domingo, 28 de abril de 2013

SIN LÍMITES



MEDITACIONES ESENCIALES: 45

SIN LÍMITES

©Giuseppe Isgró C.


Potencialmente hablando, parecería que Dios no  haya puesto límites de ninguna naturaleza, para nadie, excepto el de la evolución personal y los estados de conciencias inherentes, que por propio mérito se van desarrollando, en la espiral evolutiva, en el eterno presente.

 Ese y solamente ese es el único límite; es decir, podemos llegar hasta donde alcanzan nuestras propias fuerzas; empero, ellas son factibles de ser incrementadas por el propio desarrollo evolutivo, en forma gradual y constante.

En la medida en que se va alcanzando una visión más amplia de la realidad que nos circunda, podemos emprender investigaciones y tareas de mayores envergaduras.

 Evidentemente, existe un orden universal que es preciso seguir, siendo imposible saltar determinados grados, pero, lejos de ser un límite, implica una guía del orden que debe orientar nuestros trabajos.

La actitud correcta debe ser, siempre, la de rechazar cualquier imposición de límites de quien quiera que sea.

Si el Ser Universal ha dispuesto que, en el eterno presente, encontremos siempre un más allá de progreso, sin límites algunos, -por qué razón deberíamos aceptar ese tipo de imposiciones de quienes, en un momento dado, pudiesen tener motivos para inhibir una tendencia natural de los seres, aún en los cuatro reinos naturales, es decir, hacia el avance constante hasta donde alcance la infinita imaginación, que es la visión del espíritu.

De encontrar una barrera, es preciso, también, descubrir la manera de superarla, sin importar el tiempo que se pueda requerir ni el esfuerzo o trabajos necesarios a tales efectos.

 Todo es posible de lograr si tenemos la idea clara de lo que queremos y, paralelamente, se emprende la acción suficiente y sostenida en el tiempo, hasta alcanzar el grado de conocimiento o logro anhelado.

A través del progreso, el hombre ha encontrado la manera de ver más lejos inventando el telescopio.

Con el microscopio, descubrió un mundo inmensamente pequeño, que escapa a simple vista. Se la ha ingeniado para idear aparatos que le permiten volar y desplazarse a lejanos lugares, a gran velocidad, que solamente unos pocos siglos antes eran apenas sueños en mentes prodigiosas como la de Leonardo Da Vinci.

Se puede uno sentar frente a un ordenador y comunicarse en pocos segundos con un sinnúmero de personas, simultáneamente.

Se podría enumerar una gran cantidad de otros instrumentos que han extendido en forma prodigiosa la inmensa capacidad de crear del ser humano, y nos asombraríamos todavía más si pudiésemos percibir lo que realizan cada uno de los entes respectivos en los cuatro reinos naturales, incluyendo el mineral.

Aprenderemos a viajar, también, en proyección espiritual, a la velocidad del pensamiento, por el inmenso universo, y percatarnos de lo que existe allí? Muchas pruebas al respecto demuestran que en un día no muy lejano, en cuanto el factor moral alcance el nivel de madurez óptimo, eso será una realidad al alcance de todos, sin excepción.

El ser humano ha descubierto, también, que cuando su capacidad de razonamiento, utilizando la lógica inductiva y deductiva, alcanza al límite de sus posibilidades, se activan las facultades de la intuición y de la inspiración, entrando con una fuente de sabiduría que le permiten percibir lo que apenas unos minutos antes le era desconocido. Dónde se encontraba ese conocimiento?

El ser humano, también, ha observado que, interiorizándose,  entra en conexión divina con el Ser Universal, en una práctica de espiritualidad directa, sin intermediarios, y se transforma en un instrumento activo de su voluntad, fluyendo en su conciencia la sabiduría expresada mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, guía infalible en la práctica de todas las virtudes.
De igual manera, ha efectuado un asombroso descubrimiento: el de que posee un poder potencialmente infinito que se expresa en el mismo grado en que va afrontando situaciones para resolver u objetivos por realizar.

Sin importar cuan elevada pueda ser la dificultad encerrada en la situación por resolver o el objetivo por lograr, en cualquier orden, desde una minúscula bagatela familiar hasta un viaje espacial, el ser humano va expresando el poder creador suficiente para alcanzar el respectivo logro, oportunamente.

El ser humano ha efectuado, ya, otro de los grandes descubrimientos trascendentales, como es el de que posee un espíritu eterno e inmortal, que vivirá en una infinidad de ciclos de vidas, en éste y en incontables mundos del universo, en el eterno presente, donde siempre encontrará un más allá de progreso, de sabiduría y de poder creador.

Finalmente, en la medida en que profundiza en el potencialmente infinito poder creador del cual dispone y en el conocimiento más íntimo de sí mismo, percibe que él es el caminante y el camino que conduce a la fuente, en una espiral evolutiva infinita, y a un determinado momento, descubre también, que él es la fuente, formando una unidad perfecta e indisoluble con el SER UNIVERSAL, del cual ha emanado –en el instante preciso- a la conciencia del Ser Individual. Si los hijos de los gatos, son también gatos, los seres humanos, como emanación de la DIVINIDAD, -qué son? Y, el espíritu del gato, -no es, también, una emanación de la Divinidad?

No deja de ser asombroso que tantos seres que forman una UNIDAD perfecta e indisoluble con la DIVINIDAD y las bondades inherentes que eso implica, mantengan el interruptor de la luz de la conciencia apagado, cuando con un simple toque transformarían la noche oscura en un dorado amanecer. Es preciso VIVIR EN CONEXIÓN ESPIRITUAL CON EL SER UNIVERSAL, sin intermediarios, transformándose en un activo instrumento de su voluntad divina.

A Kabir le resultaba inconcebible que en el mar los peces tuvieran sed.

En un universo lleno de abundancia para todos, pensado en grande por el SER UNIVERSAL, con un plan divino de vida para cada quien, -por qué no abrir los ojos y así descubrir las inmensas riquezas al alcance de las propias manos, mediante el SERVICIO, asumiendo la respectiva cuota en la realización de la gran obra?

Escuchar la voz de la conciencia permite descubrir la propia identidad, por cuanto ella es una réplica de la del Creador, y en ella se expresa ÉL mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales. Allí reside la sabiduría y el poder potencialmente infinito, que permiten el usufructo de la riqueza integral que espera por cada quien, aquí y ahora, en el eterno presente.

LA CREACIÓN DE LOS MUNDOS




MEDITACIONES ESENCIALES: 39.


LA CREACIÓN DE LOS MUNDOS

©Giuseppe Isgró Cattafi


La materia es energía condensada. Quienes la condensan son los Espíritus  elementales de la naturaleza, al vibrar en determinada frecuencia.

Cada uno de los elementos, conocidos y por conocer, está compuesto de Espíritu, alma y cuerpo.

El Espíritu del hierro, por ejemplo, vibra a la tasa vibratoria del hierro y lo condensa, y así sucesivamente, ocurre con todos los demás elementos.

Luego viene la combinación de los elementos, por ejemplo, dos moléculas de hidrógenos con una de oxígeno, forman el agua. Todas las vertientes y variantes en las respectivas combinaciones y aleaciones, dan diversas formas de materia orgánica e inorgánica.

Luego, vienen las diversas especies de los distintos reinos naturales, además del mineral, ya mencionado.

Con una perspectiva universal de la vida, hoy sabemos que nos llega la luz de mundos que existieron hace millones de años, y que, dada la inmensa distancia que les separaba del planeta tierra nos sigue llegando su luz, lo cual indica que dichos mundos se formaron, se desarrollaron y se desintegraron.

Al mismo tiempo, existen mundos en formación, descubiertos por la astronomía, lo cual indica que su  creación es un proceso constante, y por lo tanto, siendo la tierra un mundo más reciente, cuando se formó ya era un procedimiento desarrollado y puesto en práctica en millones de otros globos.

Quién realiza la Creación de los mundos? Dios?

Dios, tal como lo hemos expuesto con anterioridad, sin dejar de ser Él, y sin separarse de Él, encarna en el alma universal como un ser individual, en los cuatro reinos naturales, tantas veces como fuere necesario, cada vez que se va a crear un mundo originario.

El trabajo de Dios consiste en la emanación a la conciencia individual de tantos seres como se precisen, y en la aplicación de la ley cósmica.

Pero, el trabajo de la creación de un mundo, en particular, le corresponde a los Espíritus de los cuatro reinos de la naturaleza bajo la dirección de los maestros de la Creación, que son los Espíritus muy evolucionados.

Estos Espíritus avanzados, dada la eternidad pasada, habrán alcanzado niveles tan elevados de conciencia y progreso, que les permite que estén una eternidad por delante de quienes recién empiezan el proceso evolutivo.

De acuerdo al nivel de progreso de una determinada familia espiritual, los maestros de la creación diseñan, con antelación, el mundo que habrá de ocupar dicha familia después de que termine el ciclo de vida del que ahora habitan.

Será una nueva morada con otros niveles de estudios universales. Efectuado el plan del nuevo mundo, los Espíritus maestros de la creación ordenan a los Espíritus elementales de la naturaleza que condensen la energía cósmica en materia, cada uno de acuerdo con su índole, y luego, de efectuar las respectivas combinaciones y variantes a que hubiese lugar, de acuerdo a las leyes de la física, de la química, de la biología, etcétera.

Cada quien, de acuerdo con el arte que domina, presta su concurso tanto en la creación del mundo como en su ulterior desarrollo.

Allí vemos los diversos diseños en las especies vegetales y animales, para adaptarle a las funciones que les son inherentes. Es un trabajo de equipo, bajo la dirección de los maestros de la creación, y por la ley cósmica, regidos por el Creador universal, quien inspira, en la conciencia de cada quien, el conocimiento necesario y precisado en cada caso, por el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, imprimiendo una fuerza de empuje y otra de bloqueo, para coordinar el esfuerzo de todo el conjunto, en un perfecto orden y armonía, regido todo por la ley de afinidad, la de justicia, la de igualdad, la de compensación y la de amor, como síntesis de la ley cósmica.

Comentario añadido el 17/12/2013:

Los diferentes grupos étnicos y sus culturas, las diferentes especies animales y vegetales, las variantes minerales, son, sin duda alguna, si pudiésemos verlo desde una perspectiva correcta, expresiones de experimentos ya realizados en millones de otros mundos de análogos progresos que el del planeta tierra, o por otros que ahora se encuentran mucho más adelantados, y que obedecen a un programa de estudios y desarrollos previamente planificados, ya que, en la Naturaleza, o en el Universo, nada ocurre por simple azar, sino por efectos, o acción, de una Ley Cósmica eterna e inmutable. 

La misma aparición de la vida, en todas sus vertientes y variantes, en el planeta tierra es un proceso ya realizado incontables veces en los inmensos mundos del universo, cuya visión, o perspectiva universal,nos pondrá en contacto con la realidad universal, muy diferente a los cuentos con que, aún, se entretienen muchos, en la infancia del planeta. Es preciso percibir que es insignificante lo que se conoce frente a lo inmenso por conocer, en el eterno retorno del ser individual al Ser Universal. 

Aceptemos nuestra propia ignorancia, pero, emprendamos la apasionante aventura de la investigación con mente abierta. Quizá en las siguientes mil vidas habremos avanzado en capacidad de percibir la realidad algunos grados importantes. Pero, la Naturaleza de las cosas espera por nosotros a que coadyuvemos en la Creación de incontables mundos.

Empecemos por el auto-aprendizaje, el auto-mejoramiento, y coadyuvando al mejoramiento del mundo en que vivimos. Esta experiencia nos será útil, en el futuro, cuando emprendamos otra clase de experimentos. 

Empero, recordemos, siempre. que somos eternos aprendices en los infinitos grados del progreso universal, y en la eterna polarización del ser individual con el Ser Universal, o Divinidad. 

Algún día, todos los mundos, o planetas, sistemas solares y galaxias, que hoy existen, dejarán de hacerlo, al cumplir su respectivo ciclo, y tendrán, progresiva, y oportunamente, sus respectivas sustituciones. 

Por qué ha querido el Ser Universal que nada fuese estático? Y, que todo se renovara continuamente? Esa es la vida universal, y su dinámica. Constante renovación en continuos ciclos alternos de manifestación en la espiral evolutiva. 

Mientras más avancemos, más elevadas funciones se nos delegarán en el quehacer cósmico, como cooperantes en la Gran Obra de la expansión universal. 





viernes, 26 de abril de 2013

PARA PENSAR...




MEDITACIONES ESENCIALES: 21

PARA PENSAR...

©Giuseppe Isgró Cattafi


Sabemos, tal como lo expresa la segunda ley de la termodinámica, que ni la vida ni la energía se crean ni se destruyen, por cuanto, simplemente, existen. Ahora bien, -qué es la materia? Podríamos definir a la materia como energía condensada en “X” grado vibratorio, según el elemento, o elementos que la conformen.

Si pudiésemos ver cualquier trozo de materia bajo una lupa poderosa, que lo permitiese, nos daríamos cuenta de que la materia no es compacta, “sólida”, en el estricto sentido de la palabra, sino que, en su estructura, existen espacios “vacios”, pero que, realmente, no es mas que energía condensada. Cuando el respectivo ciclo de esa materia termine y pasa por el proceso natural de descomposición, la energía que le conformaba vuelve al depósito universal, para ser, nuevamente, utilizada. Cómo ocurre esto, y quién lo realiza? Todos hemos oído, alguna vez, hablar de los “Espíritus elementales de la naturaleza”.

Qué son los Espíritus elementales de la naturaleza? Qué es un Espíritu? Imaginemos el universo dividido en tres substratos. El primero, conformado por Dios, -el Creador Universal-, la fuente cósmica de donde emana todo. Una energía luminosa en movimiento eterno, dotada de inteligencia infinita, con todos los atributos divinos, -valores universales-, en grado infinito de desarrollo, en todas sus vertientes y variantes, sin límites de ninguna naturaleza, que constituyen el soporte de los principios cósmicos y de las leyes universales, cuya síntesis se expresa como ley cósmica. Por supuesto, Dios se encuentra dotado de una conciencia universal de sí y de todo lo que Él es y representa, de su poder creador infinito, y aún así, potencialmente infinito, en infinitos aspectos, variantes y vertientes.

Causa suprema del universo ab eterno, es decir, desde la eternidad, en la eternidad presente, para la eternidad. Se ha dicho: causa suprema universal. Todo este todo conforma lo UNO, que es la totalidad de lo que existe, y llegará a existir, en el eterno presente.

El segundo substrato, conformado por el ALMA UNIVERSAL, que es la MATRIZ CÓSMICA, conformada por substancia etérica que llena todo el universo, que podría ser comparado a la “tierra cósmica”, equivalente a la tierra que conocemos, pero, en estado etérico.

Representa, al mismo tiempo, a la  MENTE CÓSMICA, equivalente a lo que, en pequeño, es la mente de un ser humano. Otra comparación, necesaria: las semillas que se siembran en la tierra, a nivel de la mente, estarían representadas por las ideas. Ahora bien: en la naturaleza existen cuatro reinos conocidos: el humano, el animal, el vegetal y el minera.

Cada uno está conformado por tres entes básicos: el Espíritu, el alma y el cuerpo. Quién crea el Espíritu, fuente de la vida? Se ha dicho ya, que la vida no se crea, porque existe ab eterno, es decir, desde la eternidad. Entonces, cómo emana a la conciencia individual? Cada vez que el Creador Universal precisa a una familia de Espíritus, en cada reino natural, Él, sin dejar de ser Él mismo, y sin separarse de Él mismo, toma posesión, en el ALMA UNIVERSAL, de una célula matriz, a la que dinamiza con vida eterna e inmortal, a partir de ese momento, y siendo Él mismo, sin haberse separado de Él mismo, continúa dotado de sus mismos atributos divinos, -o valores universales, de su conciencia, en la que se expresan los sentimientos de los valores universales, como guía divina de vida, o sentidos cósmicos, pero, arrancando desde un grado cero de percepción. Es decir, emana a la conciencia individual, el mismo Creador Universal, pero en la conciencia de este ser individualizado no quedó registrado todo lo que era el Creador Universal desde la eternidad pasada, lo cual deberá descubrir, ese ser, a partir de entonces, en la eternidad futura, en el eterno presente. Evidentemente, ese nuevo ser tiene una misión y cumple un propósito del Creador, que es el de acrecentar a la Creación.

 Este proceso de emanación a la conciencia individual, del mismo Creador, ocurre, por igual, con los Espíritus de los cuatros reinos naturales: el humano, el animal, el vegetal y el mineral, salvo de que existan otros reinos que desconozcamos, por ahora, Y es aquí donde entran en escena los Espíritus elementales de la naturaleza, constituidos por los Espíritus emanados a la conciencia en el reino mineral, por ejemplo: los espíritus del hierro, del oro, del estaño, del zinc, del bronce, de la plata, etcétera.

Emanados los Espíritus a la conciencia individual,  en el ALMA UNIVERSAL, -o mente cósmica-, en los cuatros reinos naturales, en las correspondientes células matrices, -equivalentes a espermatozoides etéricos-cósmicos-, en las que el Creador se une, dinamizándoles, esas ubicaciones, dentro del alma universal, van a constituir sus espacios cósmicos, respectivamente, al igual que el espacio que queda en una masa de harina, de la cual, un ama de casa, mediante un molde, extrae una galletita. Permanecerá unido a ese espacio cósmico, en el alma universal, mediante un “hilo de plata” elástico, fluídico, como su hogar. Ya, aquí, tenemos dos de los elementos de la trilogía que le conforman: Espíritu y alma.

El tercer substrato, se encuentra conformado por la materia: Los Espíritus elementales de la naturaleza, equivalentes a cada uno de los elementos minerales conocidos y por conocer, vibran, cada uno, en una determinada frecuencia, de acuerdo a su tipo, y materializan la energía, es decir, la condensan en materia, es decir: hierro, oro, plata, bronce, oxígeno, nitrógeno, carbono, etcétera. Aquí, se sigue cumpliendo el principio de que la constitución de cada ser esta integrada por: Espíritu, alma y cuerpo. Este substrato va a conformar la base y el soporte de los mundos físicos, en el cosmos. Aquí reside el secreto de la creación de los mundos, en el inmenso universo.

Cada vez que los maestros de la Creación van a formar un mundo, de acuerdo a los planes y objetivos de la humanidad que le habrá de poblarle, o habitarle, en determinado lapso, los maestros de la creación a cuyo cargo se encuentra la formación de aquel mundo, le dan una orden, a esa inmensa cantidad de Espíritus elementales que van a coadyuvar, para que condensen determinadas masas de materias, tanta como sea necesaria hasta alcanzar el volumen respectivo de acuerdo al tamaño previsto para ese mundo. Aquí residiría, probablemente, también, el secreto de esas enormes velocidades mediante las cuales los mundos giran sobre sus propios ejes y alrededor de su respectivo sol, en un movimiento integral cósmico.

Es decir, dado que en su nivel infinitesimal la materia está constituida por Espíritus elementales, en cuya expresión física como átomos de sus respectivos elementos constituyen una energía en movimiento, la unión masiva de todos esos elementos, dotados de energía en movimiento, en su suma total, le otorgan, al respectivo mundo, sus movimientos sobre sus propios ejes, y el de la traslación en torno a su respectivo sol, en base a un determinado punto de equilibrio, por la ley de gravedad.

Pero, la unión de los mundos, de los sistemas solares, en sus respectivas galaxias, en unión con todas las galaxias del universo, todas se desplazan, uniformemente, en armonía, en un viaje perpetuo por el universo.

 Prácticamente, el sistema de galaxias, en su conjunto, se encuentra en un viaje permanente por el Cosmos. Somos viajeros cósmicos en el espacio, en tiempo presente.

Siendo la ley una e igual para todos, cada especie, para expresar,  en su respectivo reino, lo relativo a su cuerpo físico, sigue un proceso análogo al mineral, con las adaptaciones, y variantes, inherentes a su índole.

En síntesis, en este quehacer universal el Creador está realizando un juego consigo mismo. Pero, que juego!

PENETRAR LOS SECRETOS DE LA NATURALEZA




MEDITACIONES ESENCIALES: 19

PENETRAR LOS SECRETOS DE LA NATURALEZA

©Giuseppe Isgró C.


El ser humano ha ido penetrando en los secretos de la naturaleza, gradualmente, sin tomar en cuenta de que nosotros desconocemos la clase de conocimiento que puedan poseer los seres en los demás reinos: animal, vegetal y mineral, que, aún, el ser humano desconozca, por la razón que fuere.

Pero, evidentemente, en cada etapa evolutiva, existe un límite que, gradualmente, habrá que ir trascendiendo.

Por ejemplo, el método científico utiliza la lógica inductiva y deductiva en su búsqueda del conocimiento.

Pero, la percepción por los cinco sentidos físicos y la capacidad de razonamiento tienen sus respectivos límites los cuales son trascendidos por la intuición y la inspiración.

Es decir, que la mente humana es capaz de obtener informaciones utilizando facultades espirituales, cuyos límites los constituyen el estado de desarrollo de las mismas, y la pureza de conciencia, que se traduce en la intención de la persona, en determinado grado evolutivo.

El ser humano, como lo ha ido demostrando en la historia, ha ido superando todas las barreras que ha encontrado en su búsqueda del conocimiento, y así lo seguirá haciendo en el eterno presente, en forma gradual, sin límites de ninguna naturaleza.

No se deben, ni pueden aceptarse, por lo tanto, límites algunos, en el desarrollo de la propia misión existencial, por cuanto nadie conoce los alcances ilimitados de su capacidad. Por cada límite que encuentre en su camino, el ser se preguntará: Qué hay más allá? Cómo puedo llegar allí? Siempre encontrará la manera de hacerlo.

Pero, primeramente, en cada caso, debe llegar a ese límite “temporal”, en su eterno camino, no pararse allí y, luego, seguir siempre adelante.

POTENCIAL INFINITO DEL ESPÍRITU: -"El Espíritu está dotado de un poder potencialmente infinito, expresado en dos vertientes: la primera, de percepción del conocimiento; la segunda, de acción creadora". Giuseppe Isgró Cattafi




MEDITACIONES ESENCIALES: 18

POTENCIAL INFINITO DEL ESPÍRITU

©Giuseppe Isgró C.


El Espíritu está dotado de un poder potencialmente infinito, expresado en dos vertientes: la primera, de percepción del conocimiento; la segunda, de acción creadora.

Cuando en la primera parte de la respuesta, a una pregunta formulada por Allan Kardec, se le indica: –“Los ojos se le abren al mismo tiempo que él –el Espíritu- se purifica”, el estado de purificación de la persona, implicaría una depuración de su Espíritu en los asuntos “materiales” de la vida, sensibilizando su ser en las cosas elevadas de la vida, por lo que, centrando su atención en las preguntas que inquietan su conciencia, se les abren los ojos de la comprensión intuitiva, o inspirativa, que le permiten percibir la información que precisa, sabiendo lo que quiere saber.

Esto implica descentrar la atención del ego, de los sentidos físicos, de la lógica inductiva y deductiva, emancipándose de la conciencia objetiva para acceder a la visión espiritual, a un nivel de conciencia trascendental.

La segunda parte de la respuesta que obtiene, Allan Kardec, expresa: “pero, para comprender algunas cosas, necesita facultades que todavía no posee”- Preguntamos: “Facultades que todavía no posee”, o, que no posee, todavía, desarrolladas? Recordemos que el Espíritu se encuentra dotado de los mismos atributos divinos del Creador Universal, en estado potencial.

Esto quiere decir que posee, exactamente, todas las facultades que les son inherentes al Creador, pero, en estado potencial, que, eternamente habrá que desarrollar.

En este desarrollo eterno, irá percibiendo, gradualmente, en la medida en que se purifica, y desarrolla sus atributos divinos, todo el conocimiento del cual perciba su ignorancia, en un momento dado.

Es decir, la conciencia de lo que ignora, le irá creando el molde que expresará el respectivo conocimiento que precisa en ese estado evolutivo.


jueves, 25 de abril de 2013

MEDITACIONES ESENCIALES: N° 15. -"En síntesis, todo forma parte de la Divinidad, por ser una expresión de Ella; pero, no toda la Divinidad manifestada, en los cuatros reinos naturales y en todos los mundos del universo, en un momento dado, es toda la Divinidad". Giuseppe Isgró Cattafi




MEDITACIONES ESENCIALES: N° 15

©Giuseppe Isgró C.



Todos los mundos y seres que en un momento dado existen en manifestación activa, en el universo, en los cuatro reinos naturales, forman parte de la Divinidad, sin embargo, no constituyen toda la Divinidad, por cuanto el Creador Universal, sigue infundiendo vida a nuevos seres individuales, mediante la emanación de la Divinidad en el Alma individualizada, en los cuatro reinos naturales, y la Creación se encuentra en expansión constante.


En síntesis, todo forma parte de la Divinidad, por ser una expresión de Ella; pero, no toda la Divinidad manifestada, en los cuatros reinos naturales y en todos los mundos del universo, en un momento dado, es toda la Divinidad. Vendría a ser lo mismo que el Tao, de acuerdo con un aforismo de Lao Tse: -“El Tao que puede nombrarse no es el Tao. La sustancia del Mundo es solo un nombre para el Tao y Tao es todo lo que existe y puede existir”.

SI EN ÉL CONFÍA: Dijo Don Quijote: “Hermano mío, mire si me manda algo, que me voy a casa; que ya Dios ha sido servido, por su infinita bondad y misericordia, sin yo merecerlo, de volverme mi juicio; ya estoy sano y cuerdo; que acerca del poder de Dios ninguna cosa es imposible. Tenga grande esperanza y confianza en Él., que pues a mí me ha vuelto a primero estado, también le volverá a él, si en Él confía”-.


SI EN ÉL CONFÍA...

©Giuseppe Isgró C.


-Hidalgo, -dice Escudero-, me gustaría que comentaras el siguiente aforismo de Cervantes, expresado por medio de Don Quijote:

“Hermano mío, mire si me manda algo, que me voy a casa; que ya Dios ha sido servido, por su infinita bondad y misericordia, sin yo merecerlo, de volverme mi juicio; ya estoy sano y cuerdo; que acerca del poder de Dios ninguna cosa es imposible. Tenga grande esperanza y confianza en Él., que pues a mí me ha vuelto a primero estado, también le volverá a él, si en Él confía”-.

-Escudero, -responde Hidalgo-, con gusto disertaré sobre este importante aforismo cervantino, en el cual se observa la profunda espiritualidad de Cervantes, y su comprensión de la Divinidad.

Don Quijote, da por terminado el diálogo que está realizando, en el acto en que vuelve al estado de conciencia objetiva, después de haberse encontrado, durante las aventuras quijotescas que lleva a cabo en compañía de su escudero Sancho Panza, en un nivel trascendido de conciencia. Lo hace, diciendo: -“…mire si me manda algo, que me voy a casa; es una forma de poner término a una conversación que ya llegó a su punto culminante.

Es como decir: -Bueno, si no tiene nada más para mí, me voy. Luego agrega: -“…que ya Dios ha sido servido, por su infinita bondad y misericordia, sin yo merecerlo, de volverme mi juicio; ya estoy sano y cuerdo”.

Cervantes quiere significar, con esta parte del comentario de Don Quijote: -Ya se realizó, por la ley cósmica, la voluntad divina, de que yo completara el desarrollo de este estado de conciencia, en la eterna polarización, en la estación espiritual en la que ahora me encuentro, plenamente realizado, en el eterno retorno de mi ser hacia Él. “Ya estoy sano y cuerdo”, reafirma Don Quijote, “he vuelto a mi juicio”, es decir, al nivel del pensamiento, ya que los seres geniales viven, simultáneamente, estados alternados de conciencias, subjetivas y objetivas. Pensamiento y acción. De un estado pasan al otro y viceversa. Hay una etapa de inspiración y de definición de objetivos, asumiendo el rol, y el compromiso de llevarlo a cabo, y la etapa en que se llega a la meta, por medio de la acción efectiva, en que la persona vuelve a su estado de meditación para retroalimentar los resultados obtenidos, para volver a inspirarse, y concibiendo nuevas realidades, emprender otras jornadas de realización, o aventuras. Pero, para esto, tiene que concluir el ciclo que culmina exitosamente, y nada mejor que retirarse al mismo lugar de donde ha salido. Y así lo hace Don Quijote.

Esa casa a la que se refiere Don Quijote, como los acontecimientos lo demuestran, poco después, es el regreso a la dimensión espiritual, con su misión cumplida.

Allí hará el recuento de su existencia, y seguramente, de sus ciclos anteriores de vida, para retomar el hilo conductor existencial, ya que el plan de la misma lo viene ejecutando durante muchas vidas, y ahora se reubicará en el nivel de la realidad en que se encuentra y desde allí subir el escalón siguiente, en la infinita escalera del progreso espiritual.

Demuestra Don Quijote la trascendencia del ego, y la correcta humildad, cuando afirma: -“por su infinita bondad y misericordia, sin yo merecerlo, de volverme mi juicio”; atribuye su logro a la infinita bondad y misericordia de Dios, el logro de su nuevo estado y la estación en que se encuentra, y reafirma: “sin yo merecerlo”; es que muchas de las obras sublimes que el ser humano realiza, sin la inspiración previa que Dios efectúa insuflando los objetivos en la conciencia, mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, o atributos divinos, que eleva al ser humano –y los demás seres de los otros tres reinos naturales-, qué sería del ser humano si esa inspiración creadora no le hiciera participe del ideal divino de trascender los estados normales de conciencia, para percibir las realidades que de la dimensión abstracta deben pasar a la de la manifestación objetiva de la conciencia, como guía divina?

Luego, Don Quijote, o mejor dicho: Alonso Quijano, continúa diciendo: -“...que acerca del poder de Dios ninguna cosa es imposible. Tenga grande esperanza y confianza en Él., que pues a mí me ha vuelto a primero estado, también le volverá a él, si en Él confía”-.

Nada es imposible para Dios, por medio de la ley cósmica impresa dentro de la conciencia, sustentada en los valores universales o atributos divinos. Cada valor universal, o estado de conciencia, tiene infinitas estaciones de progreso, o grados, con dos niveles simultáneos de expresión: El primero, expresando la sabiduría del respectivo valor universal en cuyo estado de conciencia se encuentra, por el cultivo de la virtud que le es inherente, en esa determinada estación, o grado evolutivo, en los niveles comprendidos entre el cero y la infinitud.

El segundo, el respectivo grado de poder creador, que el estado de conciencia, en determinada estación, o grado, es capaz de exteriorizar, en el logro de tal etapa, o necesidad. Se trata del conocimiento potencialmente infinito que ya posee en su conciencia, por ser una emanación de la Divinidad a la conciencia individual, (en el respectivo nivel de la Docta ignorancia en que se encuentra), y del poder potencialmente infinito que posee, y que expresa en el mismo nivel de necesidad de autorrealización que experimenta, en esa estación particular.

Reafirma Don Quijote: -“Tenga grande esperanza y confianza en Él., que pues a mí me ha vuelto a primero estado, también le volverá a él, si en Él confía”-.

La esperanza grande a que se refiere Don Quijote es la expectativa. Si la expectativa es grande, se verifica el contenido de la misma, en este caso, positivamente hablando, pero, la expectativa se cumple en cualquiera de las dos polaridades –o estaciones- en que se expresa, en sus infinitos matices. Agrega, además: -que se tenga confianza en Él, que ya que a él, -a Don Quijote- lo condujo a su primer estado, el de la trascendencia genial, alcanzando el estado de autorrealización, también lo hará con el interlocutor de Don Quijote, si en Él confía.

La confianza optimiza el poder creador del ser humano, ya que permite expresar el poder creador de Dios, así como, el respectivo grado de conocimiento que precisa, como estado de conciencia inspirado por Dios, en esa estación, o grado particular en que la persona se encuentra.

Es el trabajo de Dios, en la conciencia de todos los seres, en los cuatro reinos naturales, mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, que, simultáneamente expresan conocimiento y fe, sabiduría inspirada y poder creador que realiza lo pensado.

Dios es el pensamiento eterno; el hombre, el realizador, mediante la acción, del contenido de ese pensamiento, mediante los planes de la Divinidad, para cada ser, en la expansión infinita de la Creación Universal.

Adelante.





miércoles, 24 de abril de 2013

SABER: -"El ser humano, simplemente anhela saber y frente a los enigmas universales, persistirá desentrañando hasta sus mínimos detalles, aunque eso le lleve la eternidad y siempre encuentre un más allá que descubrir o desentrañar". Giuseppe Isgró Cattafi



MEDITACIONES ESENCIALES: 14

SABER

©Giuseppe Isgró C.



Si bien es cierto que el ser humano, en un momento dado, tiene cosas prioritarias a las cuales precisa centrar su atención, estando dotado de un potencial sin límites por el Creador Universal, y conformando una unidad perfecta e indisoluble con Él, no puede aceptar limitación alguna por parte de nadie en su ascenso evolutivo ni en sus ansias de conocimiento.


El ser humano, simplemente anhela saber y frente a los enigmas universales, persistirá desentrañando hasta sus mínimos detalles, aunque eso le lleve la eternidad y siempre encuentre un más allá que descubrir o desentrañar.


De manera que, ninguna persona debe aceptar que nadie le imponga límites de ninguna naturaleza, por cuanto, si tiene un objetivo claro de conocimiento, y con paciencia se avoca al estudio, en el tiempo suficiente y con persistencia llegará a conocer la verdad universal, gradualmente.


Por supuesto, cada etapa de la vida humana, en el devenir histórico, tiene sus respectivos objetivos de estudios que se corresponden con determinado estado de conciencia, pero es la misma naturaleza intuitiva del ser que le hace presentir que hay algo más de lo que ahora percibe, y esa percepción es la que le pone en movimiento hacia su búsqueda, hasta encontrarle, en una eterna polarización.

domingo, 21 de abril de 2013

SER TOLERANTE Y PACIENTE: -"Siempre la verdad se impone; de ahí lo imperioso de subordinar los propios pensamientos, sentimientos, deseos, palabras y actos, a la verdad de los valores universales, guía segura en la práctica de todas las virtudes y en la obtención de los resultados más satisfactorios en el camino de la vida". Giuseppe Isgró Cattafi



SER TOLERANTE Y PACIENTE

©Giuseppe Isgró C.


-Hidalgo, -dice Escudero: -Ahora dame tu opinión sobre el siguiente verso de oro pitagórico, relativo a ser tolerante y paciente:
-“Discursos varios oirás, con frecuencia, unos con nobles contenidos, otros indignos; tú, no permitas que los unos te turben, ni de los otros te vuelvas para no oírlos. Y si una mentira es dicha, sopórtala con calma”.
-Uno de los grandes secretos que es preciso comunicar, Escudero, es el de guardar silencio sobre los propios objetivos, quien se es, a donde se va, lo que se hace, se piensa hacer, o se espera, entre otras cosas.
-Toda confidencia sobre cualesquiera propósitos que la persona se proponga realizar, en el momento de comentarla, crea, automáticamente, una fuerza antagónica, contraria, que constituye un handicap y va a requerir un esfuerzo extra para superarlo, sin importar quien sea la persona a quien se le cuente. Puede ser el o la cónyuge, la madre, un hermano, o un amigo, y mientras más allegada se la persona, mayor es la fuerza antagónica que genera. Al mismo tiempo, se suelta la imagen del proyecto que se desea realizar y al hacerlo, la mente lo aleja de su centro de poder, que es la imagen en la pantalla mental, donde crea un campo de fuerza magnética que atrae a los elementos coadyuvantes y repele a los contrarios, por la ley de atracción cósmica.
Empero, Escudero, es imposible que otras personas dejen de participar en el conocimiento de lo que, en un momento dado, se está realizando; y a tales efectos, gran número de ellas, con o sin buenas intenciones, se toman la libertad de opinar, expresando comentarios que pueden tener cualesquiera modalidades de matices, positivos o no, las cuales muchas veces pueden contener informaciones útiles de tener en cuenta, aunque sean poco agradables. 
Es preciso escucharles serenamente; una vez oídos, se le da las gracias y se pasa a otra cosa, sin turbarse, centrando la atención en un aspecto positivo, como el constante recuerdo del nombre del Ser Universal, ELOÍ, que funge de elemento equilibrante, de conexión con la fuente divina, -como un mantra-. Automáticamente, al poco rato, se sienten renacer las fuerzas positivas, manteniendo el control de la situación y del propio estado anímico, y por ende, de los pensamientos, sentimientos y deseos, de las palabras, y de los actos, en todas sus vertientes y variantes. 
A veces, Escudero, se pueden estar escuchando cosas que no se corresponden con la verdad, y encontrarse impotente para hacer algo, de momento. Es preciso, en estos casos, seguir la sugerencia contenida en el verso: -“Y si una mentira es dicha, sopórtala con calma”. Al final, Escudero, la verdad triunfa del error y de nada sirve perder el autodominio o la compostura, que haría, muchas veces, pese a tener la razón, dejar, en el ambiente, un efecto contraproducente. Es preciso conservar la compostura y la serenidad; seguir adelante impasible, haciendo todo lo que sea preciso para que resplandezca, o se afiance, la verdad, oportunamente y así será. 
Siempre la verdad se impone; de ahí lo imperioso de subordinar los propios pensamientos, sentimientos, deseos, palabras y actos, a la verdad de los valores universales, guía segura en la práctica de todas las virtudes y en la obtención de los resultados más satisfactorios en el camino de la vida.



APTITUD PERCEPTIVA DE LOS VALORES UNIVERSALES: -" El sentimiento de los valores universales, expresado por el Ser Universal en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales, es posibles percibirlo, aún, en la conciencia objetiva, en la vida diaria". Giuseppe Isgró C.





MEDITACIONES ESENCIALES 12

APTITUD PERCEPTIVA
DE LOS VALORES UNIVERSALES

©Giuseppe Isgró C.


 Trascendiendo la conciencia objetiva y la lógica del razonamiento inductivo y deductivo, así como el propio ego, interiorizándose, el ser humano puede percibir, en la propia conciencia, por el lenguaje de los sentimientos, los valores universales que conforman los atributos divinos, de acuerdo al grado de necesidades que experimenta, y en el foco de atención en que centra su conciencia perceptiva.

 En estado de interiorización, en meditación, el ser humano puede, intuitivamente, o mediante la inspiración, percibir los atributos de la Divinidad y comprenderlos en determinado grado, como una guía de vida.

El sentimiento de los valores universales, expresado por el Ser Universal en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales, es posible percibirlo, aún, en la conciencia objetiva, en la vida diaria.

En la medida en que se aprende a escuchar el mensaje que conllevan, centrando la atención en las percepciones intuitivas e inspirativas, la aptitud perceptiva se va afinando, siendo más nítida su guía y lúcido el conocimiento que aporta.

EL ENCUENTRO EN LA VICTORIA



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UN ENCUENTRO EN LA VICTORIA

Autor: ©Giuseppe Isgró C.

Del libro: La Victoria

Capítulo I

Me encontraba un día, en una fuente de aguas tranquilas, cristalinas, cuando se me acercó un Venerable hombre, vestido a la antigua usanza, con bata blanca, larga, pelo y barba que alguna vez fueron de color pelirrojo y un báculo en la mano derecha.

Concentró sus ojos en los míos; su mirada era profunda, serena y apacible.

Con voz suave y afectiva, me dijo:

-“Hola, hijo, como estás”-.

–Bien, -le contesté-; y, ¿usted?

–Por aquí andamos; -fue su respuesta-, mientras me sonreía.

-¿Dónde estamos?, -le pregunté al Venerable hombre-.

-Este sitio es conocido como La Victoria; -me contestó-. –¿Qué haces por estos lados?

-Salí esta mañana, temprano, con el coche, a dar un paseo; luego, al llegar a esta zona, me paré a contemplar la belleza de los araguaneyes y decidí caminar un poco y la verdad que, absorto en mis reflexiones, caminé por lo menos durante dos horas, hasta llegar aquí. Desconocía este hermoso lugar. Y, usted, -¿vive por aquí cerca? -le pregunté-.

Un poco más arriba, en esa colina boscosa. Hace algunos años, -relata el Venerable hombre- decidí retirarme de la agitada vida ejecutiva en que me desenvolvía profesionalmente, como abogado, en la ciudad de Quebec, Canadá, aunque he viajado por diversos países asesorando a incontables líderes. Construí la casa, en esta zona tropical, con la idea de pasar aquí los meses de invierno. Me dedico al estudio de la vida, a la meditación y a cultivar mi jardín y de vez en cuando, a escribir mis reflexiones, las cuales, algún día, habrán de ser publicadas para esparcir un poco la luz que he podido vislumbrar en mis estudios metafísicos-espirituales.

-¿Quieres tomar un café? –Me preguntó el Venerable hombre-. Lo he traído de Caripe El Guácharo; es de los más exquisitos que he probado.

-Sí, con gusto se lo acepto; -le contesté-.

Nos fuimos caminando por un sendero rodeado de árboles cargados de mangos, aguacates, naranjas y una hilera de cayenas de diversos colores. A lo lejos, el ruido de la brisa se oía apaciblemente. Todo era quietud, armonía y paz. Pero, sobre todo, lo que más me impresionaba era la apacibilidad y el sosiego del Venerable hombre de La Victoria. Emanaba de él un flujo de fuerza que, en su presencia, me sentía con un poder y una seguridad nunca antes experimentados. Fuerzas bienhechoras se iban apoderando de mí y aquella paz y relax que buscaba en la mañana, al salir a dar un paseo, sin percatarme de ello, las estaba experimentando ya.

Después de unos quince minutos de caminar, llegamos a la casa del Venerable hombre. Su aspecto exterior humilde estaba lejos de dejar entrever lo que segundos después habría de asombrarme con lo que encontré en el interior.

Al entrar, en la casa, una joven de unos veinte años saludó al Venerable hombre.

-¡Hola, abuelo!, ¿cómo estás?

–Bien, hija, -contestó el Venerable hombre-. -Prepara un poco de café, Lucía, mientras conversamos un poco, adentro.

-Por cierto, te presento a Santiago, quien ha llegado paseando hasta La Victoria.

Después de la presentación, entramos en la biblioteca del Venerable hombre. Un salón grande, lleno de estantes de libros por todas partes, lo cual hacía inimaginable dicho cuadro desde el exterior. Algunos cuadros al óleo de morichales y de personajes históricos, presentaban un ambiente acogedor. En un rincón se encontraban diversos retratos de Tagore, Gandhi, Cicerón, Séneca, Ibn Arabi y un dibujo de Don Quijote y Sancho Panza. En un pequeño cuadro, podía leerse: -“Lo que Alá quiera. Nada se le asemeja”-.

-Le felicito por este inmenso tesoro que usted tiene aquí, -le dije al Venerable hombre-. -¿Cuáles son los temas de su interés?

A lo cual, me contestó: -Como usted puede ver, Santiago, -y me invitó a recorrer los estantes- aquí hay libros de variados temas: clásicos de todos los países y épocas, desde los Vedas, los Upanishads, el Mahabaratha, los libros de Confucio, El Tao te King, de Lao Tse, el Poema de Gilgamesh, el Código de Amurabí, autores griegos, como Homero y Hesiodo. Se encuentran las obras completas de Euclides, Platón, Aristóteles, Teofrasto, Demetrio de Falereo, de los Presocráticos, Epicteto, Plutarco, etcétera; de los latinos, autores como Séneca, Cicerón, -que son mis preferidos-, Julio César, Tito Livio, Dionisio de Halicarnaso, Marco Aurelio, así como libros de Psicología, Gerencia, Sufismo, Yoga, ensayos, filosofía, parapsicología, hermetismo, El Quijote, libros de economía, filosofía, etcétera, en fin, un poco de todo lo que es preciso conocer para poder entender el significado de la vida: de dónde venimos, por qué estamos aquí y hacía dónde vamos, sin lo cual, la vida no tendría sentido, sobre todo por el gran afán a que está sometido el ser humano en la agitada vida moderna.

Nos sentamos en sendas butacas y nos entretuvimos conversando de temas diversos. Al poco rato, entró Lucía con dos tazas de oloroso café y unos biscochos, que degustamos con agrado en una amena e interesante conversación. Al fondo, podía oírse una suave música de Beethoven.

Pasamos cerca de una hora conversando de sobre la Atlántida, Egipto, los griegos, de Homero, de los sufíes, del budismo zen, los poderes del espíritu, meditación, etcétera, después de lo cual, le hice una pregunta directa.

-Seguramente, usted ha desarrollado alguna técnica de meditación y algún método de resolución de situaciones, en la vida, que me quisiera explicar, ya que, según observo, para tener usted una serenidad tan acentuada y una fortaleza física a la edad que imagino que usted debe tener, -cerca de noventa años- es porque ha encontrado en su larga experiencia algún secreto que quizás quisiera compartir conmigo.

Santiago, -me dijo el Venerable hombre, si vuelves a visitarme otro día, quizá te cuente algo que te pueda servir. Empero, antes de que te vayas, te haré entrega de unos apuntes que hace ya muchos años, en una época en que yo andaba a la búsqueda de sosiego y tratando de encontrarle sentido a la vida, un Venerable hombre que, en una edad similar a la mía, a su vez me entregara y cuya práctica asidua me permitió domar la mente, encarrilar mi vida y poner bajo control los hilos del destino. Son veintidós manuscritos, y una meditación diaria, –continuó diciendo el Venerable hombre, que si bien son ya un poco antiguos, podrás copiarlos de nuevo y si pones en práctica las técnicas que contienen, darás a tu vida un esplendor que habrá de sorprenderte agradablemente.

-Una vez que los hayas probado con total y absoluta satisfacción de tu parte, -me dijo, ponlos en limpio, en forma de libro y publícalo para que su mensaje llegue a mayor número de personas. Hacía tiempo que esperaba a alguien a quien confiarle este legado y creo que hoy, al llegar aquí, en la forma en que lo has hecho, tus pasos han sido dirigidos por Aquel que todo lo sabe y puede, por la Ley Cósmica, y en cuyos planes universales, todos somos sus instrumentos.

Me despedí del Venerable hombre y de su adorable nieta, sintiendo dentro de mí fuerzas desconocidas hasta entonces que preanunciaban grandes cambios en mi vida.

En los días siguientes, aparté una hora diaria, antes de dormirme, y leí y releí, todos los manuscritos, de la siguiente manera: En primer lugar copié la Meditación diaria en un cuaderno, el cual leí durante veintidós noches y mañanas seguidas, tal como lo indicaban las instrucciones de la misma.

Una nota al pie de página mencionaba que si yo la transcribía en un cuaderno, el hecho de hacerlo, grabaría en mi ordenador mental las instrucciones y me sería más fácil desarrollar, en mi personalidad, las cualidades y condiciones que formaban parte de los objetivos implícitos en la misma.

De los veintidós manuscritos, cada lunes, a las once en punto de la noche, copiaba uno en el cuaderno, y durante el resto de la semana, a la misma hora, lo leía y meditaba, siguiendo las fáciles y efectivas técnicas e indicaciones al inicio del mismo.

Cuatro semanas después de leer durante veintidós días seguidos, en la noche y en la mañana, la meditación diaria, comenzaron a manifestarse en mi vida una serie de cambios positivos que me dejaban asombrado a mi mismo, pero, también, los miembros de mi familia y a mis amistades; sobre todo mi semblante comenzó a ser más apacible; volví a sonreír desde el interior; mi estado anímico era de contento; me sentía más seguro de mi mismo; comencé a confiar más en la gente, en la vida y a vislumbrar el sentido de mi misión en la vida –percibía cosas que antes me pasaban desapercibidas, a pesar de haber estado siempre allí. Sentía fluir en mí una nueva corriente vivificadora de prosperidad, de felicidad, de alegría de vivir. Mi entusiasmo y amor por la vida y por mi familia, por mi trabajo y por las personas, crecía día a día. En aproximadamente dos meses había logrado muchas de las cosas en las cuales había soñado desde hacía años. Había dado un paso sorprendente en el camino de la autorrealización.

Efectivamente, pude comprobar que me fue relativamente muy fácil desarrollar las aptitudes y actitudes a nivel físico, mental, emocional, espiritual y en diversos aspectos de mi vida, como el financiero, que comenzó a mejorar casi inmediatamente, así como, surgieron nuevas oportunidades que comencé a aprovechar, casi sin esfuerzo de mi parte.

Transcurría el año de 1967 y mi vida había encontrado un sendero que habría de conducirme a cooperar en forma más efectiva en el plan divino que el Supremo Hacedor, en algún momento, había diseñado para mí.

Tres meses después volví a aquel lugar donde había encontrado al Venerable hombre de La Victoria y allí estaba la fuente que él dijo llamarse La Victoria; empero, cuando traté de encontrar el camino para llegar a la casa donde amablemente me ofreció un delicioso café, preparado por su nieta Lucía, no logré encontrarlo, pese a haber recorrido durante un par de horas por los alrededores. Pregunté a varias personas para ver si podían indicarme como llegar a la casa del Venerable hombre y cual fue mi sorpresa, nadie lo conocía.

Empero, después de tanto buscar, volví a encontrar la casa donde vivía el Venerable hombre de La Victoria, pero se encontraba abandonada. Su aspecto indicaba que debía encontrarse en ese estado un lapso mayor del que mediaba con el encuentro de aquel ser extraordinario. Es sorprendente como los inmuebles solos acusan el paso del tiempo en mayor grado que los que son habitados. Si no fuera por los manuscritos pensaría que el encuentro no fue más que un simple sueño. -¿O se trata, acaso de un sueño combinado con un fenómeno de aporte? Personalmente, no lo creo. El encuentro fue muy vívido y real. El aromático café servido por Lucía estaba exquisito. Durante varios años volví al lugar varias veces, la casa seguía sola. La última vez que volví, no la pude ubicar y sin tener tiempo suficiente para seguir buscándola, me fui. Ahora, vivo muy lejos de aquella zona, en otro continente; han transcurrido muchos años y después de tanto tiempo es poco probable que vuelva allí; pero, los manuscritos y la meditación diaria obran en mi poder, me han transformado y han enriquecido mi vida.

Durante más de treinta y cinco años he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen los manuscritos y la meditación diaria y cada vez que los pongo en práctica, experimentos los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para mí.

Su contenido es eminentemente práctico; no hay teorías superfluas. Si lleva a cabo los ejercicios que contienen, es probable que, gradualmente, se vaya efectuando la transmutación alquímica de su ser sintonizándose con los elevados resultados existenciales, los cuales, por añadidura, al ser creados a nivel mental, se van manifestando en su propia vida, oportunamente.

Sobre todo, con estos ejercicios, me percaté, cuando el Venerable hombre me entregó los manuscritos, de que se dispone de un método para domar la mente y ejercer un pleno dominio sobre la vida en general y, por ende, sobre el destino y controlar, cuando eventualmente se presenten, todas las situaciones, manteniendo un perfecto equilibrio físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

El Venerable hombre de La Victoria me comentaba que todo se puede lograr en la vida si se siembra la respectiva semilla por medio de correctas decisiones acordes con la propia y elevada auto-estima y dignidad personal, desarrollando el convencimiento de que sí se puede hacer, por medio de las afirmaciones, las visualizaciones y meditaciones, la experimentación de un estado emocional acorde al momento de ser logrados los respectivos resultados y la practica del desapego, es decir, dejar encargada a la mente psiconsciente del logro, y además, se espera el tiempo necesario haciendo, mientras tanto, todo lo que se requiere, según el caso o los objetivos por alcanzar.

Estas técnicas funcionan, me decía una y otra vez el Venerable hombre de La Victoria; luego, agregaba: -las he probado por más de cincuenta años y quien, a su vez me las entregó, habría hecho otro tanto, aseverando que eran efectivas, si yo seguía fielmente las instrucciones y las ponía en práctica con expectativas positivas.

Desde que en 1967, el Venerable hombre me hiciera entrega de los manuscritos, han transcurrido un poco más de de treinta y cinco años, durante los cuales yo también he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen, y cada vez que me ejercito con ellos, experimento los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para todos los que hemos aplicado las enseñanzas del Venerable hombre de La Victoria.

Él me repetía constantemente: -“¡Tú puedes si crees que puedes hacerlo! ¡Hazlo y tendrás el poder!

Recuerdo que ese día el Venerable hombre me dijo: -ejercer el poder con que la naturaleza de las cosas ha dotado a cada ser, cultivando los dones inherentes y aprendiendo todo lo que se pueda de sí y del vasto universo del que se forma parte, es una manera efectiva de ser cada día más feliz. Luego, cuando me despedí de él, expresó: -“¡Que cada día brille más y mejor tu luz interior!”.- Adelante.

Capítulo 2

Meditación diaria

Es lunes en la noche, son las once en punto.

Me dispongo a copiar textualmente, en el cuaderno que he dispuesto para ello, el manuscrito identificado con el título:

Meditación diaria

Dice así:

Afirme, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desee, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubra cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en su vida:

MEDITACIÓN DIARIA

Afirma, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desees, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubre cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en tu vida. Al encender la luz en la mente se ilumina la propia existencia y todo en derredor vibra al unísono y con el mismo sentimiento de felicidad y bienestar, interrelacionándose por la ley de afinidad.

1. -Entro en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, contando de tres a uno: Tres, dos, uno.

Ø Ahora, estoy ya en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre.

Ø Voy a permanecer en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, durante quince minutos y voy a programar los siguientes efectos positivos, los cuales perduran, cada vez mejor, hasta que vuelva a realizar este acceso y programación mental:

Ø Todo va bien, siempre, en todos los aspectos de mi vida, cada día mejor. (Tres veces). –Imagínalo-.

Ø Todo va bien en mi trabajo; cada día logro mejores niveles de efectividad, prosperidad, riqueza, abundancia y bienestar. (Imagínalo).

2. Formo una unidad cósmica perfecta con el Creador Universal, -ELOÍ. (Diez veces, con los ojos cerrados). Hoy se expresa en mí la Perfección universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión en todos los aspectos de mi vida.

3. -Cada día, en todas formas y condiciones, mi cuerpo y mi mente funcionan mejor y mejor. La consciencia de mi conexión permanente e indisoluble con el Creador Universal, -ELOÍ-, restablece y mantiene en mí, diariamente, durante las veinticuatro horas del día, un perfecto estado de salud a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Creador Universal, por darme un cuerpo perfecto, saludable, lleno de energía. Aquí y ahora, me siento en perfecto equilibrio de salud, a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

4. Afronto y resuelvo bien toda situación que me compete, siempre.

5. Todo tiene solución, en todas las situaciones de mi vida.

6. El Creador Universal, -ELOÍ-, es en mí, cada día mejor, en todos los aspectos de mi vida, fuente de amor, luz, sabiduría, éxito, riqueza, prosperidad, abundancia y armonía.

7. Permito que las leyes universales de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión actúen bien en el plan de mi vida.

8. Tengo prosperidad y poder. Cada día enriquezco mejor mi vida a través del servicio efectivo, del amor y de la práctica de todas las virtudes.

9. Mi dignidad personal me lleva a realizar las cosas que me competen con la máxima perfección posible.

10. Cada día, en todas formas y condiciones, en todos los aspectos de mi vida, estoy mejor y mejor a nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

11. Actúo con templanza, serenidad, autodominio y perfecto equilibrio en todo. Conservo plena autonomía y control sobre todas mis facultades físicas, mentales, emocionales, intelectuales y espirituales. Hecho está. (Visualizar un escudo protector de luz que te envuelve y protege; -una pirámide-).

12. Tengo fortaleza, valor, confianza y fe suficiente para triunfar y alcanzar todas mis metas, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y en armonía con sus planes cósmicos. Soy inmune e invulnerable a las influencias y sugestiones del medio ambiente y de cualquier persona a nivel físico, mental, emocional y espiritual, en las dimensiones objetivas y subjetivas y en cualesquiera otras en que sea requerido.

13. El orden universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión se establece en mi vida, en todos mis asuntos y en las personas interrelacionadas, aquí y ahora. Hecho está.

14. Asumo la responsabilidad de mis actos y cumplo bien todos mis compromisos, siempre oportunamente, de acuerdo con el orden cósmico.

15. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos da abundancia y armonía en el eterno presente. Vivo en abundancia y en armonía perfectas, aquí, ahora y siempre.

16. El Creador Universal, -ELOÍ-, se está ocupando de todo, en todos los aspectos de mi vida, y se expresa en mí conciencia intuitiva por medio de los sentimientos en correspondencia con los valores universales.

17. Gracias, Creador Universal, -ELOÍ-, por esta vida maravillosa. Que Tu Inteligencia Infinita, Amor, Sabiduría, Justicia, Luz, y Poder Creador guíen, adecuadamente, todas mis decisiones y acciones, ahora y siempre. Gracias, Eloí, por este día maravilloso.

18. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos proteja, aquí y en cualquier lugar, ahora y siempre. (Tres veces).

19. Siempre espero lo mejor, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y la Ley Cósmica, en armonía con todos.

20. Gracias, Creador Universal; todo va bien en todos los aspectos de mi vida, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Eloí, todo va bien en mis practicas espirituales y en mi relación Contigo; Tú y yo formamos una unidad perfecta, armónica, aquí y ahora, en el eterno presente. Yo soy Tú, Tú eres yo. Te amo.

21. Voy a realizar –obtener o resolver- (mencionar), antes del: (fecha), de acuerdo al orden divino y en armonía con todos. (Si se trata de varios objetivos, anótelos y haga la afirmación y visualización con cada uno de ellos. Imagínelo concluido satisfactoriamente sin imponer canal alguno de manifestación.)

22. Tengo serenidad y calma imperturbable. Soy impasible frente a todo y a todos. No tengo temor a nada, a nadie ni de nadie en ningún nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero. Dentro de mí vibra la seguridad total. Tengo completa confianza en la vida y en mi propia capacidad de resolver situaciones y alcanzar los resultados satisfactorios que preciso, en cada caso, siempre.

A continuación anoté la fecha: Lunes 12 de agosto de 1967. Luego, tal como me lo indicó el Venerable hombre, anoté la fecha que correspondía veintidós días después: 03 de septiembre de 1967.

Acto seguido, me senté cómodamente, tomé tres respiraciones profundas y realicé la meditación.

Luego, cada noche, durante veintidós días, a las once en punto, me iba a mi cuarto, daba indicaciones de no ser interrumpido durante veinte minutos y realizaba la meditación del día, la cual, siempre complementaba con la lectura breve de uno de los libros de cabecera que siempre suelo tener en mi mesa de noche.

Iba notando, día a día como emergía de mi interior una nueva y desconocida fortaleza, seguridad, estado de ánimo contento, actitud más decidida, optimismo frente a la vida y a las situaciones; comencé a llevarme mejor en las relaciones con las demás personas, a ser más comedido en todo y sobre todo comenzaba a tener conciencia de cosas que antes me solían pasar desapercibidas.

Cabe destacar que, en el punto número veintiuno de la meditación, había anotado siete objetivos que desde hacía tiempo quería realizar y para mi sorpresa, treinta días después de haber terminado de efectuar la meditación del manuscrito número veintidós comencé a observar como, en forma aparentemente casual se iban manifestando la resultados de cada uno de ellos hasta que, algunos meses después, antes de la fechas previstas, los había realizado todos, menos dos, por lo cual, me senté y volví a anotar, en una hoja de mi cuaderno, otros diez objetivos, encabezados por los dos pendientes de la lista anterior, les puse la fecha tope a cada uno, antes de la cual debían ser logrados, para seguir visualizando, su logro, periódicamente.

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domingo, 28 de abril de 2013

SIN LÍMITES



MEDITACIONES ESENCIALES: 45

SIN LÍMITES

©Giuseppe Isgró C.


Potencialmente hablando, parecería que Dios no  haya puesto límites de ninguna naturaleza, para nadie, excepto el de la evolución personal y los estados de conciencias inherentes, que por propio mérito se van desarrollando, en la espiral evolutiva, en el eterno presente.

 Ese y solamente ese es el único límite; es decir, podemos llegar hasta donde alcanzan nuestras propias fuerzas; empero, ellas son factibles de ser incrementadas por el propio desarrollo evolutivo, en forma gradual y constante.

En la medida en que se va alcanzando una visión más amplia de la realidad que nos circunda, podemos emprender investigaciones y tareas de mayores envergaduras.

 Evidentemente, existe un orden universal que es preciso seguir, siendo imposible saltar determinados grados, pero, lejos de ser un límite, implica una guía del orden que debe orientar nuestros trabajos.

La actitud correcta debe ser, siempre, la de rechazar cualquier imposición de límites de quien quiera que sea.

Si el Ser Universal ha dispuesto que, en el eterno presente, encontremos siempre un más allá de progreso, sin límites algunos, -por qué razón deberíamos aceptar ese tipo de imposiciones de quienes, en un momento dado, pudiesen tener motivos para inhibir una tendencia natural de los seres, aún en los cuatro reinos naturales, es decir, hacia el avance constante hasta donde alcance la infinita imaginación, que es la visión del espíritu.

De encontrar una barrera, es preciso, también, descubrir la manera de superarla, sin importar el tiempo que se pueda requerir ni el esfuerzo o trabajos necesarios a tales efectos.

 Todo es posible de lograr si tenemos la idea clara de lo que queremos y, paralelamente, se emprende la acción suficiente y sostenida en el tiempo, hasta alcanzar el grado de conocimiento o logro anhelado.

A través del progreso, el hombre ha encontrado la manera de ver más lejos inventando el telescopio.

Con el microscopio, descubrió un mundo inmensamente pequeño, que escapa a simple vista. Se la ha ingeniado para idear aparatos que le permiten volar y desplazarse a lejanos lugares, a gran velocidad, que solamente unos pocos siglos antes eran apenas sueños en mentes prodigiosas como la de Leonardo Da Vinci.

Se puede uno sentar frente a un ordenador y comunicarse en pocos segundos con un sinnúmero de personas, simultáneamente.

Se podría enumerar una gran cantidad de otros instrumentos que han extendido en forma prodigiosa la inmensa capacidad de crear del ser humano, y nos asombraríamos todavía más si pudiésemos percibir lo que realizan cada uno de los entes respectivos en los cuatro reinos naturales, incluyendo el mineral.

Aprenderemos a viajar, también, en proyección espiritual, a la velocidad del pensamiento, por el inmenso universo, y percatarnos de lo que existe allí? Muchas pruebas al respecto demuestran que en un día no muy lejano, en cuanto el factor moral alcance el nivel de madurez óptimo, eso será una realidad al alcance de todos, sin excepción.

El ser humano ha descubierto, también, que cuando su capacidad de razonamiento, utilizando la lógica inductiva y deductiva, alcanza al límite de sus posibilidades, se activan las facultades de la intuición y de la inspiración, entrando con una fuente de sabiduría que le permiten percibir lo que apenas unos minutos antes le era desconocido. Dónde se encontraba ese conocimiento?

El ser humano, también, ha observado que, interiorizándose,  entra en conexión divina con el Ser Universal, en una práctica de espiritualidad directa, sin intermediarios, y se transforma en un instrumento activo de su voluntad, fluyendo en su conciencia la sabiduría expresada mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, guía infalible en la práctica de todas las virtudes.
De igual manera, ha efectuado un asombroso descubrimiento: el de que posee un poder potencialmente infinito que se expresa en el mismo grado en que va afrontando situaciones para resolver u objetivos por realizar.

Sin importar cuan elevada pueda ser la dificultad encerrada en la situación por resolver o el objetivo por lograr, en cualquier orden, desde una minúscula bagatela familiar hasta un viaje espacial, el ser humano va expresando el poder creador suficiente para alcanzar el respectivo logro, oportunamente.

El ser humano ha efectuado, ya, otro de los grandes descubrimientos trascendentales, como es el de que posee un espíritu eterno e inmortal, que vivirá en una infinidad de ciclos de vidas, en éste y en incontables mundos del universo, en el eterno presente, donde siempre encontrará un más allá de progreso, de sabiduría y de poder creador.

Finalmente, en la medida en que profundiza en el potencialmente infinito poder creador del cual dispone y en el conocimiento más íntimo de sí mismo, percibe que él es el caminante y el camino que conduce a la fuente, en una espiral evolutiva infinita, y a un determinado momento, descubre también, que él es la fuente, formando una unidad perfecta e indisoluble con el SER UNIVERSAL, del cual ha emanado –en el instante preciso- a la conciencia del Ser Individual. Si los hijos de los gatos, son también gatos, los seres humanos, como emanación de la DIVINIDAD, -qué son? Y, el espíritu del gato, -no es, también, una emanación de la Divinidad?

No deja de ser asombroso que tantos seres que forman una UNIDAD perfecta e indisoluble con la DIVINIDAD y las bondades inherentes que eso implica, mantengan el interruptor de la luz de la conciencia apagado, cuando con un simple toque transformarían la noche oscura en un dorado amanecer. Es preciso VIVIR EN CONEXIÓN ESPIRITUAL CON EL SER UNIVERSAL, sin intermediarios, transformándose en un activo instrumento de su voluntad divina.

A Kabir le resultaba inconcebible que en el mar los peces tuvieran sed.

En un universo lleno de abundancia para todos, pensado en grande por el SER UNIVERSAL, con un plan divino de vida para cada quien, -por qué no abrir los ojos y así descubrir las inmensas riquezas al alcance de las propias manos, mediante el SERVICIO, asumiendo la respectiva cuota en la realización de la gran obra?

Escuchar la voz de la conciencia permite descubrir la propia identidad, por cuanto ella es una réplica de la del Creador, y en ella se expresa ÉL mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales. Allí reside la sabiduría y el poder potencialmente infinito, que permiten el usufructo de la riqueza integral que espera por cada quien, aquí y ahora, en el eterno presente.

LA CREACIÓN DE LOS MUNDOS




MEDITACIONES ESENCIALES: 39.


LA CREACIÓN DE LOS MUNDOS

©Giuseppe Isgró Cattafi


La materia es energía condensada. Quienes la condensan son los Espíritus  elementales de la naturaleza, al vibrar en determinada frecuencia.

Cada uno de los elementos, conocidos y por conocer, está compuesto de Espíritu, alma y cuerpo.

El Espíritu del hierro, por ejemplo, vibra a la tasa vibratoria del hierro y lo condensa, y así sucesivamente, ocurre con todos los demás elementos.

Luego viene la combinación de los elementos, por ejemplo, dos moléculas de hidrógenos con una de oxígeno, forman el agua. Todas las vertientes y variantes en las respectivas combinaciones y aleaciones, dan diversas formas de materia orgánica e inorgánica.

Luego, vienen las diversas especies de los distintos reinos naturales, además del mineral, ya mencionado.

Con una perspectiva universal de la vida, hoy sabemos que nos llega la luz de mundos que existieron hace millones de años, y que, dada la inmensa distancia que les separaba del planeta tierra nos sigue llegando su luz, lo cual indica que dichos mundos se formaron, se desarrollaron y se desintegraron.

Al mismo tiempo, existen mundos en formación, descubiertos por la astronomía, lo cual indica que su  creación es un proceso constante, y por lo tanto, siendo la tierra un mundo más reciente, cuando se formó ya era un procedimiento desarrollado y puesto en práctica en millones de otros globos.

Quién realiza la Creación de los mundos? Dios?

Dios, tal como lo hemos expuesto con anterioridad, sin dejar de ser Él, y sin separarse de Él, encarna en el alma universal como un ser individual, en los cuatro reinos naturales, tantas veces como fuere necesario, cada vez que se va a crear un mundo originario.

El trabajo de Dios consiste en la emanación a la conciencia individual de tantos seres como se precisen, y en la aplicación de la ley cósmica.

Pero, el trabajo de la creación de un mundo, en particular, le corresponde a los Espíritus de los cuatro reinos de la naturaleza bajo la dirección de los maestros de la Creación, que son los Espíritus muy evolucionados.

Estos Espíritus avanzados, dada la eternidad pasada, habrán alcanzado niveles tan elevados de conciencia y progreso, que les permite que estén una eternidad por delante de quienes recién empiezan el proceso evolutivo.

De acuerdo al nivel de progreso de una determinada familia espiritual, los maestros de la creación diseñan, con antelación, el mundo que habrá de ocupar dicha familia después de que termine el ciclo de vida del que ahora habitan.

Será una nueva morada con otros niveles de estudios universales. Efectuado el plan del nuevo mundo, los Espíritus maestros de la creación ordenan a los Espíritus elementales de la naturaleza que condensen la energía cósmica en materia, cada uno de acuerdo con su índole, y luego, de efectuar las respectivas combinaciones y variantes a que hubiese lugar, de acuerdo a las leyes de la física, de la química, de la biología, etcétera.

Cada quien, de acuerdo con el arte que domina, presta su concurso tanto en la creación del mundo como en su ulterior desarrollo.

Allí vemos los diversos diseños en las especies vegetales y animales, para adaptarle a las funciones que les son inherentes. Es un trabajo de equipo, bajo la dirección de los maestros de la creación, y por la ley cósmica, regidos por el Creador universal, quien inspira, en la conciencia de cada quien, el conocimiento necesario y precisado en cada caso, por el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, imprimiendo una fuerza de empuje y otra de bloqueo, para coordinar el esfuerzo de todo el conjunto, en un perfecto orden y armonía, regido todo por la ley de afinidad, la de justicia, la de igualdad, la de compensación y la de amor, como síntesis de la ley cósmica.

Comentario añadido el 17/12/2013:

Los diferentes grupos étnicos y sus culturas, las diferentes especies animales y vegetales, las variantes minerales, son, sin duda alguna, si pudiésemos verlo desde una perspectiva correcta, expresiones de experimentos ya realizados en millones de otros mundos de análogos progresos que el del planeta tierra, o por otros que ahora se encuentran mucho más adelantados, y que obedecen a un programa de estudios y desarrollos previamente planificados, ya que, en la Naturaleza, o en el Universo, nada ocurre por simple azar, sino por efectos, o acción, de una Ley Cósmica eterna e inmutable. 

La misma aparición de la vida, en todas sus vertientes y variantes, en el planeta tierra es un proceso ya realizado incontables veces en los inmensos mundos del universo, cuya visión, o perspectiva universal,nos pondrá en contacto con la realidad universal, muy diferente a los cuentos con que, aún, se entretienen muchos, en la infancia del planeta. Es preciso percibir que es insignificante lo que se conoce frente a lo inmenso por conocer, en el eterno retorno del ser individual al Ser Universal. 

Aceptemos nuestra propia ignorancia, pero, emprendamos la apasionante aventura de la investigación con mente abierta. Quizá en las siguientes mil vidas habremos avanzado en capacidad de percibir la realidad algunos grados importantes. Pero, la Naturaleza de las cosas espera por nosotros a que coadyuvemos en la Creación de incontables mundos.

Empecemos por el auto-aprendizaje, el auto-mejoramiento, y coadyuvando al mejoramiento del mundo en que vivimos. Esta experiencia nos será útil, en el futuro, cuando emprendamos otra clase de experimentos. 

Empero, recordemos, siempre. que somos eternos aprendices en los infinitos grados del progreso universal, y en la eterna polarización del ser individual con el Ser Universal, o Divinidad. 

Algún día, todos los mundos, o planetas, sistemas solares y galaxias, que hoy existen, dejarán de hacerlo, al cumplir su respectivo ciclo, y tendrán, progresiva, y oportunamente, sus respectivas sustituciones. 

Por qué ha querido el Ser Universal que nada fuese estático? Y, que todo se renovara continuamente? Esa es la vida universal, y su dinámica. Constante renovación en continuos ciclos alternos de manifestación en la espiral evolutiva. 

Mientras más avancemos, más elevadas funciones se nos delegarán en el quehacer cósmico, como cooperantes en la Gran Obra de la expansión universal. 





viernes, 26 de abril de 2013

PARA PENSAR...




MEDITACIONES ESENCIALES: 21

PARA PENSAR...

©Giuseppe Isgró Cattafi


Sabemos, tal como lo expresa la segunda ley de la termodinámica, que ni la vida ni la energía se crean ni se destruyen, por cuanto, simplemente, existen. Ahora bien, -qué es la materia? Podríamos definir a la materia como energía condensada en “X” grado vibratorio, según el elemento, o elementos que la conformen.

Si pudiésemos ver cualquier trozo de materia bajo una lupa poderosa, que lo permitiese, nos daríamos cuenta de que la materia no es compacta, “sólida”, en el estricto sentido de la palabra, sino que, en su estructura, existen espacios “vacios”, pero que, realmente, no es mas que energía condensada. Cuando el respectivo ciclo de esa materia termine y pasa por el proceso natural de descomposición, la energía que le conformaba vuelve al depósito universal, para ser, nuevamente, utilizada. Cómo ocurre esto, y quién lo realiza? Todos hemos oído, alguna vez, hablar de los “Espíritus elementales de la naturaleza”.

Qué son los Espíritus elementales de la naturaleza? Qué es un Espíritu? Imaginemos el universo dividido en tres substratos. El primero, conformado por Dios, -el Creador Universal-, la fuente cósmica de donde emana todo. Una energía luminosa en movimiento eterno, dotada de inteligencia infinita, con todos los atributos divinos, -valores universales-, en grado infinito de desarrollo, en todas sus vertientes y variantes, sin límites de ninguna naturaleza, que constituyen el soporte de los principios cósmicos y de las leyes universales, cuya síntesis se expresa como ley cósmica. Por supuesto, Dios se encuentra dotado de una conciencia universal de sí y de todo lo que Él es y representa, de su poder creador infinito, y aún así, potencialmente infinito, en infinitos aspectos, variantes y vertientes.

Causa suprema del universo ab eterno, es decir, desde la eternidad, en la eternidad presente, para la eternidad. Se ha dicho: causa suprema universal. Todo este todo conforma lo UNO, que es la totalidad de lo que existe, y llegará a existir, en el eterno presente.

El segundo substrato, conformado por el ALMA UNIVERSAL, que es la MATRIZ CÓSMICA, conformada por substancia etérica que llena todo el universo, que podría ser comparado a la “tierra cósmica”, equivalente a la tierra que conocemos, pero, en estado etérico.

Representa, al mismo tiempo, a la  MENTE CÓSMICA, equivalente a lo que, en pequeño, es la mente de un ser humano. Otra comparación, necesaria: las semillas que se siembran en la tierra, a nivel de la mente, estarían representadas por las ideas. Ahora bien: en la naturaleza existen cuatro reinos conocidos: el humano, el animal, el vegetal y el minera.

Cada uno está conformado por tres entes básicos: el Espíritu, el alma y el cuerpo. Quién crea el Espíritu, fuente de la vida? Se ha dicho ya, que la vida no se crea, porque existe ab eterno, es decir, desde la eternidad. Entonces, cómo emana a la conciencia individual? Cada vez que el Creador Universal precisa a una familia de Espíritus, en cada reino natural, Él, sin dejar de ser Él mismo, y sin separarse de Él mismo, toma posesión, en el ALMA UNIVERSAL, de una célula matriz, a la que dinamiza con vida eterna e inmortal, a partir de ese momento, y siendo Él mismo, sin haberse separado de Él mismo, continúa dotado de sus mismos atributos divinos, -o valores universales, de su conciencia, en la que se expresan los sentimientos de los valores universales, como guía divina de vida, o sentidos cósmicos, pero, arrancando desde un grado cero de percepción. Es decir, emana a la conciencia individual, el mismo Creador Universal, pero en la conciencia de este ser individualizado no quedó registrado todo lo que era el Creador Universal desde la eternidad pasada, lo cual deberá descubrir, ese ser, a partir de entonces, en la eternidad futura, en el eterno presente. Evidentemente, ese nuevo ser tiene una misión y cumple un propósito del Creador, que es el de acrecentar a la Creación.

 Este proceso de emanación a la conciencia individual, del mismo Creador, ocurre, por igual, con los Espíritus de los cuatros reinos naturales: el humano, el animal, el vegetal y el mineral, salvo de que existan otros reinos que desconozcamos, por ahora, Y es aquí donde entran en escena los Espíritus elementales de la naturaleza, constituidos por los Espíritus emanados a la conciencia en el reino mineral, por ejemplo: los espíritus del hierro, del oro, del estaño, del zinc, del bronce, de la plata, etcétera.

Emanados los Espíritus a la conciencia individual,  en el ALMA UNIVERSAL, -o mente cósmica-, en los cuatros reinos naturales, en las correspondientes células matrices, -equivalentes a espermatozoides etéricos-cósmicos-, en las que el Creador se une, dinamizándoles, esas ubicaciones, dentro del alma universal, van a constituir sus espacios cósmicos, respectivamente, al igual que el espacio que queda en una masa de harina, de la cual, un ama de casa, mediante un molde, extrae una galletita. Permanecerá unido a ese espacio cósmico, en el alma universal, mediante un “hilo de plata” elástico, fluídico, como su hogar. Ya, aquí, tenemos dos de los elementos de la trilogía que le conforman: Espíritu y alma.

El tercer substrato, se encuentra conformado por la materia: Los Espíritus elementales de la naturaleza, equivalentes a cada uno de los elementos minerales conocidos y por conocer, vibran, cada uno, en una determinada frecuencia, de acuerdo a su tipo, y materializan la energía, es decir, la condensan en materia, es decir: hierro, oro, plata, bronce, oxígeno, nitrógeno, carbono, etcétera. Aquí, se sigue cumpliendo el principio de que la constitución de cada ser esta integrada por: Espíritu, alma y cuerpo. Este substrato va a conformar la base y el soporte de los mundos físicos, en el cosmos. Aquí reside el secreto de la creación de los mundos, en el inmenso universo.

Cada vez que los maestros de la Creación van a formar un mundo, de acuerdo a los planes y objetivos de la humanidad que le habrá de poblarle, o habitarle, en determinado lapso, los maestros de la creación a cuyo cargo se encuentra la formación de aquel mundo, le dan una orden, a esa inmensa cantidad de Espíritus elementales que van a coadyuvar, para que condensen determinadas masas de materias, tanta como sea necesaria hasta alcanzar el volumen respectivo de acuerdo al tamaño previsto para ese mundo. Aquí residiría, probablemente, también, el secreto de esas enormes velocidades mediante las cuales los mundos giran sobre sus propios ejes y alrededor de su respectivo sol, en un movimiento integral cósmico.

Es decir, dado que en su nivel infinitesimal la materia está constituida por Espíritus elementales, en cuya expresión física como átomos de sus respectivos elementos constituyen una energía en movimiento, la unión masiva de todos esos elementos, dotados de energía en movimiento, en su suma total, le otorgan, al respectivo mundo, sus movimientos sobre sus propios ejes, y el de la traslación en torno a su respectivo sol, en base a un determinado punto de equilibrio, por la ley de gravedad.

Pero, la unión de los mundos, de los sistemas solares, en sus respectivas galaxias, en unión con todas las galaxias del universo, todas se desplazan, uniformemente, en armonía, en un viaje perpetuo por el universo.

 Prácticamente, el sistema de galaxias, en su conjunto, se encuentra en un viaje permanente por el Cosmos. Somos viajeros cósmicos en el espacio, en tiempo presente.

Siendo la ley una e igual para todos, cada especie, para expresar,  en su respectivo reino, lo relativo a su cuerpo físico, sigue un proceso análogo al mineral, con las adaptaciones, y variantes, inherentes a su índole.

En síntesis, en este quehacer universal el Creador está realizando un juego consigo mismo. Pero, que juego!

PENETRAR LOS SECRETOS DE LA NATURALEZA




MEDITACIONES ESENCIALES: 19

PENETRAR LOS SECRETOS DE LA NATURALEZA

©Giuseppe Isgró C.


El ser humano ha ido penetrando en los secretos de la naturaleza, gradualmente, sin tomar en cuenta de que nosotros desconocemos la clase de conocimiento que puedan poseer los seres en los demás reinos: animal, vegetal y mineral, que, aún, el ser humano desconozca, por la razón que fuere.

Pero, evidentemente, en cada etapa evolutiva, existe un límite que, gradualmente, habrá que ir trascendiendo.

Por ejemplo, el método científico utiliza la lógica inductiva y deductiva en su búsqueda del conocimiento.

Pero, la percepción por los cinco sentidos físicos y la capacidad de razonamiento tienen sus respectivos límites los cuales son trascendidos por la intuición y la inspiración.

Es decir, que la mente humana es capaz de obtener informaciones utilizando facultades espirituales, cuyos límites los constituyen el estado de desarrollo de las mismas, y la pureza de conciencia, que se traduce en la intención de la persona, en determinado grado evolutivo.

El ser humano, como lo ha ido demostrando en la historia, ha ido superando todas las barreras que ha encontrado en su búsqueda del conocimiento, y así lo seguirá haciendo en el eterno presente, en forma gradual, sin límites de ninguna naturaleza.

No se deben, ni pueden aceptarse, por lo tanto, límites algunos, en el desarrollo de la propia misión existencial, por cuanto nadie conoce los alcances ilimitados de su capacidad. Por cada límite que encuentre en su camino, el ser se preguntará: Qué hay más allá? Cómo puedo llegar allí? Siempre encontrará la manera de hacerlo.

Pero, primeramente, en cada caso, debe llegar a ese límite “temporal”, en su eterno camino, no pararse allí y, luego, seguir siempre adelante.

POTENCIAL INFINITO DEL ESPÍRITU: -"El Espíritu está dotado de un poder potencialmente infinito, expresado en dos vertientes: la primera, de percepción del conocimiento; la segunda, de acción creadora". Giuseppe Isgró Cattafi




MEDITACIONES ESENCIALES: 18

POTENCIAL INFINITO DEL ESPÍRITU

©Giuseppe Isgró C.


El Espíritu está dotado de un poder potencialmente infinito, expresado en dos vertientes: la primera, de percepción del conocimiento; la segunda, de acción creadora.

Cuando en la primera parte de la respuesta, a una pregunta formulada por Allan Kardec, se le indica: –“Los ojos se le abren al mismo tiempo que él –el Espíritu- se purifica”, el estado de purificación de la persona, implicaría una depuración de su Espíritu en los asuntos “materiales” de la vida, sensibilizando su ser en las cosas elevadas de la vida, por lo que, centrando su atención en las preguntas que inquietan su conciencia, se les abren los ojos de la comprensión intuitiva, o inspirativa, que le permiten percibir la información que precisa, sabiendo lo que quiere saber.

Esto implica descentrar la atención del ego, de los sentidos físicos, de la lógica inductiva y deductiva, emancipándose de la conciencia objetiva para acceder a la visión espiritual, a un nivel de conciencia trascendental.

La segunda parte de la respuesta que obtiene, Allan Kardec, expresa: “pero, para comprender algunas cosas, necesita facultades que todavía no posee”- Preguntamos: “Facultades que todavía no posee”, o, que no posee, todavía, desarrolladas? Recordemos que el Espíritu se encuentra dotado de los mismos atributos divinos del Creador Universal, en estado potencial.

Esto quiere decir que posee, exactamente, todas las facultades que les son inherentes al Creador, pero, en estado potencial, que, eternamente habrá que desarrollar.

En este desarrollo eterno, irá percibiendo, gradualmente, en la medida en que se purifica, y desarrolla sus atributos divinos, todo el conocimiento del cual perciba su ignorancia, en un momento dado.

Es decir, la conciencia de lo que ignora, le irá creando el molde que expresará el respectivo conocimiento que precisa en ese estado evolutivo.


jueves, 25 de abril de 2013

MEDITACIONES ESENCIALES: N° 15. -"En síntesis, todo forma parte de la Divinidad, por ser una expresión de Ella; pero, no toda la Divinidad manifestada, en los cuatros reinos naturales y en todos los mundos del universo, en un momento dado, es toda la Divinidad". Giuseppe Isgró Cattafi




MEDITACIONES ESENCIALES: N° 15

©Giuseppe Isgró C.



Todos los mundos y seres que en un momento dado existen en manifestación activa, en el universo, en los cuatro reinos naturales, forman parte de la Divinidad, sin embargo, no constituyen toda la Divinidad, por cuanto el Creador Universal, sigue infundiendo vida a nuevos seres individuales, mediante la emanación de la Divinidad en el Alma individualizada, en los cuatro reinos naturales, y la Creación se encuentra en expansión constante.


En síntesis, todo forma parte de la Divinidad, por ser una expresión de Ella; pero, no toda la Divinidad manifestada, en los cuatros reinos naturales y en todos los mundos del universo, en un momento dado, es toda la Divinidad. Vendría a ser lo mismo que el Tao, de acuerdo con un aforismo de Lao Tse: -“El Tao que puede nombrarse no es el Tao. La sustancia del Mundo es solo un nombre para el Tao y Tao es todo lo que existe y puede existir”.

SI EN ÉL CONFÍA: Dijo Don Quijote: “Hermano mío, mire si me manda algo, que me voy a casa; que ya Dios ha sido servido, por su infinita bondad y misericordia, sin yo merecerlo, de volverme mi juicio; ya estoy sano y cuerdo; que acerca del poder de Dios ninguna cosa es imposible. Tenga grande esperanza y confianza en Él., que pues a mí me ha vuelto a primero estado, también le volverá a él, si en Él confía”-.


SI EN ÉL CONFÍA...

©Giuseppe Isgró C.


-Hidalgo, -dice Escudero-, me gustaría que comentaras el siguiente aforismo de Cervantes, expresado por medio de Don Quijote:

“Hermano mío, mire si me manda algo, que me voy a casa; que ya Dios ha sido servido, por su infinita bondad y misericordia, sin yo merecerlo, de volverme mi juicio; ya estoy sano y cuerdo; que acerca del poder de Dios ninguna cosa es imposible. Tenga grande esperanza y confianza en Él., que pues a mí me ha vuelto a primero estado, también le volverá a él, si en Él confía”-.

-Escudero, -responde Hidalgo-, con gusto disertaré sobre este importante aforismo cervantino, en el cual se observa la profunda espiritualidad de Cervantes, y su comprensión de la Divinidad.

Don Quijote, da por terminado el diálogo que está realizando, en el acto en que vuelve al estado de conciencia objetiva, después de haberse encontrado, durante las aventuras quijotescas que lleva a cabo en compañía de su escudero Sancho Panza, en un nivel trascendido de conciencia. Lo hace, diciendo: -“…mire si me manda algo, que me voy a casa; es una forma de poner término a una conversación que ya llegó a su punto culminante.

Es como decir: -Bueno, si no tiene nada más para mí, me voy. Luego agrega: -“…que ya Dios ha sido servido, por su infinita bondad y misericordia, sin yo merecerlo, de volverme mi juicio; ya estoy sano y cuerdo”.

Cervantes quiere significar, con esta parte del comentario de Don Quijote: -Ya se realizó, por la ley cósmica, la voluntad divina, de que yo completara el desarrollo de este estado de conciencia, en la eterna polarización, en la estación espiritual en la que ahora me encuentro, plenamente realizado, en el eterno retorno de mi ser hacia Él. “Ya estoy sano y cuerdo”, reafirma Don Quijote, “he vuelto a mi juicio”, es decir, al nivel del pensamiento, ya que los seres geniales viven, simultáneamente, estados alternados de conciencias, subjetivas y objetivas. Pensamiento y acción. De un estado pasan al otro y viceversa. Hay una etapa de inspiración y de definición de objetivos, asumiendo el rol, y el compromiso de llevarlo a cabo, y la etapa en que se llega a la meta, por medio de la acción efectiva, en que la persona vuelve a su estado de meditación para retroalimentar los resultados obtenidos, para volver a inspirarse, y concibiendo nuevas realidades, emprender otras jornadas de realización, o aventuras. Pero, para esto, tiene que concluir el ciclo que culmina exitosamente, y nada mejor que retirarse al mismo lugar de donde ha salido. Y así lo hace Don Quijote.

Esa casa a la que se refiere Don Quijote, como los acontecimientos lo demuestran, poco después, es el regreso a la dimensión espiritual, con su misión cumplida.

Allí hará el recuento de su existencia, y seguramente, de sus ciclos anteriores de vida, para retomar el hilo conductor existencial, ya que el plan de la misma lo viene ejecutando durante muchas vidas, y ahora se reubicará en el nivel de la realidad en que se encuentra y desde allí subir el escalón siguiente, en la infinita escalera del progreso espiritual.

Demuestra Don Quijote la trascendencia del ego, y la correcta humildad, cuando afirma: -“por su infinita bondad y misericordia, sin yo merecerlo, de volverme mi juicio”; atribuye su logro a la infinita bondad y misericordia de Dios, el logro de su nuevo estado y la estación en que se encuentra, y reafirma: “sin yo merecerlo”; es que muchas de las obras sublimes que el ser humano realiza, sin la inspiración previa que Dios efectúa insuflando los objetivos en la conciencia, mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, o atributos divinos, que eleva al ser humano –y los demás seres de los otros tres reinos naturales-, qué sería del ser humano si esa inspiración creadora no le hiciera participe del ideal divino de trascender los estados normales de conciencia, para percibir las realidades que de la dimensión abstracta deben pasar a la de la manifestación objetiva de la conciencia, como guía divina?

Luego, Don Quijote, o mejor dicho: Alonso Quijano, continúa diciendo: -“...que acerca del poder de Dios ninguna cosa es imposible. Tenga grande esperanza y confianza en Él., que pues a mí me ha vuelto a primero estado, también le volverá a él, si en Él confía”-.

Nada es imposible para Dios, por medio de la ley cósmica impresa dentro de la conciencia, sustentada en los valores universales o atributos divinos. Cada valor universal, o estado de conciencia, tiene infinitas estaciones de progreso, o grados, con dos niveles simultáneos de expresión: El primero, expresando la sabiduría del respectivo valor universal en cuyo estado de conciencia se encuentra, por el cultivo de la virtud que le es inherente, en esa determinada estación, o grado evolutivo, en los niveles comprendidos entre el cero y la infinitud.

El segundo, el respectivo grado de poder creador, que el estado de conciencia, en determinada estación, o grado, es capaz de exteriorizar, en el logro de tal etapa, o necesidad. Se trata del conocimiento potencialmente infinito que ya posee en su conciencia, por ser una emanación de la Divinidad a la conciencia individual, (en el respectivo nivel de la Docta ignorancia en que se encuentra), y del poder potencialmente infinito que posee, y que expresa en el mismo nivel de necesidad de autorrealización que experimenta, en esa estación particular.

Reafirma Don Quijote: -“Tenga grande esperanza y confianza en Él., que pues a mí me ha vuelto a primero estado, también le volverá a él, si en Él confía”-.

La esperanza grande a que se refiere Don Quijote es la expectativa. Si la expectativa es grande, se verifica el contenido de la misma, en este caso, positivamente hablando, pero, la expectativa se cumple en cualquiera de las dos polaridades –o estaciones- en que se expresa, en sus infinitos matices. Agrega, además: -que se tenga confianza en Él, que ya que a él, -a Don Quijote- lo condujo a su primer estado, el de la trascendencia genial, alcanzando el estado de autorrealización, también lo hará con el interlocutor de Don Quijote, si en Él confía.

La confianza optimiza el poder creador del ser humano, ya que permite expresar el poder creador de Dios, así como, el respectivo grado de conocimiento que precisa, como estado de conciencia inspirado por Dios, en esa estación, o grado particular en que la persona se encuentra.

Es el trabajo de Dios, en la conciencia de todos los seres, en los cuatro reinos naturales, mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, que, simultáneamente expresan conocimiento y fe, sabiduría inspirada y poder creador que realiza lo pensado.

Dios es el pensamiento eterno; el hombre, el realizador, mediante la acción, del contenido de ese pensamiento, mediante los planes de la Divinidad, para cada ser, en la expansión infinita de la Creación Universal.

Adelante.





miércoles, 24 de abril de 2013

SABER: -"El ser humano, simplemente anhela saber y frente a los enigmas universales, persistirá desentrañando hasta sus mínimos detalles, aunque eso le lleve la eternidad y siempre encuentre un más allá que descubrir o desentrañar". Giuseppe Isgró Cattafi



MEDITACIONES ESENCIALES: 14

SABER

©Giuseppe Isgró C.



Si bien es cierto que el ser humano, en un momento dado, tiene cosas prioritarias a las cuales precisa centrar su atención, estando dotado de un potencial sin límites por el Creador Universal, y conformando una unidad perfecta e indisoluble con Él, no puede aceptar limitación alguna por parte de nadie en su ascenso evolutivo ni en sus ansias de conocimiento.


El ser humano, simplemente anhela saber y frente a los enigmas universales, persistirá desentrañando hasta sus mínimos detalles, aunque eso le lleve la eternidad y siempre encuentre un más allá que descubrir o desentrañar.


De manera que, ninguna persona debe aceptar que nadie le imponga límites de ninguna naturaleza, por cuanto, si tiene un objetivo claro de conocimiento, y con paciencia se avoca al estudio, en el tiempo suficiente y con persistencia llegará a conocer la verdad universal, gradualmente.


Por supuesto, cada etapa de la vida humana, en el devenir histórico, tiene sus respectivos objetivos de estudios que se corresponden con determinado estado de conciencia, pero es la misma naturaleza intuitiva del ser que le hace presentir que hay algo más de lo que ahora percibe, y esa percepción es la que le pone en movimiento hacia su búsqueda, hasta encontrarle, en una eterna polarización.

domingo, 21 de abril de 2013

SER TOLERANTE Y PACIENTE: -"Siempre la verdad se impone; de ahí lo imperioso de subordinar los propios pensamientos, sentimientos, deseos, palabras y actos, a la verdad de los valores universales, guía segura en la práctica de todas las virtudes y en la obtención de los resultados más satisfactorios en el camino de la vida". Giuseppe Isgró Cattafi



SER TOLERANTE Y PACIENTE

©Giuseppe Isgró C.


-Hidalgo, -dice Escudero: -Ahora dame tu opinión sobre el siguiente verso de oro pitagórico, relativo a ser tolerante y paciente:
-“Discursos varios oirás, con frecuencia, unos con nobles contenidos, otros indignos; tú, no permitas que los unos te turben, ni de los otros te vuelvas para no oírlos. Y si una mentira es dicha, sopórtala con calma”.
-Uno de los grandes secretos que es preciso comunicar, Escudero, es el de guardar silencio sobre los propios objetivos, quien se es, a donde se va, lo que se hace, se piensa hacer, o se espera, entre otras cosas.
-Toda confidencia sobre cualesquiera propósitos que la persona se proponga realizar, en el momento de comentarla, crea, automáticamente, una fuerza antagónica, contraria, que constituye un handicap y va a requerir un esfuerzo extra para superarlo, sin importar quien sea la persona a quien se le cuente. Puede ser el o la cónyuge, la madre, un hermano, o un amigo, y mientras más allegada se la persona, mayor es la fuerza antagónica que genera. Al mismo tiempo, se suelta la imagen del proyecto que se desea realizar y al hacerlo, la mente lo aleja de su centro de poder, que es la imagen en la pantalla mental, donde crea un campo de fuerza magnética que atrae a los elementos coadyuvantes y repele a los contrarios, por la ley de atracción cósmica.
Empero, Escudero, es imposible que otras personas dejen de participar en el conocimiento de lo que, en un momento dado, se está realizando; y a tales efectos, gran número de ellas, con o sin buenas intenciones, se toman la libertad de opinar, expresando comentarios que pueden tener cualesquiera modalidades de matices, positivos o no, las cuales muchas veces pueden contener informaciones útiles de tener en cuenta, aunque sean poco agradables. 
Es preciso escucharles serenamente; una vez oídos, se le da las gracias y se pasa a otra cosa, sin turbarse, centrando la atención en un aspecto positivo, como el constante recuerdo del nombre del Ser Universal, ELOÍ, que funge de elemento equilibrante, de conexión con la fuente divina, -como un mantra-. Automáticamente, al poco rato, se sienten renacer las fuerzas positivas, manteniendo el control de la situación y del propio estado anímico, y por ende, de los pensamientos, sentimientos y deseos, de las palabras, y de los actos, en todas sus vertientes y variantes. 
A veces, Escudero, se pueden estar escuchando cosas que no se corresponden con la verdad, y encontrarse impotente para hacer algo, de momento. Es preciso, en estos casos, seguir la sugerencia contenida en el verso: -“Y si una mentira es dicha, sopórtala con calma”. Al final, Escudero, la verdad triunfa del error y de nada sirve perder el autodominio o la compostura, que haría, muchas veces, pese a tener la razón, dejar, en el ambiente, un efecto contraproducente. Es preciso conservar la compostura y la serenidad; seguir adelante impasible, haciendo todo lo que sea preciso para que resplandezca, o se afiance, la verdad, oportunamente y así será. 
Siempre la verdad se impone; de ahí lo imperioso de subordinar los propios pensamientos, sentimientos, deseos, palabras y actos, a la verdad de los valores universales, guía segura en la práctica de todas las virtudes y en la obtención de los resultados más satisfactorios en el camino de la vida.



APTITUD PERCEPTIVA DE LOS VALORES UNIVERSALES: -" El sentimiento de los valores universales, expresado por el Ser Universal en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales, es posibles percibirlo, aún, en la conciencia objetiva, en la vida diaria". Giuseppe Isgró C.





MEDITACIONES ESENCIALES 12

APTITUD PERCEPTIVA
DE LOS VALORES UNIVERSALES

©Giuseppe Isgró C.


 Trascendiendo la conciencia objetiva y la lógica del razonamiento inductivo y deductivo, así como el propio ego, interiorizándose, el ser humano puede percibir, en la propia conciencia, por el lenguaje de los sentimientos, los valores universales que conforman los atributos divinos, de acuerdo al grado de necesidades que experimenta, y en el foco de atención en que centra su conciencia perceptiva.

 En estado de interiorización, en meditación, el ser humano puede, intuitivamente, o mediante la inspiración, percibir los atributos de la Divinidad y comprenderlos en determinado grado, como una guía de vida.

El sentimiento de los valores universales, expresado por el Ser Universal en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales, es posible percibirlo, aún, en la conciencia objetiva, en la vida diaria.

En la medida en que se aprende a escuchar el mensaje que conllevan, centrando la atención en las percepciones intuitivas e inspirativas, la aptitud perceptiva se va afinando, siendo más nítida su guía y lúcido el conocimiento que aporta.