieros, tuvieron el inmenso influjo de ubicarlo en el recto camino. Incontable número de personas han enriquecido integralmente sus vidas leyendo la obra: Piense y Hágase Rico, de Napoleón Hill, o El Nuevo arte de vivir, o El Poder del pensamiento positivo, de Norman Vincent Peale, o Todo es posible, o Usted puede convertirse en la persona que desea ser, de Robert Schuller, o las Fábulas de Esopo, que transformaron la vida de Abraham Lincoln, o Viaje hacia la Vida, y las fábulas intituladas: Una volta…in qualche luogo…, de Giovanni Mastromonaco, que presentan una enseñanza que habrá de influir en un sinnúmero de jóvenes de generaciones futuras, o Los mandamientos del Abogado, de Eduardo J, Couture, o el Alma de la Toga, de Ángel Osorio, que tanto han inspirado a diversas generaciones de juristas. Simón Bolívar, es un ejemplo vivo de cómo sus tempranas lecturas de Las Vidas Paralelas, de Plutarco, e incontables otras, maduró su pensamiento de estadista a nivel de genio incomparable; José Antonio Páez, desde sus tempranas lecturas, en el libro El método de los Palotes, del prof. Palomares, cuya síntesis de pensamiento esencial de los grandes autores griegos y latinos, entre tantas otras obras, desde la Ilíada y la Odisea, de Homero, como es fácil deducir de su extensa visión y cultura, como lo denota su Autobiografía, clásico continental, son ejemplos vivos de el influjo modelador de la lectura.
V. GIC: Qué podría referirnos usted, Sr. Liberti, de su evolución personal en el campo de la cultura?
R.L.: Al igual que muchos jóvenes, me inicié leyendo suplementos (Comic) y novelas del Oeste americano, en gran cantidad, un promedio de tres diarias, de autores como Marcial La Fuente Estefanía, Zane Grey, C. Torres, Silver Kane, entre tantos otros. Todas ellas tenían algunas características comunes: Héroes profesionales en un ambiente de poca cultura, gente con valores morales acentuados, en un oeste americano donde imperaba de todo, y el reflejo constante de cómo la justicia y el bien, triunfaban siempre, que fueron para mí un buen comienzo para despertar el anhelo, antes de dos años, de leer obras más densas. Luego pasé a leer buenos autores como Alexis Carrel, José Ingenieros, Amado Nervo, Confucio, Paul de Kruif, etc. Sabe quien estimuló en mi el ideal de la cultura, en mayor grado, en los inicios? Una mujer de edad avanzada, aparentemente de poca cultura y humilde, pero de cuya capacidad intelectual guardaría memorable recuerdo en mi mente. Conocía las obras de Amado Nervo ampliamente; siempre recitaba el poema que Nervo escribió a Kempis, de gran influjo motivador; conocía algunos autores teósofos, las obras de Allan Kardec, y una gran experiencia adquirida en la faena diaria de la Universidad de la vida. Era una fuente constante de entusiasmo y optimismo, que solamente se pueden desarrollar alimentando el Espíritu con la lectura de obras de eminentes autores.
Comentario del Sr. Jo: Lo importante es comenzar a leer, dando el primer paso; el gusto y la exigencia se van despertando gradualmente, a medida que se perfecciona y se anhelan manjares más exquisitos. El cuerpo y la mente quieren más de lo que se le da, es un axioma universal. Es como un ascenso a la colina; mientras más se asciende más lejos se ve y se van descubriendo otros autores. De cada autor que agrada, se desea leer todo lo que ha escrito y se van rastreando sus obras. La vida de Benjamín Franklin, su autobiografía y su libro El hombre de bien vivir, ejercieron gran influencia en mi vida desde temprana edad. Ralph Waldo Emerson, Tomás Carlyle, Lao Tse, Confucio, León Denis, H. Anmoreca, Paúl C. Jagot, Hermann Hesse, G. P. Nepomniasky, Sidharta Gautama, Amalia Domingo Soler, Allan Kardec, Madame Blavasky, C. Jinarajadasa, Peter Drucker, Dion de Prusa, Homero, La Bruyere, e incontables otros, fueron siendo mis compañeros en tiempos de ocio creativo, diariamente.
VI.: GIC: En conclusión, qué soluciones o recomendaciones sugeriría usted a los jóvenes de todas las edades, para obtener afición al estudio y éste a su vez logre estimularle al logro de una mayor cultura?
R.L.: Lo más importante, y fundamental, en la vida de toda persona, es la existencia de un ideal: un recto propósito existencial que funja de faro que ilumine el camino y señale el norte de la propia vida, y los demás linderos dentro de los cuales es preciso ceñir los pensamientos, los sentimientos, las palabras y las acciones. Visualizar el ideal es lo primero que los jóvenes precisan hacer; luego, trazarse una meta de acuerdo a ese ideal, que contenga objetivos a corto, mediano, largo y macro plazo. Dado que todo ideal, para su culminación exitosa exige preparación, esa necesidad es la que llevará a los jóvenes a leer más; y como lo que se lee es sobre lo que más agrada, pues armoniza con nuestro ideal, gradualmente va naciendo el amor a la lectura y a una mayor cultura.
Comentario del Sr. Jo: La necesidad abre el camino y el entusiasmo genera el poder para recorrerlo. Es preciso dar el primer paso: La lectura de diez mil libros empieza leyendo el primero; luego es cuestión de hábito. Una vez que se despierta la pasión por la lectura, esa fuerza interior, el anhelo de conocer, activa la voluntad para una búsqueda incansable ya se convertirá en una actividad incesante ad infinitum. Mientras más se lea, más se querrá leer, y más fácil resultará. Con el tiempo, se va siendo más exigente con lo que se lee, y más que cantidad, lo que se anhela es la calidad. Leer pasará a ser como un alimento indispensable cada día; y lo que se lee inducirá a una meditación constante sobre los más diversos temas existenciales, para encontrarle un significado a la vida, una razón de ser a todo. Solo de esta manera se podrá vivir una vida con sentido, conscientemente, con dominio de los sentimientos, con conciencia clara de los valores universales y de las leyes cósmicas que rigen todo, y que se encuentran en la propia conciencia. Al final, lo importante de todo, se aprende a leer en el libro de la vida y a descubrir el sino de los tiempos, el alfa y el omega, la razón y el por qué de todas las cosas esenciales en un universo en eterna expansión creadora, sin límites y estancamiento de ningunas especies. Se aprende a no apegarse a nada, para permitir que fluya, en la propia vida, todo lo que la inteligencia infinita tiene dispuesto que fluya en abundancia en la eterna primavera de la vida.
La conexión con la fuente universal, desde el propio centro vital, permiten leer en la propia conciencia, con el lenguaje de los sentimientos de los valores universales que utiliza el Gran Pedagogo, la Gran Verdad, en el eterno ahora. El maestro es el Creador Universal, la enseñanza: lo sabiduría de los valores universales, que se va escribiendo en el libro de la conciencia con materiales eternos e indestructibles. Nos percataremos, oportunamente, que todo lo poseemos ya, en estado de potencialidad infinita. Solamente nos falta la experiencia para percibirla; las necesidades permiten aflorar el poder creador potencialmente infinito que poseemos, en magnitud equivalentes a las pruebas afrontadas, que a su vez, hará aflorar el conocimiento del qué, del cómo, del quién, del cuándo, del dónde, del cuánto y del por qué. La experiencia es la expresión gradual de la eterna sabiduría, que se manifiesta como aptitud y actitud, como carácter e inteligencia; como conciencia cósmica.
Adelante.


PD: Sr. Jo, es un pseudónimo de Giuseppe Isgró C.

jueves, 19 de julio de 2018

Esopo, le preguntó a Quilón: Qué cosa es dificultosa?



Esopo, le preguntó a Quilón: 
Qué cosa es dificultosa?

©Giuseppe Isgró C.

–“Qué cosa es dificultosa?”, -pregunta Esopo, el fablista, a Quilón, el Lacedemonio, uno de los siete sabios de Grecia-.
 –A lo cual, respondió Quilón: -“En guardar el secreto, emplear bien el ocio y sufrir las injurias”.
1.      -Escudero, -dice Hidalgo-, en esta respuesta, residen tres aspectos de gran interés. El primero, ser reservado tanto sobre lo que se conoce de otras personas que debe ser guardado en secreto, bien sea para no dañar su imagen, o exponerles a la indignación ajena, como por revelar lo que se le confió confidencialmente. Cada uno, de una extensa cadena de chismosos va confiando confidencialmente lo que se le confío en grado 33, y al poco tiempo todo el mundo conoce lo que era un secreto, menos el interesado, las mayoría de las veces.
Luego, la reserva sobre los propios objetivos, propósitos e intenciones. Quien mucho habla poco logra, por la fuerza antagónica de despiertan sus confidencias, inclusive, y en mayor grado, en el propio ámbito familiar.
El tiempo que se pierde en hablar sobre lo que se hará hay que emplearlo en hacerlo, silenciosamente.
De esta manera no se generan resistencias, ni se causan molestias a otros, ya que, por la envidia que aún pudiera existir en muchos seres humanos, dejan de tolerar que otros alcancen éxitos que requieren esfuerzos adicionales que ellos no están dispuestos de llevar a cabo y mucho menos de emular. Es la parte de la naturaleza humana que debe ser depurada en los Espíritus que conforman el común de los seres humanos.
Quien anhela realizar obras de envergadura en su vida, precisa guardar silencio sobre quien es, lo que hace y hacia donde va. Esa reserva le permite pasar desapercibido a la indiscreción humana. A lo sumo, el ejemplo tiene un efecto emulador de las virtudes, y es el mejor maestro, si algo bueno hay que enseñar.
Este secreto a que hace referencia Quilón, puede extenderse al silencio que debe guardar el caballero sobre los favores recibidos de nobles damas, en algunos momentos de flaqueza humana, con algún ser indigno de esa distinción, o por efectos de promesas incumplidas, con las que suelen ilusionarse aún algunas damas, dando fácilmente lo que de esa manera pocas veces se aprecia. Esto por la razón de que, lo que poco cuesta, poco vale.
Es que nadie aprecia lo que tiene hasta que lo pierde, sostiene un antiguo y popular aforismo, de profunda sabiduría.
Igualmente ocurre cuando se hace un favor a alguien. En vez de seguir el precepto de que la mano izquierda ignore lo que haga la derecha, promulga a los cuatro vientos la necesidad que, levemente, o acaso ni siquiera tal cosa hiciera, contribuyera en aliviar en algún grado.  
Por eso Quilón se expresa de esa manera, señalando lo que la naturaleza humana común es proclive en hacer, razón por la cual advierte, explícitamente, la importancia de guardar reserva, prácticamente sobre todo lo que es inherente a la propia persona, excepto en los casos en que determinadas situaciones deben comunicarse a quienes tales cosas podrían afectar, o que, por obligación moral, deben ser comunicadas.
Y mucho menos debe hablarse sobre las eventuales circunstancias sobre las cuales, ocasionalmente pueda atravesarse, ya que será difundida esa información afectando la propia reputación aún después de que la persona haya resuelto la misma, y ella ya ni se acuerda de ella. Esto, por la razón de que los demás podrían sacarle el cuerpo, como se dice en el argot popular, pensando que aún permanece en ella.
O, en el caso de los envidiosos empedernidos cuyo sueño pierden pensando en los éxitos que alcanzará quien, ingenuamente le comunicara sus propósitos de realizar ciertos objetivos.
O, lo que aquellos caballeros ilustres que prometen guardar silencio de lo que en la cámara del medio han visto y oído, y al poco tiempo, por la lengua suelta de la mayoría de ellos, es voz populi entre aquellos que, debiendo asistir a la misma, dejaron de hacerlo, pero que están al tanto de lo que allí ocurre por ese detalle de que la naturaleza humana es poco proclive a guardar secretos. Y eso, a pesar de haber prometido, solemnemente, guardar silencio sobre lo que han visto y oído.
Por último, Escudero, habría que mencionar el caso de aquellos individuos que se vanaglorian por las grandes pruebas por las que atraviesan en la vida, para dársela de importantes, pero que hacen muy poco para salir de ellas con propio esfuerzo y mucha honra.
O, el caso de aquella dama, que debiendo guardar silencio sobre los aprietos temporales por el pudiese pasar el ámbito familiar, los pregona a los cuatro vientos, o entre sus familiares y amigos, y al poco tiempo es voz populi; la gente le saca el cuerpo, y desprestigia la reputación del propio cónyuge u otro miembro de la familia o grupo de trabajo. El silencio es uno de los cuatro símbolos de la Gran Esfinge que exhorta al iniciado a callar, emulando a la naturaleza que silenciosamente realiza su labor.


2. El segundo aspecto, a que se refiere Quilón, es sobre la dificultad de emplear bien el ocio. Esa es la razón por la cual el común de las personas en los lapsos de ocio, los fines de semana, o en días festivos, dedica tanto tiempo a la ingesta de bebidas u otras sustancias nocivas, por cuanto, al no tener hábitos fortalecidos en cultivar un determinado arte, hobby u pasatiempo creativo, y creador, como la lectura, el estudio, la escritura, la pintura, la enseñanza, o el servicio público, como lo hacen los grandes clubes de servicio como el Rotary Club, o el de Leones, o las actividades en una Logia masónica, por mencionar solo algunos ejemplos.
Recordemos que el tiempo de ocio debe ser empleado en el estudio y cultivo de los valores universales –equivalentes a los atributos divinos del Espíritu, en los cuatro reinos naturales-, que conllevan a vivir una vida virtuosa.
3. Por último, Escudero, sobre lo difícil que es sufrir las injurias que podrían ser de múltiples variantes.
El hombre de bien conserva la serenidad en todo tiempo y ocasión por la tranquilidad de su conciencia.
Tiene una amplia visión de las cosas, y no sólo percibe con realismo las cosas como son, sino que las comprende, y actúa en consecuencia.
Jamás reacciona indebidamente frente a ninguna acción de esa índole hasta no analizar el trasfondo de la misma.
Al conservar la serenidad, domina toda situación de esa índole que se le presenta, conservando la propia dignidad.
Sabe que, jamás fuego alguno se apagó echándole más leña, sino dejando de hacerlo; así se extingue por sí sólo.
Es igual que a los dictadores de determinadas naciones que infligen injurias a sus nobles naciones por el hecho de serlo, y además, por todo lo que hacen de nefasto. Ellos suelen caer por sí mismos, tarde o temprano, sin gloria y con mucha pena, debiéndose avergonzar por lo que hacen, precisamente, por no tener la dosis suficiente de vergüenza que es una de las virtudes más excelsas: la vergüenza, el decoro y el pudor, que mantienen intacta la propia dignidad y el auto-respeto, base esencial para respetar a los demás y dejar de violentar la dignidad ajena.
Empero, tiranillos los hay en todas partes: Cámaras profesionales, condominios, en familias, y en cualquier lugar de trabajo, o en sociedad. Son abusadores natos de la confianza depositada en ellos, o se toman atribuciones que no tienen.
Por eso, a medida que crece el tiempo de ocio en las sociedades, será imprescindible dedicarlo al estudio de los valores universales, dentro de cuyos parámetros deben ser enmarcados los propios pensamientos, sentimientos, palabras y actos.
Adelante.






sábado, 7 de julio de 2018

LA NOCHE FUE UN DÍA ANTES DEL DÍA





LA NOCHE FUE UN DÍA ANTES DEL DÍA



©Giuseppe Isgró C.


Dijo Tales: -“La noche fue un día antes del día”-.
Qué quería significar con este aforismo, Tales? El día de veinticuatro horas está conformado por cuatro segmentos de seis horas cada uno, que representan: la madrugada, a la primavera; la mañana al verano; la tarde, al otoño; y la noche, al invierno. Cada uno cumple con una función creadora.
La primavera, de despertar, que preanuncia la exuberancia de la naturaleza, de actividad creativa plena. De cuatro a seis de la mañana, son horas fértiles. Afloran en la mente las ideas intuitivas e inspirativas que fertilizan los pensamientos y los sentimientos con semillas que habrá sembrar en la fase siguiente como obras de realizaciones. Cada semilla conlleva implícita un objetivo y su inherente resultado en armonía con los planes trazados por el Supremo Artífice en la Ley Cósmica. Es un tiempo propicio para el estudio y la meditación; para la toma de decisiones y la planificación estratégico-táctica cuyos cursos de acciones habrán de ejecutarse en la fase activa, que es la mañana o el verano de la vida. La primavera representa la fase de la recuperación en el ciclo económico. Es un despertar que habrá de conducir, seguidamente, a la expansión plena creadora de la riqueza, mediante la inversión. Inversión equivale a siembra; si no se siembra no habrá cosecha; si no se invierte no habrán resultados financieros o de otras índoles, ya que la riqueza integral tiene muchas vertientes: financiera, de salud, de conocimientos, de espiritualidad, y tantas otras como cada quien sea capaz de percibir.
La mañana representa al verano y a la fase de expansión económica plena; es una fase de inversión total e integralmente, en todas las vertientes y variantes de la vida. Es actividad plena para la realización de los nuevos objetivos del día que aportarán los resultados que deben ser cosechados en la tarde o el otro de la vida, para pasar la noche, o el invierno tranquilos, cuya abundancia debe alcanzar hasta la madrugada siguiente, y la mañana, como fases de preparación y de trabajo expansivo de inversión para realizar nuevos logros, o para restablecer el equilibrio preexistente, pero en un mejor nivel, acorde con el floreciente nuevo ciclo natural, o existencial, que ha aflorado con la madrugada.
La tarde, o el otoño de la vida, a su vez con diversas fases, es un período para la cosecha de los frutos aportados por las semillas sembradas en la mañana, o verano; pero, en el otoño, también existen semillas que sembrar para cosechar los frutos del invierno; son los frutos tardíos pero necesarios del invierno o la noche. Por cuanto la naturaleza, aún en su fase pasiva, o durmiente, aparentemente, no duerme jamás, pero si tiene ciclos alternos de actividad-descanso: fases cooperantes entre sí de acción-reacción, de siembra y recogida, de trabajo y recuperación; de inversión y ganancia. 
La noche representa el invierno de la vida, o a la contracción económica. Es un tiempo de recuperación para reequilibrar las propias energías o fuerzas. Cuando Tales habla que la noche fue un día antes del día, significa que representa una fase del ciclo anterior, en la alternación cíclica de todas las acciones vitales de la vida.


sábado, 16 de junio de 2018

EL PODER DE LA RELAJACIÓN CREATIVA



EL PODER DE LA RELAJACIÓN CREATIVA


©Giuseppe Isgró C.



-La relajación,  activa los poderes creadores del espíritu, la percepción intuitiva e inspirativa y la unificación de la conciencia-.
Giuseppe Isgró C.


La relajación profunda constituye uno de los secretos supremos para el desarrollo integral del ser, a nivel físico, mental y espiritual, en sus múltiples vertientes y dimensiones. Es preciso ejercitarse a fondo en su práctica, diariamente, y los resultados que se obtienen bien merece el esfuerzo, optimizando la calidad de vida, el bienestar total, la unificación de la conciencia y elevados estados de iluminación y conciencia intuitiva.

Cada noche, antes de dormir, práctica la relajación profunda como una disciplina de vida; constituirá, para ti, una de las cosas más importantes tan pronto descubras los inmensos beneficios que proporciona a nivel espiritual, anímicos y físicos.
La relajación por sí misma activa los poderes creadores de la mente; tan pronto se adormezca y relaje cada músculo y parte del cuerpo, simultáneamente se van activando los sentidos psíquicos, facilitando el desarrollo de las facultades espirituales, como, por ejemplo: la proyección del espíritu sin límites de espacio y tiempo, estimulando la imaginación o visión espiritual, la intuición, la inspiración, la creatividad, la unificación de la conciencia, la armonización del ser, la plenitud de vida y la salud física, mental y espiritual.
Además, una vida más sosegada, la conservación de la juventud, el incremento del magnetismo personal, la belleza integral y el disfrute pleno de la vida en todos los sentidos y vertientes, son algunos de los grandes beneficios de la relajación.
Prepara adecuadamente para tener, cada noche, un perfecto descanso físico y mental, amaneciendo con total recuperación de la energía y en condiciones óptimas para emprender una nueva jornada con éxito, ideas claras y plenitud de fuerzas.
Al final del ejercicio de relajación, se habrán creado las condiciones idóneas para completarlo con las visualizaciones creativas de los objetivos a cuya realización exitosa se aspira, imaginándolos realizados satisfactoriamente, en su etapa final, sin involucrar canal alguno de manifestación, por cuanto la Inteligencia Infinita conoce mejor cuál es el adecuado y conveniente, propiciando que vayan surgiendo las aparentes coincidencias, en la vida diaria, que no son más que las propias creaciones mentales y sintonías positivas que activan la poderosa ley de atracción.
La unificación de la conciencia es uno de los más sorprendentes efectos positivos de la relajación profunda, cuando propicia que, en estados moderados, medianos y profundos de relajación, el espíritu se emancipe de manera natural en proyección espiritual, -cosa que de manera inconsciente realiza durante el día y en el  sueño, muchas veces, empero, la relajación le permite entrar con naturalidad en un estado perfecto de conciencia fronteriza, es decir, expande su conciencia, pasando de la objetiva a la subjetiva o interior, en cuyo estado el espíritu puede efectuar lecturas en el archivo espiritual contenido en el alma, en el cual se encuentra el registro de todos los ciclos de vida anteriores, cuyas percepciones, por encontrarse el espíritu en conciencia expandida, -en una entrada y salida suavemente del cuerpo-, al reincorporarse las imágenes o lecturas que va obteniendo, en forma imperceptible y natural, por encontrarse ya dentro del cuerpo, el cerebro las registra y las va pasando a la conciencia objetiva.
El resultado final, es que la persona comienza a ampliar su esfera de conocimientos, percibiendo que sabe muchas cosas que nadie le ha enseñado, determinando un enriquecimiento sorprendente de la personalidad.
Empero, al mismo tiempo que efectúa las referidas lecturas en el propio archivo del alma, el espíritu, en proyección natural, y de manera prácticamente imperceptible, efectúa lectura de contenidos mentales en archivos espirituales de los entes que conforman la ecología mental, tanto en la dimensión física como en la espiritual, en quienes se encuentre la información precisada en un momento dado, de ahí que vayan surgiendo ideas creativas que nadie sabe de donde han sido tomadas, así como el surgimiento de intuiciones oportunas que van emergiendo en la vida diaria que aportan la solución a las inquietudes experimentadas y las inspiraciones del entorno espiritual de cada quien, -conformado por guías y protectores espirituales, afines y familiares-, como comunicación espiritual por medio del pensamiento, aportando sugerencias que enriquecen el propio trabajo de vida si se le presta la debida atención, siendo lo que transforma a miles de personas normales en importantes genios por las obras que han legado a la humanidad.
Otro de los más importantes beneficios de la relajación profunda es la facilitación de la conexión divina con el Ser Universal, desde ese estado de relajación profunda, así como la meditación en Él y sus atributos divinos o valores universales. En esto reside uno de los secretos más grandiosos que es preciso descifrar por medio de una práctica asidua, tomando en cuenta de que, en lo que se centra la atención se expande la conciencia, al centrarla el en Supremo Hacedor y sus atributos, comienza a adquirirse una mayor conciencia de Él y la sabiduría de los valores universales sobre los cuales se medita, la cual se va expresando con mayor intensidad en la propia conciencia mediante el sentimiento intuitivo de esos valores universales que van a fungir como sentidos cósmicos, elevando el nivel de vida en forma acorde con esas esferas superiores.  
A partir de ahora, y en los milenios venideros cada vez más y mejor, esta es la espiritualidad directa, sin intermediarios, en la que cada ser se ejercitará como disciplina de vida hasta alcanzar los niveles de progreso máximo permitido en el planeta, para acto seguido pasar a otro mundo de mayor progreso y así hasta el infinito, en el eterno presente, hasta alcanzar el grado de maestría de la Creación y a partir de ahí comenzar nuevas etapas sin límites, ya que el inmortal espíritu que cada ser posee siempre encontrará un más allá evolutivo como reto existencial.
Volviendo a la dimensión objetiva y al presente inmediato que nos concierne, es preciso obligarse a una práctica diaria de relajación. Luego, el espíritu y el cuerpo, por una ley natural, suelen querer más de lo que se le da, por lo cual, en forma gradual, el hábito y la disciplina, van convirtiendo a la relajación, la meditación y la visualización en algo tan placentero que se hará en forma automática.
Es una práctica segura, confiable y efectiva. El autor, ha dirigido, simultáneamente, en la realización de este ejercicio a grupos de más de 200 personas, en los últimos 38 años, con resultados efectivos y da gusto observar como cada participante cuenta sus placenteras experiencias.

EJERCICIO PRÁCTICO PARA SER REALIZADO EN LA NOCHE, ANTES DE DORMIR, O EN CUALQUIER MOMENTO QUE SE DESEE.

Acuéstate sobre las espaldas, mirando hacia arriba. Quizás sientas la necesidad de voltearte hacia un lado. Si es así, domínate y vuelve a la posición original cuantas veces sea necesario.  Es esencial hacerlo.
El primer gran secreto para dormir bien, es el de permanecer en la posición boca arriba durante el ejercicio de relajación.
Toma tres respiraciones profundas, de la siguiente manera:
       Inspira, contando seis; retiene el aire, -pulmones llenos-, contando veinticuatro; exhala, muy lentamente, por la nariz, contando seis. A la tercera exhalación, cierra los ojos suavemente, abandónate, aflojándote física, mental y espiritualmente.

 PSICO-PROGRAMACIÓN:

Ahora, si decides dormirte directamente, sin realizar el ejercicio de relajación, efectúa la siguiente programación mental:
   Entro en el nivel idóneo para la relajación, de mi mente psiconsciente.  (Tres veces).
   Ahora, estoy ya, en el nivel idóneo para la relajación, de mi mente psiconsciente.  (Tres veces). Me relajo física, mental y espiritualmente. Me encuentro en perfecto estado de relajación física, mental y espiritualmente.
   Permanezco en el nivel idóneo para la relajación, de mi mente psiconsciente, desde este momento hasta las cinco y media de la mañana. Duermo profundamente bien durante todo este lapso y mientras duermo, tanto mi cuerpo como mi mente se equilibran y potencian en un perfecto y  completo estado de salud y me despertaré con total recuperación de mis energías físicas, mentales y espirituales, con la mente clara de las cosas que debo realizar en su estricto orden de prioridad.
   Cualquier idea de la cual tenga percepción durante el sueño que me sea útil para resolver cualquier situación de mi vida o de mi trabajo o que me sea necesaria para mejorar cualquier aspecto de mi vida, la recordaré, tan pronto me despierte, con total claridad y comprensión.
   Si durante el sueño surgiese algo que amerite que me despierte, me despertaré con tiempo suficiente para tomar las respectivas  y oportunas medidas del caso.
Si decides hacer el ejercicio de relajación, agrega lo siguiente:
   Ahora, durante cuarenta y cinco minutos me relajo física, mental y espiritualmente, desde los dedos de los pies hasta la cabeza y realizo los respectivos ejercicios de visualización. Efectúo un completo y perfecto ejercicio de relajación y cada vez que lo lleve a cabo, lo domino más y mejor.
Si lo deseas, respira rítmicamente, diez veces, antes de iniciar el ejercicio de relajación, contando seis para la inspiración; tres, retención del aire con pulmones llenos; seis, para la exhalación; y, tres, retención con pulmones vacíos. Hazlo lo más suavemente posible y al exhalar, centra la atención en el punto hara tan tien- tres centímetros debajo del ombligo y tres centímetros hacia dentro, en sentido de la columna vertebral. En esto reside un profundo y poderoso secreto, cuyos efectos positivos pronto descubrirás, con la práctica.
Recuerda: durante el ejercicio, en cada parte del cuerpo en que efectúa la relajación, comenzando desde los dedos de los pies, realiza lo siguiente:
I.       Concentración de la atención en cada órgano o parte del cuerpo.
II.     Adquirir conciencia de la zona.
III.    Relajarla, aflojando los músculos.
IV.     Experimentar una sensación de calor.
V.      Sentir un flujo de energía, el cual se puede intensificar, -en los órganos o partes del cuerpo que se desean cargar-, reteniendo el aire pulmones llenos- mientras cuentas veinticuatro.
VI.     Imagina un halo luminoso emanando de la respectiva zona de relajación.
Relájate bien:
Piensa en los dedos del pie derecho. Céntrate en cada uno y adquiere conciencia de ellos; siéntelos flojos como si fueran de gomas. Siente un calorcito y un flujo de energía que llena cada parte de los dedos.  Imagina como un halo luminoso fluye de cada dedo. Ahora haz lo mismo con la planta del píes, con el talón y con el píes completo.
Realiza lo mismo con el pie izquierdo; al completarlo, siente ambos píes llenos de energía.
Efectúa una respiración completa, reteniendo el aire pulmones llenos- mientras cuenta veinticuatro,  sintiendo los pies llenos de energía y emanando un halo luminoso.
Mientras tanto, imagina la sensación de un gran bienestar que se va apoderando de ti.
Siente una gran paz y tranquilidad.
Descansa, aíslate mentalmente.
Imagina como un manto de luz divina te envuelve y protege.
Ningún ruido o pensamiento puede interrumpir tu paz, tranquilidad y relajación. Todo ruido externo te ayudará a relajarte profundamente. Relájate más y mejor.
Ahora, céntrate en ambos tobillos; primero adquiere conciencia total de ellos; aflójalos; percibe el calor; seguidamente, siente un flujo poderoso de energía. A continuación, imagina como irradian un halo luminoso.
Sigue ascendiendo hasta las rodillas, donde repite el proceso. Asciende por las piernas hasta llegar  la cintura.
Concéntrate en el cóccix; adquiere conciencia plena de él; siéntelo flojo como si fuera de goma; percibe el calor; ahora, toma una respiración profunda contando mentalmente seis; retiene el aliento con los pulmones llenos, contando veinticuatro, siempre centrado en el cóccix, siente como aumenta el flujo de energía en la zona; exhala muy lentamente, por la nariz, imagina como fluye un halo luminoso del cóccix.
Sigue ascendiendo por la columna vertebral.
Céntrate en la zona de los riñones; adquiere conciencia de ellos; siéntelos flojos, relajados. Percibe el aumento de calor en ambos riñones; ahora, toma una respiración profunda contando seis; retiene el aliento contando veinticuatro y siente como los dos riñones y toda la zona lumbar se va cargando de energía; exhala muy lentamente e imagina como emanan un halo luminosos.
Puedes afirmar: Mis riñones están en perfecto estado de salud. Siempre funcionan bien. (Puedes imaginar una rueda en movimiento como símbolo del perfecto funcionamiento, afirmando, al mismo tiempo la excelente condición de la salud).
Sigue ascendiendo por la columna vertebral hasta los hombros; adquiere conciencia  de las espaldas; siente los músculos flojos, muy flojos; percibe un aumento de calor en las espaldad; toma una respiración profunda, en la forma acostumbrada, retiene el aliento, contando veinticuatro, siente como aumenta el flujo de energía; al exhalar, muy lentamente, relaja más y mejor las espaldas e imagina como un halo luminoso se irradia de ellas. Haz lo mismo con los hombros, los brazos y las manos.
Ahora céntrate en el pecho y los pulmones; adquiere conciencia de cada parte del pecho y de ambos pulmones; siéntelos flojos muy flojos, bien relajados; percibe como aumenta el calor; toma una respiración profunda, contando seis; retén el aire contando veinticuatro, percibiendo el flujo de energía, en el pecho y en los pulmones; exhala muy lentamente, imaginando el halo luminoso. Visualiza una rueda en movimiento y afirma: mis pulmones siempre funcionan perfectamente bien. Ahora están en su mejor nivel de salud. Imagina el perfecto estado de salud.
Ahora, haz lo mismo con el corazón, el estómago, el ombligo y la zona tan tien punto hara-, el hígado, el bazo, los intestinos, vuelve al cóccix, asciende nuevamente por la columna vertebral y céntrate en la nuca.
Adquiere conciencia de la nuca; relájala, percibe el calor, toma una respiración profunda contando seis, retén el aire contando veinticuatro y siente como aumenta el flujo de energía; exhala muy lentamente, y visualiza un halo luminoso que fluye de la nuca.
Ahora, piensa en la garganta; adquiere conciencia de la garganta; aflójala, relájala, percibe el calor; toma una respiración profunda contando seis; retén el aliento contando veinticuatro; siente el flujo de energía en la garganta como una fuente poderosa de energía que se va expandiendo por todos los órganos y células del cuerpo. Visualiza la rueda en movimiento y afirma: la energía de la vitalidad y la salud fluye bien desde mi garganta a cada parte de mi cuerpo. Hecho está.
A continuación céntrate en la boca; adquiere conciencia de ella: de las mandíbulas, los labios, los dientes, las encías, la lengua, las amígdalas; relaja cada parte; aflójalas; percibe la emanación del calor; inhala, contando seis, retén el aire contando veinticuatro, siente el flujo de energía en toda el área de la boca; exhala muy lentamente, visualizando el halo luminoso que emana de la boca.
Céntrate, ahora, en las orejas; luego en la nariz; después en los ojos, repitiendo el proceso: conciencia, relajación, sentir calor, energía reteniendo el aire, visualización del halo luminoso, en la exhalación.
Enfoca la atención en el entrecejo; Adquiere conciencia de la zona, relájala, siente una sensación de calor; aumenta el flujo de energía con la inhalación contando seis y la retención del aire, contando veinticuatro; al exhalar, muy lentamente, visualiza el halo luminoso emanando del entrecejo.
Céntrate en la frente; el cerebro y el cuero cabelludo; siguiendo el mismo orden: conciencia, relajación, calor, respiración profunda, flujo de energía, halo luminoso.
Ahora, imagina una escuadra formada por una línea que va del entrecejo al centro de la cabeza y una línea que va del centro de la cabeza a la parte superior de la misma. Visualiza la escuadra en forma luminosa.
Ahora, partiendo del punto central de la escuadra, en el centro de la cabeza, imagina una espiral luminosa en movimiento y en expansión, elevándose al infinito. El punto inicial del hilo luminoso de la espiral está conectado al centro de tu cabeza; conecta, el otro, -pidiendo permiso antes- a un punto imaginario del universo, el Centro Vibratorio, Rueda de la Vida, con el Creador del Universo, Dios y siente como te constituye en una canal de su luz, amor, energía, sabiduría, poder, etcétera. Imagina y da por hecho que esta unión con Dios es permanente; que siempre permanece unido a Él.
Imagina, también, como la luz del Ser Universal se canaliza por el hilo luminoso y te inunda, primero, tu cabeza, fluyendo por tus ojos y por todas las ramificaciones nerviosa de tu cuerpo llenándolo de energía que se irradia por los poros del cuerpo formando una capa luminosa que se extiende a tu alrededor en movimiento circular, como un tonel de luz en expansión. La imagen completa que debes visualizar es: la del  Ser Universal, en un extremo del hilo luminoso, y su   luz, energía, amor, poder, etcétera, que fluyen  hasta llegar al centro de tu cabeza, donde está el otro extremo; en la parte superior de la escuadra, sobre la cabeza, visualiza una rueda de luz en circulación teniendo como eje su punta.
Imagina que esta rueda en movimiento, recibe la luz universal y la canaliza por todas las ramificaciones del cuerpo, conformando la ya irradiación luminosa en forma de tonel alrededor del propio cuerpo.
Este tonel de luz funge de escudo protector y si hubiese algún elemento invasor como pensamientos extraños que intentaran perturbar la propia autonomía, se va observar como filamentos oscuros se estarían desprendiendo del propio ser, alejándose.
La importancia de este ejercicio se comprende mejor con la práctica.
Ahora, vuelve al centro de la escuadra, en la parte central de tu cabeza. Imagina en ese centro un punto luminoso; el cual, de hecho, se forma al enfocar allí la visión, con los ojos cerrados.
En ese punto luminoso imagina una pantalla mental, como si estuvieses viendo una en un cinematógrafo. Percíbelas con el fondo negro. Imagina, allí una puerta con la inscripción: -Puerta cósmica-. Ahora, pregúntate, tres veces: -¿Qué hay detrás de la puerta cósmica-. Ve, mentalmente, como se abre. Sal al exterior. Pregunta, mentalmente, tres veces: -¿Dónde estoy? Espera y observa.
Luego, imagina una rueda de luz blanca en movimiento circulatorio sobre su eje. Piensa que es la central energética del universo, de donde emana toda la energía universal. Imagina que tu ser está unido a la central energética.
Afirma: -Estoy unido a la central energética universal; me cargo de la energía que requiero en el eterno presente, cada día en grado suficiente y abundante.
Si deseas cargar de energía a algún ser querido, aprovecha este momento para hacerlo. Imagina la rueda energética girando sobre su eje; el otro extremo del eje imagina que lo agarras con la mano izquierda; extiende la manos derecha hasta la cabeza de la persona a quien quieres cargar de energía y ubícate por detrás de la persona, en forma más elevada que ella, y coloca el pulgar sobre la sien izquierda y el meñique sobre la sien derecha. Los demás dedos apóyalos en el centro de la cabeza. Imagina que los dedos luminosos de tu mano derecha se extienden y alargan hasta cubrir bien estos puntos. Siente como la energía es absorbida, sin esfuerzo alguno, por tu mano izquierda y pasa por tu brazo izquierdo, satura todo tu cuerpo y fluye por tu brazo derecho  y por tu mano derecha y penetra al centro de la cabeza de la persona, llenando todo su ser con la energía blanca de la central universal. Afirma: Doy gracias a la energía universal por alimentarme con ella y por permitirme transmitirla a: (menciona el nombre de la persona).
Ahora, imagina que te encuentra en un jardín hermoso. Recréate contemplando la belleza de las flores. Construye, mentalmente, el jardín, según tu gusto, colocando las flores de tu preferencia, los árboles frutales u ornamentales de tu agrado. Visualiza un caney en el centro del mismo. En sentido de cada punto cardinal existe un camino hermoso rodeado de flores hermosas. Pregúntate, mentalmente: -¿Cuál es el camino de mi vida? Escucha una voz, la de tu maestro interior, que te dice: -Elige el camino hacia el este, el camino de la luz. Hacia allí dirige tus pasos. Cada vez que desea reorientarte, vuelve, mentalmente, a este lugar y tus pasos serán reorientados.
Ahora, imagina que te levantas y toma el camino de la derecha, que es el camino del este, el de la luz y observa como la luz del dorado amanecer despunta en el alba, el sol luminoso de la vida que brilla intensamente, iluminando todo el camino de tu existencia. Mientras emprende el camino y vas avanzando, adquiere conciencia de tu verdadera misión; vas descubriendo tus dones y virtudes y tu verdadero poder. Mientras avanzas te siente muy bien, cada vez con mayor paz, tranquilidad, bienestar y fortaleza.
A continuación, imagina que llegas a un bosque grande, rodeado de árboles grandes, en un ambiente armónico, hermoso tranquilo. Pregunta: ¿dónde está la fuente interior de mi poder? Escucha una voz que te dice: -Penetra en el bosque, con confianza, pasando el cual está una hermosa fuente. Atraviesa el bosque y llegas a la fuente de aguas cristalinas y tranquilas. Todo está bien, lleno de paz, armonía, quietud y tranquilidad. Te sientas en la orilla. Siente la tierra, la hierba verde y la brisa fresca, en tu piel. Hay flores hermosas de un colorido variado e impresionante; colores vivos, rojos, blancos, violetas, rosados, etcétera. Se respira paz, tranquilidad, sosiego, armonía. Huele los aromas y perfumes de  las flores y siente como te cargas con la vitalidad de sus fragancias. Ahora, toma en la mano derecha una piedra y lánzala al agua. Observa como se van formando círculos concéntricos en el centro del agua que se van alejando más y más. Penetra en el agua y colócate, mentalmente, en la posición flotante, sobre las espaldas. Siente como la vida te mantiene  suavemente a flote, sin esfuerzo alguno de tu parte. Descansa con confianza. Todo va bien. Sólo hay armonía, equilibrio, orden divino, salud, fortaleza y paz.
Te encuentras en la quietud profunda de tu ser y en la fuente interior del poder; en esa posición imagínate que una nube blanca te envuelve y que esa nube blanca es Dios y que te encuentras bajo su  manto y protección, formando un centro y una unidad con Él. Afirma, mentalmente: -Formo una unidad cósmica con el Ser Universal. Soy un centro de: luz, amor, vida, energía, poder, abundancia, salud, bienestar, bondad, sabiduría y realización.
Ahora imagina que la nube blanca que te envuelve forma una espiral y comienza a ponerse en movimiento. Es la Rueda de la vida en movimiento eterno y tu gira con ella. Imagina que eres un centro de luz, vida y amor, energía, poder y abundancia, salud, bienestar y equilibrio, sabiduría, fortaleza, belleza, fortaleza, templanza y realización. (Sentimientos).
Afirma: -A partir de ahora, en el eterno presente, permanezco consciente en la Rueda de la Vida y la luz divina ilumina, permanentemente, mi ser y mi camino. Yo soy el caminante y el camino, a la vez, que me conduce a Dios.
Afirma: A partir de hoy y todos los días duermo profundamente, descanso más y mejor. Me despierto en la mañana en plenitud de energías, con las ideas claras de lo que debo hacer y lo hago con confianza, fe, entusiasmo y excelente organización de mi tiempo, esfuerzos y recursos. Obtengo los mejores resultados. Mi capacidad de estudio, trabajo y recreación aumenta cada día más. El orden y el equilibrio perfectos se establecen en mi vida.
Ejercicios complementarios:
Ahora, proyéctate al espacio y ubícate en una posición desde la cual puedas observar el Planeta Tierra.
Visualiza el Planeta Tierra rodeado por un manto de luz blanca.
Afirma: -Aquí y ahora se establece el orden divino y la armonía cósmica en toda la humanidad. Hecho está.  A partir de ahora, se desarrolla, cada día más y mejor, el reino del amor, de la sabiduría, de la justicia divina, la compensación, el respeto y la paz en el Planeta Tierra. Afirma: -Que los líderes que dirigen el planeta tierra acaten el mandato divino de hacer progresar a la humanidad y que, con la visión de los valores universales, guíen y estimulen el desarrollo de la práctica de todas las virtudes, en todos los seres, aquí y ahora. Hecho está-.
Visualiza a toda la humanidad rodeada de la luz divina; en armonía, saludable, llena de amor, sabiduría,  paz y progreso creciente.
Ahora, visualiza, también, tu hogar. Imagínalo rodeado de un círculo de luz blanca. Visualízate en compañía de los tuyos colocados dentro de una pirámide de luz. -Si lo deseas, coloca en el vértice de la pirámide un Círculo blanco con un signo más en el centro, en forma de Rueda, como símbolo de de la Fuente Energética Universal, imaginando que la luz que emana va llenando el interior de la misma-. Ve, mentalmente, a todos los miembros de tu familia ubicados dentro, unidos por las manos, formando un círculo en orden descendente: padre, madre, hijo o hija mayor y así sucesivamente con los de menor edad, nietos o nietas, etcétera, que se desee incluir. Visualiza a cada miembro expresando su amor, afecto, perdón, apoyo, etcétera, a los demás.
Afirma: Ser Universal, en tus manos confío mi vida. Mis guías y protectores asistidme, protegedme y guiadme. Gracias por vuestra ayuda.
El orden divino y la armonía cósmica se establecen, cada día mejor, entre nosotros y en  este hogar.
Visualiza a cada miembro de tu familia protegido por el Ser Universal, -dentro de la pirámide de luz-, lleno de salud, armonía, amor, fortaleza y bienestar. Ahora afirma: -Que el Ser Universal proteja a mi familia y a mí, para que cada día seamos más útiles en la realización de los planes cósmicos y podamos cumplir con nuestras misiones individuales y colectivas. Gracias, Ser Universal. Hecho está. Así es; así sea.
Visualiza, ahora, el lugar en que trabajas. Rodéalo por un manto de luz.
Afirma: Aquí y ahora se establece el orden divino y la armonía cósmica. Este es un lugar de servicio, progreso, bienestar, riqueza y abundancia. Que la divina esencia cósmica purifique el ambiente de este negocio.
Afirma: Este negocio es del Ser Universal y Él le protege. El orden divino se establece en él y en nosotros, y nos lleva con éxito y seguridad a cumplir nuestra misión y objetivos. Hecho está. Así es; así sea.
Ejercicio de visualización para la auto-curación:
Después de terminar el ejercicio de relajación, si deseas potenciar tu salud, efectúa lo siguiente:
Imagina el Centro Vibratorio Universal, fuente de toda vida, energía y luz. Visualiza un panal, en forma triangular, de miel, quintaesencia cósmica,   -la medicina universal-; cúbrete mentalmente con ella en todo el cuerpo y si existe una zona en particular que deseas curar, ponle una doble capa en esa zona; ahora,  observa el  hermoso color dorado de la miel; huélela, disfruta su aroma; ahora, introduce un trozo de miel en tu boca y saboréala, siente su exquisitez y dulzura. Afirma: esto es todo lo que preciso para reestablecer la salud perfecta de todo mi cuerpo y en especial de mi: (menciona el órgano cuya salud estás potenciando). Termina el ejercicio dando por hecho, mentalmente, de que ya estás en perfecto estado de salud.
Afirma:
Oh Ser Universal!, te doy las gracias por tu luz, amor, bendición y protección que irradias hacia todos los seres-.
Termina con esta invocación: Oh Ser Universal!, ilumina y protege a toda la humanidad-. Así sea.
Todo va bien. Conquista cada día más y mejores éxitos. Hecho está. Así es; así sea.
Adelante.






EL ENCUENTRO EN LA VICTORIA



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UN ENCUENTRO EN LA VICTORIA

Autor: ©Giuseppe Isgró C.

Del libro: La Victoria

Capítulo I

Me encontraba un día, en una fuente de aguas tranquilas, cristalinas, cuando se me acercó un Venerable hombre, vestido a la antigua usanza, con bata blanca, larga, pelo y barba que alguna vez fueron de color pelirrojo y un báculo en la mano derecha.

Concentró sus ojos en los míos; su mirada era profunda, serena y apacible.

Con voz suave y afectiva, me dijo:

-“Hola, hijo, como estás”-.

–Bien, -le contesté-; y, ¿usted?

–Por aquí andamos; -fue su respuesta-, mientras me sonreía.

-¿Dónde estamos?, -le pregunté al Venerable hombre-.

-Este sitio es conocido como La Victoria; -me contestó-. –¿Qué haces por estos lados?

-Salí esta mañana, temprano, con el coche, a dar un paseo; luego, al llegar a esta zona, me paré a contemplar la belleza de los araguaneyes y decidí caminar un poco y la verdad que, absorto en mis reflexiones, caminé por lo menos durante dos horas, hasta llegar aquí. Desconocía este hermoso lugar. Y, usted, -¿vive por aquí cerca? -le pregunté-.

Un poco más arriba, en esa colina boscosa. Hace algunos años, -relata el Venerable hombre- decidí retirarme de la agitada vida ejecutiva en que me desenvolvía profesionalmente, como abogado, en la ciudad de Quebec, Canadá, aunque he viajado por diversos países asesorando a incontables líderes. Construí la casa, en esta zona tropical, con la idea de pasar aquí los meses de invierno. Me dedico al estudio de la vida, a la meditación y a cultivar mi jardín y de vez en cuando, a escribir mis reflexiones, las cuales, algún día, habrán de ser publicadas para esparcir un poco la luz que he podido vislumbrar en mis estudios metafísicos-espirituales.

-¿Quieres tomar un café? –Me preguntó el Venerable hombre-. Lo he traído de Caripe El Guácharo; es de los más exquisitos que he probado.

-Sí, con gusto se lo acepto; -le contesté-.

Nos fuimos caminando por un sendero rodeado de árboles cargados de mangos, aguacates, naranjas y una hilera de cayenas de diversos colores. A lo lejos, el ruido de la brisa se oía apaciblemente. Todo era quietud, armonía y paz. Pero, sobre todo, lo que más me impresionaba era la apacibilidad y el sosiego del Venerable hombre de La Victoria. Emanaba de él un flujo de fuerza que, en su presencia, me sentía con un poder y una seguridad nunca antes experimentados. Fuerzas bienhechoras se iban apoderando de mí y aquella paz y relax que buscaba en la mañana, al salir a dar un paseo, sin percatarme de ello, las estaba experimentando ya.

Después de unos quince minutos de caminar, llegamos a la casa del Venerable hombre. Su aspecto exterior humilde estaba lejos de dejar entrever lo que segundos después habría de asombrarme con lo que encontré en el interior.

Al entrar, en la casa, una joven de unos veinte años saludó al Venerable hombre.

-¡Hola, abuelo!, ¿cómo estás?

–Bien, hija, -contestó el Venerable hombre-. -Prepara un poco de café, Lucía, mientras conversamos un poco, adentro.

-Por cierto, te presento a Santiago, quien ha llegado paseando hasta La Victoria.

Después de la presentación, entramos en la biblioteca del Venerable hombre. Un salón grande, lleno de estantes de libros por todas partes, lo cual hacía inimaginable dicho cuadro desde el exterior. Algunos cuadros al óleo de morichales y de personajes históricos, presentaban un ambiente acogedor. En un rincón se encontraban diversos retratos de Tagore, Gandhi, Cicerón, Séneca, Ibn Arabi y un dibujo de Don Quijote y Sancho Panza. En un pequeño cuadro, podía leerse: -“Lo que Alá quiera. Nada se le asemeja”-.

-Le felicito por este inmenso tesoro que usted tiene aquí, -le dije al Venerable hombre-. -¿Cuáles son los temas de su interés?

A lo cual, me contestó: -Como usted puede ver, Santiago, -y me invitó a recorrer los estantes- aquí hay libros de variados temas: clásicos de todos los países y épocas, desde los Vedas, los Upanishads, el Mahabaratha, los libros de Confucio, El Tao te King, de Lao Tse, el Poema de Gilgamesh, el Código de Amurabí, autores griegos, como Homero y Hesiodo. Se encuentran las obras completas de Euclides, Platón, Aristóteles, Teofrasto, Demetrio de Falereo, de los Presocráticos, Epicteto, Plutarco, etcétera; de los latinos, autores como Séneca, Cicerón, -que son mis preferidos-, Julio César, Tito Livio, Dionisio de Halicarnaso, Marco Aurelio, así como libros de Psicología, Gerencia, Sufismo, Yoga, ensayos, filosofía, parapsicología, hermetismo, El Quijote, libros de economía, filosofía, etcétera, en fin, un poco de todo lo que es preciso conocer para poder entender el significado de la vida: de dónde venimos, por qué estamos aquí y hacía dónde vamos, sin lo cual, la vida no tendría sentido, sobre todo por el gran afán a que está sometido el ser humano en la agitada vida moderna.

Nos sentamos en sendas butacas y nos entretuvimos conversando de temas diversos. Al poco rato, entró Lucía con dos tazas de oloroso café y unos biscochos, que degustamos con agrado en una amena e interesante conversación. Al fondo, podía oírse una suave música de Beethoven.

Pasamos cerca de una hora conversando de sobre la Atlántida, Egipto, los griegos, de Homero, de los sufíes, del budismo zen, los poderes del espíritu, meditación, etcétera, después de lo cual, le hice una pregunta directa.

-Seguramente, usted ha desarrollado alguna técnica de meditación y algún método de resolución de situaciones, en la vida, que me quisiera explicar, ya que, según observo, para tener usted una serenidad tan acentuada y una fortaleza física a la edad que imagino que usted debe tener, -cerca de noventa años- es porque ha encontrado en su larga experiencia algún secreto que quizás quisiera compartir conmigo.

Santiago, -me dijo el Venerable hombre, si vuelves a visitarme otro día, quizá te cuente algo que te pueda servir. Empero, antes de que te vayas, te haré entrega de unos apuntes que hace ya muchos años, en una época en que yo andaba a la búsqueda de sosiego y tratando de encontrarle sentido a la vida, un Venerable hombre que, en una edad similar a la mía, a su vez me entregara y cuya práctica asidua me permitió domar la mente, encarrilar mi vida y poner bajo control los hilos del destino. Son veintidós manuscritos, y una meditación diaria, –continuó diciendo el Venerable hombre, que si bien son ya un poco antiguos, podrás copiarlos de nuevo y si pones en práctica las técnicas que contienen, darás a tu vida un esplendor que habrá de sorprenderte agradablemente.

-Una vez que los hayas probado con total y absoluta satisfacción de tu parte, -me dijo, ponlos en limpio, en forma de libro y publícalo para que su mensaje llegue a mayor número de personas. Hacía tiempo que esperaba a alguien a quien confiarle este legado y creo que hoy, al llegar aquí, en la forma en que lo has hecho, tus pasos han sido dirigidos por Aquel que todo lo sabe y puede, por la Ley Cósmica, y en cuyos planes universales, todos somos sus instrumentos.

Me despedí del Venerable hombre y de su adorable nieta, sintiendo dentro de mí fuerzas desconocidas hasta entonces que preanunciaban grandes cambios en mi vida.

En los días siguientes, aparté una hora diaria, antes de dormirme, y leí y releí, todos los manuscritos, de la siguiente manera: En primer lugar copié la Meditación diaria en un cuaderno, el cual leí durante veintidós noches y mañanas seguidas, tal como lo indicaban las instrucciones de la misma.

Una nota al pie de página mencionaba que si yo la transcribía en un cuaderno, el hecho de hacerlo, grabaría en mi ordenador mental las instrucciones y me sería más fácil desarrollar, en mi personalidad, las cualidades y condiciones que formaban parte de los objetivos implícitos en la misma.

De los veintidós manuscritos, cada lunes, a las once en punto de la noche, copiaba uno en el cuaderno, y durante el resto de la semana, a la misma hora, lo leía y meditaba, siguiendo las fáciles y efectivas técnicas e indicaciones al inicio del mismo.

Cuatro semanas después de leer durante veintidós días seguidos, en la noche y en la mañana, la meditación diaria, comenzaron a manifestarse en mi vida una serie de cambios positivos que me dejaban asombrado a mi mismo, pero, también, los miembros de mi familia y a mis amistades; sobre todo mi semblante comenzó a ser más apacible; volví a sonreír desde el interior; mi estado anímico era de contento; me sentía más seguro de mi mismo; comencé a confiar más en la gente, en la vida y a vislumbrar el sentido de mi misión en la vida –percibía cosas que antes me pasaban desapercibidas, a pesar de haber estado siempre allí. Sentía fluir en mí una nueva corriente vivificadora de prosperidad, de felicidad, de alegría de vivir. Mi entusiasmo y amor por la vida y por mi familia, por mi trabajo y por las personas, crecía día a día. En aproximadamente dos meses había logrado muchas de las cosas en las cuales había soñado desde hacía años. Había dado un paso sorprendente en el camino de la autorrealización.

Efectivamente, pude comprobar que me fue relativamente muy fácil desarrollar las aptitudes y actitudes a nivel físico, mental, emocional, espiritual y en diversos aspectos de mi vida, como el financiero, que comenzó a mejorar casi inmediatamente, así como, surgieron nuevas oportunidades que comencé a aprovechar, casi sin esfuerzo de mi parte.

Transcurría el año de 1967 y mi vida había encontrado un sendero que habría de conducirme a cooperar en forma más efectiva en el plan divino que el Supremo Hacedor, en algún momento, había diseñado para mí.

Tres meses después volví a aquel lugar donde había encontrado al Venerable hombre de La Victoria y allí estaba la fuente que él dijo llamarse La Victoria; empero, cuando traté de encontrar el camino para llegar a la casa donde amablemente me ofreció un delicioso café, preparado por su nieta Lucía, no logré encontrarlo, pese a haber recorrido durante un par de horas por los alrededores. Pregunté a varias personas para ver si podían indicarme como llegar a la casa del Venerable hombre y cual fue mi sorpresa, nadie lo conocía.

Empero, después de tanto buscar, volví a encontrar la casa donde vivía el Venerable hombre de La Victoria, pero se encontraba abandonada. Su aspecto indicaba que debía encontrarse en ese estado un lapso mayor del que mediaba con el encuentro de aquel ser extraordinario. Es sorprendente como los inmuebles solos acusan el paso del tiempo en mayor grado que los que son habitados. Si no fuera por los manuscritos pensaría que el encuentro no fue más que un simple sueño. -¿O se trata, acaso de un sueño combinado con un fenómeno de aporte? Personalmente, no lo creo. El encuentro fue muy vívido y real. El aromático café servido por Lucía estaba exquisito. Durante varios años volví al lugar varias veces, la casa seguía sola. La última vez que volví, no la pude ubicar y sin tener tiempo suficiente para seguir buscándola, me fui. Ahora, vivo muy lejos de aquella zona, en otro continente; han transcurrido muchos años y después de tanto tiempo es poco probable que vuelva allí; pero, los manuscritos y la meditación diaria obran en mi poder, me han transformado y han enriquecido mi vida.

Durante más de treinta y cinco años he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen los manuscritos y la meditación diaria y cada vez que los pongo en práctica, experimentos los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para mí.

Su contenido es eminentemente práctico; no hay teorías superfluas. Si lleva a cabo los ejercicios que contienen, es probable que, gradualmente, se vaya efectuando la transmutación alquímica de su ser sintonizándose con los elevados resultados existenciales, los cuales, por añadidura, al ser creados a nivel mental, se van manifestando en su propia vida, oportunamente.

Sobre todo, con estos ejercicios, me percaté, cuando el Venerable hombre me entregó los manuscritos, de que se dispone de un método para domar la mente y ejercer un pleno dominio sobre la vida en general y, por ende, sobre el destino y controlar, cuando eventualmente se presenten, todas las situaciones, manteniendo un perfecto equilibrio físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

El Venerable hombre de La Victoria me comentaba que todo se puede lograr en la vida si se siembra la respectiva semilla por medio de correctas decisiones acordes con la propia y elevada auto-estima y dignidad personal, desarrollando el convencimiento de que sí se puede hacer, por medio de las afirmaciones, las visualizaciones y meditaciones, la experimentación de un estado emocional acorde al momento de ser logrados los respectivos resultados y la practica del desapego, es decir, dejar encargada a la mente psiconsciente del logro, y además, se espera el tiempo necesario haciendo, mientras tanto, todo lo que se requiere, según el caso o los objetivos por alcanzar.

Estas técnicas funcionan, me decía una y otra vez el Venerable hombre de La Victoria; luego, agregaba: -las he probado por más de cincuenta años y quien, a su vez me las entregó, habría hecho otro tanto, aseverando que eran efectivas, si yo seguía fielmente las instrucciones y las ponía en práctica con expectativas positivas.

Desde que en 1967, el Venerable hombre me hiciera entrega de los manuscritos, han transcurrido un poco más de de treinta y cinco años, durante los cuales yo también he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen, y cada vez que me ejercito con ellos, experimento los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para todos los que hemos aplicado las enseñanzas del Venerable hombre de La Victoria.

Él me repetía constantemente: -“¡Tú puedes si crees que puedes hacerlo! ¡Hazlo y tendrás el poder!

Recuerdo que ese día el Venerable hombre me dijo: -ejercer el poder con que la naturaleza de las cosas ha dotado a cada ser, cultivando los dones inherentes y aprendiendo todo lo que se pueda de sí y del vasto universo del que se forma parte, es una manera efectiva de ser cada día más feliz. Luego, cuando me despedí de él, expresó: -“¡Que cada día brille más y mejor tu luz interior!”.- Adelante.

Capítulo 2

Meditación diaria

Es lunes en la noche, son las once en punto.

Me dispongo a copiar textualmente, en el cuaderno que he dispuesto para ello, el manuscrito identificado con el título:

Meditación diaria

Dice así:

Afirme, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desee, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubra cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en su vida:

MEDITACIÓN DIARIA

Afirma, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desees, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubre cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en tu vida. Al encender la luz en la mente se ilumina la propia existencia y todo en derredor vibra al unísono y con el mismo sentimiento de felicidad y bienestar, interrelacionándose por la ley de afinidad.

1. -Entro en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, contando de tres a uno: Tres, dos, uno.

Ø Ahora, estoy ya en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre.

Ø Voy a permanecer en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, durante quince minutos y voy a programar los siguientes efectos positivos, los cuales perduran, cada vez mejor, hasta que vuelva a realizar este acceso y programación mental:

Ø Todo va bien, siempre, en todos los aspectos de mi vida, cada día mejor. (Tres veces). –Imagínalo-.

Ø Todo va bien en mi trabajo; cada día logro mejores niveles de efectividad, prosperidad, riqueza, abundancia y bienestar. (Imagínalo).

2. Formo una unidad cósmica perfecta con el Creador Universal, -ELOÍ. (Diez veces, con los ojos cerrados). Hoy se expresa en mí la Perfección universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión en todos los aspectos de mi vida.

3. -Cada día, en todas formas y condiciones, mi cuerpo y mi mente funcionan mejor y mejor. La consciencia de mi conexión permanente e indisoluble con el Creador Universal, -ELOÍ-, restablece y mantiene en mí, diariamente, durante las veinticuatro horas del día, un perfecto estado de salud a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Creador Universal, por darme un cuerpo perfecto, saludable, lleno de energía. Aquí y ahora, me siento en perfecto equilibrio de salud, a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

4. Afronto y resuelvo bien toda situación que me compete, siempre.

5. Todo tiene solución, en todas las situaciones de mi vida.

6. El Creador Universal, -ELOÍ-, es en mí, cada día mejor, en todos los aspectos de mi vida, fuente de amor, luz, sabiduría, éxito, riqueza, prosperidad, abundancia y armonía.

7. Permito que las leyes universales de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión actúen bien en el plan de mi vida.

8. Tengo prosperidad y poder. Cada día enriquezco mejor mi vida a través del servicio efectivo, del amor y de la práctica de todas las virtudes.

9. Mi dignidad personal me lleva a realizar las cosas que me competen con la máxima perfección posible.

10. Cada día, en todas formas y condiciones, en todos los aspectos de mi vida, estoy mejor y mejor a nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

11. Actúo con templanza, serenidad, autodominio y perfecto equilibrio en todo. Conservo plena autonomía y control sobre todas mis facultades físicas, mentales, emocionales, intelectuales y espirituales. Hecho está. (Visualizar un escudo protector de luz que te envuelve y protege; -una pirámide-).

12. Tengo fortaleza, valor, confianza y fe suficiente para triunfar y alcanzar todas mis metas, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y en armonía con sus planes cósmicos. Soy inmune e invulnerable a las influencias y sugestiones del medio ambiente y de cualquier persona a nivel físico, mental, emocional y espiritual, en las dimensiones objetivas y subjetivas y en cualesquiera otras en que sea requerido.

13. El orden universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión se establece en mi vida, en todos mis asuntos y en las personas interrelacionadas, aquí y ahora. Hecho está.

14. Asumo la responsabilidad de mis actos y cumplo bien todos mis compromisos, siempre oportunamente, de acuerdo con el orden cósmico.

15. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos da abundancia y armonía en el eterno presente. Vivo en abundancia y en armonía perfectas, aquí, ahora y siempre.

16. El Creador Universal, -ELOÍ-, se está ocupando de todo, en todos los aspectos de mi vida, y se expresa en mí conciencia intuitiva por medio de los sentimientos en correspondencia con los valores universales.

17. Gracias, Creador Universal, -ELOÍ-, por esta vida maravillosa. Que Tu Inteligencia Infinita, Amor, Sabiduría, Justicia, Luz, y Poder Creador guíen, adecuadamente, todas mis decisiones y acciones, ahora y siempre. Gracias, Eloí, por este día maravilloso.

18. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos proteja, aquí y en cualquier lugar, ahora y siempre. (Tres veces).

19. Siempre espero lo mejor, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y la Ley Cósmica, en armonía con todos.

20. Gracias, Creador Universal; todo va bien en todos los aspectos de mi vida, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Eloí, todo va bien en mis practicas espirituales y en mi relación Contigo; Tú y yo formamos una unidad perfecta, armónica, aquí y ahora, en el eterno presente. Yo soy Tú, Tú eres yo. Te amo.

21. Voy a realizar –obtener o resolver- (mencionar), antes del: (fecha), de acuerdo al orden divino y en armonía con todos. (Si se trata de varios objetivos, anótelos y haga la afirmación y visualización con cada uno de ellos. Imagínelo concluido satisfactoriamente sin imponer canal alguno de manifestación.)

22. Tengo serenidad y calma imperturbable. Soy impasible frente a todo y a todos. No tengo temor a nada, a nadie ni de nadie en ningún nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero. Dentro de mí vibra la seguridad total. Tengo completa confianza en la vida y en mi propia capacidad de resolver situaciones y alcanzar los resultados satisfactorios que preciso, en cada caso, siempre.

A continuación anoté la fecha: Lunes 12 de agosto de 1967. Luego, tal como me lo indicó el Venerable hombre, anoté la fecha que correspondía veintidós días después: 03 de septiembre de 1967.

Acto seguido, me senté cómodamente, tomé tres respiraciones profundas y realicé la meditación.

Luego, cada noche, durante veintidós días, a las once en punto, me iba a mi cuarto, daba indicaciones de no ser interrumpido durante veinte minutos y realizaba la meditación del día, la cual, siempre complementaba con la lectura breve de uno de los libros de cabecera que siempre suelo tener en mi mesa de noche.

Iba notando, día a día como emergía de mi interior una nueva y desconocida fortaleza, seguridad, estado de ánimo contento, actitud más decidida, optimismo frente a la vida y a las situaciones; comencé a llevarme mejor en las relaciones con las demás personas, a ser más comedido en todo y sobre todo comenzaba a tener conciencia de cosas que antes me solían pasar desapercibidas.

Cabe destacar que, en el punto número veintiuno de la meditación, había anotado siete objetivos que desde hacía tiempo quería realizar y para mi sorpresa, treinta días después de haber terminado de efectuar la meditación del manuscrito número veintidós comencé a observar como, en forma aparentemente casual se iban manifestando la resultados de cada uno de ellos hasta que, algunos meses después, antes de la fechas previstas, los había realizado todos, menos dos, por lo cual, me senté y volví a anotar, en una hoja de mi cuaderno, otros diez objetivos, encabezados por los dos pendientes de la lista anterior, les puse la fecha tope a cada uno, antes de la cual debían ser logrados, para seguir visualizando, su logro, periódicamente.

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domingo, 28 de octubre de 2018

EL PLACER DE SERVIR


EL PLACER DE SERVIR


Gabriela Mistral
(Lucila Godoy Alcayaga)


  
“Toda la naturaleza es un anhelo de servicio;
sirve la nube, sirve el aire, sirve el surco.
Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú;
donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú;
donde haya un esfuerzo que todos esquiven, acéptalo tú.

Sé el que aparte la piedra del camino,
sé el que aparte el odio entre los corazones
y las dificultades del problema.

Existe la alegría de ser sano y de ser justo;
pero hay, sobre todo, la hermosa,
la inmensa alegría de servir.

¡Qué triste sería el mundo
si todo en él estuviera hecho,
si no hubiera rosal que plantar,
una empresa que acometer!

Que no te atraigan solamente los trabajos fáciles:
¡Es tan bello hacer lo que otros esquivan!

Pero no caigas en el error
de que sólo se hace mérito con los grandes trabajos;
hay pequeños servicios que son buenos servicios:
Adornar una mesa, ordenar unos libros, peinar una niña.
Aquél es el que critica, éste es el que destruye,
sé tú el que sirve.

El servir no es una faena de seres inferiores.
Dios, que da el fruto y la luz, sirve.
Pudiera llamársele así: El que sirve.
Y tiene sus ojos fijos en nuestras manos y nos pregunta cada día: ¿Serviste hoy? ¿A quién?
¿Al árbol? ¿A tu amigo? ¿A tu madre?”.








sábado, 4 de agosto de 2018

UNA ENTREVISTA IMAGINARIA DE 1969, SOBRE LOS JÓVENES Y LA LECTURA




UNA ENTREVISTA IMAGINARIA
DE 1969, SOBRE LOS JÓVENES Y LA LECTURA

©Giuseeppe Isgró C.


Entrevistado imaginario: Roberto Liberti.
Entrevistador: GIC.
FECHA: 17 de Enero de 1969.
Revisión y comentarios del Sr. Jo: 04/08/2008.

Cursaba el tercer año de bachillerado, en el Liceo Tomás Alfaro Calatraba, en la ciudad de Puerto La Cruz, Venezuela, reconocido como uno de los mejores de la zona Nor-oriental del país, con instalaciones, para la época realmente excelentes, en el Sector Los Cocos, adyacente al Paseo Colón, frente a la Bahía de Pozuelo, una de las más hermosas. El Liceo T.A.C., tenía, con seguridad, el mejor cuerpo de profesores, de la época. El facilitador de la Materia, el Castellano, era el Profesor Ramón Rodríguez Bello. Su oratoria, es una de las mejores que he tenido ocasión de admirar a lo largo de mi vida; el dominio del tema, realmente profundo, le imprimía, a sus clases, un carácter magistral. Era un auténtico aprendizaje integral, en cada una de sus clases. Sentado, como siempre ha sido mi costumbre, en primera fila, no perdía ni una palabra de la exposición. Por esa época, por los constantes ejercicios que practicaba sobre la atención plena, era capaz de repetir una clase, virtualmente completa, si el profesor lo hubiese solicitado, como, en efectos, una noche lo hizo el profesor de biología, cuando me pidió que le repitiese una clase sobre la anatomía del Saltamonte, que acababa de terminar.
Eran las vacaciones de diciembre, en 1968, y el prof. Rodríguez Bello encargó como tarea vacacional decembrina, un extenso trabajo sobre diversos temas del pensum, que me ocupó, desarrollarlo, un cuaderno completo, que siempre he conservado, por alguna razón. A lo largo de los años, en varias ocasiones, al topármelo, al hurgar en mi archivo antiguo, lo he vuelto a releer, con cierta emoción. Quizá porque me hace conocer mejor a aquel joven, que uno era, más de cerca. Al releer sus pensamientos, la forma de la caligrafía, el estilo de su prosa, el alcance de los enfoques, lo que ya sabía y lo inmenso más que ignoraba, permite vislumbrar los orígenes de dónde se comienza. Eso tiene un valor que solamente con el pasar de los años se aprecia; es una especie de reencuentro consigo mismo. Por eso es tan importante conservar las primeras creaciones del pensamiento, al margen de su mucho o poco valor. Denotan la propia realidad y es importante por sí misma. Esto, porque, con el tiempo, la mente se va centrando en nuevas páginas que la vida nos ofrece, pero, al releer las antiguas nos damos cuenta de que, para llegar a donde nos encontramos, tuvimos por pasar por la escritura de las más antiguas páginas de nuestra vida, que enunciaban las tendencias y los probables caminos que se habrían de recorrer en el futuro.
Por cierto, como un dato de gran interés para mi, en aquella época solía escribir poesías, de las cuales, en 1971 haría una selección, incluyendo unos pocos ensayos, que intitulé El Retorno a la Natura. El insigne locutor de la época, Antonio “Totoño” Lara, en su programa “Atardecer Poético”, a las 6,00 pm., de los domingos, por Radio Puerto La Cruz, con frecuencia recitaba una poesía mía. Recuerdo algunos títulos: Luz, Evolución, Poema a la comprensión, El retorno a la Natura, Las Rosas, Las lagrimas de un Payaso, Poema que la vida escribe, A ti que lento pasas y siempre estás presente, Poema a lo que existir no puede, entre tantos otros.
 Si en el día de hoy ya no escribo poesía, y lo hago en prosa, lo debo al prof. Rodríguez Bello que me orientó, o aconsejó, en este sentido. Ya no dejé de escribir en prosa, y únicamente, en raras ocasiones he escrito poesías, aunque la vena poética, si alguna vez se tuvo, jamás se pierde, ya que, de vez en cuando, vuelve a aparecer, o a florecer, en determinado grado.
Ahora, damos comienzo a la entrevista imaginaria, a la cual le hemos añadido, a la respuesta dada a cada pregunta, un comentario del Sr. Jo.
Señor Liberti, -dice GIC-, de antemano agradecemos su aceptación para realizar esta entrevista, pues, su opinión sobre temas de cultura en general –y la lectura como hábito de vida- es de gran interés para un inmenso número de personas.
I. GIC: Sr. Liberti, conocida es la rebeldía de los jóvenes a las normas, usos y costumbres, dogmas sociales arcaicos y atavismos, cuya manifestación tiende a remodelar estructuralmente la sociedad, Cree, usted, pues, que los jóvenes, en esa emancipación se preocupan por aumentar su capacidad cultural por medio de la lectura, o bien mantienen un nivel cultural bajo, o en otras palabras, leen mucho, o poco?
R.L.: Bien, GIC, gracias por su amable invitación; es una pregunta muy interesante la que usted me formula. Los jóvenes actuales, en sus acciones hacia la emancipación de esos dogmas sociales, o atavismos, que imperan en los usos y costumbres arcaicos, que es preciso trascender, y que usted menciona, realmente han demostrado deseos de superación y anhelos de resolver determinadas situaciones sociales, en cada época, y en la nuestra, también. Ya lo decía con acierto José Ingenieros: -“Jóvenes son los que no tienen complicidad con el pasado”. Empero, ese afán de abrir nuevos surcos debe estar imbuido por un ideal definido, de progreso, con anhelos de belleza en el vivir virtuosamente, con prudencia, fortaleza, templanza y prudencia.  Es preciso que “las mayorías”, orienten su preparación cultural por medio de amplias lecturas, subiéndose sobre hombros de gigantes, como decía Isaac Newton. De esta manera, se evita caer problemas análogos, y quizá de mayor magnitud, que aquellos en que incurrían los jóvenes de antaño. Ejemplos de estos jóvenes los tenemos en los hippies. En otras palabras, es preciso desarrollar la afición a la lectura para potenciar la visión del propio porvenir que trasciendan los límites actuales de percepción, comprensión y realización.
Comentario del Sr. Jo, 04 de agosto de 2018: En España, entre los años 2002 y 2006, conocí centenares de personas que se ufanaban que jamás habían leído un libro. Esto ocurrió en mis recorridos por muchísimas poblaciones de Andalucía. Una paradoja, ya que, en la misma Andalucía, conocí incontable número de jóvenes que son auténticos genios y personas de una extensa cultura, gracias a sus hábitos de lectores ávidos. Esto, pese a que muchos de ellos digan que únicamente leen autores españoles y algunos añaden: -“Y unos pocos autores latinoamericanos”, entre ellos, solían citar, invariablemente: Gabriel García Márquez, el más leído, Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Isabel Allende, Ernesto Sábato, y Paulo Coelho. En cambio, pocos conocían a Alfonso Reyes, Amado Nervo, Arturo Uslar Pietri, Andrés Bello, por mencionar solamente unos pocos. Una tarde, un grupo de chavales le afirmaban al Sr. Jo que ellos únicamente leían a autores españoles, y él le preguntó: entonces, Homero, no te pertenece? Conoces a Alfonso X El Sabio? Algunos ignoraban quien era. Un lector que solamente lee autores de un solo país, seguramente, deja de leer la mayoría de los autores que debería conocer de su misma patria, ya que, para esa persona su mundo cultural gira, únicamente, en torno a unos pocos autores, que, en línea general, suelen ser, apenas, un puente, para ascender a otros de mayor envergadura y relieve. Los apegos inhiben la mente para ver en forma más amplía todo el acervo cultural que se encuentra a la disposición de todos, como una herencia patrimonio de la humanidad, y como un derecho y una obligación de leer, o estudiar. Los grandes autores han sido grandes lectores, y sus bibliotecas, superan, con creces, los diez mil volúmenes; caso contrario, su pensamiento jamás habría alcanzado la densidad que les caracteriza. Otro tanto ocurre con los libros de auto-ayuda: se han formado matrices de opiniones adversas hacia los libros de literatura estimulante. Sin embargo, son obras que amplían la visión y los horizontes existenciales. Suelen contener los métodos y las técnicas, el arte y la ciencia del éxito en todo lo que realiza el ser humano. Es preciso, conocer como los demás han superado las pruebas adversas de la vida, para descubrir las grandes oportunidades que ellas contenían en sí mismas, como fuente de experiencia y riqueza. Esto, porque las grandes crisis, además del inherente crecimiento personal que aportan, generan oportunidades de riqueza.
II. GIC: A qué atribuye usted, Sr. Liberti, esa falta de afición a la lectura, en algunas personas, mientras que otras, son ávidas lectoras?
R.L.: Al tener un joven tendencias o actividades que no se corresponden a ideales definidos, su existencia se desarrolla en un estado de inacción mental, estancándose en determinado estado, durante el cual se adormecen las facultades mentales; mientras permanecen adormecidas, la afición de la lectura es muy poca o nula. Sin embargo, quien logra vislumbrar el camino por cuya senda habrá de persistir el resto de su ciclo existencial, desea conocer lo que han logrado sus antecesores, recorriéndolo. Ese interés le motiva a leer biografías de personajes ilustres, las obras de ingenios de grandes triunfadores, científicos, economistas, artistas, pensadores, y tantos otros, para ampliar su propio bagaje y estar preparados para superar cada tramo del camino.
Comentario del Sr. Jo: Dante Alighieri, desde muy joven, leyó los clásicos griegos y latinos, que durante el oscurantismo medioeval se habían olvidado; igualmente hizo Giovanni Boccaccio y Francesco Petrarca, razón por lo cual, al dar nacimiento al Humanismo, en el siglo XIV, en Florencia, contribuyeron a recuperar un legado olvidado, de la cultura clásica, que desembocará en el Renacimiento italiano, en primeras instancias, y que, posteriormente, se extenderá por toda Europa. Dante, se ejercitaba en la traducción de los clásicos; igualmente, otro tanto hizo Marsilio Ficino, que tradujo a Hermes Trismegisto, Platón, Aristóteles, Plotino y tantos otros. La lectura de los clásicos da consistencia al propio pensamiento. Se, observa claramente en Salvatore Guasimodo: su estilo poético cultivado en elevado grado desde muy joven, con la lectura de los clásicos, le imprime, a su pensamiento, amplitud en las ideas y riqueza de contenido con agudeza penetrante en todo aquello en que centra su inteligencia.
III. GIC: Dado a que algunos leen poco, qué consecuencias cree usted que derivan de ello?
R.L.: La lectura es el medio por el cual cualquier persona aumenta su capacidad intelectual y mental, y además adquiere una visión más amplia de la vida. Entre quienes no leen, las ochenta o más millones de células o neuronas que conforman su cerebro, -y los centros direccionales inherentes de su mente-, se atrofian, adormeciéndose las facultades intelectuales, teniendo, por ende, la persona en cuestión, menor capacidad y visión para lograr una superación exitosa en la sociedad en que vive.
Comentario del Sr. Jo: Las lecturas amplias y variadas constituyen ventanas que se abren en un radio de 360 grados, que permite ver lo que existe a nuestro alrededor, es decir: percibirlo, comprenderlo y realizar lo inherente. Es preciso realizar el cultivo del propio ser por medio de la lectura de ensayistas modernos, los poetas contemporáneos de nuestra patria y a nivel mundial, las biografías de los seres trascendentales, que nos colocan en contacto con sus inquietudes, las vicisitudes de la vida que afrontaron y como las transmutaron en fortalezas. Luego, la lectura de las obras de los grandes pensadores de todo país y época, nos inserta en la gran conversación universal, permitiendo que se conozca lo que pensaron las grandes mentes, en toda época y hacia donde tiende el progreso de la humanidad. Ese conocimiento permite tomar las riendas de la propia vida, eligiendo el rumbo, conscientemente, hacia el que queremos orientar la propia existencia y nuestras realizaciones personales. La Odisea, de Homero, la Apología de Sócrates, y el Fedon, de Platón, la Ética y la Poética, de Aristóteles, los Caracteres, de Teofrasto, las Vidas Paralelas, de Plutarco, las Eneadas, de Plotino, los Tratados Morales de Séneca y Cicerón, el Quijote, de Cervantes, los Miserables, de Víctor Hugo, el Libro de los Espíritus, de Allan Kardec, el Manual del Aprendiz, de Aldo Lavagnini, la Incógnita del Hombre, de Alexis Carel, las Crisis Espirituales del Hombre, de Paúl Brunton, las Fuerzas Morales, de José Ingenieros y las leyes del Éxito, de Napoleón Hill, son obras cuyas lecturas transforman vidas.
IV. Cree usted, Sr. Liberti, que en los momentos actuales el índice de jóvenes que leen es superior o inferior, y de qué medios, además, disponen ellos para aumentar sus alcances de lecturas?
R.L.: A raíz de la emancipación de que se hablaba al inicio, y paralelamente a los jóvenes que en los momentos actuales se han constituido en un problema para la sociedad, como son los hippies, los inadaptados juveniles y otros, hay un numeroso grupo de jóvenes con ideales definidos cuyo índice de lectura es muy amplio y supera el de los jóvenes de años anteriores. A este grupo, gradualmente, se adhieren otros, aumentando cada vez más el flujo de los que leen; además, existen hoy en día, muchas oportunidades de estudios antes inexistentes, programas culturales y campañas realizadas por Editoriales cuyo fin principal es poner al alcance de todos libros de reconocidos autores, y esto, pues, permite a todos aumentar sus medios de lecturas.  Además, las exigencias de la sociedad son cada vez mayores, involucrando la necesidad de que los jóvenes lean más: Auto-ayuda, economía, ciencia, psicología, Derecho, los clásicos de toda época y país, la gerencia moderna, el arte, los ensayos de los grandes pensadores, la historia, los clásicos, la poesía, la historia, entre tantos otros temas más.
Comentario del Sr. Jo: Félix Vargas Chacón, en su obra: 40 años en el delito, cuenta como la lectura de Las fuerzas Morales y el Hombre Mediocre, de José Ingenieros, tuvieron la fuerza y la virtud, de ayudarle a rehabilitarse, comenzando a vivir una vida virtuosa. Sin duda, por el nivel de personajes con quien llegó a tratar, en su vida, debía ser poseedor de un Espíritu para nada vulgar, aunque haya transcurrido una vida por sendas inadecuadas. Empero, el mensaje moral de ese gran maestro italo-argentino, José Ingenieros, tuvieron el inmenso influjo de ubicarlo en el recto camino. Incontable número de personas han enriquecido integralmente sus vidas leyendo la obra: Piense y Hágase Rico, de Napoleón Hill, o El Nuevo arte de vivir, o El Poder del pensamiento positivo, de Norman Vincent Peale, o Todo es posible, o Usted puede convertirse en la persona que desea ser, de Robert Schuller, o las Fábulas de Esopo, que transformaron la vida de Abraham Lincoln, o Viaje hacia la Vida, y las fábulas intituladas: Una volta…in qualche luogo…, de Giovanni Mastromonaco, que presentan una enseñanza que habrá de influir en un sinnúmero de jóvenes de generaciones futuras, o Los mandamientos del Abogado, de Eduardo J, Couture, o el Alma de la Toga, de Ángel Osorio, que tanto han inspirado a diversas generaciones de juristas. Simón Bolívar, es un ejemplo vivo de cómo sus tempranas lecturas de Las Vidas Paralelas, de Plutarco, e incontables otras, maduró su pensamiento de estadista a nivel de genio incomparable; José Antonio Páez, desde sus tempranas lecturas, en el libro El método de los Palotes, del prof. Palomares, cuya síntesis de pensamiento esencial de los grandes autores griegos y latinos, entre tantas otras obras, desde la Ilíada y la Odisea, de Homero, como es fácil deducir de su extensa visión y cultura, como lo denota su Autobiografía, clásico continental, son ejemplos vivos de el influjo modelador de la lectura.
V. GIC: Qué podría referirnos usted, Sr. Liberti, de su evolución personal en el campo de la cultura?
R.L.: Al igual que muchos jóvenes, me inicié leyendo suplementos (Comic) y novelas del Oeste americano, en gran cantidad, un promedio de tres diarias, de autores como Marcial La Fuente Estefanía, Zane Grey, C. Torres, Silver Kane, entre tantos otros. Todas ellas tenían algunas características comunes: Héroes profesionales en un ambiente de poca cultura, gente con valores morales acentuados, en un oeste americano donde imperaba de todo, y el reflejo constante de cómo la justicia y el bien, triunfaban siempre, que fueron para mí un buen comienzo para despertar el anhelo, antes de dos años, de leer obras más densas. Luego pasé a leer buenos autores como Alexis Carrel, José Ingenieros, Amado Nervo, Confucio, Paul de Kruif, etc. Sabe quien estimuló en mi el ideal de la cultura, en mayor grado, en los inicios? Una mujer de edad avanzada, aparentemente de poca cultura y humilde, pero de cuya capacidad intelectual guardaría memorable recuerdo en mi mente. Conocía las obras de Amado Nervo ampliamente; siempre recitaba el poema que Nervo escribió a Kempis, de gran influjo motivador; conocía algunos autores teósofos, las obras de Allan Kardec, y una gran experiencia adquirida en la faena diaria de la Universidad de la vida. Era una fuente constante de entusiasmo y optimismo, que solamente se pueden desarrollar alimentando el Espíritu con la lectura de obras de eminentes autores.
Comentario del Sr. Jo: Lo importante es comenzar a leer, dando el primer paso; el gusto y la exigencia se van despertando gradualmente, a medida que se perfecciona y se anhelan manjares más exquisitos. El cuerpo y la mente quieren más de lo que se le da, es un axioma universal. Es como un ascenso a la colina; mientras más se asciende más lejos se ve y se van descubriendo otros autores. De cada autor que agrada, se desea leer todo lo que ha escrito y se van rastreando sus obras. La vida de Benjamín Franklin, su autobiografía y su libro El hombre de bien vivir, ejercieron gran influencia en mi vida desde temprana edad. Ralph Waldo Emerson, Tomás Carlyle, Lao Tse, Confucio, León Denis, H. Anmoreca, Paúl C. Jagot, Hermann Hesse, G. P. Nepomniasky, Sidharta Gautama, Amalia Domingo Soler, Allan Kardec, Madame Blavasky, C. Jinarajadasa, Peter Drucker, Dion de Prusa, Homero, La Bruyere, e incontables otros, fueron siendo mis compañeros en tiempos de ocio creativo, diariamente.
VI.: GIC: En conclusión, qué soluciones o recomendaciones sugeriría usted a los jóvenes de todas las edades, para obtener afición al estudio y éste a su vez logre estimularle al logro de una mayor cultura?
R.L.: Lo más importante, y fundamental, en la vida de toda persona, es la existencia de un ideal: un recto propósito existencial que funja de faro que ilumine el camino y señale el norte de la propia vida, y los demás linderos dentro de los cuales es preciso ceñir los pensamientos, los sentimientos, las palabras y las acciones. Visualizar el ideal es lo primero que los jóvenes precisan hacer; luego, trazarse una meta de acuerdo a ese ideal, que contenga objetivos a corto, mediano, largo y macro plazo. Dado que todo ideal, para su culminación exitosa exige preparación, esa necesidad es la que llevará a los jóvenes a leer más; y como lo que se lee es sobre lo que más agrada, pues armoniza con nuestro ideal, gradualmente va naciendo el amor a la lectura y a una mayor cultura.
Comentario del Sr. Jo: La necesidad abre el camino y el entusiasmo genera el poder para recorrerlo. Es preciso dar el primer paso: La lectura de diez mil libros empieza leyendo el primero; luego es cuestión de hábito. Una vez que se despierta la pasión por la lectura, esa fuerza interior, el anhelo de conocer, activa la voluntad para una búsqueda incansable ya se convertirá en una actividad incesante ad infinitum. Mientras más se lea, más se querrá leer, y más fácil resultará. Con el tiempo, se va siendo más exigente con lo que se lee, y más que cantidad, lo que se anhela es la calidad. Leer pasará a ser como un alimento indispensable cada día; y lo que se lee inducirá a una meditación constante sobre los más diversos temas existenciales, para encontrarle un significado a la vida, una razón de ser a todo. Solo de esta manera se podrá vivir una vida con sentido, conscientemente, con dominio de los sentimientos, con conciencia clara de los valores universales y de las leyes cósmicas que rigen todo, y que se encuentran en la propia conciencia. Al final, lo importante de todo, se aprende a leer en el libro de la vida y a descubrir el sino de los tiempos, el alfa y el omega, la razón y el por qué de todas las cosas esenciales en un universo en eterna expansión creadora, sin límites y estancamiento de ningunas especies. Se aprende a no apegarse a nada, para permitir que fluya, en la propia vida, todo lo que la inteligencia infinita tiene dispuesto que fluya en abundancia en la eterna primavera de la vida.
La conexión con la fuente universal, desde el propio centro vital, permiten leer en la propia conciencia, con el lenguaje de los sentimientos de los valores universales que utiliza el Gran Pedagogo, la Gran Verdad, en el eterno ahora. El maestro es el Creador Universal, la enseñanza: lo sabiduría de los valores universales, que se va escribiendo en el libro de la conciencia con materiales eternos e indestructibles. Nos percataremos, oportunamente, que todo lo poseemos ya, en estado de potencialidad infinita. Solamente nos falta la experiencia para percibirla; las necesidades permiten aflorar el poder creador potencialmente infinito que poseemos, en magnitud equivalentes a las pruebas afrontadas, que a su vez, hará aflorar el conocimiento del qué, del cómo, del quién, del cuándo, del dónde, del cuánto y del por qué. La experiencia es la expresión gradual de la eterna sabiduría, que se manifiesta como aptitud y actitud, como carácter e inteligencia; como conciencia cósmica.
Adelante.


PD: Sr. Jo, es un pseudónimo de Giuseppe Isgró C.

jueves, 19 de julio de 2018

Esopo, le preguntó a Quilón: Qué cosa es dificultosa?



Esopo, le preguntó a Quilón: 
Qué cosa es dificultosa?

©Giuseppe Isgró C.

–“Qué cosa es dificultosa?”, -pregunta Esopo, el fablista, a Quilón, el Lacedemonio, uno de los siete sabios de Grecia-.
 –A lo cual, respondió Quilón: -“En guardar el secreto, emplear bien el ocio y sufrir las injurias”.
1.      -Escudero, -dice Hidalgo-, en esta respuesta, residen tres aspectos de gran interés. El primero, ser reservado tanto sobre lo que se conoce de otras personas que debe ser guardado en secreto, bien sea para no dañar su imagen, o exponerles a la indignación ajena, como por revelar lo que se le confió confidencialmente. Cada uno, de una extensa cadena de chismosos va confiando confidencialmente lo que se le confío en grado 33, y al poco tiempo todo el mundo conoce lo que era un secreto, menos el interesado, las mayoría de las veces.
Luego, la reserva sobre los propios objetivos, propósitos e intenciones. Quien mucho habla poco logra, por la fuerza antagónica de despiertan sus confidencias, inclusive, y en mayor grado, en el propio ámbito familiar.
El tiempo que se pierde en hablar sobre lo que se hará hay que emplearlo en hacerlo, silenciosamente.
De esta manera no se generan resistencias, ni se causan molestias a otros, ya que, por la envidia que aún pudiera existir en muchos seres humanos, dejan de tolerar que otros alcancen éxitos que requieren esfuerzos adicionales que ellos no están dispuestos de llevar a cabo y mucho menos de emular. Es la parte de la naturaleza humana que debe ser depurada en los Espíritus que conforman el común de los seres humanos.
Quien anhela realizar obras de envergadura en su vida, precisa guardar silencio sobre quien es, lo que hace y hacia donde va. Esa reserva le permite pasar desapercibido a la indiscreción humana. A lo sumo, el ejemplo tiene un efecto emulador de las virtudes, y es el mejor maestro, si algo bueno hay que enseñar.
Este secreto a que hace referencia Quilón, puede extenderse al silencio que debe guardar el caballero sobre los favores recibidos de nobles damas, en algunos momentos de flaqueza humana, con algún ser indigno de esa distinción, o por efectos de promesas incumplidas, con las que suelen ilusionarse aún algunas damas, dando fácilmente lo que de esa manera pocas veces se aprecia. Esto por la razón de que, lo que poco cuesta, poco vale.
Es que nadie aprecia lo que tiene hasta que lo pierde, sostiene un antiguo y popular aforismo, de profunda sabiduría.
Igualmente ocurre cuando se hace un favor a alguien. En vez de seguir el precepto de que la mano izquierda ignore lo que haga la derecha, promulga a los cuatro vientos la necesidad que, levemente, o acaso ni siquiera tal cosa hiciera, contribuyera en aliviar en algún grado.  
Por eso Quilón se expresa de esa manera, señalando lo que la naturaleza humana común es proclive en hacer, razón por la cual advierte, explícitamente, la importancia de guardar reserva, prácticamente sobre todo lo que es inherente a la propia persona, excepto en los casos en que determinadas situaciones deben comunicarse a quienes tales cosas podrían afectar, o que, por obligación moral, deben ser comunicadas.
Y mucho menos debe hablarse sobre las eventuales circunstancias sobre las cuales, ocasionalmente pueda atravesarse, ya que será difundida esa información afectando la propia reputación aún después de que la persona haya resuelto la misma, y ella ya ni se acuerda de ella. Esto, por la razón de que los demás podrían sacarle el cuerpo, como se dice en el argot popular, pensando que aún permanece en ella.
O, en el caso de los envidiosos empedernidos cuyo sueño pierden pensando en los éxitos que alcanzará quien, ingenuamente le comunicara sus propósitos de realizar ciertos objetivos.
O, lo que aquellos caballeros ilustres que prometen guardar silencio de lo que en la cámara del medio han visto y oído, y al poco tiempo, por la lengua suelta de la mayoría de ellos, es voz populi entre aquellos que, debiendo asistir a la misma, dejaron de hacerlo, pero que están al tanto de lo que allí ocurre por ese detalle de que la naturaleza humana es poco proclive a guardar secretos. Y eso, a pesar de haber prometido, solemnemente, guardar silencio sobre lo que han visto y oído.
Por último, Escudero, habría que mencionar el caso de aquellos individuos que se vanaglorian por las grandes pruebas por las que atraviesan en la vida, para dársela de importantes, pero que hacen muy poco para salir de ellas con propio esfuerzo y mucha honra.
O, el caso de aquella dama, que debiendo guardar silencio sobre los aprietos temporales por el pudiese pasar el ámbito familiar, los pregona a los cuatro vientos, o entre sus familiares y amigos, y al poco tiempo es voz populi; la gente le saca el cuerpo, y desprestigia la reputación del propio cónyuge u otro miembro de la familia o grupo de trabajo. El silencio es uno de los cuatro símbolos de la Gran Esfinge que exhorta al iniciado a callar, emulando a la naturaleza que silenciosamente realiza su labor.


2. El segundo aspecto, a que se refiere Quilón, es sobre la dificultad de emplear bien el ocio. Esa es la razón por la cual el común de las personas en los lapsos de ocio, los fines de semana, o en días festivos, dedica tanto tiempo a la ingesta de bebidas u otras sustancias nocivas, por cuanto, al no tener hábitos fortalecidos en cultivar un determinado arte, hobby u pasatiempo creativo, y creador, como la lectura, el estudio, la escritura, la pintura, la enseñanza, o el servicio público, como lo hacen los grandes clubes de servicio como el Rotary Club, o el de Leones, o las actividades en una Logia masónica, por mencionar solo algunos ejemplos.
Recordemos que el tiempo de ocio debe ser empleado en el estudio y cultivo de los valores universales –equivalentes a los atributos divinos del Espíritu, en los cuatro reinos naturales-, que conllevan a vivir una vida virtuosa.
3. Por último, Escudero, sobre lo difícil que es sufrir las injurias que podrían ser de múltiples variantes.
El hombre de bien conserva la serenidad en todo tiempo y ocasión por la tranquilidad de su conciencia.
Tiene una amplia visión de las cosas, y no sólo percibe con realismo las cosas como son, sino que las comprende, y actúa en consecuencia.
Jamás reacciona indebidamente frente a ninguna acción de esa índole hasta no analizar el trasfondo de la misma.
Al conservar la serenidad, domina toda situación de esa índole que se le presenta, conservando la propia dignidad.
Sabe que, jamás fuego alguno se apagó echándole más leña, sino dejando de hacerlo; así se extingue por sí sólo.
Es igual que a los dictadores de determinadas naciones que infligen injurias a sus nobles naciones por el hecho de serlo, y además, por todo lo que hacen de nefasto. Ellos suelen caer por sí mismos, tarde o temprano, sin gloria y con mucha pena, debiéndose avergonzar por lo que hacen, precisamente, por no tener la dosis suficiente de vergüenza que es una de las virtudes más excelsas: la vergüenza, el decoro y el pudor, que mantienen intacta la propia dignidad y el auto-respeto, base esencial para respetar a los demás y dejar de violentar la dignidad ajena.
Empero, tiranillos los hay en todas partes: Cámaras profesionales, condominios, en familias, y en cualquier lugar de trabajo, o en sociedad. Son abusadores natos de la confianza depositada en ellos, o se toman atribuciones que no tienen.
Por eso, a medida que crece el tiempo de ocio en las sociedades, será imprescindible dedicarlo al estudio de los valores universales, dentro de cuyos parámetros deben ser enmarcados los propios pensamientos, sentimientos, palabras y actos.
Adelante.






sábado, 7 de julio de 2018

LA NOCHE FUE UN DÍA ANTES DEL DÍA





LA NOCHE FUE UN DÍA ANTES DEL DÍA



©Giuseppe Isgró C.


Dijo Tales: -“La noche fue un día antes del día”-.
Qué quería significar con este aforismo, Tales? El día de veinticuatro horas está conformado por cuatro segmentos de seis horas cada uno, que representan: la madrugada, a la primavera; la mañana al verano; la tarde, al otoño; y la noche, al invierno. Cada uno cumple con una función creadora.
La primavera, de despertar, que preanuncia la exuberancia de la naturaleza, de actividad creativa plena. De cuatro a seis de la mañana, son horas fértiles. Afloran en la mente las ideas intuitivas e inspirativas que fertilizan los pensamientos y los sentimientos con semillas que habrá sembrar en la fase siguiente como obras de realizaciones. Cada semilla conlleva implícita un objetivo y su inherente resultado en armonía con los planes trazados por el Supremo Artífice en la Ley Cósmica. Es un tiempo propicio para el estudio y la meditación; para la toma de decisiones y la planificación estratégico-táctica cuyos cursos de acciones habrán de ejecutarse en la fase activa, que es la mañana o el verano de la vida. La primavera representa la fase de la recuperación en el ciclo económico. Es un despertar que habrá de conducir, seguidamente, a la expansión plena creadora de la riqueza, mediante la inversión. Inversión equivale a siembra; si no se siembra no habrá cosecha; si no se invierte no habrán resultados financieros o de otras índoles, ya que la riqueza integral tiene muchas vertientes: financiera, de salud, de conocimientos, de espiritualidad, y tantas otras como cada quien sea capaz de percibir.
La mañana representa al verano y a la fase de expansión económica plena; es una fase de inversión total e integralmente, en todas las vertientes y variantes de la vida. Es actividad plena para la realización de los nuevos objetivos del día que aportarán los resultados que deben ser cosechados en la tarde o el otro de la vida, para pasar la noche, o el invierno tranquilos, cuya abundancia debe alcanzar hasta la madrugada siguiente, y la mañana, como fases de preparación y de trabajo expansivo de inversión para realizar nuevos logros, o para restablecer el equilibrio preexistente, pero en un mejor nivel, acorde con el floreciente nuevo ciclo natural, o existencial, que ha aflorado con la madrugada.
La tarde, o el otoño de la vida, a su vez con diversas fases, es un período para la cosecha de los frutos aportados por las semillas sembradas en la mañana, o verano; pero, en el otoño, también existen semillas que sembrar para cosechar los frutos del invierno; son los frutos tardíos pero necesarios del invierno o la noche. Por cuanto la naturaleza, aún en su fase pasiva, o durmiente, aparentemente, no duerme jamás, pero si tiene ciclos alternos de actividad-descanso: fases cooperantes entre sí de acción-reacción, de siembra y recogida, de trabajo y recuperación; de inversión y ganancia. 
La noche representa el invierno de la vida, o a la contracción económica. Es un tiempo de recuperación para reequilibrar las propias energías o fuerzas. Cuando Tales habla que la noche fue un día antes del día, significa que representa una fase del ciclo anterior, en la alternación cíclica de todas las acciones vitales de la vida.


sábado, 16 de junio de 2018

EL PODER DE LA RELAJACIÓN CREATIVA



EL PODER DE LA RELAJACIÓN CREATIVA


©Giuseppe Isgró C.



-La relajación,  activa los poderes creadores del espíritu, la percepción intuitiva e inspirativa y la unificación de la conciencia-.
Giuseppe Isgró C.


La relajación profunda constituye uno de los secretos supremos para el desarrollo integral del ser, a nivel físico, mental y espiritual, en sus múltiples vertientes y dimensiones. Es preciso ejercitarse a fondo en su práctica, diariamente, y los resultados que se obtienen bien merece el esfuerzo, optimizando la calidad de vida, el bienestar total, la unificación de la conciencia y elevados estados de iluminación y conciencia intuitiva.

Cada noche, antes de dormir, práctica la relajación profunda como una disciplina de vida; constituirá, para ti, una de las cosas más importantes tan pronto descubras los inmensos beneficios que proporciona a nivel espiritual, anímicos y físicos.
La relajación por sí misma activa los poderes creadores de la mente; tan pronto se adormezca y relaje cada músculo y parte del cuerpo, simultáneamente se van activando los sentidos psíquicos, facilitando el desarrollo de las facultades espirituales, como, por ejemplo: la proyección del espíritu sin límites de espacio y tiempo, estimulando la imaginación o visión espiritual, la intuición, la inspiración, la creatividad, la unificación de la conciencia, la armonización del ser, la plenitud de vida y la salud física, mental y espiritual.
Además, una vida más sosegada, la conservación de la juventud, el incremento del magnetismo personal, la belleza integral y el disfrute pleno de la vida en todos los sentidos y vertientes, son algunos de los grandes beneficios de la relajación.
Prepara adecuadamente para tener, cada noche, un perfecto descanso físico y mental, amaneciendo con total recuperación de la energía y en condiciones óptimas para emprender una nueva jornada con éxito, ideas claras y plenitud de fuerzas.
Al final del ejercicio de relajación, se habrán creado las condiciones idóneas para completarlo con las visualizaciones creativas de los objetivos a cuya realización exitosa se aspira, imaginándolos realizados satisfactoriamente, en su etapa final, sin involucrar canal alguno de manifestación, por cuanto la Inteligencia Infinita conoce mejor cuál es el adecuado y conveniente, propiciando que vayan surgiendo las aparentes coincidencias, en la vida diaria, que no son más que las propias creaciones mentales y sintonías positivas que activan la poderosa ley de atracción.
La unificación de la conciencia es uno de los más sorprendentes efectos positivos de la relajación profunda, cuando propicia que, en estados moderados, medianos y profundos de relajación, el espíritu se emancipe de manera natural en proyección espiritual, -cosa que de manera inconsciente realiza durante el día y en el  sueño, muchas veces, empero, la relajación le permite entrar con naturalidad en un estado perfecto de conciencia fronteriza, es decir, expande su conciencia, pasando de la objetiva a la subjetiva o interior, en cuyo estado el espíritu puede efectuar lecturas en el archivo espiritual contenido en el alma, en el cual se encuentra el registro de todos los ciclos de vida anteriores, cuyas percepciones, por encontrarse el espíritu en conciencia expandida, -en una entrada y salida suavemente del cuerpo-, al reincorporarse las imágenes o lecturas que va obteniendo, en forma imperceptible y natural, por encontrarse ya dentro del cuerpo, el cerebro las registra y las va pasando a la conciencia objetiva.
El resultado final, es que la persona comienza a ampliar su esfera de conocimientos, percibiendo que sabe muchas cosas que nadie le ha enseñado, determinando un enriquecimiento sorprendente de la personalidad.
Empero, al mismo tiempo que efectúa las referidas lecturas en el propio archivo del alma, el espíritu, en proyección natural, y de manera prácticamente imperceptible, efectúa lectura de contenidos mentales en archivos espirituales de los entes que conforman la ecología mental, tanto en la dimensión física como en la espiritual, en quienes se encuentre la información precisada en un momento dado, de ahí que vayan surgiendo ideas creativas que nadie sabe de donde han sido tomadas, así como el surgimiento de intuiciones oportunas que van emergiendo en la vida diaria que aportan la solución a las inquietudes experimentadas y las inspiraciones del entorno espiritual de cada quien, -conformado por guías y protectores espirituales, afines y familiares-, como comunicación espiritual por medio del pensamiento, aportando sugerencias que enriquecen el propio trabajo de vida si se le presta la debida atención, siendo lo que transforma a miles de personas normales en importantes genios por las obras que han legado a la humanidad.
Otro de los más importantes beneficios de la relajación profunda es la facilitación de la conexión divina con el Ser Universal, desde ese estado de relajación profunda, así como la meditación en Él y sus atributos divinos o valores universales. En esto reside uno de los secretos más grandiosos que es preciso descifrar por medio de una práctica asidua, tomando en cuenta de que, en lo que se centra la atención se expande la conciencia, al centrarla el en Supremo Hacedor y sus atributos, comienza a adquirirse una mayor conciencia de Él y la sabiduría de los valores universales sobre los cuales se medita, la cual se va expresando con mayor intensidad en la propia conciencia mediante el sentimiento intuitivo de esos valores universales que van a fungir como sentidos cósmicos, elevando el nivel de vida en forma acorde con esas esferas superiores.  
A partir de ahora, y en los milenios venideros cada vez más y mejor, esta es la espiritualidad directa, sin intermediarios, en la que cada ser se ejercitará como disciplina de vida hasta alcanzar los niveles de progreso máximo permitido en el planeta, para acto seguido pasar a otro mundo de mayor progreso y así hasta el infinito, en el eterno presente, hasta alcanzar el grado de maestría de la Creación y a partir de ahí comenzar nuevas etapas sin límites, ya que el inmortal espíritu que cada ser posee siempre encontrará un más allá evolutivo como reto existencial.
Volviendo a la dimensión objetiva y al presente inmediato que nos concierne, es preciso obligarse a una práctica diaria de relajación. Luego, el espíritu y el cuerpo, por una ley natural, suelen querer más de lo que se le da, por lo cual, en forma gradual, el hábito y la disciplina, van convirtiendo a la relajación, la meditación y la visualización en algo tan placentero que se hará en forma automática.
Es una práctica segura, confiable y efectiva. El autor, ha dirigido, simultáneamente, en la realización de este ejercicio a grupos de más de 200 personas, en los últimos 38 años, con resultados efectivos y da gusto observar como cada participante cuenta sus placenteras experiencias.

EJERCICIO PRÁCTICO PARA SER REALIZADO EN LA NOCHE, ANTES DE DORMIR, O EN CUALQUIER MOMENTO QUE SE DESEE.

Acuéstate sobre las espaldas, mirando hacia arriba. Quizás sientas la necesidad de voltearte hacia un lado. Si es así, domínate y vuelve a la posición original cuantas veces sea necesario.  Es esencial hacerlo.
El primer gran secreto para dormir bien, es el de permanecer en la posición boca arriba durante el ejercicio de relajación.
Toma tres respiraciones profundas, de la siguiente manera:
       Inspira, contando seis; retiene el aire, -pulmones llenos-, contando veinticuatro; exhala, muy lentamente, por la nariz, contando seis. A la tercera exhalación, cierra los ojos suavemente, abandónate, aflojándote física, mental y espiritualmente.

 PSICO-PROGRAMACIÓN:

Ahora, si decides dormirte directamente, sin realizar el ejercicio de relajación, efectúa la siguiente programación mental:
   Entro en el nivel idóneo para la relajación, de mi mente psiconsciente.  (Tres veces).
   Ahora, estoy ya, en el nivel idóneo para la relajación, de mi mente psiconsciente.  (Tres veces). Me relajo física, mental y espiritualmente. Me encuentro en perfecto estado de relajación física, mental y espiritualmente.
   Permanezco en el nivel idóneo para la relajación, de mi mente psiconsciente, desde este momento hasta las cinco y media de la mañana. Duermo profundamente bien durante todo este lapso y mientras duermo, tanto mi cuerpo como mi mente se equilibran y potencian en un perfecto y  completo estado de salud y me despertaré con total recuperación de mis energías físicas, mentales y espirituales, con la mente clara de las cosas que debo realizar en su estricto orden de prioridad.
   Cualquier idea de la cual tenga percepción durante el sueño que me sea útil para resolver cualquier situación de mi vida o de mi trabajo o que me sea necesaria para mejorar cualquier aspecto de mi vida, la recordaré, tan pronto me despierte, con total claridad y comprensión.
   Si durante el sueño surgiese algo que amerite que me despierte, me despertaré con tiempo suficiente para tomar las respectivas  y oportunas medidas del caso.
Si decides hacer el ejercicio de relajación, agrega lo siguiente:
   Ahora, durante cuarenta y cinco minutos me relajo física, mental y espiritualmente, desde los dedos de los pies hasta la cabeza y realizo los respectivos ejercicios de visualización. Efectúo un completo y perfecto ejercicio de relajación y cada vez que lo lleve a cabo, lo domino más y mejor.
Si lo deseas, respira rítmicamente, diez veces, antes de iniciar el ejercicio de relajación, contando seis para la inspiración; tres, retención del aire con pulmones llenos; seis, para la exhalación; y, tres, retención con pulmones vacíos. Hazlo lo más suavemente posible y al exhalar, centra la atención en el punto hara tan tien- tres centímetros debajo del ombligo y tres centímetros hacia dentro, en sentido de la columna vertebral. En esto reside un profundo y poderoso secreto, cuyos efectos positivos pronto descubrirás, con la práctica.
Recuerda: durante el ejercicio, en cada parte del cuerpo en que efectúa la relajación, comenzando desde los dedos de los pies, realiza lo siguiente:
I.       Concentración de la atención en cada órgano o parte del cuerpo.
II.     Adquirir conciencia de la zona.
III.    Relajarla, aflojando los músculos.
IV.     Experimentar una sensación de calor.
V.      Sentir un flujo de energía, el cual se puede intensificar, -en los órganos o partes del cuerpo que se desean cargar-, reteniendo el aire pulmones llenos- mientras cuentas veinticuatro.
VI.     Imagina un halo luminoso emanando de la respectiva zona de relajación.
Relájate bien:
Piensa en los dedos del pie derecho. Céntrate en cada uno y adquiere conciencia de ellos; siéntelos flojos como si fueran de gomas. Siente un calorcito y un flujo de energía que llena cada parte de los dedos.  Imagina como un halo luminoso fluye de cada dedo. Ahora haz lo mismo con la planta del píes, con el talón y con el píes completo.
Realiza lo mismo con el pie izquierdo; al completarlo, siente ambos píes llenos de energía.
Efectúa una respiración completa, reteniendo el aire pulmones llenos- mientras cuenta veinticuatro,  sintiendo los pies llenos de energía y emanando un halo luminoso.
Mientras tanto, imagina la sensación de un gran bienestar que se va apoderando de ti.
Siente una gran paz y tranquilidad.
Descansa, aíslate mentalmente.
Imagina como un manto de luz divina te envuelve y protege.
Ningún ruido o pensamiento puede interrumpir tu paz, tranquilidad y relajación. Todo ruido externo te ayudará a relajarte profundamente. Relájate más y mejor.
Ahora, céntrate en ambos tobillos; primero adquiere conciencia total de ellos; aflójalos; percibe el calor; seguidamente, siente un flujo poderoso de energía. A continuación, imagina como irradian un halo luminoso.
Sigue ascendiendo hasta las rodillas, donde repite el proceso. Asciende por las piernas hasta llegar  la cintura.
Concéntrate en el cóccix; adquiere conciencia plena de él; siéntelo flojo como si fuera de goma; percibe el calor; ahora, toma una respiración profunda contando mentalmente seis; retiene el aliento con los pulmones llenos, contando veinticuatro, siempre centrado en el cóccix, siente como aumenta el flujo de energía en la zona; exhala muy lentamente, por la nariz, imagina como fluye un halo luminoso del cóccix.
Sigue ascendiendo por la columna vertebral.
Céntrate en la zona de los riñones; adquiere conciencia de ellos; siéntelos flojos, relajados. Percibe el aumento de calor en ambos riñones; ahora, toma una respiración profunda contando seis; retiene el aliento contando veinticuatro y siente como los dos riñones y toda la zona lumbar se va cargando de energía; exhala muy lentamente e imagina como emanan un halo luminosos.
Puedes afirmar: Mis riñones están en perfecto estado de salud. Siempre funcionan bien. (Puedes imaginar una rueda en movimiento como símbolo del perfecto funcionamiento, afirmando, al mismo tiempo la excelente condición de la salud).
Sigue ascendiendo por la columna vertebral hasta los hombros; adquiere conciencia  de las espaldas; siente los músculos flojos, muy flojos; percibe un aumento de calor en las espaldad; toma una respiración profunda, en la forma acostumbrada, retiene el aliento, contando veinticuatro, siente como aumenta el flujo de energía; al exhalar, muy lentamente, relaja más y mejor las espaldas e imagina como un halo luminoso se irradia de ellas. Haz lo mismo con los hombros, los brazos y las manos.
Ahora céntrate en el pecho y los pulmones; adquiere conciencia de cada parte del pecho y de ambos pulmones; siéntelos flojos muy flojos, bien relajados; percibe como aumenta el calor; toma una respiración profunda, contando seis; retén el aire contando veinticuatro, percibiendo el flujo de energía, en el pecho y en los pulmones; exhala muy lentamente, imaginando el halo luminoso. Visualiza una rueda en movimiento y afirma: mis pulmones siempre funcionan perfectamente bien. Ahora están en su mejor nivel de salud. Imagina el perfecto estado de salud.
Ahora, haz lo mismo con el corazón, el estómago, el ombligo y la zona tan tien punto hara-, el hígado, el bazo, los intestinos, vuelve al cóccix, asciende nuevamente por la columna vertebral y céntrate en la nuca.
Adquiere conciencia de la nuca; relájala, percibe el calor, toma una respiración profunda contando seis, retén el aire contando veinticuatro y siente como aumenta el flujo de energía; exhala muy lentamente, y visualiza un halo luminoso que fluye de la nuca.
Ahora, piensa en la garganta; adquiere conciencia de la garganta; aflójala, relájala, percibe el calor; toma una respiración profunda contando seis; retén el aliento contando veinticuatro; siente el flujo de energía en la garganta como una fuente poderosa de energía que se va expandiendo por todos los órganos y células del cuerpo. Visualiza la rueda en movimiento y afirma: la energía de la vitalidad y la salud fluye bien desde mi garganta a cada parte de mi cuerpo. Hecho está.
A continuación céntrate en la boca; adquiere conciencia de ella: de las mandíbulas, los labios, los dientes, las encías, la lengua, las amígdalas; relaja cada parte; aflójalas; percibe la emanación del calor; inhala, contando seis, retén el aire contando veinticuatro, siente el flujo de energía en toda el área de la boca; exhala muy lentamente, visualizando el halo luminoso que emana de la boca.
Céntrate, ahora, en las orejas; luego en la nariz; después en los ojos, repitiendo el proceso: conciencia, relajación, sentir calor, energía reteniendo el aire, visualización del halo luminoso, en la exhalación.
Enfoca la atención en el entrecejo; Adquiere conciencia de la zona, relájala, siente una sensación de calor; aumenta el flujo de energía con la inhalación contando seis y la retención del aire, contando veinticuatro; al exhalar, muy lentamente, visualiza el halo luminoso emanando del entrecejo.
Céntrate en la frente; el cerebro y el cuero cabelludo; siguiendo el mismo orden: conciencia, relajación, calor, respiración profunda, flujo de energía, halo luminoso.
Ahora, imagina una escuadra formada por una línea que va del entrecejo al centro de la cabeza y una línea que va del centro de la cabeza a la parte superior de la misma. Visualiza la escuadra en forma luminosa.
Ahora, partiendo del punto central de la escuadra, en el centro de la cabeza, imagina una espiral luminosa en movimiento y en expansión, elevándose al infinito. El punto inicial del hilo luminoso de la espiral está conectado al centro de tu cabeza; conecta, el otro, -pidiendo permiso antes- a un punto imaginario del universo, el Centro Vibratorio, Rueda de la Vida, con el Creador del Universo, Dios y siente como te constituye en una canal de su luz, amor, energía, sabiduría, poder, etcétera. Imagina y da por hecho que esta unión con Dios es permanente; que siempre permanece unido a Él.
Imagina, también, como la luz del Ser Universal se canaliza por el hilo luminoso y te inunda, primero, tu cabeza, fluyendo por tus ojos y por todas las ramificaciones nerviosa de tu cuerpo llenándolo de energía que se irradia por los poros del cuerpo formando una capa luminosa que se extiende a tu alrededor en movimiento circular, como un tonel de luz en expansión. La imagen completa que debes visualizar es: la del  Ser Universal, en un extremo del hilo luminoso, y su   luz, energía, amor, poder, etcétera, que fluyen  hasta llegar al centro de tu cabeza, donde está el otro extremo; en la parte superior de la escuadra, sobre la cabeza, visualiza una rueda de luz en circulación teniendo como eje su punta.
Imagina que esta rueda en movimiento, recibe la luz universal y la canaliza por todas las ramificaciones del cuerpo, conformando la ya irradiación luminosa en forma de tonel alrededor del propio cuerpo.
Este tonel de luz funge de escudo protector y si hubiese algún elemento invasor como pensamientos extraños que intentaran perturbar la propia autonomía, se va observar como filamentos oscuros se estarían desprendiendo del propio ser, alejándose.
La importancia de este ejercicio se comprende mejor con la práctica.
Ahora, vuelve al centro de la escuadra, en la parte central de tu cabeza. Imagina en ese centro un punto luminoso; el cual, de hecho, se forma al enfocar allí la visión, con los ojos cerrados.
En ese punto luminoso imagina una pantalla mental, como si estuvieses viendo una en un cinematógrafo. Percíbelas con el fondo negro. Imagina, allí una puerta con la inscripción: -Puerta cósmica-. Ahora, pregúntate, tres veces: -¿Qué hay detrás de la puerta cósmica-. Ve, mentalmente, como se abre. Sal al exterior. Pregunta, mentalmente, tres veces: -¿Dónde estoy? Espera y observa.
Luego, imagina una rueda de luz blanca en movimiento circulatorio sobre su eje. Piensa que es la central energética del universo, de donde emana toda la energía universal. Imagina que tu ser está unido a la central energética.
Afirma: -Estoy unido a la central energética universal; me cargo de la energía que requiero en el eterno presente, cada día en grado suficiente y abundante.
Si deseas cargar de energía a algún ser querido, aprovecha este momento para hacerlo. Imagina la rueda energética girando sobre su eje; el otro extremo del eje imagina que lo agarras con la mano izquierda; extiende la manos derecha hasta la cabeza de la persona a quien quieres cargar de energía y ubícate por detrás de la persona, en forma más elevada que ella, y coloca el pulgar sobre la sien izquierda y el meñique sobre la sien derecha. Los demás dedos apóyalos en el centro de la cabeza. Imagina que los dedos luminosos de tu mano derecha se extienden y alargan hasta cubrir bien estos puntos. Siente como la energía es absorbida, sin esfuerzo alguno, por tu mano izquierda y pasa por tu brazo izquierdo, satura todo tu cuerpo y fluye por tu brazo derecho  y por tu mano derecha y penetra al centro de la cabeza de la persona, llenando todo su ser con la energía blanca de la central universal. Afirma: Doy gracias a la energía universal por alimentarme con ella y por permitirme transmitirla a: (menciona el nombre de la persona).
Ahora, imagina que te encuentra en un jardín hermoso. Recréate contemplando la belleza de las flores. Construye, mentalmente, el jardín, según tu gusto, colocando las flores de tu preferencia, los árboles frutales u ornamentales de tu agrado. Visualiza un caney en el centro del mismo. En sentido de cada punto cardinal existe un camino hermoso rodeado de flores hermosas. Pregúntate, mentalmente: -¿Cuál es el camino de mi vida? Escucha una voz, la de tu maestro interior, que te dice: -Elige el camino hacia el este, el camino de la luz. Hacia allí dirige tus pasos. Cada vez que desea reorientarte, vuelve, mentalmente, a este lugar y tus pasos serán reorientados.
Ahora, imagina que te levantas y toma el camino de la derecha, que es el camino del este, el de la luz y observa como la luz del dorado amanecer despunta en el alba, el sol luminoso de la vida que brilla intensamente, iluminando todo el camino de tu existencia. Mientras emprende el camino y vas avanzando, adquiere conciencia de tu verdadera misión; vas descubriendo tus dones y virtudes y tu verdadero poder. Mientras avanzas te siente muy bien, cada vez con mayor paz, tranquilidad, bienestar y fortaleza.
A continuación, imagina que llegas a un bosque grande, rodeado de árboles grandes, en un ambiente armónico, hermoso tranquilo. Pregunta: ¿dónde está la fuente interior de mi poder? Escucha una voz que te dice: -Penetra en el bosque, con confianza, pasando el cual está una hermosa fuente. Atraviesa el bosque y llegas a la fuente de aguas cristalinas y tranquilas. Todo está bien, lleno de paz, armonía, quietud y tranquilidad. Te sientas en la orilla. Siente la tierra, la hierba verde y la brisa fresca, en tu piel. Hay flores hermosas de un colorido variado e impresionante; colores vivos, rojos, blancos, violetas, rosados, etcétera. Se respira paz, tranquilidad, sosiego, armonía. Huele los aromas y perfumes de  las flores y siente como te cargas con la vitalidad de sus fragancias. Ahora, toma en la mano derecha una piedra y lánzala al agua. Observa como se van formando círculos concéntricos en el centro del agua que se van alejando más y más. Penetra en el agua y colócate, mentalmente, en la posición flotante, sobre las espaldas. Siente como la vida te mantiene  suavemente a flote, sin esfuerzo alguno de tu parte. Descansa con confianza. Todo va bien. Sólo hay armonía, equilibrio, orden divino, salud, fortaleza y paz.
Te encuentras en la quietud profunda de tu ser y en la fuente interior del poder; en esa posición imagínate que una nube blanca te envuelve y que esa nube blanca es Dios y que te encuentras bajo su  manto y protección, formando un centro y una unidad con Él. Afirma, mentalmente: -Formo una unidad cósmica con el Ser Universal. Soy un centro de: luz, amor, vida, energía, poder, abundancia, salud, bienestar, bondad, sabiduría y realización.
Ahora imagina que la nube blanca que te envuelve forma una espiral y comienza a ponerse en movimiento. Es la Rueda de la vida en movimiento eterno y tu gira con ella. Imagina que eres un centro de luz, vida y amor, energía, poder y abundancia, salud, bienestar y equilibrio, sabiduría, fortaleza, belleza, fortaleza, templanza y realización. (Sentimientos).
Afirma: -A partir de ahora, en el eterno presente, permanezco consciente en la Rueda de la Vida y la luz divina ilumina, permanentemente, mi ser y mi camino. Yo soy el caminante y el camino, a la vez, que me conduce a Dios.
Afirma: A partir de hoy y todos los días duermo profundamente, descanso más y mejor. Me despierto en la mañana en plenitud de energías, con las ideas claras de lo que debo hacer y lo hago con confianza, fe, entusiasmo y excelente organización de mi tiempo, esfuerzos y recursos. Obtengo los mejores resultados. Mi capacidad de estudio, trabajo y recreación aumenta cada día más. El orden y el equilibrio perfectos se establecen en mi vida.
Ejercicios complementarios:
Ahora, proyéctate al espacio y ubícate en una posición desde la cual puedas observar el Planeta Tierra.
Visualiza el Planeta Tierra rodeado por un manto de luz blanca.
Afirma: -Aquí y ahora se establece el orden divino y la armonía cósmica en toda la humanidad. Hecho está.  A partir de ahora, se desarrolla, cada día más y mejor, el reino del amor, de la sabiduría, de la justicia divina, la compensación, el respeto y la paz en el Planeta Tierra. Afirma: -Que los líderes que dirigen el planeta tierra acaten el mandato divino de hacer progresar a la humanidad y que, con la visión de los valores universales, guíen y estimulen el desarrollo de la práctica de todas las virtudes, en todos los seres, aquí y ahora. Hecho está-.
Visualiza a toda la humanidad rodeada de la luz divina; en armonía, saludable, llena de amor, sabiduría,  paz y progreso creciente.
Ahora, visualiza, también, tu hogar. Imagínalo rodeado de un círculo de luz blanca. Visualízate en compañía de los tuyos colocados dentro de una pirámide de luz. -Si lo deseas, coloca en el vértice de la pirámide un Círculo blanco con un signo más en el centro, en forma de Rueda, como símbolo de de la Fuente Energética Universal, imaginando que la luz que emana va llenando el interior de la misma-. Ve, mentalmente, a todos los miembros de tu familia ubicados dentro, unidos por las manos, formando un círculo en orden descendente: padre, madre, hijo o hija mayor y así sucesivamente con los de menor edad, nietos o nietas, etcétera, que se desee incluir. Visualiza a cada miembro expresando su amor, afecto, perdón, apoyo, etcétera, a los demás.
Afirma: Ser Universal, en tus manos confío mi vida. Mis guías y protectores asistidme, protegedme y guiadme. Gracias por vuestra ayuda.
El orden divino y la armonía cósmica se establecen, cada día mejor, entre nosotros y en  este hogar.
Visualiza a cada miembro de tu familia protegido por el Ser Universal, -dentro de la pirámide de luz-, lleno de salud, armonía, amor, fortaleza y bienestar. Ahora afirma: -Que el Ser Universal proteja a mi familia y a mí, para que cada día seamos más útiles en la realización de los planes cósmicos y podamos cumplir con nuestras misiones individuales y colectivas. Gracias, Ser Universal. Hecho está. Así es; así sea.
Visualiza, ahora, el lugar en que trabajas. Rodéalo por un manto de luz.
Afirma: Aquí y ahora se establece el orden divino y la armonía cósmica. Este es un lugar de servicio, progreso, bienestar, riqueza y abundancia. Que la divina esencia cósmica purifique el ambiente de este negocio.
Afirma: Este negocio es del Ser Universal y Él le protege. El orden divino se establece en él y en nosotros, y nos lleva con éxito y seguridad a cumplir nuestra misión y objetivos. Hecho está. Así es; así sea.
Ejercicio de visualización para la auto-curación:
Después de terminar el ejercicio de relajación, si deseas potenciar tu salud, efectúa lo siguiente:
Imagina el Centro Vibratorio Universal, fuente de toda vida, energía y luz. Visualiza un panal, en forma triangular, de miel, quintaesencia cósmica,   -la medicina universal-; cúbrete mentalmente con ella en todo el cuerpo y si existe una zona en particular que deseas curar, ponle una doble capa en esa zona; ahora,  observa el  hermoso color dorado de la miel; huélela, disfruta su aroma; ahora, introduce un trozo de miel en tu boca y saboréala, siente su exquisitez y dulzura. Afirma: esto es todo lo que preciso para reestablecer la salud perfecta de todo mi cuerpo y en especial de mi: (menciona el órgano cuya salud estás potenciando). Termina el ejercicio dando por hecho, mentalmente, de que ya estás en perfecto estado de salud.
Afirma:
Oh Ser Universal!, te doy las gracias por tu luz, amor, bendición y protección que irradias hacia todos los seres-.
Termina con esta invocación: Oh Ser Universal!, ilumina y protege a toda la humanidad-. Así sea.
Todo va bien. Conquista cada día más y mejores éxitos. Hecho está. Así es; así sea.
Adelante.