sábado, 14 de julio de 2012

EVOLUCIÓN



EVOLUCIÓN
-30 de octubre de 1969-

©Giuseppe Isgró C.



Sumido en la percepción de un ideal
el ser avanza en su destino;
con su fuerza doblega
las trabas que a su paso se interponen,
dándole a todo lo que existe
la expresión que en su mente visualizada
refleja la condición de su existencia.

Es el hombre un ser
de naturaleza en constante transformar;
en su condición de rudimentaria vida
aparente valor no tiene,
pero tampoco diamante alguno
refleja valor en estado bruto,
pero al pulimentar su concha
exterioriza valor inmenso
que a todos cautiva.

En idénticas condiciones
el ser en su evolución
pulimenta las capas que su luz opaca,
trasluciendo la grandeza
de la ya alcanzada evolución.

En continuas y activas acciones
el ser evoluciona,
y de saber nuevos horizontes alcanza,
que esa visión les dan del más allá.

Es ley, pues, y en la esencia de la vida
el ser se renueva;
la naturaleza cual madre bondadosa
en su seno le acoge y alimenta,
y en ella desarrolla
condición de creador de formas.

Concibe los ideales  que realizarlos
constitúyesele en fin de la existencia
y en ésta visualiza los matices
que harán más expresiva
su obra de evolución.

Publicado en el Diario La Prensa, el 30 de octubre de 1969. Puerto La Cruz, Venezuela.



EL IDEAL EN LA PROPIA EVOLUCIÓN

©Giuseppe Isgró C.

…El hombre sin un ideal,
es como la tierra sin sol,
como la flor sin fruto,….
de su letargo precisa despertar,
para, plenamente, vivir -.


La humanidad, hoy como nunca, vive momentos de incertidumbre, de miras equívocas hacia un futuro que precisa exactas definiciones, para imprimirle un sentido cierto al destino humano.
Los pseudo líderes, en su ambición, arrastran tras de sí a los que viviendo aprisa, por las condiciones del medio de vida presente, no se percatan de que viven y de que son envueltos por los ríos turbulentos de las bajas pasiones y negativismos psicológicos, pasándoles desapercibida la existencia del disfrute de un bienestar equilibrado y de una propia evolución controlada. Para esto, como condición fundamental exigida por la naturaleza humana, se requiere la libre manifestación de la conciencia interna del hombre y la formación de un ideal, un ideal común de Amor, trabajo y estudios en las múltiples ramificaciones de la naturaleza y sus manifestaciones en la vida.
Vivir para un ideal es percatarse de las realidades existenciales y constituirse en el guía y paladín de la propia razón y conciencia. En tal virtud, si se alcanza una conciencia plena para la formación de un ideal definido, las fuerzas naturales que gobiernan al ser vendrán en su ayuda creando la condición favorable al fin propuesto.
-“La humanidad, -dice José Ingenieros- necesita fe, pero una fe puesta en el futuro, que no le sirva de consuelo sino de esperanza, que le impulse a luchar activamente contra las causas del mal, que sea fuerza renovadora y no regresiva pasividad”. La fe, para el ser progresista, e idealista, debe significar el conocimiento de las propias fuerzas y facultades, y a la vez, la confianza en el éxito del ideal concebido. A esto, nos completa Joaquín Trincado: -“Sólo las obras hacen fe”; por lo cual se hace obvia la necesidad de ser activos y llevar todo a la práctica y a la experimentación para obtener la convicción de lo que se postula. Resumiendo lo anterior, diremos: Sólo la convicción de un ideal permitirá a un individuo desarrollar actividades que aporten valores en pro de la propia evolución y de la colectividad en que vive.
Sólo de esta manera podrá justificarse delante de la existencia que de él espera el equilibrio de la evolución.
Todo individuo vive de acuerdo a ideas concebidas; en sus actos antepone justificaciones de índole diversas, lo cual demuestra que vive sujeto a creencias que determinan el cauce de su existencia. Las funciones desempeñadas los son por impulsos espontáneos de fuerzas manifiestas de “algo” interno del individuo, a cuya fuente se le denomina conciencia. Si estas fuerzas internas son dirigidas, el ser se torna en auto-dirigente del destino de su existencia. A estas alturas caben las preguntas: 1) Es abstracto e indefinido el destino de cada ser? 2) ¿Es posible gobernarlo? A lo cual podemos contestar que, el destino de todo ser presenta una fase indefinida pero no abstracta, por cuanto se manifiesta gradualmente en el transcurso de la existencia, e inclusive, por una guía interna que refleja las propias tendencias y facultades, se puede determinar el curso a seguir en la vida, por lo cual asentamos: Sí es posible dirigir el gobierno del propio destino. ¿Cómo? Encauzando las propias fuerzas a una meta prefijada por medio de la potencia del ideal manifiesto en la conciencia –intuitiva- de todo individuo.
El ideal máximo que el ser puede forjarse en la vida, es el conocimiento de la misma y de las leyes que les rigen. Quilón, el Lacedemonio, en la antigua Grecia, lo reveló cuando dije: -“Hombre, conócete a ti mismo, que el estudio propio del hombre no es conocer a Dios, sino conocerse a sí mismo”-. Denota, indudablemente, sabiduría inmensa este eterno pensamiento de Quilón. Pero, a pesar de haber pasado tantos siglos desde que él lo inscribiera en el portal del Templo de Apolo, en Delfos, -¿cuántos se conocen a sí mismos? -¿Cuántos pueden regular sus propias vidas? Solamente aquellos que se han forjado el ideal de la propia evolución.
En el Universo, toda partícula de materia, molécula, átomo, electrón, etc., actúa en el centro y punto de equilibrio que lo determinan las propias fuerzas (vibraciones emitidas por el espíritu elemental de cada elemento o sustancia) y, en ese centro, está en continúo movimiento, por cuanto todo cuanto existe, es debido a un desplazamiento continuo de vibraciones, en cuyo centro se activan en evolución perenne. De ahí la armonía en las funciones de la naturaleza. De igual manera, el ser humano, Microcosmos o Universo en miniatura, tiene su propio centro y funciones específicas a las fuerzas y facultades correspondientes al estado alcanzado en su escala evolutiva. Este mecanismo es regido por la ley de Afinidad con la cooperación de las leyes de justicia, igualdad y compensación, que ubica y reubica a cada ser de acuerdo a la propia suma existencial, progreso evolutivo y estado de conciencia alcanzados en un momento dado. Este proceso se encuentra en constante transformación de acuerdo a cada pensamiento sostenido en la pantalla mental y a la respectiva acción ejecutada.
El conocimiento de las propias facultades involucra dominio de sí mismo y perfeccionamiento continuo del ideal concebido. José Ingenieros, nos vuelve a ocupar, cuando dice: -“En todo lo que existe actúan las fuerzas de perfección. Amar la perfección implica vivir en un plano superior a la realidad inmediata”
En efecto, el ideal de perfección determina la inexistencia de estancamiento y la generación de las fuerzas morales, impulsando a la vez la evolución humana a un plano superior, cuya esencia constituye la razón por la cual existimos.
Se admira a los grandes hombres –y a las grandes mujeres- que en la historia de la humanidad han dejado páginas de heroísmo y valor, por cuyo continuo sacrificio ha sido posible el progreso de los pueblos; sus luchas ante los intereses creados les ha valido, muchas veces, pagar un costo muy elevado en su integridad física, empero, ningún temor fue suficiente para frenar la fuerza de sus ideales renovadores y en todas las épocas en que han vivido han dejado establecido siempre un nuevo avance en la escala evolutiva humana.
La culminación de los grandes ideales, concebidos y llevados a la cumbre del éxito por hombres y mujeres insignes, ha sido siempre el estímulo orientador en el logro de los propios ideales.
 El ser humano, con sus fuerzas creativas, transforma todo cuanto existe. Visualiza y materializa los matices que harán más expresiva su obra en belleza y sublimidad.
Cada vez que crea nuevas formas en la naturaleza, es porque ya alcanzó antes ese estado de realización.
El progreso conquistado se reconoce por la magnitud de las obras realizadas; las cuales desarrolla por su misión implícita de evolución,  de cuya semilla germinante dotó el Creador en el principio inmemorable.
La escala evolutiva en la naturaleza toda la observamos. En ella, el ser humano asciende la propia, cuyas etapas supera sólo por la fuerza generadora de los distintos ideales que en forma periódica se manifiestan en la conciencia como deseos e inquietudes cuyos impulsos le llevan a la realización del ideal en la propia evolución.

lunes, 9 de julio de 2012

LA PREVISIÓN DE DIOS


LA PREVISIÓN DE DIOS

POR ©GIUSEPPE ISGRÓ C.

En los planes de Dios, por la Ley Cósmica, todo está previsto, desde siempre, y para siempre.
En la constante formación de galaxias, sistemas solares y mundos, en la eterna expansión del universo, ya científicamente constatada por la Astronomía, se toma la previsión de todo lo que se va a requerir durante los millones de siglos que habrán de permanecer como moradas universales, y escuelas cósmicas.
En los planes cósmicos, nada se deja al azar, y dentro del aparente azar, las cosas van fluyendo de acuerdo con leyes naturales precisas. Cada quien, por su libre albedrío, va experimentando, y por ensayo y error, va aprendiendo el dominio del arte de la creación mental, y material, al mismo tiempo.
Todo se realiza en el tiempo perfecto de Dios. Cada mundo es una escuela, con múltiples grados. A cada planeta concurren alumnos de diferentes moradas cósmicas.
Esa es la razón de que existan, en el planeta tierra, tan dispares grupos  de seres humanos, desde aquellos que han desarrollados avanzadas civilizaciones, hasta las más primitivas poblaciones.
La rotación de los grupos étnicos, el cruce entre ellos, el intercambio y las interrelaciones, todo contribuye a la propia instrucción y aprendizaje, y al enriquecimiento recíproco.
De dónde, en una humanidad primitiva, sacaron sus conocimientos los forjadores de la cultura védica y los Constructores de las Pirámides y de la Esfinge?
Los autores de las leyes de Manú, hace 3.800 años antes de nuestra era, expresaron: -“El ser dotado de razón obtiene una recompensa o un castigo en su Espíritu, por los actos del Espíritu; por los de la palabra, en los órganos de la palabra; por los actos corporales, en su cuerpo”. Aún hoy, nadie podría decirlo con mayor precisión.
En el Libro de los Espíritus, de Allan Kardec, se encuentran en torno a 1.400 preguntas de este tenor, y las respuestas con una profunda sabiduría que perdura en el tiempo, que permiten encontrarle el sentido a la existencia humana y al Universo.
Incontables veces, quien esto escribe ha oído decir, en relación a la obra de Kardec: -“Es un libro maravilloso; nunca pensé que existiera una enseñanza de tan profunda, y sencilla, a la vez, sabiduría!”-.
Conociendo las inmutables leyes universales, se percibe que el Creador Universal ha tomado la previsión, por la ley cósmica, de la que Él mismo es autor y el sabio ejecutor, de todo lo que pueda precisarse en el eterno retorno del ser individual al Ser Universal.
Cada ser, antes de nacer viene con un plan de vida, que él mismo elabora en cooperación con todos los seres interrelacionados en su realización, en el que se incluyen elementos compensatorios, como consecuencias kármicas, y otros relativos al desarrollo de acuerdo con el pensum cósmico.
Todo lo que cada ser va a precisar, está autorizado por los regidores cósmicos de que se les facilite, oportunamente. Esa es la razón por la que el aforismo popular expresa: -“Cada niño viene al mundo con una hogaza de pan debajo el brazo”-.
El planeta tierra es una escuela que posee en abundancia suficiente, todo lo que precisará en los millones de años que aún le quedan para desarrollar los objetivos inherentes según los planes cósmicos.
De igual manera, en la vida diaria, cada quien recibirá la respectiva provisión divina si asume como objetivo cooperar en una actividad pública de acuerdo con sus posibilidades o vocación; salvo que la misma persona obstaculice su llegada.
Aún la ausencia de provisión, en un momento dado, funge de abundancia cósmica, con un efecto providencial, que habrá de aceptar como una realidad susceptible de mejorar.
Empero, es preciso que los seres humanos unan sus esfuerzos para optimizar los inmensos recursos puestos por la naturaleza a sus alcances para realizar a gran obra cósmica.
Adelante.

sábado, 7 de julio de 2012


POTENCIALMENTE, SIN LÍMITES
©GIUSEPPE ISGRÓ C.

-¿Es verdad que Dios ha puesto ciertos límites a nuestras investigaciones?
De ser cierto, -¿cuáles son?
En primer lugar, potencialmente hablando, Dios no ha puesto límites de ninguna naturaleza, para nadie, excepto el de la evolución personal y los estados de conciencias inherentes, que por propio mérito se van desarrollando, en la espiral evolutiva, en el eterno presente.
Ese y solamente ese es el único límite; es decir, podemos llegar hasta donde alcanzan nuestras propias fuerzas; empero, ellas son factibles de ser incrementadas por el propio desarrollo evolutivo, en forma gradual y constante.
En la medida en que se va alcanzando una visión más amplia de la realidad que nos circunda, podemos emprender investigaciones y tareas de mayores envergaduras.
Evidentemente, existe un orden universal que es preciso seguir, siendo imposible saltar determinados grados, pero, lejos de ser un límite, implica una guía del orden que deben orientar nuestros trabajos.
La actitud correcta debe ser, siempre, la de rechazar cualquier imposición de límites de quien quiera que sea.
Si el Creador Universal ha dispuesto que, en el eterno presente, encontremos siempre un más allá de progreso, sin límites algunos, -¿por qué razón deberíamos aceptar ese tipo de imposiciones de quienes, en un momento dado, pudiesen tener motivos para inhibir una tendencia natural de los seres, aún en los tres reinos naturales, es decir, hacia el avance constante hasta donde alcance la infinita imaginación, que es la visión del espíritu.
De encontrar una barrera, es preciso, también, descubrir la manera de superarla, sin importar el tiempo que se pueda requerir ni el esfuerzo o trabajos necesarios a tales efectos.
Todo es posible de lograr si tenemos la idea clara de lo que queremos y, paralelamente, se emprende la acción suficiente y sostenida en el tiempo, hasta alcanzar el grado de conocimiento o logro anhelado.
A través del progreso, el hombre ha encontrado la manera de ver más lejos inventando el telescopio. Con el microscopio, descubrió un mundo inmensamente pequeño, que escapa a simple vista. Se la ha ingeniado para idear aparatos que le permiten volar y desplazarse a lejanos lugares, a gran velocidad, que solamente unos pocos siglos antes eran apenas sueños en mentes prodigiosas como la de Leonardo Da Vinci. Se puede uno sentar frente a un ordenador y comunicarse en pocos segundos con un sinnúmero de personas, simultáneamente. Se podría enumerar una gran cantidad de otros instrumentos que han extendido en forma prodigiosa la inmensa capacidad de crear del ser humano, y nos asombraríamos todavía más si pudiésemos percibir lo que realizan cada uno de los entes respectivos en los tres reinos naturales, incluyendo el mineral.
¿Aprenderemos a viajar, también, en proyección espiritual, a la velocidad del pensamiento, por el inmenso universo, y percatarnos de lo que existe allí? Muchas pruebas al respecto demuestran que en un día no muy lejano, en cuanto el factor moral alcance el nivel de madurez óptimo, eso será una realidad al alcance de todos, sin excepción.
El ser humano ha descubierto, también, que cuando su capacidad de razonamiento, utilizando la lógica inductiva y deductiva, alcanza al límite de sus posibilidades, se activan las facultades de la intuición y de la inspiración, entrando con una fuente de sabiduría que le permiten percibir lo que apenas unos minutos antes le era desconocido. ¿Dónde se encontraba ese conocimiento?
El ser humano, también, ha observado que, interiorizándose, entra en conexión divina con el Creador Universal, en una práctica de espiritualidad directa, sin intermediarios, y se transforma en un instrumento activo de su voluntad, fluyendo en su conciencia la sabiduría expresada mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, guía infalible en la práctica de todas las virtudes.
De igual manera, ha efectuado un asombroso descubrimiento: el de que posee un poder potencialmente infinito que se expresa en el mismo grado en que va afrontando situaciones para resolver u objetivos por realizar.
Sin importar cuan elevada pueda ser la dificultad encerrada en la situación por resolver o el objetivo por resolver, en cualquier orden, desde una minúscula bagatela familiar hasta un viaje espacial, el ser humano va expresando el poder creador suficiente para alcanzar el respectivo logro, oportunamente.
El ser humano ha efectuado, ya, otro de los grandes descubrimientos trascendentales, como es el de que posee un espíritu eterno e inmortal, que vivirá en una infinidad de ciclos de vidas, en éste y en incontables mundos del universo, en el eterno presente, donde siempre encontrará un más allá de progreso, de sabiduría y de poder creador.
Finalmente, en la medida en que profundiza en el potencialmente infinito poder creador del cual dispone y en el conocimiento más íntimo de sí mismo, percibe que él, es el caminante y el camino que conduce a la fuente, en una espiral evolutiva infinita, y a un determinado momento, descubre también, que él es la fuente, formando una unidad perfecta e indisoluble con el SER UNIVERSAL, del cual ha emanado –en el instante preciso- a la conciencia del Ser Individual. Si los hijos de los gatos, son también gatos. Los seres humanos, como emanación de la DIVINIDAD, -¿qué son?
No deja de ser asombroso que tantos seres que forman una UNIDAD perfecta e indisoluble con la DIVINIDAD y las bondades inherentes que eso implica, mantengan el interruptor de la luz de la conciencia apagado, cuando con un simple toque transformarían la noche oscura en un dorado amanecer. Es preciso VIVIR EN CONEXIÓN ESPIRITUAL CON EL CREADOR UNIVERSAL, sin intermediarios, transformándose en un activo instrumento de su voluntad divina.
A Kabir le resultaba inconcebible que en el mar los peces tuvieran sed.
En un universo lleno de abundancia para todos, pensado en grande por el SER UNIVERSAL, con un plan divino de vida para cada quien, -¿por qué no abrir los ojos y así descubrir las inmensas riquezas al alcance de las manos, mediante el SERVICIO, asumiendo tu respectiva cuota en la realización de la gran obra?
Escuchar la voz de la conciencia permite descubrir la propia identidad, por cuanto ella es una réplica de la del Creador, y en ella se expresa ÉL mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales. Allí reside tu sabiduría y el poder potencialmente infinito, que te permiten el usufructo de la riqueza integral que espera por ti, aquí y ahora, en el eterno presente.
Adelante.

EL PODER DE LA SINTONÍA MENTAL


EL PODER DE LA SINTONÍA MENTAL
Autor: ©Giuseppe Isgró C.

Cómo desarrollar la Auto-Maestría -I-
Self  Mastery

 CAPÍTULO I

-“Lo que un hombre piensa de sí mismo, es lo que determina, o mejor dicho, lo que marca su destino”-.
                               Henry David Thoreau


Lo que el ser humano piensa e imagina, eso es lo que atrae a su vida, en correspondencia con la Ley de atracción, la cual expresa: -Lo semejante atrae a lo semejante-.
Un principio derivado de esta Ley, sintetiza: -Si un pensamiento negativo es capaz de producir un determinado efecto, en cualquier nivel: físico, anímico o espiritual, uno positivo, opuesto, transmuta la condición, reestableciendo la normalidad preexistente o el cambio que plasma la nueva realidad anhelada-.
¡Tú eres lo que quieres ser! ¿A qué blanco estás apuntando? ¿De qué sueles hablar? ¿Cuáles son tus pensamientos? ¿A qué aspiras en lo íntimo de tu ser? ¿Qué se está gestando, en tu interior, de relevancia? Si lo que piensas e imaginas, eso atrae a tu vida, cambia, deliberadamente, la sintonía de tus pensamientos hacia los objetivos que te propones alcanzar.
Aplica la Ley del aislamiento cósmico, es decir, excluye de la pantalla de tu mente, todo lo que deja de relacionarse con tus objetivos.
Piensa, habla, sueña y actúa únicamente en función de lo que deseas realizar. Cuando tú quieres escuchar un programa, en cierta emisora radial, sintonizas la frecuencia adecuada. Lo mismo ocurre con lo que se desea realizar en la vida.
Si deseas realizar más ventas, acumular cierta cantidad de dinero, con un fin específico, culminar una carrera universitaria, una maestría, uno o varios doctorados, ser Presidente del País, o tener un cargo representativo en el gobierno nacional o regional, en el Parlamento, etcétera; desarrollar actividades empresariales, adquirir la propiedad de un negocio, industria o de una cadena de tiendas, convertirte en profesional o especialista en cualquier ciencia, técnica, arte o profesión, piensa y actúa con la asunción del éxito esperado.
Si anhelas fortalecer la salud, piensa en ésta y ten hábitos saludables, entre ellos, -previa consulta con tu médico de cabecera u homeópata-, eliminar, total y definitivamente, de tu dieta lo siguiente: pollo, huevos –y todo lo que los contenga-, cerdo y todos sus derivados, el azúcar, el pimiento y la manzanilla. Sólo con esto habrás eliminado el 80% de las causas que obstaculizan la buena salud.
Estructura, con un dietista competente, o con un médico homeópata cualificado, un plan de alimentación adecuado contemplando la exclusión de los citados elementos.
El cuerpo es un organismo perfecto; si se ingieren los alimentos adecuados, siempre estará en óptimo estado de salud, por su capacidad recuperación y de auto-regulación del equilibrio vital normal.
Igualmente, los pensamientos positivos, las sanas emociones, los sentimientos elevados, la alegría, el ánimo contento, la práctica diaria de la relajación, las afirmaciones positivas, la visualización, la meditación, la practica de la gratitud, la aceptación de las cosas tal como son y afrontarlas con valor, paciencia y decisión firme para transformarlas en lo que deben ser, constituyen elementos coadyuvadores de la salud físico-mental-espiritual. Afirma constantemente la condición perfecta de la salud y ésta se vuelve realidad, en todos los niveles, por cuanto la mente psiconsciente crea las condiciones con las que se le programa.
Si quieres ser apreciado por tus semejantes, habla positivamente de ellos o calla. Si anhelas riqueza y prosperidad –a nivel integral- cultiva pensamientos de abundancia, adquiere el know how profesional y crea la riqueza factible, colocando en un selecto mercado de alto poder adquisitivo un bien o servicio capaz de llenar una necesidad insatisfecha.
Lee las biografías de hombres y mujeres ilustres, de éxito, como fuente de estímulo. Si escribes una canción, un poema o mensaje, céntrate en los aspectos que faciliten la sintonía positiva. Si pintas un cuadro, plasma en el lienzo, únicamente, elementos de belleza, armonía, vida y escenas de alegría.
Las sintonías mentales ejercen profundas influencias. Atraes lo que amas o temes. Creas lo que imaginas. Existe una reacción igual a lo que piensas, haces o hablas. Según la semilla nace el árbol, dando sus respectivos frutos.
Si siembras armonía en tus pensamientos atraes dicha y felicidad a tu vida.
Los libros, películas, amigos, reuniones, etcétera, implican sintonía con fuerzas que afectan según el estado mental de sus autores y lectores, actores y espectadores, cuya contraparte espiritual, en la ecología mental, es idéntica por la ley de los reflejos, que expresa: -cómo es abajo es arriba y viceversa. Por lo cual, se requiere efectuar una sintonía cuidadosa.
Hablar, todos los días, positivamente, pensando y sosteniendo conversaciones sobre abundancia, riqueza, felicidad, salud, vida, etcétera, -visualizando escenas mentales análogas-, es el paso certero para establecer sintonías positivas del éxito y otros aspectos gratificantes de la vida, canalizando las respectivas energías y condiciones en la propia existencia.
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Por mandato cósmico, el primer deber del ser humano es el de mejorarse a sí mismo.
Abre las puertas del espíritu a la Luz Superior, a la comprensión de las leyes que traen abundancia y el poder de realización en la vida. Despierta al camino de la nueva era evolutiva que trae la aurora del buen vivir.
Sintoniza las cosas buenas y éstas llegan, oportunamente, a tu vida. En lo que centras la atención se expande la conciencia y el poder de atracción de los elementos coadyuvadores a la obra por realizar. Sé constante, manteniendo fijo el rumbo hacia el logro de tus objetivos. Frente a todas las situaciones, templa la resolución y la voluntad de triunfar.
Genera auto-calificativos positivos, para que el ordenador mental grabe órdenes y sugestiones que desencadenen efectos semejantes o análogos.
Al pensar positivamente, el psiconsciente, -tu espíritu- con las imágenes mentales visualizadas, atrae, por asociación magnética, -ley de atracción-, elementos afines con su equivalencia espiritual y material, en tu vida.
Las sintonías mentales positivas son un escudo poderoso que protegen de las fuerzas ambientales y aseguran la realización de cualquier proyecto, por cuanto abren los canales adecuados que atraen a los elementos coadyuvantes y repelen los de naturaleza diferente.
A través de la acción de gracias, las personas exitosas, agradecen al Creador Universal las cosas buenas que poseen, re-visualizando las mismas, sintonizando, al mismo tiempo, la abundancia de la vida, y por la Ley de atracción, atraen más y mejores cosas.
La sintonía suprema es con la fuente cósmica, el Creador Universal, adquiriendo la conciencia de la unidad cósmica perfecta e indisoluble que se conforma con Él. Esta conexión divina es fácil potenciarla; en primer lugar, es preciso aquietarse, relajarse física, mental y espiritualmente, adormeciendo los sentidos físicos para activar los sentidos espirituales; luego, centrando la atención en el Creador Universal, bien sea mediante la repetición de su nombre: ELOÍ, una, diez, cien o mil veces o más diariamente; o, por la meditación en Él y en sus atributos divinos o valores universales.
Abre los canales de tu mente sólo a las fuerzas positivas del universo. Cada día más bendiciones llegan a tu vida. Despierta y orienta tu sentido de la realidad, sintonizándolo con la misión de tu vida y las fuerzas creativas cósmicas.
H. D. Thoreau, expresó: -“Lo que el hombre necesita, mas que medios de acción, son fines, esencia: ser algo”-.

-AFIRMACIÓN:
Para leer en la mañana, al levantarse, o en cualquier momento del día, la primera vez, durante veintidós días seguidos, luego, cada vez que se desee.
Entro en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde puedo programar cualquier resultado que deseo realizar en la vida. (Tres veces).
Ahora, estoy ya, en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático donde puedo programar cualquier resultado que deseo realizar en la vida. (Tres veces).
Voy a permanecer en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, durante quince minutos y programo, en un mejor nivel, el desarrollo de las siguientes cualidades y condiciones positivas en mi vida:
I. Potencio la sintonía positiva de mi mente con el Creador Universal y las fuerzas superiores de la cosmogonía.
II. Conservo, permanentemente, la sintonía positiva de mi mente con el Creador Universal y las fuerzas superiores de la cosmogonía, cada día en un mejor nivel.
III. Ahora, realizo los objetivos de este día con más y mejor efectividad.
IV. Pienso, hablo y actúo en sintonía con la abundancia y las riquezas de la vida y lo que preciso viene a mí, oportunamente, por cuanto, cada día, en alguna parte, y, de la mejor manera posible, es requerido mi servicio, que, por reciprocidad atrae lo que preciso, siempre en abundancia.
V. Programo, en mí, en todos los niveles: espiritual, anímico, físico y financiero, la prudencia, el autodominio, la fortaleza, la calma imperturbable, la impasibilidad, la serenidad, la confianza y la seguridad, el poder creativo y realizador del amor que todo lo puede y vence; la fe en la vida y en el Creador Universal, en sus sabias y justas leyes cósmicas.
VI. Afirmo el triunfo en todas mis obras porque éstas complementan a la Creación y son útiles a la sociedad.
VII. Capitalizo, utilizando, los conocimientos que poseo y adquiero aquellos de los cuales tenga conciencia de las bondades de su cultivo.
VIII. Optimizo, en mi vida, la salud, con hábitos saludables, pensamientos de bienestar, luz, amor, armonía, perdón, tolerancia y paciencia.
IX. Transmuto los sentimientos de insatisfacción, programando y realizando objetivos exteriores positivos.
X. Desarrollo mi auto-independencia, confiando mi vida a la inspiración superior del Creador Universal y a las fuerzas protectoras de la cosmogonía..
XI. La luz de la sabiduría, el poder creador del amor, la ley de afinidad y la justicia divina, establecen el orden cósmico y la armonía perfecta, en mí y en todas las personas interrelacionadas, en todos los actos y hechos de mi vida, aquí y ahora, en el cumplimiento de mi verdadera misión existencial. Hecho está.
XII. Cada día, en todas formas, aumenta mi potencia psico-espiritual y estoy mejor y mejor, siempre mejor.
XIII. Doy las gracias al Creador Universal por lo que soy y seré; por lo que tengo y tendré; por lo que sé y sabré; por lo que represento y representaré; por lo que hago y haré en la espiral evolutiva, en el eterno presente, hoy.
XIV. Acepto la abundancia cósmica de este día. Permito que ella llegue a mí, aquí, ahora y siempre, según los planes y la voluntad del Creador Universal, -por la ley cósmica- en armonía con todos y con el Todo. Hecho está. Doy gracias por la abundancia cósmica de este día.
(Esta última parte afirmarla tres veces)

PODER: LOS CICLOS DE PODER


Pintura de Miguel José Isgró Bravo



LOS CICLOS DE PODER

©Giuseppe Isgró C.



Hermoso panorama, de colorido y belleza observa el viajero en Venezuela con el florecer de los araguaneyes, su árbol nacional. Cuantas veces se miran, esas inmensas extensiones de tonalidades en amarillo, emocionan, recrean y armonizan.

Esa obra pictórica, que con pincel sublime plasma el Creador Universal en el lienzo de la naturaleza, marca el retorno de la etapa activa. Una fase nueva comienza. La expresión de la eterna vida renace, en continuos y alternos ciclos, para demostrar que la divina esencia cósmica siempre está presente.

Reflexiona sobre la dualidad de condiciones, reales y simbólicas a la vez, que emplea la naturaleza, en sabio proceso de etapas sucesivas, pasiva una, activa otra, para hacer que florezca la vida y la belleza donde, pocos días antes, sólo había árboles secos y vegetación en sueño.

Contempla, las etapas activa y pasiva, con visión de conjunto. Ninguna de las dos tiene duración indefinida. El día y la noche se suceden dentro de las veinticuatro horas. Puede durar un poco más una u otra, según la época del año, pero, al final, se equilibran en ciclos repetitivos y alternos, para presentar, en el cosmos, dos etapas claramente definidas, con objetivos específicos: actividad y descanso.

La naturaleza realiza sus funciones en la etapa activa y, descansa, en la pasiva.

Es preciso ponerse en acción en la fase activa y descansar en la pasiva, acumulando energía creadora. Cada etapa llega a su término para dar paso a la otra, con el fin de establecer el equilibrio y la armonía.

Los ciclos cósmicos se identifican por su manifestación: el día y la noche, verano e invierno, primavera y otoño, época lluviosa o seca, positivo y negativo, par e impar, vigilia y sueño, etcétera, que indican, claramente, su condición de actividad o pasividad.

Identifica tus ciclos activos y pasivos, según la época del año, semana del mes, hora del día, con el fin de efectuar las programaciones de actividad y descanso.

Ritma, cada día más y mejor, con las leyes naturales. Los mejores medios a tu alcance, son: la observación, el estudio y la práctica constante.

Estudia, planea y busca atento tus oportunidades. Con calma y serenidad, armonízate con la naturaleza, conformando una unidad con el Creador Universal. Confía y actúa con expectación positiva, al final todo se equilibra, alcanzando las metas previamente programadas.

Alexis Carrel, uno de los científicos y pensadores más profundos del siglo XX, en cierta ocasión, expresó: -“Antes quienes realizan su oficio de hombres, el camino de la verdad se abre siempre”-.

Friedrich Schleirmacher, le dijo al Canciller de Hierro, Bismark: -“Lo que hagas hazlo como sí te lo mandara Dios y pon en ello todo tu corazón”-. Estas palabras ejercieron en él una profunda influencia modeladora.

Realiza este experimento: Cierra los ojos suavemente. Toma tres respiraciones profundas, reteniendo el aire, con los pulmones llenos, contando, mentalmente, 24, y, exhala, lentamente, por la nariz, hasta vaciarlos. Con cada exhalación afloja todos los músculos. Relájate completamente. Contempla, con los ojos de la mente, un hermoso paisaje de araguaneyes –o de otra flor- que tú recuerdes. Extasíate contemplando sus tonalidades de amarillo o el respectivo color que corresponda a tu elección.

Selecciona un ejemplar florido. Véalo, tócalo, huélalo, gústalo, oye el ruido de las hojas por la acción de la brisa fresca. Ahora, aléjalo hasta el infinito y síguelo en su recorrido. Allí, en el espacio, siente que tú eres el centro del universo, conformando una unidad con el Creador Universal; imagínate como un foco de luz, energía, sabiduría, bienestar, salud y equilibrio, armonía y amistad, fortaleza y tenacidad, serenidad y calma. Relájate más y mejor. Experimenta la emoción de esta comunión cósmica.
Formula, en este instante, el pedido de lo que tú más aspiras en la vida y visualízalo realizado. Así será.
La creación mental interior abre el camino a la realización de resultados exteriores, por cuanto, según la ley cósmica, como es adentro es afuera y como es afuera es adentro.
 Desempeña las actividades de tu vida con dedicación, entusiasmo y amor…. Actúa con tenacidad. Haz que ocurran los resultados que programas. Ten claras las ideas de las cosas que quieres y aspiras y de lo que debes hacer para alcanzarlas. Comienza de inmediato. Ahora es el momento. ¡Hazlo y tendrás el poder para hacerlo!

La vida te brinda la oportunidad de vivir en una de las mejores épocas de la historia, la actual. Dispones de las oportunidades, recursos y retos que requieres para realizar tus metas y concepciones. Este es el momento. ¡Aprovéchalo!

En cualquier posición en que te encuentres, constituye la base para elevarte hasta donde tu aspiración alcance.

Adelante.

MÁXIMAS 5




























MÁXIMAS

COMPILADOR: GIUSEPPE ISGRÓ

-“A la cabeza de los bienes divinos se encuentra la prudencia, en segundo lugar, la templanza, -hábito moderado del ánimo-, el tercero es la justicia, y el cuarto, la fortaleza”-.
Platón.

-“Propiamente hablando, Karma es la Ley de Causa y Efecto aplicada a la vida del Espíritu; por eso recoge la ley los resultados de su propia siembra, o experimenta la reacción de su propia acción”-.

-“Del mismo modo que todas estas fases del karma han dominado sobre el ser individual obran sobre los grupos étnicos, las naciones y las familias, Cada grupo étnico tiene su karma como un todo….Las naciones no pueden escapar a su karma nacional, y aquellas naciones que han procedido de mal modo lo han de pagar algún día, tarde o temprano”-.

-“La felicidad se explica del mismo modo, como el resultado de vidas anteriores de bondad”-.
William W. Atkinson

-“Conoce, por lo tanto, que el pensamiento es cosa concreta, casi material y corporal, y viva, como una realidad en el espacio, si bien no sujeta a todas las leyes del espacio”-.


Abraxa: Grupo de Ur

-“La dirección de la potencia debe ser proyectada en un movimiento hacia el porvenir”-.

-“El ser humano sintetiza en sí todo lo que en el mundo se ha desarrollado en el tiempo. La síntesis de los eventos, en él se recoge y se convierte en un hecho actual en su conciencia – vence, de esta manera, la limitación del tiempo”-.

-“El ritmo es una ley universal. El sentido de los ritmos en el ser humano y en el mundo, cuando se expresa armónicamente, produce un despertar de la conciencia y revela la parte más profunda de la vida”-. Leo: Grupo de Ur

Toda persona que alcanza un éxito considerable empieza por concentrar toda su energía en un solo objetivo y se mantiene en ese camino hasta llegar a su destino. Una vez conseguido, puede ramificarse y plantearse nuevos objetivos”.
Napoleón Hill

-“El amor a la economía es la raíz de toda virtud”
G. Bernard Shaw

-“Nada, entre todas las cosas, hay de más valor que la justicia”-.
Mo Ti

-“Ayuda a la naturaleza y sigue trabajando con ella, y ella te respetará como a uno de sus creadores y te tributará homenaje, y te abrirá de par en par las puertas de sus cámaras secretas, poniendo al descubierto ante tu mirada los tesoros escondidos en lo más hondo de su ser. ..ella enseña sus tesoros sólo a los ojos del espíritus. La senda es una disciplina”-.
Joseph Head y S.L. Cranston

-“..Establece, siempre, las leyes teniendo principalmente como objetivo la virtud en su más alto grado y la fidelidad, en los momentos menos fáciles, al la perfecta justicia”-.
Platón
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Giuseppe Isgró C.

EL ENCUENTRO EN LA VICTORIA



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UN ENCUENTRO EN LA VICTORIA

Autor: ©Giuseppe Isgró C.

Del libro: La Victoria

Capítulo I

Me encontraba un día, en una fuente de aguas tranquilas, cristalinas, cuando se me acercó un Venerable hombre, vestido a la antigua usanza, con bata blanca, larga, pelo y barba que alguna vez fueron de color pelirrojo y un báculo en la mano derecha.

Concentró sus ojos en los míos; su mirada era profunda, serena y apacible.

Con voz suave y afectiva, me dijo:

-“Hola, hijo, como estás”-.

–Bien, -le contesté-; y, ¿usted?

–Por aquí andamos; -fue su respuesta-, mientras me sonreía.

-¿Dónde estamos?, -le pregunté al Venerable hombre-.

-Este sitio es conocido como La Victoria; -me contestó-. –¿Qué haces por estos lados?

-Salí esta mañana, temprano, con el coche, a dar un paseo; luego, al llegar a esta zona, me paré a contemplar la belleza de los araguaneyes y decidí caminar un poco y la verdad que, absorto en mis reflexiones, caminé por lo menos durante dos horas, hasta llegar aquí. Desconocía este hermoso lugar. Y, usted, -¿vive por aquí cerca? -le pregunté-.

Un poco más arriba, en esa colina boscosa. Hace algunos años, -relata el Venerable hombre- decidí retirarme de la agitada vida ejecutiva en que me desenvolvía profesionalmente, como abogado, en la ciudad de Quebec, Canadá, aunque he viajado por diversos países asesorando a incontables líderes. Construí la casa, en esta zona tropical, con la idea de pasar aquí los meses de invierno. Me dedico al estudio de la vida, a la meditación y a cultivar mi jardín y de vez en cuando, a escribir mis reflexiones, las cuales, algún día, habrán de ser publicadas para esparcir un poco la luz que he podido vislumbrar en mis estudios metafísicos-espirituales.

-¿Quieres tomar un café? –Me preguntó el Venerable hombre-. Lo he traído de Caripe El Guácharo; es de los más exquisitos que he probado.

-Sí, con gusto se lo acepto; -le contesté-.

Nos fuimos caminando por un sendero rodeado de árboles cargados de mangos, aguacates, naranjas y una hilera de cayenas de diversos colores. A lo lejos, el ruido de la brisa se oía apaciblemente. Todo era quietud, armonía y paz. Pero, sobre todo, lo que más me impresionaba era la apacibilidad y el sosiego del Venerable hombre de La Victoria. Emanaba de él un flujo de fuerza que, en su presencia, me sentía con un poder y una seguridad nunca antes experimentados. Fuerzas bienhechoras se iban apoderando de mí y aquella paz y relax que buscaba en la mañana, al salir a dar un paseo, sin percatarme de ello, las estaba experimentando ya.

Después de unos quince minutos de caminar, llegamos a la casa del Venerable hombre. Su aspecto exterior humilde estaba lejos de dejar entrever lo que segundos después habría de asombrarme con lo que encontré en el interior.

Al entrar, en la casa, una joven de unos veinte años saludó al Venerable hombre.

-¡Hola, abuelo!, ¿cómo estás?

–Bien, hija, -contestó el Venerable hombre-. -Prepara un poco de café, Lucía, mientras conversamos un poco, adentro.

-Por cierto, te presento a Santiago, quien ha llegado paseando hasta La Victoria.

Después de la presentación, entramos en la biblioteca del Venerable hombre. Un salón grande, lleno de estantes de libros por todas partes, lo cual hacía inimaginable dicho cuadro desde el exterior. Algunos cuadros al óleo de morichales y de personajes históricos, presentaban un ambiente acogedor. En un rincón se encontraban diversos retratos de Tagore, Gandhi, Cicerón, Séneca, Ibn Arabi y un dibujo de Don Quijote y Sancho Panza. En un pequeño cuadro, podía leerse: -“Lo que Alá quiera. Nada se le asemeja”-.

-Le felicito por este inmenso tesoro que usted tiene aquí, -le dije al Venerable hombre-. -¿Cuáles son los temas de su interés?

A lo cual, me contestó: -Como usted puede ver, Santiago, -y me invitó a recorrer los estantes- aquí hay libros de variados temas: clásicos de todos los países y épocas, desde los Vedas, los Upanishads, el Mahabaratha, los libros de Confucio, El Tao te King, de Lao Tse, el Poema de Gilgamesh, el Código de Amurabí, autores griegos, como Homero y Hesiodo. Se encuentran las obras completas de Euclides, Platón, Aristóteles, Teofrasto, Demetrio de Falereo, de los Presocráticos, Epicteto, Plutarco, etcétera; de los latinos, autores como Séneca, Cicerón, -que son mis preferidos-, Julio César, Tito Livio, Dionisio de Halicarnaso, Marco Aurelio, así como libros de Psicología, Gerencia, Sufismo, Yoga, ensayos, filosofía, parapsicología, hermetismo, El Quijote, libros de economía, filosofía, etcétera, en fin, un poco de todo lo que es preciso conocer para poder entender el significado de la vida: de dónde venimos, por qué estamos aquí y hacía dónde vamos, sin lo cual, la vida no tendría sentido, sobre todo por el gran afán a que está sometido el ser humano en la agitada vida moderna.

Nos sentamos en sendas butacas y nos entretuvimos conversando de temas diversos. Al poco rato, entró Lucía con dos tazas de oloroso café y unos biscochos, que degustamos con agrado en una amena e interesante conversación. Al fondo, podía oírse una suave música de Beethoven.

Pasamos cerca de una hora conversando de sobre la Atlántida, Egipto, los griegos, de Homero, de los sufíes, del budismo zen, los poderes del espíritu, meditación, etcétera, después de lo cual, le hice una pregunta directa.

-Seguramente, usted ha desarrollado alguna técnica de meditación y algún método de resolución de situaciones, en la vida, que me quisiera explicar, ya que, según observo, para tener usted una serenidad tan acentuada y una fortaleza física a la edad que imagino que usted debe tener, -cerca de noventa años- es porque ha encontrado en su larga experiencia algún secreto que quizás quisiera compartir conmigo.

Santiago, -me dijo el Venerable hombre, si vuelves a visitarme otro día, quizá te cuente algo que te pueda servir. Empero, antes de que te vayas, te haré entrega de unos apuntes que hace ya muchos años, en una época en que yo andaba a la búsqueda de sosiego y tratando de encontrarle sentido a la vida, un Venerable hombre que, en una edad similar a la mía, a su vez me entregara y cuya práctica asidua me permitió domar la mente, encarrilar mi vida y poner bajo control los hilos del destino. Son veintidós manuscritos, y una meditación diaria, –continuó diciendo el Venerable hombre, que si bien son ya un poco antiguos, podrás copiarlos de nuevo y si pones en práctica las técnicas que contienen, darás a tu vida un esplendor que habrá de sorprenderte agradablemente.

-Una vez que los hayas probado con total y absoluta satisfacción de tu parte, -me dijo, ponlos en limpio, en forma de libro y publícalo para que su mensaje llegue a mayor número de personas. Hacía tiempo que esperaba a alguien a quien confiarle este legado y creo que hoy, al llegar aquí, en la forma en que lo has hecho, tus pasos han sido dirigidos por Aquel que todo lo sabe y puede, por la Ley Cósmica, y en cuyos planes universales, todos somos sus instrumentos.

Me despedí del Venerable hombre y de su adorable nieta, sintiendo dentro de mí fuerzas desconocidas hasta entonces que preanunciaban grandes cambios en mi vida.

En los días siguientes, aparté una hora diaria, antes de dormirme, y leí y releí, todos los manuscritos, de la siguiente manera: En primer lugar copié la Meditación diaria en un cuaderno, el cual leí durante veintidós noches y mañanas seguidas, tal como lo indicaban las instrucciones de la misma.

Una nota al pie de página mencionaba que si yo la transcribía en un cuaderno, el hecho de hacerlo, grabaría en mi ordenador mental las instrucciones y me sería más fácil desarrollar, en mi personalidad, las cualidades y condiciones que formaban parte de los objetivos implícitos en la misma.

De los veintidós manuscritos, cada lunes, a las once en punto de la noche, copiaba uno en el cuaderno, y durante el resto de la semana, a la misma hora, lo leía y meditaba, siguiendo las fáciles y efectivas técnicas e indicaciones al inicio del mismo.

Cuatro semanas después de leer durante veintidós días seguidos, en la noche y en la mañana, la meditación diaria, comenzaron a manifestarse en mi vida una serie de cambios positivos que me dejaban asombrado a mi mismo, pero, también, los miembros de mi familia y a mis amistades; sobre todo mi semblante comenzó a ser más apacible; volví a sonreír desde el interior; mi estado anímico era de contento; me sentía más seguro de mi mismo; comencé a confiar más en la gente, en la vida y a vislumbrar el sentido de mi misión en la vida –percibía cosas que antes me pasaban desapercibidas, a pesar de haber estado siempre allí. Sentía fluir en mí una nueva corriente vivificadora de prosperidad, de felicidad, de alegría de vivir. Mi entusiasmo y amor por la vida y por mi familia, por mi trabajo y por las personas, crecía día a día. En aproximadamente dos meses había logrado muchas de las cosas en las cuales había soñado desde hacía años. Había dado un paso sorprendente en el camino de la autorrealización.

Efectivamente, pude comprobar que me fue relativamente muy fácil desarrollar las aptitudes y actitudes a nivel físico, mental, emocional, espiritual y en diversos aspectos de mi vida, como el financiero, que comenzó a mejorar casi inmediatamente, así como, surgieron nuevas oportunidades que comencé a aprovechar, casi sin esfuerzo de mi parte.

Transcurría el año de 1967 y mi vida había encontrado un sendero que habría de conducirme a cooperar en forma más efectiva en el plan divino que el Supremo Hacedor, en algún momento, había diseñado para mí.

Tres meses después volví a aquel lugar donde había encontrado al Venerable hombre de La Victoria y allí estaba la fuente que él dijo llamarse La Victoria; empero, cuando traté de encontrar el camino para llegar a la casa donde amablemente me ofreció un delicioso café, preparado por su nieta Lucía, no logré encontrarlo, pese a haber recorrido durante un par de horas por los alrededores. Pregunté a varias personas para ver si podían indicarme como llegar a la casa del Venerable hombre y cual fue mi sorpresa, nadie lo conocía.

Empero, después de tanto buscar, volví a encontrar la casa donde vivía el Venerable hombre de La Victoria, pero se encontraba abandonada. Su aspecto indicaba que debía encontrarse en ese estado un lapso mayor del que mediaba con el encuentro de aquel ser extraordinario. Es sorprendente como los inmuebles solos acusan el paso del tiempo en mayor grado que los que son habitados. Si no fuera por los manuscritos pensaría que el encuentro no fue más que un simple sueño. -¿O se trata, acaso de un sueño combinado con un fenómeno de aporte? Personalmente, no lo creo. El encuentro fue muy vívido y real. El aromático café servido por Lucía estaba exquisito. Durante varios años volví al lugar varias veces, la casa seguía sola. La última vez que volví, no la pude ubicar y sin tener tiempo suficiente para seguir buscándola, me fui. Ahora, vivo muy lejos de aquella zona, en otro continente; han transcurrido muchos años y después de tanto tiempo es poco probable que vuelva allí; pero, los manuscritos y la meditación diaria obran en mi poder, me han transformado y han enriquecido mi vida.

Durante más de treinta y cinco años he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen los manuscritos y la meditación diaria y cada vez que los pongo en práctica, experimentos los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para mí.

Su contenido es eminentemente práctico; no hay teorías superfluas. Si lleva a cabo los ejercicios que contienen, es probable que, gradualmente, se vaya efectuando la transmutación alquímica de su ser sintonizándose con los elevados resultados existenciales, los cuales, por añadidura, al ser creados a nivel mental, se van manifestando en su propia vida, oportunamente.

Sobre todo, con estos ejercicios, me percaté, cuando el Venerable hombre me entregó los manuscritos, de que se dispone de un método para domar la mente y ejercer un pleno dominio sobre la vida en general y, por ende, sobre el destino y controlar, cuando eventualmente se presenten, todas las situaciones, manteniendo un perfecto equilibrio físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

El Venerable hombre de La Victoria me comentaba que todo se puede lograr en la vida si se siembra la respectiva semilla por medio de correctas decisiones acordes con la propia y elevada auto-estima y dignidad personal, desarrollando el convencimiento de que sí se puede hacer, por medio de las afirmaciones, las visualizaciones y meditaciones, la experimentación de un estado emocional acorde al momento de ser logrados los respectivos resultados y la practica del desapego, es decir, dejar encargada a la mente psiconsciente del logro, y además, se espera el tiempo necesario haciendo, mientras tanto, todo lo que se requiere, según el caso o los objetivos por alcanzar.

Estas técnicas funcionan, me decía una y otra vez el Venerable hombre de La Victoria; luego, agregaba: -las he probado por más de cincuenta años y quien, a su vez me las entregó, habría hecho otro tanto, aseverando que eran efectivas, si yo seguía fielmente las instrucciones y las ponía en práctica con expectativas positivas.

Desde que en 1967, el Venerable hombre me hiciera entrega de los manuscritos, han transcurrido un poco más de de treinta y cinco años, durante los cuales yo también he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen, y cada vez que me ejercito con ellos, experimento los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para todos los que hemos aplicado las enseñanzas del Venerable hombre de La Victoria.

Él me repetía constantemente: -“¡Tú puedes si crees que puedes hacerlo! ¡Hazlo y tendrás el poder!

Recuerdo que ese día el Venerable hombre me dijo: -ejercer el poder con que la naturaleza de las cosas ha dotado a cada ser, cultivando los dones inherentes y aprendiendo todo lo que se pueda de sí y del vasto universo del que se forma parte, es una manera efectiva de ser cada día más feliz. Luego, cuando me despedí de él, expresó: -“¡Que cada día brille más y mejor tu luz interior!”.- Adelante.

Capítulo 2

Meditación diaria

Es lunes en la noche, son las once en punto.

Me dispongo a copiar textualmente, en el cuaderno que he dispuesto para ello, el manuscrito identificado con el título:

Meditación diaria

Dice así:

Afirme, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desee, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubra cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en su vida:

MEDITACIÓN DIARIA

Afirma, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desees, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubre cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en tu vida. Al encender la luz en la mente se ilumina la propia existencia y todo en derredor vibra al unísono y con el mismo sentimiento de felicidad y bienestar, interrelacionándose por la ley de afinidad.

1. -Entro en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, contando de tres a uno: Tres, dos, uno.

Ø Ahora, estoy ya en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre.

Ø Voy a permanecer en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, durante quince minutos y voy a programar los siguientes efectos positivos, los cuales perduran, cada vez mejor, hasta que vuelva a realizar este acceso y programación mental:

Ø Todo va bien, siempre, en todos los aspectos de mi vida, cada día mejor. (Tres veces). –Imagínalo-.

Ø Todo va bien en mi trabajo; cada día logro mejores niveles de efectividad, prosperidad, riqueza, abundancia y bienestar. (Imagínalo).

2. Formo una unidad cósmica perfecta con el Creador Universal, -ELOÍ. (Diez veces, con los ojos cerrados). Hoy se expresa en mí la Perfección universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión en todos los aspectos de mi vida.

3. -Cada día, en todas formas y condiciones, mi cuerpo y mi mente funcionan mejor y mejor. La consciencia de mi conexión permanente e indisoluble con el Creador Universal, -ELOÍ-, restablece y mantiene en mí, diariamente, durante las veinticuatro horas del día, un perfecto estado de salud a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Creador Universal, por darme un cuerpo perfecto, saludable, lleno de energía. Aquí y ahora, me siento en perfecto equilibrio de salud, a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

4. Afronto y resuelvo bien toda situación que me compete, siempre.

5. Todo tiene solución, en todas las situaciones de mi vida.

6. El Creador Universal, -ELOÍ-, es en mí, cada día mejor, en todos los aspectos de mi vida, fuente de amor, luz, sabiduría, éxito, riqueza, prosperidad, abundancia y armonía.

7. Permito que las leyes universales de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión actúen bien en el plan de mi vida.

8. Tengo prosperidad y poder. Cada día enriquezco mejor mi vida a través del servicio efectivo, del amor y de la práctica de todas las virtudes.

9. Mi dignidad personal me lleva a realizar las cosas que me competen con la máxima perfección posible.

10. Cada día, en todas formas y condiciones, en todos los aspectos de mi vida, estoy mejor y mejor a nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

11. Actúo con templanza, serenidad, autodominio y perfecto equilibrio en todo. Conservo plena autonomía y control sobre todas mis facultades físicas, mentales, emocionales, intelectuales y espirituales. Hecho está. (Visualizar un escudo protector de luz que te envuelve y protege; -una pirámide-).

12. Tengo fortaleza, valor, confianza y fe suficiente para triunfar y alcanzar todas mis metas, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y en armonía con sus planes cósmicos. Soy inmune e invulnerable a las influencias y sugestiones del medio ambiente y de cualquier persona a nivel físico, mental, emocional y espiritual, en las dimensiones objetivas y subjetivas y en cualesquiera otras en que sea requerido.

13. El orden universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión se establece en mi vida, en todos mis asuntos y en las personas interrelacionadas, aquí y ahora. Hecho está.

14. Asumo la responsabilidad de mis actos y cumplo bien todos mis compromisos, siempre oportunamente, de acuerdo con el orden cósmico.

15. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos da abundancia y armonía en el eterno presente. Vivo en abundancia y en armonía perfectas, aquí, ahora y siempre.

16. El Creador Universal, -ELOÍ-, se está ocupando de todo, en todos los aspectos de mi vida, y se expresa en mí conciencia intuitiva por medio de los sentimientos en correspondencia con los valores universales.

17. Gracias, Creador Universal, -ELOÍ-, por esta vida maravillosa. Que Tu Inteligencia Infinita, Amor, Sabiduría, Justicia, Luz, y Poder Creador guíen, adecuadamente, todas mis decisiones y acciones, ahora y siempre. Gracias, Eloí, por este día maravilloso.

18. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos proteja, aquí y en cualquier lugar, ahora y siempre. (Tres veces).

19. Siempre espero lo mejor, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y la Ley Cósmica, en armonía con todos.

20. Gracias, Creador Universal; todo va bien en todos los aspectos de mi vida, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Eloí, todo va bien en mis practicas espirituales y en mi relación Contigo; Tú y yo formamos una unidad perfecta, armónica, aquí y ahora, en el eterno presente. Yo soy Tú, Tú eres yo. Te amo.

21. Voy a realizar –obtener o resolver- (mencionar), antes del: (fecha), de acuerdo al orden divino y en armonía con todos. (Si se trata de varios objetivos, anótelos y haga la afirmación y visualización con cada uno de ellos. Imagínelo concluido satisfactoriamente sin imponer canal alguno de manifestación.)

22. Tengo serenidad y calma imperturbable. Soy impasible frente a todo y a todos. No tengo temor a nada, a nadie ni de nadie en ningún nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero. Dentro de mí vibra la seguridad total. Tengo completa confianza en la vida y en mi propia capacidad de resolver situaciones y alcanzar los resultados satisfactorios que preciso, en cada caso, siempre.

A continuación anoté la fecha: Lunes 12 de agosto de 1967. Luego, tal como me lo indicó el Venerable hombre, anoté la fecha que correspondía veintidós días después: 03 de septiembre de 1967.

Acto seguido, me senté cómodamente, tomé tres respiraciones profundas y realicé la meditación.

Luego, cada noche, durante veintidós días, a las once en punto, me iba a mi cuarto, daba indicaciones de no ser interrumpido durante veinte minutos y realizaba la meditación del día, la cual, siempre complementaba con la lectura breve de uno de los libros de cabecera que siempre suelo tener en mi mesa de noche.

Iba notando, día a día como emergía de mi interior una nueva y desconocida fortaleza, seguridad, estado de ánimo contento, actitud más decidida, optimismo frente a la vida y a las situaciones; comencé a llevarme mejor en las relaciones con las demás personas, a ser más comedido en todo y sobre todo comenzaba a tener conciencia de cosas que antes me solían pasar desapercibidas.

Cabe destacar que, en el punto número veintiuno de la meditación, había anotado siete objetivos que desde hacía tiempo quería realizar y para mi sorpresa, treinta días después de haber terminado de efectuar la meditación del manuscrito número veintidós comencé a observar como, en forma aparentemente casual se iban manifestando la resultados de cada uno de ellos hasta que, algunos meses después, antes de la fechas previstas, los había realizado todos, menos dos, por lo cual, me senté y volví a anotar, en una hoja de mi cuaderno, otros diez objetivos, encabezados por los dos pendientes de la lista anterior, les puse la fecha tope a cada uno, antes de la cual debían ser logrados, para seguir visualizando, su logro, periódicamente.

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sábado, 14 de julio de 2012

EVOLUCIÓN



EVOLUCIÓN
-30 de octubre de 1969-

©Giuseppe Isgró C.



Sumido en la percepción de un ideal
el ser avanza en su destino;
con su fuerza doblega
las trabas que a su paso se interponen,
dándole a todo lo que existe
la expresión que en su mente visualizada
refleja la condición de su existencia.

Es el hombre un ser
de naturaleza en constante transformar;
en su condición de rudimentaria vida
aparente valor no tiene,
pero tampoco diamante alguno
refleja valor en estado bruto,
pero al pulimentar su concha
exterioriza valor inmenso
que a todos cautiva.

En idénticas condiciones
el ser en su evolución
pulimenta las capas que su luz opaca,
trasluciendo la grandeza
de la ya alcanzada evolución.

En continuas y activas acciones
el ser evoluciona,
y de saber nuevos horizontes alcanza,
que esa visión les dan del más allá.

Es ley, pues, y en la esencia de la vida
el ser se renueva;
la naturaleza cual madre bondadosa
en su seno le acoge y alimenta,
y en ella desarrolla
condición de creador de formas.

Concibe los ideales  que realizarlos
constitúyesele en fin de la existencia
y en ésta visualiza los matices
que harán más expresiva
su obra de evolución.

Publicado en el Diario La Prensa, el 30 de octubre de 1969. Puerto La Cruz, Venezuela.



EL IDEAL EN LA PROPIA EVOLUCIÓN

©Giuseppe Isgró C.

…El hombre sin un ideal,
es como la tierra sin sol,
como la flor sin fruto,….
de su letargo precisa despertar,
para, plenamente, vivir -.


La humanidad, hoy como nunca, vive momentos de incertidumbre, de miras equívocas hacia un futuro que precisa exactas definiciones, para imprimirle un sentido cierto al destino humano.
Los pseudo líderes, en su ambición, arrastran tras de sí a los que viviendo aprisa, por las condiciones del medio de vida presente, no se percatan de que viven y de que son envueltos por los ríos turbulentos de las bajas pasiones y negativismos psicológicos, pasándoles desapercibida la existencia del disfrute de un bienestar equilibrado y de una propia evolución controlada. Para esto, como condición fundamental exigida por la naturaleza humana, se requiere la libre manifestación de la conciencia interna del hombre y la formación de un ideal, un ideal común de Amor, trabajo y estudios en las múltiples ramificaciones de la naturaleza y sus manifestaciones en la vida.
Vivir para un ideal es percatarse de las realidades existenciales y constituirse en el guía y paladín de la propia razón y conciencia. En tal virtud, si se alcanza una conciencia plena para la formación de un ideal definido, las fuerzas naturales que gobiernan al ser vendrán en su ayuda creando la condición favorable al fin propuesto.
-“La humanidad, -dice José Ingenieros- necesita fe, pero una fe puesta en el futuro, que no le sirva de consuelo sino de esperanza, que le impulse a luchar activamente contra las causas del mal, que sea fuerza renovadora y no regresiva pasividad”. La fe, para el ser progresista, e idealista, debe significar el conocimiento de las propias fuerzas y facultades, y a la vez, la confianza en el éxito del ideal concebido. A esto, nos completa Joaquín Trincado: -“Sólo las obras hacen fe”; por lo cual se hace obvia la necesidad de ser activos y llevar todo a la práctica y a la experimentación para obtener la convicción de lo que se postula. Resumiendo lo anterior, diremos: Sólo la convicción de un ideal permitirá a un individuo desarrollar actividades que aporten valores en pro de la propia evolución y de la colectividad en que vive.
Sólo de esta manera podrá justificarse delante de la existencia que de él espera el equilibrio de la evolución.
Todo individuo vive de acuerdo a ideas concebidas; en sus actos antepone justificaciones de índole diversas, lo cual demuestra que vive sujeto a creencias que determinan el cauce de su existencia. Las funciones desempeñadas los son por impulsos espontáneos de fuerzas manifiestas de “algo” interno del individuo, a cuya fuente se le denomina conciencia. Si estas fuerzas internas son dirigidas, el ser se torna en auto-dirigente del destino de su existencia. A estas alturas caben las preguntas: 1) Es abstracto e indefinido el destino de cada ser? 2) ¿Es posible gobernarlo? A lo cual podemos contestar que, el destino de todo ser presenta una fase indefinida pero no abstracta, por cuanto se manifiesta gradualmente en el transcurso de la existencia, e inclusive, por una guía interna que refleja las propias tendencias y facultades, se puede determinar el curso a seguir en la vida, por lo cual asentamos: Sí es posible dirigir el gobierno del propio destino. ¿Cómo? Encauzando las propias fuerzas a una meta prefijada por medio de la potencia del ideal manifiesto en la conciencia –intuitiva- de todo individuo.
El ideal máximo que el ser puede forjarse en la vida, es el conocimiento de la misma y de las leyes que les rigen. Quilón, el Lacedemonio, en la antigua Grecia, lo reveló cuando dije: -“Hombre, conócete a ti mismo, que el estudio propio del hombre no es conocer a Dios, sino conocerse a sí mismo”-. Denota, indudablemente, sabiduría inmensa este eterno pensamiento de Quilón. Pero, a pesar de haber pasado tantos siglos desde que él lo inscribiera en el portal del Templo de Apolo, en Delfos, -¿cuántos se conocen a sí mismos? -¿Cuántos pueden regular sus propias vidas? Solamente aquellos que se han forjado el ideal de la propia evolución.
En el Universo, toda partícula de materia, molécula, átomo, electrón, etc., actúa en el centro y punto de equilibrio que lo determinan las propias fuerzas (vibraciones emitidas por el espíritu elemental de cada elemento o sustancia) y, en ese centro, está en continúo movimiento, por cuanto todo cuanto existe, es debido a un desplazamiento continuo de vibraciones, en cuyo centro se activan en evolución perenne. De ahí la armonía en las funciones de la naturaleza. De igual manera, el ser humano, Microcosmos o Universo en miniatura, tiene su propio centro y funciones específicas a las fuerzas y facultades correspondientes al estado alcanzado en su escala evolutiva. Este mecanismo es regido por la ley de Afinidad con la cooperación de las leyes de justicia, igualdad y compensación, que ubica y reubica a cada ser de acuerdo a la propia suma existencial, progreso evolutivo y estado de conciencia alcanzados en un momento dado. Este proceso se encuentra en constante transformación de acuerdo a cada pensamiento sostenido en la pantalla mental y a la respectiva acción ejecutada.
El conocimiento de las propias facultades involucra dominio de sí mismo y perfeccionamiento continuo del ideal concebido. José Ingenieros, nos vuelve a ocupar, cuando dice: -“En todo lo que existe actúan las fuerzas de perfección. Amar la perfección implica vivir en un plano superior a la realidad inmediata”
En efecto, el ideal de perfección determina la inexistencia de estancamiento y la generación de las fuerzas morales, impulsando a la vez la evolución humana a un plano superior, cuya esencia constituye la razón por la cual existimos.
Se admira a los grandes hombres –y a las grandes mujeres- que en la historia de la humanidad han dejado páginas de heroísmo y valor, por cuyo continuo sacrificio ha sido posible el progreso de los pueblos; sus luchas ante los intereses creados les ha valido, muchas veces, pagar un costo muy elevado en su integridad física, empero, ningún temor fue suficiente para frenar la fuerza de sus ideales renovadores y en todas las épocas en que han vivido han dejado establecido siempre un nuevo avance en la escala evolutiva humana.
La culminación de los grandes ideales, concebidos y llevados a la cumbre del éxito por hombres y mujeres insignes, ha sido siempre el estímulo orientador en el logro de los propios ideales.
 El ser humano, con sus fuerzas creativas, transforma todo cuanto existe. Visualiza y materializa los matices que harán más expresiva su obra en belleza y sublimidad.
Cada vez que crea nuevas formas en la naturaleza, es porque ya alcanzó antes ese estado de realización.
El progreso conquistado se reconoce por la magnitud de las obras realizadas; las cuales desarrolla por su misión implícita de evolución,  de cuya semilla germinante dotó el Creador en el principio inmemorable.
La escala evolutiva en la naturaleza toda la observamos. En ella, el ser humano asciende la propia, cuyas etapas supera sólo por la fuerza generadora de los distintos ideales que en forma periódica se manifiestan en la conciencia como deseos e inquietudes cuyos impulsos le llevan a la realización del ideal en la propia evolución.

lunes, 9 de julio de 2012

LA PREVISIÓN DE DIOS


LA PREVISIÓN DE DIOS

POR ©GIUSEPPE ISGRÓ C.

En los planes de Dios, por la Ley Cósmica, todo está previsto, desde siempre, y para siempre.
En la constante formación de galaxias, sistemas solares y mundos, en la eterna expansión del universo, ya científicamente constatada por la Astronomía, se toma la previsión de todo lo que se va a requerir durante los millones de siglos que habrán de permanecer como moradas universales, y escuelas cósmicas.
En los planes cósmicos, nada se deja al azar, y dentro del aparente azar, las cosas van fluyendo de acuerdo con leyes naturales precisas. Cada quien, por su libre albedrío, va experimentando, y por ensayo y error, va aprendiendo el dominio del arte de la creación mental, y material, al mismo tiempo.
Todo se realiza en el tiempo perfecto de Dios. Cada mundo es una escuela, con múltiples grados. A cada planeta concurren alumnos de diferentes moradas cósmicas.
Esa es la razón de que existan, en el planeta tierra, tan dispares grupos  de seres humanos, desde aquellos que han desarrollados avanzadas civilizaciones, hasta las más primitivas poblaciones.
La rotación de los grupos étnicos, el cruce entre ellos, el intercambio y las interrelaciones, todo contribuye a la propia instrucción y aprendizaje, y al enriquecimiento recíproco.
De dónde, en una humanidad primitiva, sacaron sus conocimientos los forjadores de la cultura védica y los Constructores de las Pirámides y de la Esfinge?
Los autores de las leyes de Manú, hace 3.800 años antes de nuestra era, expresaron: -“El ser dotado de razón obtiene una recompensa o un castigo en su Espíritu, por los actos del Espíritu; por los de la palabra, en los órganos de la palabra; por los actos corporales, en su cuerpo”. Aún hoy, nadie podría decirlo con mayor precisión.
En el Libro de los Espíritus, de Allan Kardec, se encuentran en torno a 1.400 preguntas de este tenor, y las respuestas con una profunda sabiduría que perdura en el tiempo, que permiten encontrarle el sentido a la existencia humana y al Universo.
Incontables veces, quien esto escribe ha oído decir, en relación a la obra de Kardec: -“Es un libro maravilloso; nunca pensé que existiera una enseñanza de tan profunda, y sencilla, a la vez, sabiduría!”-.
Conociendo las inmutables leyes universales, se percibe que el Creador Universal ha tomado la previsión, por la ley cósmica, de la que Él mismo es autor y el sabio ejecutor, de todo lo que pueda precisarse en el eterno retorno del ser individual al Ser Universal.
Cada ser, antes de nacer viene con un plan de vida, que él mismo elabora en cooperación con todos los seres interrelacionados en su realización, en el que se incluyen elementos compensatorios, como consecuencias kármicas, y otros relativos al desarrollo de acuerdo con el pensum cósmico.
Todo lo que cada ser va a precisar, está autorizado por los regidores cósmicos de que se les facilite, oportunamente. Esa es la razón por la que el aforismo popular expresa: -“Cada niño viene al mundo con una hogaza de pan debajo el brazo”-.
El planeta tierra es una escuela que posee en abundancia suficiente, todo lo que precisará en los millones de años que aún le quedan para desarrollar los objetivos inherentes según los planes cósmicos.
De igual manera, en la vida diaria, cada quien recibirá la respectiva provisión divina si asume como objetivo cooperar en una actividad pública de acuerdo con sus posibilidades o vocación; salvo que la misma persona obstaculice su llegada.
Aún la ausencia de provisión, en un momento dado, funge de abundancia cósmica, con un efecto providencial, que habrá de aceptar como una realidad susceptible de mejorar.
Empero, es preciso que los seres humanos unan sus esfuerzos para optimizar los inmensos recursos puestos por la naturaleza a sus alcances para realizar a gran obra cósmica.
Adelante.

sábado, 7 de julio de 2012


POTENCIALMENTE, SIN LÍMITES
©GIUSEPPE ISGRÓ C.

-¿Es verdad que Dios ha puesto ciertos límites a nuestras investigaciones?
De ser cierto, -¿cuáles son?
En primer lugar, potencialmente hablando, Dios no ha puesto límites de ninguna naturaleza, para nadie, excepto el de la evolución personal y los estados de conciencias inherentes, que por propio mérito se van desarrollando, en la espiral evolutiva, en el eterno presente.
Ese y solamente ese es el único límite; es decir, podemos llegar hasta donde alcanzan nuestras propias fuerzas; empero, ellas son factibles de ser incrementadas por el propio desarrollo evolutivo, en forma gradual y constante.
En la medida en que se va alcanzando una visión más amplia de la realidad que nos circunda, podemos emprender investigaciones y tareas de mayores envergaduras.
Evidentemente, existe un orden universal que es preciso seguir, siendo imposible saltar determinados grados, pero, lejos de ser un límite, implica una guía del orden que deben orientar nuestros trabajos.
La actitud correcta debe ser, siempre, la de rechazar cualquier imposición de límites de quien quiera que sea.
Si el Creador Universal ha dispuesto que, en el eterno presente, encontremos siempre un más allá de progreso, sin límites algunos, -¿por qué razón deberíamos aceptar ese tipo de imposiciones de quienes, en un momento dado, pudiesen tener motivos para inhibir una tendencia natural de los seres, aún en los tres reinos naturales, es decir, hacia el avance constante hasta donde alcance la infinita imaginación, que es la visión del espíritu.
De encontrar una barrera, es preciso, también, descubrir la manera de superarla, sin importar el tiempo que se pueda requerir ni el esfuerzo o trabajos necesarios a tales efectos.
Todo es posible de lograr si tenemos la idea clara de lo que queremos y, paralelamente, se emprende la acción suficiente y sostenida en el tiempo, hasta alcanzar el grado de conocimiento o logro anhelado.
A través del progreso, el hombre ha encontrado la manera de ver más lejos inventando el telescopio. Con el microscopio, descubrió un mundo inmensamente pequeño, que escapa a simple vista. Se la ha ingeniado para idear aparatos que le permiten volar y desplazarse a lejanos lugares, a gran velocidad, que solamente unos pocos siglos antes eran apenas sueños en mentes prodigiosas como la de Leonardo Da Vinci. Se puede uno sentar frente a un ordenador y comunicarse en pocos segundos con un sinnúmero de personas, simultáneamente. Se podría enumerar una gran cantidad de otros instrumentos que han extendido en forma prodigiosa la inmensa capacidad de crear del ser humano, y nos asombraríamos todavía más si pudiésemos percibir lo que realizan cada uno de los entes respectivos en los tres reinos naturales, incluyendo el mineral.
¿Aprenderemos a viajar, también, en proyección espiritual, a la velocidad del pensamiento, por el inmenso universo, y percatarnos de lo que existe allí? Muchas pruebas al respecto demuestran que en un día no muy lejano, en cuanto el factor moral alcance el nivel de madurez óptimo, eso será una realidad al alcance de todos, sin excepción.
El ser humano ha descubierto, también, que cuando su capacidad de razonamiento, utilizando la lógica inductiva y deductiva, alcanza al límite de sus posibilidades, se activan las facultades de la intuición y de la inspiración, entrando con una fuente de sabiduría que le permiten percibir lo que apenas unos minutos antes le era desconocido. ¿Dónde se encontraba ese conocimiento?
El ser humano, también, ha observado que, interiorizándose, entra en conexión divina con el Creador Universal, en una práctica de espiritualidad directa, sin intermediarios, y se transforma en un instrumento activo de su voluntad, fluyendo en su conciencia la sabiduría expresada mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales, guía infalible en la práctica de todas las virtudes.
De igual manera, ha efectuado un asombroso descubrimiento: el de que posee un poder potencialmente infinito que se expresa en el mismo grado en que va afrontando situaciones para resolver u objetivos por realizar.
Sin importar cuan elevada pueda ser la dificultad encerrada en la situación por resolver o el objetivo por resolver, en cualquier orden, desde una minúscula bagatela familiar hasta un viaje espacial, el ser humano va expresando el poder creador suficiente para alcanzar el respectivo logro, oportunamente.
El ser humano ha efectuado, ya, otro de los grandes descubrimientos trascendentales, como es el de que posee un espíritu eterno e inmortal, que vivirá en una infinidad de ciclos de vidas, en éste y en incontables mundos del universo, en el eterno presente, donde siempre encontrará un más allá de progreso, de sabiduría y de poder creador.
Finalmente, en la medida en que profundiza en el potencialmente infinito poder creador del cual dispone y en el conocimiento más íntimo de sí mismo, percibe que él, es el caminante y el camino que conduce a la fuente, en una espiral evolutiva infinita, y a un determinado momento, descubre también, que él es la fuente, formando una unidad perfecta e indisoluble con el SER UNIVERSAL, del cual ha emanado –en el instante preciso- a la conciencia del Ser Individual. Si los hijos de los gatos, son también gatos. Los seres humanos, como emanación de la DIVINIDAD, -¿qué son?
No deja de ser asombroso que tantos seres que forman una UNIDAD perfecta e indisoluble con la DIVINIDAD y las bondades inherentes que eso implica, mantengan el interruptor de la luz de la conciencia apagado, cuando con un simple toque transformarían la noche oscura en un dorado amanecer. Es preciso VIVIR EN CONEXIÓN ESPIRITUAL CON EL CREADOR UNIVERSAL, sin intermediarios, transformándose en un activo instrumento de su voluntad divina.
A Kabir le resultaba inconcebible que en el mar los peces tuvieran sed.
En un universo lleno de abundancia para todos, pensado en grande por el SER UNIVERSAL, con un plan divino de vida para cada quien, -¿por qué no abrir los ojos y así descubrir las inmensas riquezas al alcance de las manos, mediante el SERVICIO, asumiendo tu respectiva cuota en la realización de la gran obra?
Escuchar la voz de la conciencia permite descubrir la propia identidad, por cuanto ella es una réplica de la del Creador, y en ella se expresa ÉL mediante el lenguaje de los sentimientos de los valores universales. Allí reside tu sabiduría y el poder potencialmente infinito, que te permiten el usufructo de la riqueza integral que espera por ti, aquí y ahora, en el eterno presente.
Adelante.

EL PODER DE LA SINTONÍA MENTAL


EL PODER DE LA SINTONÍA MENTAL
Autor: ©Giuseppe Isgró C.

Cómo desarrollar la Auto-Maestría -I-
Self  Mastery

 CAPÍTULO I

-“Lo que un hombre piensa de sí mismo, es lo que determina, o mejor dicho, lo que marca su destino”-.
                               Henry David Thoreau


Lo que el ser humano piensa e imagina, eso es lo que atrae a su vida, en correspondencia con la Ley de atracción, la cual expresa: -Lo semejante atrae a lo semejante-.
Un principio derivado de esta Ley, sintetiza: -Si un pensamiento negativo es capaz de producir un determinado efecto, en cualquier nivel: físico, anímico o espiritual, uno positivo, opuesto, transmuta la condición, reestableciendo la normalidad preexistente o el cambio que plasma la nueva realidad anhelada-.
¡Tú eres lo que quieres ser! ¿A qué blanco estás apuntando? ¿De qué sueles hablar? ¿Cuáles son tus pensamientos? ¿A qué aspiras en lo íntimo de tu ser? ¿Qué se está gestando, en tu interior, de relevancia? Si lo que piensas e imaginas, eso atrae a tu vida, cambia, deliberadamente, la sintonía de tus pensamientos hacia los objetivos que te propones alcanzar.
Aplica la Ley del aislamiento cósmico, es decir, excluye de la pantalla de tu mente, todo lo que deja de relacionarse con tus objetivos.
Piensa, habla, sueña y actúa únicamente en función de lo que deseas realizar. Cuando tú quieres escuchar un programa, en cierta emisora radial, sintonizas la frecuencia adecuada. Lo mismo ocurre con lo que se desea realizar en la vida.
Si deseas realizar más ventas, acumular cierta cantidad de dinero, con un fin específico, culminar una carrera universitaria, una maestría, uno o varios doctorados, ser Presidente del País, o tener un cargo representativo en el gobierno nacional o regional, en el Parlamento, etcétera; desarrollar actividades empresariales, adquirir la propiedad de un negocio, industria o de una cadena de tiendas, convertirte en profesional o especialista en cualquier ciencia, técnica, arte o profesión, piensa y actúa con la asunción del éxito esperado.
Si anhelas fortalecer la salud, piensa en ésta y ten hábitos saludables, entre ellos, -previa consulta con tu médico de cabecera u homeópata-, eliminar, total y definitivamente, de tu dieta lo siguiente: pollo, huevos –y todo lo que los contenga-, cerdo y todos sus derivados, el azúcar, el pimiento y la manzanilla. Sólo con esto habrás eliminado el 80% de las causas que obstaculizan la buena salud.
Estructura, con un dietista competente, o con un médico homeópata cualificado, un plan de alimentación adecuado contemplando la exclusión de los citados elementos.
El cuerpo es un organismo perfecto; si se ingieren los alimentos adecuados, siempre estará en óptimo estado de salud, por su capacidad recuperación y de auto-regulación del equilibrio vital normal.
Igualmente, los pensamientos positivos, las sanas emociones, los sentimientos elevados, la alegría, el ánimo contento, la práctica diaria de la relajación, las afirmaciones positivas, la visualización, la meditación, la practica de la gratitud, la aceptación de las cosas tal como son y afrontarlas con valor, paciencia y decisión firme para transformarlas en lo que deben ser, constituyen elementos coadyuvadores de la salud físico-mental-espiritual. Afirma constantemente la condición perfecta de la salud y ésta se vuelve realidad, en todos los niveles, por cuanto la mente psiconsciente crea las condiciones con las que se le programa.
Si quieres ser apreciado por tus semejantes, habla positivamente de ellos o calla. Si anhelas riqueza y prosperidad –a nivel integral- cultiva pensamientos de abundancia, adquiere el know how profesional y crea la riqueza factible, colocando en un selecto mercado de alto poder adquisitivo un bien o servicio capaz de llenar una necesidad insatisfecha.
Lee las biografías de hombres y mujeres ilustres, de éxito, como fuente de estímulo. Si escribes una canción, un poema o mensaje, céntrate en los aspectos que faciliten la sintonía positiva. Si pintas un cuadro, plasma en el lienzo, únicamente, elementos de belleza, armonía, vida y escenas de alegría.
Las sintonías mentales ejercen profundas influencias. Atraes lo que amas o temes. Creas lo que imaginas. Existe una reacción igual a lo que piensas, haces o hablas. Según la semilla nace el árbol, dando sus respectivos frutos.
Si siembras armonía en tus pensamientos atraes dicha y felicidad a tu vida.
Los libros, películas, amigos, reuniones, etcétera, implican sintonía con fuerzas que afectan según el estado mental de sus autores y lectores, actores y espectadores, cuya contraparte espiritual, en la ecología mental, es idéntica por la ley de los reflejos, que expresa: -cómo es abajo es arriba y viceversa. Por lo cual, se requiere efectuar una sintonía cuidadosa.
Hablar, todos los días, positivamente, pensando y sosteniendo conversaciones sobre abundancia, riqueza, felicidad, salud, vida, etcétera, -visualizando escenas mentales análogas-, es el paso certero para establecer sintonías positivas del éxito y otros aspectos gratificantes de la vida, canalizando las respectivas energías y condiciones en la propia existencia.
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Por mandato cósmico, el primer deber del ser humano es el de mejorarse a sí mismo.
Abre las puertas del espíritu a la Luz Superior, a la comprensión de las leyes que traen abundancia y el poder de realización en la vida. Despierta al camino de la nueva era evolutiva que trae la aurora del buen vivir.
Sintoniza las cosas buenas y éstas llegan, oportunamente, a tu vida. En lo que centras la atención se expande la conciencia y el poder de atracción de los elementos coadyuvadores a la obra por realizar. Sé constante, manteniendo fijo el rumbo hacia el logro de tus objetivos. Frente a todas las situaciones, templa la resolución y la voluntad de triunfar.
Genera auto-calificativos positivos, para que el ordenador mental grabe órdenes y sugestiones que desencadenen efectos semejantes o análogos.
Al pensar positivamente, el psiconsciente, -tu espíritu- con las imágenes mentales visualizadas, atrae, por asociación magnética, -ley de atracción-, elementos afines con su equivalencia espiritual y material, en tu vida.
Las sintonías mentales positivas son un escudo poderoso que protegen de las fuerzas ambientales y aseguran la realización de cualquier proyecto, por cuanto abren los canales adecuados que atraen a los elementos coadyuvantes y repelen los de naturaleza diferente.
A través de la acción de gracias, las personas exitosas, agradecen al Creador Universal las cosas buenas que poseen, re-visualizando las mismas, sintonizando, al mismo tiempo, la abundancia de la vida, y por la Ley de atracción, atraen más y mejores cosas.
La sintonía suprema es con la fuente cósmica, el Creador Universal, adquiriendo la conciencia de la unidad cósmica perfecta e indisoluble que se conforma con Él. Esta conexión divina es fácil potenciarla; en primer lugar, es preciso aquietarse, relajarse física, mental y espiritualmente, adormeciendo los sentidos físicos para activar los sentidos espirituales; luego, centrando la atención en el Creador Universal, bien sea mediante la repetición de su nombre: ELOÍ, una, diez, cien o mil veces o más diariamente; o, por la meditación en Él y en sus atributos divinos o valores universales.
Abre los canales de tu mente sólo a las fuerzas positivas del universo. Cada día más bendiciones llegan a tu vida. Despierta y orienta tu sentido de la realidad, sintonizándolo con la misión de tu vida y las fuerzas creativas cósmicas.
H. D. Thoreau, expresó: -“Lo que el hombre necesita, mas que medios de acción, son fines, esencia: ser algo”-.

-AFIRMACIÓN:
Para leer en la mañana, al levantarse, o en cualquier momento del día, la primera vez, durante veintidós días seguidos, luego, cada vez que se desee.
Entro en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde puedo programar cualquier resultado que deseo realizar en la vida. (Tres veces).
Ahora, estoy ya, en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático donde puedo programar cualquier resultado que deseo realizar en la vida. (Tres veces).
Voy a permanecer en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, durante quince minutos y programo, en un mejor nivel, el desarrollo de las siguientes cualidades y condiciones positivas en mi vida:
I. Potencio la sintonía positiva de mi mente con el Creador Universal y las fuerzas superiores de la cosmogonía.
II. Conservo, permanentemente, la sintonía positiva de mi mente con el Creador Universal y las fuerzas superiores de la cosmogonía, cada día en un mejor nivel.
III. Ahora, realizo los objetivos de este día con más y mejor efectividad.
IV. Pienso, hablo y actúo en sintonía con la abundancia y las riquezas de la vida y lo que preciso viene a mí, oportunamente, por cuanto, cada día, en alguna parte, y, de la mejor manera posible, es requerido mi servicio, que, por reciprocidad atrae lo que preciso, siempre en abundancia.
V. Programo, en mí, en todos los niveles: espiritual, anímico, físico y financiero, la prudencia, el autodominio, la fortaleza, la calma imperturbable, la impasibilidad, la serenidad, la confianza y la seguridad, el poder creativo y realizador del amor que todo lo puede y vence; la fe en la vida y en el Creador Universal, en sus sabias y justas leyes cósmicas.
VI. Afirmo el triunfo en todas mis obras porque éstas complementan a la Creación y son útiles a la sociedad.
VII. Capitalizo, utilizando, los conocimientos que poseo y adquiero aquellos de los cuales tenga conciencia de las bondades de su cultivo.
VIII. Optimizo, en mi vida, la salud, con hábitos saludables, pensamientos de bienestar, luz, amor, armonía, perdón, tolerancia y paciencia.
IX. Transmuto los sentimientos de insatisfacción, programando y realizando objetivos exteriores positivos.
X. Desarrollo mi auto-independencia, confiando mi vida a la inspiración superior del Creador Universal y a las fuerzas protectoras de la cosmogonía..
XI. La luz de la sabiduría, el poder creador del amor, la ley de afinidad y la justicia divina, establecen el orden cósmico y la armonía perfecta, en mí y en todas las personas interrelacionadas, en todos los actos y hechos de mi vida, aquí y ahora, en el cumplimiento de mi verdadera misión existencial. Hecho está.
XII. Cada día, en todas formas, aumenta mi potencia psico-espiritual y estoy mejor y mejor, siempre mejor.
XIII. Doy las gracias al Creador Universal por lo que soy y seré; por lo que tengo y tendré; por lo que sé y sabré; por lo que represento y representaré; por lo que hago y haré en la espiral evolutiva, en el eterno presente, hoy.
XIV. Acepto la abundancia cósmica de este día. Permito que ella llegue a mí, aquí, ahora y siempre, según los planes y la voluntad del Creador Universal, -por la ley cósmica- en armonía con todos y con el Todo. Hecho está. Doy gracias por la abundancia cósmica de este día.
(Esta última parte afirmarla tres veces)

PODER: LOS CICLOS DE PODER


Pintura de Miguel José Isgró Bravo



LOS CICLOS DE PODER

©Giuseppe Isgró C.



Hermoso panorama, de colorido y belleza observa el viajero en Venezuela con el florecer de los araguaneyes, su árbol nacional. Cuantas veces se miran, esas inmensas extensiones de tonalidades en amarillo, emocionan, recrean y armonizan.

Esa obra pictórica, que con pincel sublime plasma el Creador Universal en el lienzo de la naturaleza, marca el retorno de la etapa activa. Una fase nueva comienza. La expresión de la eterna vida renace, en continuos y alternos ciclos, para demostrar que la divina esencia cósmica siempre está presente.

Reflexiona sobre la dualidad de condiciones, reales y simbólicas a la vez, que emplea la naturaleza, en sabio proceso de etapas sucesivas, pasiva una, activa otra, para hacer que florezca la vida y la belleza donde, pocos días antes, sólo había árboles secos y vegetación en sueño.

Contempla, las etapas activa y pasiva, con visión de conjunto. Ninguna de las dos tiene duración indefinida. El día y la noche se suceden dentro de las veinticuatro horas. Puede durar un poco más una u otra, según la época del año, pero, al final, se equilibran en ciclos repetitivos y alternos, para presentar, en el cosmos, dos etapas claramente definidas, con objetivos específicos: actividad y descanso.

La naturaleza realiza sus funciones en la etapa activa y, descansa, en la pasiva.

Es preciso ponerse en acción en la fase activa y descansar en la pasiva, acumulando energía creadora. Cada etapa llega a su término para dar paso a la otra, con el fin de establecer el equilibrio y la armonía.

Los ciclos cósmicos se identifican por su manifestación: el día y la noche, verano e invierno, primavera y otoño, época lluviosa o seca, positivo y negativo, par e impar, vigilia y sueño, etcétera, que indican, claramente, su condición de actividad o pasividad.

Identifica tus ciclos activos y pasivos, según la época del año, semana del mes, hora del día, con el fin de efectuar las programaciones de actividad y descanso.

Ritma, cada día más y mejor, con las leyes naturales. Los mejores medios a tu alcance, son: la observación, el estudio y la práctica constante.

Estudia, planea y busca atento tus oportunidades. Con calma y serenidad, armonízate con la naturaleza, conformando una unidad con el Creador Universal. Confía y actúa con expectación positiva, al final todo se equilibra, alcanzando las metas previamente programadas.

Alexis Carrel, uno de los científicos y pensadores más profundos del siglo XX, en cierta ocasión, expresó: -“Antes quienes realizan su oficio de hombres, el camino de la verdad se abre siempre”-.

Friedrich Schleirmacher, le dijo al Canciller de Hierro, Bismark: -“Lo que hagas hazlo como sí te lo mandara Dios y pon en ello todo tu corazón”-. Estas palabras ejercieron en él una profunda influencia modeladora.

Realiza este experimento: Cierra los ojos suavemente. Toma tres respiraciones profundas, reteniendo el aire, con los pulmones llenos, contando, mentalmente, 24, y, exhala, lentamente, por la nariz, hasta vaciarlos. Con cada exhalación afloja todos los músculos. Relájate completamente. Contempla, con los ojos de la mente, un hermoso paisaje de araguaneyes –o de otra flor- que tú recuerdes. Extasíate contemplando sus tonalidades de amarillo o el respectivo color que corresponda a tu elección.

Selecciona un ejemplar florido. Véalo, tócalo, huélalo, gústalo, oye el ruido de las hojas por la acción de la brisa fresca. Ahora, aléjalo hasta el infinito y síguelo en su recorrido. Allí, en el espacio, siente que tú eres el centro del universo, conformando una unidad con el Creador Universal; imagínate como un foco de luz, energía, sabiduría, bienestar, salud y equilibrio, armonía y amistad, fortaleza y tenacidad, serenidad y calma. Relájate más y mejor. Experimenta la emoción de esta comunión cósmica.
Formula, en este instante, el pedido de lo que tú más aspiras en la vida y visualízalo realizado. Así será.
La creación mental interior abre el camino a la realización de resultados exteriores, por cuanto, según la ley cósmica, como es adentro es afuera y como es afuera es adentro.
 Desempeña las actividades de tu vida con dedicación, entusiasmo y amor…. Actúa con tenacidad. Haz que ocurran los resultados que programas. Ten claras las ideas de las cosas que quieres y aspiras y de lo que debes hacer para alcanzarlas. Comienza de inmediato. Ahora es el momento. ¡Hazlo y tendrás el poder para hacerlo!

La vida te brinda la oportunidad de vivir en una de las mejores épocas de la historia, la actual. Dispones de las oportunidades, recursos y retos que requieres para realizar tus metas y concepciones. Este es el momento. ¡Aprovéchalo!

En cualquier posición en que te encuentres, constituye la base para elevarte hasta donde tu aspiración alcance.

Adelante.

MÁXIMAS 5




























MÁXIMAS

COMPILADOR: GIUSEPPE ISGRÓ

-“A la cabeza de los bienes divinos se encuentra la prudencia, en segundo lugar, la templanza, -hábito moderado del ánimo-, el tercero es la justicia, y el cuarto, la fortaleza”-.
Platón.

-“Propiamente hablando, Karma es la Ley de Causa y Efecto aplicada a la vida del Espíritu; por eso recoge la ley los resultados de su propia siembra, o experimenta la reacción de su propia acción”-.

-“Del mismo modo que todas estas fases del karma han dominado sobre el ser individual obran sobre los grupos étnicos, las naciones y las familias, Cada grupo étnico tiene su karma como un todo….Las naciones no pueden escapar a su karma nacional, y aquellas naciones que han procedido de mal modo lo han de pagar algún día, tarde o temprano”-.

-“La felicidad se explica del mismo modo, como el resultado de vidas anteriores de bondad”-.
William W. Atkinson

-“Conoce, por lo tanto, que el pensamiento es cosa concreta, casi material y corporal, y viva, como una realidad en el espacio, si bien no sujeta a todas las leyes del espacio”-.


Abraxa: Grupo de Ur

-“La dirección de la potencia debe ser proyectada en un movimiento hacia el porvenir”-.

-“El ser humano sintetiza en sí todo lo que en el mundo se ha desarrollado en el tiempo. La síntesis de los eventos, en él se recoge y se convierte en un hecho actual en su conciencia – vence, de esta manera, la limitación del tiempo”-.

-“El ritmo es una ley universal. El sentido de los ritmos en el ser humano y en el mundo, cuando se expresa armónicamente, produce un despertar de la conciencia y revela la parte más profunda de la vida”-. Leo: Grupo de Ur

Toda persona que alcanza un éxito considerable empieza por concentrar toda su energía en un solo objetivo y se mantiene en ese camino hasta llegar a su destino. Una vez conseguido, puede ramificarse y plantearse nuevos objetivos”.
Napoleón Hill

-“El amor a la economía es la raíz de toda virtud”
G. Bernard Shaw

-“Nada, entre todas las cosas, hay de más valor que la justicia”-.
Mo Ti

-“Ayuda a la naturaleza y sigue trabajando con ella, y ella te respetará como a uno de sus creadores y te tributará homenaje, y te abrirá de par en par las puertas de sus cámaras secretas, poniendo al descubierto ante tu mirada los tesoros escondidos en lo más hondo de su ser. ..ella enseña sus tesoros sólo a los ojos del espíritus. La senda es una disciplina”-.
Joseph Head y S.L. Cranston

-“..Establece, siempre, las leyes teniendo principalmente como objetivo la virtud en su más alto grado y la fidelidad, en los momentos menos fáciles, al la perfecta justicia”-.
Platón
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Giuseppe Isgró C.