sábado, 27 de agosto de 2016

MEDITACIÓN POR LA PAZ EN VENEZUELA EL DÍA 01 DE SEPTIEMBRE DE 2016: -Que este día sea de paz, respeto, justicia y amor, y también, de perdón-.



MEDITACIÓN POR LA PAZ EN VENEZUELA
EL DÍA 01 DE SEPTIEMBRE DE 2016: 
HORARIO: 1) 5:00 a 7:00 AM; 2) 12:00 a 1:00 pm
3) 6:00 pm; y 4) 10:00 a 12:00 pm
-Que este día sea de paz, respeto, justicia y amor, y también, de perdón-.
-Sea nuestro lema: 
Que la Divinidad ilumine y guíe por el camino de la justicia y el amor a todos los líderes de Venezuela y del Planeta Tierra. Así sea. 

LA REALIDAD, PRIMERO SE CONSTRUYE A NIVEL MENTAL; millones de personas meditan cada jueves –y diariamente- por la paz del Planeta.
Visualicemos cada día lo que anhelamos y se hará realidad. Las mentes unidas en un propósito de bien común constituye una potencia invencible que logra todo cuanto se  propone.  Pero, cuidado, somos responsables de nuestras creaciones mentales; no involucremos  a ninguna persona en las visualizaciones; dejemos que Dios trabaje en la conciencia de cada quien, por cuanto Él es el Supremo Pedagogo. Pero, visualicemos –unidos- lo que es el anhelo íntimo común de cada ser para que exista un mundo mejor; para todo ser humano y cada ser de los cuatro reinos naturales. Esa condición perfecta existe aquí y ahora; manifestémosla ya.
Sea nuestro mantra común: -PERFECTO BIENESTAR Y RESPETO A TODOS LOS DERECHOS Y DEBERES, AQUÍ Y AHORA.  Repítalo diez o veces al día,  o más si quieres.

Busca un lugar tranquilo; haz tres respiraciones profundas y reten el aliento, con pulmones llenos, contando  mentalmente, veinticinco, al exhalar la tercera vez,  muy lentamente, cierra suavemente los ojos y afirma, mentalmente:
·                  “Estoy en relajación perfecta. (Tres veces). Aquí y ahora voy a meditar durante diez minutos por el bienestar, armonía, progreso, perfecta justicia y respeto en Venezuela”.
·                  -“Bendigo a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela y suelto la carga que hay en Venezuela y la de cada persona, en el Dios que hay dentro de mí y en el Dios que hay en cada persona”-.
Ahora, visualiza a Venezuela envuelta en un círculo de luz –luminosa o blanca-, como quieras; luego afirma:
Venezuela es de Dios y de todos nosotros. Dios protege a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela.
Dios envuelve a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela en un círculo de luz divina y les guía por senderos de paz, prosperidad, justicia y respeto, aquí, ahora y siempre.
El perfecto orden divino y la armonía universal se establecen en Venezuela y en cada una de las personas que viven –y vivimos en Venezuela-  aquí y ahora. Hecho está, ahora y siempre.
Ser Universal, –ELOÍ-, en tus manos confiamos a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela, que en la conciencia de todos fluya la luz, la sabiduría, la responsabilidad y el respeto a todos los derechos y deberes.
Que Tus designios, Ser Universal, –ELOÍ-, en relación a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela, se cumplan aquí y ahora de acuerdo a Tus planes cósmicos.
Ser Universal, –ELOÍ-, transmuta, aquí, ahora y siempre, a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela, en su estado ideal y perfecto de acuerdo a tus planes cósmicos.
Pido, aquí y ahora, a la Justicia Divina, y al Ser Universal, –ELOÍ-, que siempre exista una ARMONÍA PERFECTA en Venezuela y un correcto  respeto por los todos los derechos de toda persona.
Afirmo y Decreto, que aquí y ahora existe en Venezuela una ARMONÍA PERFECTA y siempre existirá una ARMONÍA PERFECTA en Venezuela, en armonía con todos. Hecho está.
Afirmo que Venezuela es el mejor país del mundo y siempre será el mejor país del mundo, en armonía con todos.
Dejo que Dios se exprese en mi conciencia, aquí y ahora y suelto a Venezuela, a este hombre, a esta mujer y a todo ser que vive en Venezuela, ahora y siempre. Hecho está.
Suelto a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela, en el Dios que hay en mí y en el Dios que hay en cada una de las personas que viven en Venezuela. Hecho está.

ESTA ES UNA MEDITACIÓN MUY PODEROSA Y EFECTIVA.
EL MANTRA PARA REPETIRLO CIEN VECES –O MÁS AL DÍA: -RESPETO Y SUELTO A VENEZUELA-.

SI LA REALIZAS, EFECTOS POSITVOS SE MANIFIESTAS EN TU VIDA Y EN LA VIDA DE TODA PERSONA QUE VIVE EN VENEZUELA Y POR EFECTOS DE LA RESONANCIA MÓRFICA, EN TODO EL PLANETA. SI NO LA REALIZAS, NO PASA NADA, CON SOLAMENTE HABERLAS LEÍDO, YA HAS CREADO LAS CONDICIONES POSITIVAS PARA VENEZUELA, PARA TODA PERSONA QUE VIVE EN VENEZUELA Y PARA TI Y LOS TUYOS.
SIENTE LA CONFIANZA DE QUE LA JUSTICIA DIVINA PROTEGE AL SER JUSTO Y DE QUE NADA SE MUEVE SIN LA VOLUNTAD DE DIOS.
NADA TEMAS; POR ENCIMA DEL HOMBRE ESTÁ DIOS Y SU PLAN DIVINO. SEAMOS NOSOTROS JUSTOS Y LA VERDADERA JUSTICIA ACTUARÁ EN NUESTRA VIDA TRAYENDO PAZ, ARMONÍA Y SEGURIDAD.
LA REALIDAD FÍSICA, PRIMERO SE CONSTRUYE A NIVEL MENTAL;
Visualicemos cada día lo que anhelamos y se hará realidad. Las mentes unidas e un propósito de bien común constituye una potencia invencible que logra todo lo que se cuanto se  propone.  Pero, cuidado, somos responsables de nuestras creaciones mentales; no involucremos  a ninguna persona en nuestras visualizaciones; dejemos que Dios trabaje en la conciencia de cada quien, por cuanto Él es el supremo pedagogo. Pero, visualicemos –unidos- lo que es el anhelo íntimo de cada ser para que exista un mundo mejor; una Patria común mejor para todo ser humano. Esa condición perfecta existe aquí y ahora; manifestémosla ahora, hecho está.

SEA NUESTRO MANTRA COMÚN:
-“PERFECTO BIENESTAR Y RESPETO, AQUÍ Y AHORA”. 
REPÍTALO CIEN VECES AL DÍA, O MÁS SI QUIERES.



Adaptación del libro: LA ETERNA LUZ, de ©Giuseppe Isgró C.
José Antonio Páez, El Ciudadano Ejemplar.
Simón Bolívar, El Libertador 
y Genio tutelar de América
La Justicia Divina
Después de toda noche oscura, llega su dorado amanecer. 
La hora, el minuto y el segundo, los decide  la Divinidad, 
por la Ley Cósmica.
El símbolo de la Paz
La justicia en la propia conciencia
La energía en movimiento: 
Hoy es un día de paz, amor, perdón, armonía 
y de manifestación de la justicia divina. Así sea. Hecho está.

domingo, 17 de julio de 2016

Escudero, el noble silencio, es la clave!!!

Escudero, el noble silencio, es la clave!!!

©Giuseppe Isgró C.

Escudero, el noble silencio, es la clave.
Si hablas, no escuchas.
Si escuchas, con empatía, viendo las cosas desde el punto de vista del otro, -para comprender lo que dice-, no hablas, porque no se pueden hacer ambas cosas al mismo tiempo.
O hablas, o escuchas.
Si hablas, te gustaría ser escuchado; también al otro.
Si escuchas, aprendes.
Si aprendes, te enriqueces.
Si te enriqueces, integralmente, abres nuevas ventanas desde las cuales podrás contemplar el mundo, y el universo, desde un mayor número de ángulos, y observar la realidad en forma más amplia, tal como es.
Si observas, puedes comprender.
Si comprendes, encuentras el sentido a las cosas, y a la vida.
Cada persona, aún la más humilde, tiene escondidos, en su interior, enormes tesoros, que te asombrarían si lograras descubrirlos.
Eso es lo que hacía Sócrates, por el arte de hacer parir ideas, -por la mayéutica-, o el arte de preguntar con acierto, con discreción.
Si callas, que es el cuarto secreto de la esfinge, después de saber, querer y osar, emularás a la naturaleza, que realiza su labor en silencio.
Si callas, podrás escuchar la voz interna, que es la de la Divinidad, que se expresa en tu conciencia, para guiarte, por los sentimientos de los valores universales, y por el de la vergüenza, que te advierte lo que debes evitar; así como por el remordimiento, -acción coactiva de la ley cósmica, en la conciencia- que te indica cuando te equivocaste y precisa enmendarte, compensando el perjuicio efectuado, o pedir perdón, o escusas.
Si callas, podrás contemplar la belleza del universo, de la vida; la oportunidad diaria que te traen las circunstancias causales, para servir, y aprender, resolviendo situaciones, alcanzando nuevas metas, agradeciendo a la vida por tomarte en cuenta, asignándote tareas exigentes que te estimulan a crecer, a asumir el reto, cada día nuevos retos de vivir gloriosamente, en armonía con la naturaleza, como lo sugerían los estóicos. Por eso Séneca, Epicteto y Marco Aurelio, eran grandes prudentes.
Callando, podrás oír la voz de Dios, y la de los guías, por la inspiración divina, y la espiritual, por los sentimientos en los sentimientos, por los pensamientos en los pensamientos, cada día, a toda hora, cada minuto, a cada instante. Pero, si hablas……cómo podrás oír?
Aflorará el sentimiento del deber del servicio: a la vida y el universo, a la sociedad de la que formas parte, a tu familia y a ti mismo, cuidando el legado que se te ha confiado, y adquirirás el derecho de obtener el salario cósmico integral.
Callar, es no darte más importancia de la que tienes, -que es mucho más de lo que imaginas, pero lo ignoras- ya que nada se puede agregar con palabras a lo que se es, sino que los hechos deben reflejar lo que eres capaz de hacer, sirviendo más y mejor en los planes de la Divinidad, como instrumento de la voluntad divina.
Escucha el doble de lo que hablas, por eso la naturaleza te dotó de un par de oídos y de una sola boca.
Pero, callas aceptando los designios de la Divinidad sin quejarte de nada ni de nadie; deja que los malos políticos cumplan su rol; no te enfoques en ellos, de ellos se ocupa la Divinidad, por la ley cósmica. Busca de ser tú un buen político, probo, leal, servicial, con amor a la Patria. Involúcrate en la política, prepárate. Si los buenos ciudadanos dejan de involucrarse, lo harán los otros. Pregúntate: Qué puedo hacer para ayudar a mi Patria a alcanzar las gloriosas metas de los Padres de la Patria? Piensa en Bolívar, en Miranda, en Andrés Bello, en Páez, en Carlos Andrés Pérez, en mayor líder del siglo XX venezolano y en tantos otros que han ayudado a construir la Gran Venezuela, que ahora precisa el apoyo de todos sus hijos que le aman. Porque, de eso se trata, Escudero, del amor de sus hijos, a Venezuela. AMOR POR VENEZUELA, Y POR EL MUNDO, Y POR EL UNIVERSO. Debemos crear un mundo mejor del que hemos recibido como legado. Hay que prepararse. Hay que meditar por la paz del planeta tierra, y quien sabe cuántos mundos habrá en condiciones similares, o peores que la tierra? Te lo has preguntado, Escudero? Sabemos, que hay muchos mundos habitados que humanidades inmensamente evolucionadas que ni siquiera se podría imaginar sus niveles.
No te quejes de la escasez, ya que ésta no existe en este universo de abundancia, sabiamente provisto por la divina providencia. Si observas escases, estás viendo espejismos; calla y observa la abundancia por doquier. Pero, debes sembrar las semillas para cosechar. Este es un mundo de abundancia, y aún su aparente ausencia, forma parte de la abundancia, ya que si no hay contenedores vacíos, donde ubicarás la nueva abundancia que cada día trae la provisión divina?
Escudero, recuerda como a Kabir le resultaba inconcebible que los peces del mar pudiesen tener sed.
La vida es un constante llenarse y vaciarse. Si no te vacías, dando de lo que tienes, como podrás volver a llenarte de las cosas nuevas que precisas, cada día?
El agua que no circula, se estanca y se corrompe y de nada te servirá.
El agua debe circular; el dinero, también; el conocimiento debe impartirse gratuitamente, tal como se recibe. Pero, quién puede dar lo que no tiene?
Escucha la voz del universo que habla a flor de piel; el lenguaje de las flores, el mensaje de los animales. Percibe la sublime inspiración de contemplar las estrellas. Si el sol no declinara, con la noche, como podrías contemplar la luz de las estrellas, que en las noches más oscuras, brillan más intensamente?
Escucha el mensaje de los sabios, leyendo las obras inmortales de todos los tiempos: Homero, Platón, Plutarco, Victor Hugo, Allan Kardec, Paul Brunton, Léon Denis, Emerson, Tagore, Cevantes, y a sus personajes ilustres: Don Quijote y Sancho Panza, y el Coloquio de los perros: Cipión y Berganza, que tanto saben sobre el servicio y otros valores esenciales..
Escucha con atención y labios llenos de sabiduría vendrán a contarte infinitas historias que te transformarán en un eterno aprendiz.
El mejor conversador es el que habla poco y escucha mucho.
El hablador insulso, superfluo, sobrado de su propia importancia, desperdicia su tiempo cuando debería dedicarlo a la meditación, al estudio, al aprendizaje, y dejar que sus obras por sí mismas aporten el mensaje que puedan contener, por el ejemplo, y no por el parloteo vano.
No preguntes lo que ya sabes, para dar, acto seguido, la respuesta, alardeando de que sabes muchas e incontables cosas.
Calla como la esfinge, y la eternidad hará aflorar en tu ser los incontables ríos de sabiduría que se anidan en tu interior.
Calla, y hablarán tus obras. Calla y descubrirás la elocuencia del silencio. El silencio habla, Escudero; esta es la clave, o una de las tantas que es preciso descubrir, aprovechando su aporte.
Escucha con atención para darte cuenta de lo que te compete, Escudero.
Escudero, el noble silencio, es la clave!!!


martes, 12 de julio de 2016

Un cominciare tutto da capo


Un cominciare tutto da capo

©Giuseppe Isgró C.

Escudero, -dijo Hidalgo:
En todo ciclo de vida, cada ser, en los cuatro reinos naturales, se encuentra preparado para empezar, nuevamente, desde el inicio, para aprender.
Es un nuevo comienzo, pero desde una nueva perspectiva, en un estado de conciencia más elevado. Como percibía Arturo Uslar Pietri, en edad avanzada: Él había aprendido donde se encontraba la información que precisaba, pero que la tarea por realizar, en adelante, era una nueva, para realizar, en una fase incipiente, la obra que compete, de acuerdo con las inquietudes de los tiempos. En ese hacer y rehacer, se va logrando la perfección, -siempre relativa- que permite percibir la información en la obra anterior, y corregirla.
Hacer, rehaciendo; corregir, innovando y creando, es un eterno ir y venir, constantes, en un viaje hacia la eternidad presente: Aquí y ahora.
Aquí, es donde se encuentra la conciencia del ser; ahora, es el instante presente de la eternidad, siempre presente, en tiempo presente. Qué es lo que cambia? El estado de conciencia por la experiencia y que la perfección de los atributos divinos ya existe, de por sí. Esto, debido a la emanación a la conciencia individual, de cada ser, en los cuatro reinos naturales, en estado de perfección latente. Es decir: El ser, en los cuatro reinos naturales, emana perfecto a la conciencia individual, en el alma universal, a partir de la Divinidad, sin separarse de la Divinidad y sin dejar de ser la Divinidad. Pero, falto de experiencia, precisa adquirirla en el eterno camino de retorno desde el ser individual al Ser Universal.
Escudero, -continúa Hidalgo: Cuando creemos que ya sabemos, percibimos que no sabemos, y empezamos de nuevo para llenar ese espacio de la esfera mental que refleja la porción de ignorancia que se precisa transmutar en conocimiento, sabiduría, prudencia o experiencia. Es el grado de aptitud perceptiva, comprensiva y realizadora desarrollado como bagaje existencial.
A partir de la nueva ascensión de grado, o estado de conciencia, se percibe la emergente porción de ignorancia, de turno, que habrá de satisfacer. Jamás, afortunadamente, dejaremos de ser ignorantes, ni eternos aprendices, caso contrario, cómo adquiriríamos los nuevos estados de conciencia en las infinitas estaciones de la vida?
Es como tener hambre y comer para satisfacer esa necesidad. Pero, jamás se dejará de tener hambre, y cada vez que se tenga la misma, cada quien adquiere mayor conciencia del alimento que perciba para alimentar el cuerpo.
El Espíritu, -Escudero, tiene hambre de conocimiento. Es la necesidad de comer que siempre experimentará tras breves intervalos de satisfacción temporal. Es un estado de insatisfacción constante que jamás dejará de experimentar, nuevamente, tan pronto como satisfaga la de un breve intervalo anterior.
La naturaleza de las cosas busca que el ser esté en constante y eterno movimiento, para evitar estancarse.
Si no existiesen las necesidades básicas, las de seguridad, la de pertenencia o afectivas, las de hetero y auto-estima, y las de autorrealización, en ciclos constantes y alternos, repetitivos ad infinitum, los seres, en los cuatro reinos naturales, se achantarían: Dejarían de estar activos.
Si no hubiese insatisfacción espiritual, que impele a expresar la fuerza creadora potencialmente infinita hacía propósitos claramente definidos, en dichos reinos naturales, los seres se estancarían y dejaría de haber progreso.
Que gran visión tuvieron Sidharta Gautama y Abraham Maslow, a la distancia de 2.500 años que les separaban, guardando las distancias, que siempre podría haberlas por la misma dinámica de la vida.
Por esto y mucho más, es: Un cominciare tutto da capo.


martes, 5 de julio de 2016

UN ETERNO CAMINO DE RETORNO


UN ETERNO CAMINO DE RETORNO

©Giuseppe Isgró C.


Escudero, -dijo Hidalgo:
El ser humano es el caminante y el camino, a la vez, hacia el SER UNIVERSAL, formando una unidad perfecta e indisoluble con Él, en una ESPIRITUALIDAD directa, sin intermediarios.
Luego, percibe, que también es una parte indivisa del Ser Universal, o Divinidad, sin separarse de la Divinidad y sin dejar de ser la Divinidad.
Percibe, también, que posee los mismos atributos de la Divinidad, entre ellos una conciencia que es la réplica exacta de la conciencia de la Divinidad, y el mismo poder creador de la Divinidad, en estado de potencialidad infinita.
Precisa, únicamente, la EXPERIENCIA.
Expresa la sabiduría de los atributos divinos o valores universales, y el poder creador potencialmente infinito, en el mismo grado en que experimenta necesidades, anhelos, propósitos, y concibe objetivos, para llevarlos a feliz término, tanto para resolver situaciones y restablecer el equilibrio preexistente, como para alcanzar logros que impulsen a un cambio más allá de la fase temporal en la que, cada quien, en un momento dado se encuentra, en el eterno camino de retorno desde el ser individual al Ser Universal.
Camino que jamás completará por cuanto siempre encontrará un más allá en progreso. Caso contrario, qué habría más allá del fin? La nada. La nada es el espacio infinito y eterno que contiene todas las esferas mentales del cero grado al infinito, es decir todos los estados de conciencia, en todas las estaciones, sin límites algunos, en una eterna polarización de un estado de conciencia a otro más elevado, ad infinitum.
Como decía Lao Tse: Cuando se descubre lo que es la belleza -en un estado de conciencia más avanzado-, se percibe lo que es la fealdad del nivel en que cada quien se encontraba. (parafraseado),
Lo importante, Escudero, es percibir, que no sólo el ser humano es una parte indivisa del Ser Universal, o Divinidad, sino que también lo es cada ser de los otros tres reinos naturales: Animal, vegetal y mineral. Además, cada ser de estos otros reinos, también poseen idénticos atributos divinos que la Divinidad, y el mismo poder creador en estado de potencialidad infinita. Es decir, Escudero, no existe diferencia alguna entre cada uno de los seres de los cuatro reinos naturales, ni entre ellos y la Divinidad, conforman un todo indiviso. La única diferencia que existe es en la experiencia adquirida y en el rol asumido en el concierto de todas las cosas, que, al emanar a la conciencia individual, en el alma universal, a partir de la Divinidad, sin separarse de la Divinidad y sin dejar de ser la Divinidad, cada quien con libre albedrío, comienza eligiendo el rol o camino que eternamente recorrerá para adquirir la experiencia total, que jamás alcanzará totalmente. Es una Paradoja Divina para descifrar. Este orden de ideas, Escudero, contribuye a encontrarle el sentido a la vida.
Escudero, a través de la atención constante sobre estos temas, se expande la conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora.
Quilón El Lacedemonio, Escudero, inscribió uno de los siete aforismos atribuidos a los siete sabios griegos: Solón, Tales de Mileto, Cleóbulo, Pitaco, Quilón, Bias, y Mison, el cual decía: -"Hombre, conócete a ti mismo que el estudio del hombre no es conocer a Dios sino conocerse a sí mismo". Quién se conoce a sí mismo?
Como decía Mahoma, Escudero: Conócete y conocerás a Dios.
Los sufís, Escudero, practican el constante recuerdo de Dios, el Dzickr, repitiendo el nombre de la Divinidad de mil a dos mil veces diariamente. Por el principio de la atención de: donde se centra la atención se expande la conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora, quien centra la atención en la Divinidad, y en los atributos divinos, o valores universales, meditando, a la vez, en la Divinidad y en sus atributos divinos, le percibirá, cada vez, en mayor grado de profundidad, canalizando tanto la sabiduría de los valores universales, como el poder creador potencialmente infinito, en los niveles de conciencia que va alcanzando, en las inherentes estaciones, o grados de manifestación, en la eterna polarización.
Podemos concluir, Escudero, que:
Quien recuerda al recordado, 
recuerda al recordado;
cuando le recuerda,
percibe que ya le conocía.

Hidalgo, comenta Escudero:
-Cuantos secretos se revelan con lo que antecede!!!
Percibo la importancia de poner en práctica la sugerencia del Dzickr, y la meditación en la Divinidad y en los atributos divinos o valores universales, práctica a la que estoy dedicado, pero que estoy consciente de la importancia de la persistencia en la misma, en forma sosegada, serena, como una forma de vida, que llegue a formar parte de la propia naturaleza, o esencia personal. De esta manera, elevando los niveles de conciencia, en sintonía con la Divinidad, se vibra a una frecuencia más elevada, en pureza,o depuración del velo, de esa manera, por efecto de la resonancia magnética, se puede ejercer, sin esfuerzo, un efecto benéfico sobre el entorno, en los cuatro reinos naturales.
Así es, Escudero, -comenta Hidalgo. La misma Divinidad constituye el Gran Pedagogo Universal, enseñando en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales, por el lenguaje de los sentimientos análogos a los valores universales, o atributos divinos, según lo precise cada ser. Esas enseñanzas contienen inspiraciones sobre los valores universales, en el respectivo estado de conciencia de cada ser, y en la inherente estación, aportando los parámetros dentro de los cuales hay que enmarcar los pensamientos, los sentimientos, las palabras y los actos, para vivir una vida justa y perfecta, virtuosa, y en armonía con la naturaleza.
También, Escudero,la Divinidad, aporta las advertencias, como acción coercitiva, haciendo representar en la conciencia de cada ser, la vergúenza que experimentaría si llegara a realizar un acto indebido; pero que, si lo hiciera, enseguida, instantáneamente, se activa una acción coactiva dentro de la conciencia, en forma de reprimenda, que induce a la persona en particular, o al ser de los cuatro reinos de la naturaleza, a percibir el error en que ha incurrido. A partir de ese instante, la persona dejará de tener paz hasta que haya compensando el efecto de la acción, o palabra indebidas.
TODA ESA EXPERIENCIA acumulada, Escudero, conforma lo que se denomina: suma existencial: es el saldo de vida, en razón de la cual, Escudero, la ley de afinidad, -coadyuvada pòr las leyes de justicia, igualdad y compensación-, que es la ordenadora del universo, ubica o reubica, a cada ser, en el lugar que le corresponde, en el concierto de todas las cosas.
Esa posición es dinámica, cambiando constantemente de acuerdo a las variaciones, positivas, o no, de la suma existencial, ad infinitum.



lunes, 4 de julio de 2016

UN PARADIGMA PARA EMULAR


RECORDANDO A JOSÉ BALA

Giuseppe Isgró C.


Escudero, -dice Hidalgo:
Conocí a José Bala, en 1965; para mi siempre representó el mejor modelo de lo que es un perfecto comerciante. Co-propietario de una gran agencia automotriz, siempre estaba sonriente, amable, afable. Era correcto en todos sus negocios y gozaba de una reputación intachable. Con el tiempo, se dedicó a la construcción, y llegó a ser un constructor muy relevante, en todos los sentidos. Yo era muy joven cuando le conocí; me lo presentó Filippo Conti; ambos fueron grandes amigos míos. A pesar de mi juventud, y del salto generacional, siempre me distinguieron con su amistad, ambos. Donde quiera que encontraba al Sr. Bala, se detenía a saludarme, afablemente, con una gran sonrisa.
Hoy, Escudero, quiero comunicarte algunas lecciones de vida que aprendí del Sr. Bala. Con el tiempo, él llegó a convertirse, también, en un cliente mío y yo en su asesor, en determinadas actividades. Pero, el maestro seguía siendo él, y yo el aprendiz ávido de conocimientos.
Cierto día que me visitó en mi Oficina, cosa que solía hacer cuando venía a nuestra ciudad, ya que él, en ese entonces, vivía en otra región, nos entretuvimos durante un poco más de una hora conversando de diferentes temas, además del que le había llevado a visitarme.
Ese día, me dijo:
-Hidalgo, lo más importante en la vida es la humildad. Hay que ir por la vida bajito, muy bajito. Acompañó lo que dijo con una demostración, con un ademán con su mano derecha, trasladándola a ras del escritorio.
Luego, hablando de inversiones inmobiliarias, en las cuales él era un gran experto, me dijo:
Hay que ver hacia donde se expande la ciudad, e invertir en esa zona; a la vuelta de unos pocos años, esas propiedades acrecientan su valor, y se constituye en fuente sólida de riqueza. Eso, me dijo, puedes hacerlo tú, Hidalgo, que eres joven. En mi caso, -dijo- tengo que invertir mirando al corto plazo, máximo a seis meses, ya que la perspectiva es muy diferente entre un joven de treinta años y otro de sesenta. Luego, agregó: -Yo tengo que invertir en el lugar de la ciudad donde existe la mayor re-valorización económica inmediata.
Luego, añadió: Antes de invertir, es preciso formularse algunas preguntas: Por ejemplo: -Si adquiero hoy esta propiedad, y mañana mismo quisiera venderla, cuanto me darían por ella? Si la respuesta satisface, entonces, se puede realizar la inversión.
Concluyó, diciendo:
Hidalgo, -las mejores inversiones son las de bienes raíces, denominados bienes de refugio.
Escudero, pese a la posición privilegiada del Sr. Bala, que había llegado a ser un hombre de negocios muy exitoso, siempre conservó un trato muy amable con todos, con simplicidad. Irradiaba simpatía, sinceridad, afabilidad.
En la inmensa sabiduría de vida que había adquirido, percibió, precisamente, que lo más grande, en la vida, es la HUMILDAD.
Me confesó, Escudero, que todos los días practicaba una sesión de relajación y meditación, aplicando una técnica efectiva de auto-interiorización que había aprendido en un curso que había dictado el Profesor Ram, que por esa época de los años setenta había impartido varias veces en nuestra ciudad, y que, casualmente, yo había realizado con el Sr. Bala.
Una sesión diaria de relajación tiene múltiples efectos, Escudero, entre ellos: vivir una vida plena, y alcanzar la unificación de la conciencia, que facilita la intuición y la inspiración.
Gracias, Hidalgo, -dice Escudero-, por relatarme tan valiosas experiencias y por hablarme del Sr. Bala, cuya vida espera, aún, a su Plutarco, u Homero, para escribirla.


EL ENCUENTRO EN LA VICTORIA



http://enbuscadelavictoria.blogspot.com/

UN ENCUENTRO EN LA VICTORIA

Autor: ©Giuseppe Isgró C.

Del libro: La Victoria

Capítulo I

Me encontraba un día, en una fuente de aguas tranquilas, cristalinas, cuando se me acercó un Venerable hombre, vestido a la antigua usanza, con bata blanca, larga, pelo y barba que alguna vez fueron de color pelirrojo y un báculo en la mano derecha.

Concentró sus ojos en los míos; su mirada era profunda, serena y apacible.

Con voz suave y afectiva, me dijo:

-“Hola, hijo, como estás”-.

–Bien, -le contesté-; y, ¿usted?

–Por aquí andamos; -fue su respuesta-, mientras me sonreía.

-¿Dónde estamos?, -le pregunté al Venerable hombre-.

-Este sitio es conocido como La Victoria; -me contestó-. –¿Qué haces por estos lados?

-Salí esta mañana, temprano, con el coche, a dar un paseo; luego, al llegar a esta zona, me paré a contemplar la belleza de los araguaneyes y decidí caminar un poco y la verdad que, absorto en mis reflexiones, caminé por lo menos durante dos horas, hasta llegar aquí. Desconocía este hermoso lugar. Y, usted, -¿vive por aquí cerca? -le pregunté-.

Un poco más arriba, en esa colina boscosa. Hace algunos años, -relata el Venerable hombre- decidí retirarme de la agitada vida ejecutiva en que me desenvolvía profesionalmente, como abogado, en la ciudad de Quebec, Canadá, aunque he viajado por diversos países asesorando a incontables líderes. Construí la casa, en esta zona tropical, con la idea de pasar aquí los meses de invierno. Me dedico al estudio de la vida, a la meditación y a cultivar mi jardín y de vez en cuando, a escribir mis reflexiones, las cuales, algún día, habrán de ser publicadas para esparcir un poco la luz que he podido vislumbrar en mis estudios metafísicos-espirituales.

-¿Quieres tomar un café? –Me preguntó el Venerable hombre-. Lo he traído de Caripe El Guácharo; es de los más exquisitos que he probado.

-Sí, con gusto se lo acepto; -le contesté-.

Nos fuimos caminando por un sendero rodeado de árboles cargados de mangos, aguacates, naranjas y una hilera de cayenas de diversos colores. A lo lejos, el ruido de la brisa se oía apaciblemente. Todo era quietud, armonía y paz. Pero, sobre todo, lo que más me impresionaba era la apacibilidad y el sosiego del Venerable hombre de La Victoria. Emanaba de él un flujo de fuerza que, en su presencia, me sentía con un poder y una seguridad nunca antes experimentados. Fuerzas bienhechoras se iban apoderando de mí y aquella paz y relax que buscaba en la mañana, al salir a dar un paseo, sin percatarme de ello, las estaba experimentando ya.

Después de unos quince minutos de caminar, llegamos a la casa del Venerable hombre. Su aspecto exterior humilde estaba lejos de dejar entrever lo que segundos después habría de asombrarme con lo que encontré en el interior.

Al entrar, en la casa, una joven de unos veinte años saludó al Venerable hombre.

-¡Hola, abuelo!, ¿cómo estás?

–Bien, hija, -contestó el Venerable hombre-. -Prepara un poco de café, Lucía, mientras conversamos un poco, adentro.

-Por cierto, te presento a Santiago, quien ha llegado paseando hasta La Victoria.

Después de la presentación, entramos en la biblioteca del Venerable hombre. Un salón grande, lleno de estantes de libros por todas partes, lo cual hacía inimaginable dicho cuadro desde el exterior. Algunos cuadros al óleo de morichales y de personajes históricos, presentaban un ambiente acogedor. En un rincón se encontraban diversos retratos de Tagore, Gandhi, Cicerón, Séneca, Ibn Arabi y un dibujo de Don Quijote y Sancho Panza. En un pequeño cuadro, podía leerse: -“Lo que Alá quiera. Nada se le asemeja”-.

-Le felicito por este inmenso tesoro que usted tiene aquí, -le dije al Venerable hombre-. -¿Cuáles son los temas de su interés?

A lo cual, me contestó: -Como usted puede ver, Santiago, -y me invitó a recorrer los estantes- aquí hay libros de variados temas: clásicos de todos los países y épocas, desde los Vedas, los Upanishads, el Mahabaratha, los libros de Confucio, El Tao te King, de Lao Tse, el Poema de Gilgamesh, el Código de Amurabí, autores griegos, como Homero y Hesiodo. Se encuentran las obras completas de Euclides, Platón, Aristóteles, Teofrasto, Demetrio de Falereo, de los Presocráticos, Epicteto, Plutarco, etcétera; de los latinos, autores como Séneca, Cicerón, -que son mis preferidos-, Julio César, Tito Livio, Dionisio de Halicarnaso, Marco Aurelio, así como libros de Psicología, Gerencia, Sufismo, Yoga, ensayos, filosofía, parapsicología, hermetismo, El Quijote, libros de economía, filosofía, etcétera, en fin, un poco de todo lo que es preciso conocer para poder entender el significado de la vida: de dónde venimos, por qué estamos aquí y hacía dónde vamos, sin lo cual, la vida no tendría sentido, sobre todo por el gran afán a que está sometido el ser humano en la agitada vida moderna.

Nos sentamos en sendas butacas y nos entretuvimos conversando de temas diversos. Al poco rato, entró Lucía con dos tazas de oloroso café y unos biscochos, que degustamos con agrado en una amena e interesante conversación. Al fondo, podía oírse una suave música de Beethoven.

Pasamos cerca de una hora conversando de sobre la Atlántida, Egipto, los griegos, de Homero, de los sufíes, del budismo zen, los poderes del espíritu, meditación, etcétera, después de lo cual, le hice una pregunta directa.

-Seguramente, usted ha desarrollado alguna técnica de meditación y algún método de resolución de situaciones, en la vida, que me quisiera explicar, ya que, según observo, para tener usted una serenidad tan acentuada y una fortaleza física a la edad que imagino que usted debe tener, -cerca de noventa años- es porque ha encontrado en su larga experiencia algún secreto que quizás quisiera compartir conmigo.

Santiago, -me dijo el Venerable hombre, si vuelves a visitarme otro día, quizá te cuente algo que te pueda servir. Empero, antes de que te vayas, te haré entrega de unos apuntes que hace ya muchos años, en una época en que yo andaba a la búsqueda de sosiego y tratando de encontrarle sentido a la vida, un Venerable hombre que, en una edad similar a la mía, a su vez me entregara y cuya práctica asidua me permitió domar la mente, encarrilar mi vida y poner bajo control los hilos del destino. Son veintidós manuscritos, y una meditación diaria, –continuó diciendo el Venerable hombre, que si bien son ya un poco antiguos, podrás copiarlos de nuevo y si pones en práctica las técnicas que contienen, darás a tu vida un esplendor que habrá de sorprenderte agradablemente.

-Una vez que los hayas probado con total y absoluta satisfacción de tu parte, -me dijo, ponlos en limpio, en forma de libro y publícalo para que su mensaje llegue a mayor número de personas. Hacía tiempo que esperaba a alguien a quien confiarle este legado y creo que hoy, al llegar aquí, en la forma en que lo has hecho, tus pasos han sido dirigidos por Aquel que todo lo sabe y puede, por la Ley Cósmica, y en cuyos planes universales, todos somos sus instrumentos.

Me despedí del Venerable hombre y de su adorable nieta, sintiendo dentro de mí fuerzas desconocidas hasta entonces que preanunciaban grandes cambios en mi vida.

En los días siguientes, aparté una hora diaria, antes de dormirme, y leí y releí, todos los manuscritos, de la siguiente manera: En primer lugar copié la Meditación diaria en un cuaderno, el cual leí durante veintidós noches y mañanas seguidas, tal como lo indicaban las instrucciones de la misma.

Una nota al pie de página mencionaba que si yo la transcribía en un cuaderno, el hecho de hacerlo, grabaría en mi ordenador mental las instrucciones y me sería más fácil desarrollar, en mi personalidad, las cualidades y condiciones que formaban parte de los objetivos implícitos en la misma.

De los veintidós manuscritos, cada lunes, a las once en punto de la noche, copiaba uno en el cuaderno, y durante el resto de la semana, a la misma hora, lo leía y meditaba, siguiendo las fáciles y efectivas técnicas e indicaciones al inicio del mismo.

Cuatro semanas después de leer durante veintidós días seguidos, en la noche y en la mañana, la meditación diaria, comenzaron a manifestarse en mi vida una serie de cambios positivos que me dejaban asombrado a mi mismo, pero, también, los miembros de mi familia y a mis amistades; sobre todo mi semblante comenzó a ser más apacible; volví a sonreír desde el interior; mi estado anímico era de contento; me sentía más seguro de mi mismo; comencé a confiar más en la gente, en la vida y a vislumbrar el sentido de mi misión en la vida –percibía cosas que antes me pasaban desapercibidas, a pesar de haber estado siempre allí. Sentía fluir en mí una nueva corriente vivificadora de prosperidad, de felicidad, de alegría de vivir. Mi entusiasmo y amor por la vida y por mi familia, por mi trabajo y por las personas, crecía día a día. En aproximadamente dos meses había logrado muchas de las cosas en las cuales había soñado desde hacía años. Había dado un paso sorprendente en el camino de la autorrealización.

Efectivamente, pude comprobar que me fue relativamente muy fácil desarrollar las aptitudes y actitudes a nivel físico, mental, emocional, espiritual y en diversos aspectos de mi vida, como el financiero, que comenzó a mejorar casi inmediatamente, así como, surgieron nuevas oportunidades que comencé a aprovechar, casi sin esfuerzo de mi parte.

Transcurría el año de 1967 y mi vida había encontrado un sendero que habría de conducirme a cooperar en forma más efectiva en el plan divino que el Supremo Hacedor, en algún momento, había diseñado para mí.

Tres meses después volví a aquel lugar donde había encontrado al Venerable hombre de La Victoria y allí estaba la fuente que él dijo llamarse La Victoria; empero, cuando traté de encontrar el camino para llegar a la casa donde amablemente me ofreció un delicioso café, preparado por su nieta Lucía, no logré encontrarlo, pese a haber recorrido durante un par de horas por los alrededores. Pregunté a varias personas para ver si podían indicarme como llegar a la casa del Venerable hombre y cual fue mi sorpresa, nadie lo conocía.

Empero, después de tanto buscar, volví a encontrar la casa donde vivía el Venerable hombre de La Victoria, pero se encontraba abandonada. Su aspecto indicaba que debía encontrarse en ese estado un lapso mayor del que mediaba con el encuentro de aquel ser extraordinario. Es sorprendente como los inmuebles solos acusan el paso del tiempo en mayor grado que los que son habitados. Si no fuera por los manuscritos pensaría que el encuentro no fue más que un simple sueño. -¿O se trata, acaso de un sueño combinado con un fenómeno de aporte? Personalmente, no lo creo. El encuentro fue muy vívido y real. El aromático café servido por Lucía estaba exquisito. Durante varios años volví al lugar varias veces, la casa seguía sola. La última vez que volví, no la pude ubicar y sin tener tiempo suficiente para seguir buscándola, me fui. Ahora, vivo muy lejos de aquella zona, en otro continente; han transcurrido muchos años y después de tanto tiempo es poco probable que vuelva allí; pero, los manuscritos y la meditación diaria obran en mi poder, me han transformado y han enriquecido mi vida.

Durante más de treinta y cinco años he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen los manuscritos y la meditación diaria y cada vez que los pongo en práctica, experimentos los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para mí.

Su contenido es eminentemente práctico; no hay teorías superfluas. Si lleva a cabo los ejercicios que contienen, es probable que, gradualmente, se vaya efectuando la transmutación alquímica de su ser sintonizándose con los elevados resultados existenciales, los cuales, por añadidura, al ser creados a nivel mental, se van manifestando en su propia vida, oportunamente.

Sobre todo, con estos ejercicios, me percaté, cuando el Venerable hombre me entregó los manuscritos, de que se dispone de un método para domar la mente y ejercer un pleno dominio sobre la vida en general y, por ende, sobre el destino y controlar, cuando eventualmente se presenten, todas las situaciones, manteniendo un perfecto equilibrio físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

El Venerable hombre de La Victoria me comentaba que todo se puede lograr en la vida si se siembra la respectiva semilla por medio de correctas decisiones acordes con la propia y elevada auto-estima y dignidad personal, desarrollando el convencimiento de que sí se puede hacer, por medio de las afirmaciones, las visualizaciones y meditaciones, la experimentación de un estado emocional acorde al momento de ser logrados los respectivos resultados y la practica del desapego, es decir, dejar encargada a la mente psiconsciente del logro, y además, se espera el tiempo necesario haciendo, mientras tanto, todo lo que se requiere, según el caso o los objetivos por alcanzar.

Estas técnicas funcionan, me decía una y otra vez el Venerable hombre de La Victoria; luego, agregaba: -las he probado por más de cincuenta años y quien, a su vez me las entregó, habría hecho otro tanto, aseverando que eran efectivas, si yo seguía fielmente las instrucciones y las ponía en práctica con expectativas positivas.

Desde que en 1967, el Venerable hombre me hiciera entrega de los manuscritos, han transcurrido un poco más de de treinta y cinco años, durante los cuales yo también he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen, y cada vez que me ejercito con ellos, experimento los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para todos los que hemos aplicado las enseñanzas del Venerable hombre de La Victoria.

Él me repetía constantemente: -“¡Tú puedes si crees que puedes hacerlo! ¡Hazlo y tendrás el poder!

Recuerdo que ese día el Venerable hombre me dijo: -ejercer el poder con que la naturaleza de las cosas ha dotado a cada ser, cultivando los dones inherentes y aprendiendo todo lo que se pueda de sí y del vasto universo del que se forma parte, es una manera efectiva de ser cada día más feliz. Luego, cuando me despedí de él, expresó: -“¡Que cada día brille más y mejor tu luz interior!”.- Adelante.

Capítulo 2

Meditación diaria

Es lunes en la noche, son las once en punto.

Me dispongo a copiar textualmente, en el cuaderno que he dispuesto para ello, el manuscrito identificado con el título:

Meditación diaria

Dice así:

Afirme, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desee, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubra cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en su vida:

MEDITACIÓN DIARIA

Afirma, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desees, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubre cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en tu vida. Al encender la luz en la mente se ilumina la propia existencia y todo en derredor vibra al unísono y con el mismo sentimiento de felicidad y bienestar, interrelacionándose por la ley de afinidad.

1. -Entro en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, contando de tres a uno: Tres, dos, uno.

Ø Ahora, estoy ya en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre.

Ø Voy a permanecer en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, durante quince minutos y voy a programar los siguientes efectos positivos, los cuales perduran, cada vez mejor, hasta que vuelva a realizar este acceso y programación mental:

Ø Todo va bien, siempre, en todos los aspectos de mi vida, cada día mejor. (Tres veces). –Imagínalo-.

Ø Todo va bien en mi trabajo; cada día logro mejores niveles de efectividad, prosperidad, riqueza, abundancia y bienestar. (Imagínalo).

2. Formo una unidad cósmica perfecta con el Creador Universal, -ELOÍ. (Diez veces, con los ojos cerrados). Hoy se expresa en mí la Perfección universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión en todos los aspectos de mi vida.

3. -Cada día, en todas formas y condiciones, mi cuerpo y mi mente funcionan mejor y mejor. La consciencia de mi conexión permanente e indisoluble con el Creador Universal, -ELOÍ-, restablece y mantiene en mí, diariamente, durante las veinticuatro horas del día, un perfecto estado de salud a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Creador Universal, por darme un cuerpo perfecto, saludable, lleno de energía. Aquí y ahora, me siento en perfecto equilibrio de salud, a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

4. Afronto y resuelvo bien toda situación que me compete, siempre.

5. Todo tiene solución, en todas las situaciones de mi vida.

6. El Creador Universal, -ELOÍ-, es en mí, cada día mejor, en todos los aspectos de mi vida, fuente de amor, luz, sabiduría, éxito, riqueza, prosperidad, abundancia y armonía.

7. Permito que las leyes universales de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión actúen bien en el plan de mi vida.

8. Tengo prosperidad y poder. Cada día enriquezco mejor mi vida a través del servicio efectivo, del amor y de la práctica de todas las virtudes.

9. Mi dignidad personal me lleva a realizar las cosas que me competen con la máxima perfección posible.

10. Cada día, en todas formas y condiciones, en todos los aspectos de mi vida, estoy mejor y mejor a nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

11. Actúo con templanza, serenidad, autodominio y perfecto equilibrio en todo. Conservo plena autonomía y control sobre todas mis facultades físicas, mentales, emocionales, intelectuales y espirituales. Hecho está. (Visualizar un escudo protector de luz que te envuelve y protege; -una pirámide-).

12. Tengo fortaleza, valor, confianza y fe suficiente para triunfar y alcanzar todas mis metas, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y en armonía con sus planes cósmicos. Soy inmune e invulnerable a las influencias y sugestiones del medio ambiente y de cualquier persona a nivel físico, mental, emocional y espiritual, en las dimensiones objetivas y subjetivas y en cualesquiera otras en que sea requerido.

13. El orden universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión se establece en mi vida, en todos mis asuntos y en las personas interrelacionadas, aquí y ahora. Hecho está.

14. Asumo la responsabilidad de mis actos y cumplo bien todos mis compromisos, siempre oportunamente, de acuerdo con el orden cósmico.

15. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos da abundancia y armonía en el eterno presente. Vivo en abundancia y en armonía perfectas, aquí, ahora y siempre.

16. El Creador Universal, -ELOÍ-, se está ocupando de todo, en todos los aspectos de mi vida, y se expresa en mí conciencia intuitiva por medio de los sentimientos en correspondencia con los valores universales.

17. Gracias, Creador Universal, -ELOÍ-, por esta vida maravillosa. Que Tu Inteligencia Infinita, Amor, Sabiduría, Justicia, Luz, y Poder Creador guíen, adecuadamente, todas mis decisiones y acciones, ahora y siempre. Gracias, Eloí, por este día maravilloso.

18. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos proteja, aquí y en cualquier lugar, ahora y siempre. (Tres veces).

19. Siempre espero lo mejor, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y la Ley Cósmica, en armonía con todos.

20. Gracias, Creador Universal; todo va bien en todos los aspectos de mi vida, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Eloí, todo va bien en mis practicas espirituales y en mi relación Contigo; Tú y yo formamos una unidad perfecta, armónica, aquí y ahora, en el eterno presente. Yo soy Tú, Tú eres yo. Te amo.

21. Voy a realizar –obtener o resolver- (mencionar), antes del: (fecha), de acuerdo al orden divino y en armonía con todos. (Si se trata de varios objetivos, anótelos y haga la afirmación y visualización con cada uno de ellos. Imagínelo concluido satisfactoriamente sin imponer canal alguno de manifestación.)

22. Tengo serenidad y calma imperturbable. Soy impasible frente a todo y a todos. No tengo temor a nada, a nadie ni de nadie en ningún nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero. Dentro de mí vibra la seguridad total. Tengo completa confianza en la vida y en mi propia capacidad de resolver situaciones y alcanzar los resultados satisfactorios que preciso, en cada caso, siempre.

A continuación anoté la fecha: Lunes 12 de agosto de 1967. Luego, tal como me lo indicó el Venerable hombre, anoté la fecha que correspondía veintidós días después: 03 de septiembre de 1967.

Acto seguido, me senté cómodamente, tomé tres respiraciones profundas y realicé la meditación.

Luego, cada noche, durante veintidós días, a las once en punto, me iba a mi cuarto, daba indicaciones de no ser interrumpido durante veinte minutos y realizaba la meditación del día, la cual, siempre complementaba con la lectura breve de uno de los libros de cabecera que siempre suelo tener en mi mesa de noche.

Iba notando, día a día como emergía de mi interior una nueva y desconocida fortaleza, seguridad, estado de ánimo contento, actitud más decidida, optimismo frente a la vida y a las situaciones; comencé a llevarme mejor en las relaciones con las demás personas, a ser más comedido en todo y sobre todo comenzaba a tener conciencia de cosas que antes me solían pasar desapercibidas.

Cabe destacar que, en el punto número veintiuno de la meditación, había anotado siete objetivos que desde hacía tiempo quería realizar y para mi sorpresa, treinta días después de haber terminado de efectuar la meditación del manuscrito número veintidós comencé a observar como, en forma aparentemente casual se iban manifestando la resultados de cada uno de ellos hasta que, algunos meses después, antes de la fechas previstas, los había realizado todos, menos dos, por lo cual, me senté y volví a anotar, en una hoja de mi cuaderno, otros diez objetivos, encabezados por los dos pendientes de la lista anterior, les puse la fecha tope a cada uno, antes de la cual debían ser logrados, para seguir visualizando, su logro, periódicamente.

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sábado, 27 de agosto de 2016

MEDITACIÓN POR LA PAZ EN VENEZUELA EL DÍA 01 DE SEPTIEMBRE DE 2016: -Que este día sea de paz, respeto, justicia y amor, y también, de perdón-.



MEDITACIÓN POR LA PAZ EN VENEZUELA
EL DÍA 01 DE SEPTIEMBRE DE 2016: 
HORARIO: 1) 5:00 a 7:00 AM; 2) 12:00 a 1:00 pm
3) 6:00 pm; y 4) 10:00 a 12:00 pm
-Que este día sea de paz, respeto, justicia y amor, y también, de perdón-.
-Sea nuestro lema: 
Que la Divinidad ilumine y guíe por el camino de la justicia y el amor a todos los líderes de Venezuela y del Planeta Tierra. Así sea. 

LA REALIDAD, PRIMERO SE CONSTRUYE A NIVEL MENTAL; millones de personas meditan cada jueves –y diariamente- por la paz del Planeta.
Visualicemos cada día lo que anhelamos y se hará realidad. Las mentes unidas en un propósito de bien común constituye una potencia invencible que logra todo cuanto se  propone.  Pero, cuidado, somos responsables de nuestras creaciones mentales; no involucremos  a ninguna persona en las visualizaciones; dejemos que Dios trabaje en la conciencia de cada quien, por cuanto Él es el Supremo Pedagogo. Pero, visualicemos –unidos- lo que es el anhelo íntimo común de cada ser para que exista un mundo mejor; para todo ser humano y cada ser de los cuatro reinos naturales. Esa condición perfecta existe aquí y ahora; manifestémosla ya.
Sea nuestro mantra común: -PERFECTO BIENESTAR Y RESPETO A TODOS LOS DERECHOS Y DEBERES, AQUÍ Y AHORA.  Repítalo diez o veces al día,  o más si quieres.

Busca un lugar tranquilo; haz tres respiraciones profundas y reten el aliento, con pulmones llenos, contando  mentalmente, veinticinco, al exhalar la tercera vez,  muy lentamente, cierra suavemente los ojos y afirma, mentalmente:
·                  “Estoy en relajación perfecta. (Tres veces). Aquí y ahora voy a meditar durante diez minutos por el bienestar, armonía, progreso, perfecta justicia y respeto en Venezuela”.
·                  -“Bendigo a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela y suelto la carga que hay en Venezuela y la de cada persona, en el Dios que hay dentro de mí y en el Dios que hay en cada persona”-.
Ahora, visualiza a Venezuela envuelta en un círculo de luz –luminosa o blanca-, como quieras; luego afirma:
Venezuela es de Dios y de todos nosotros. Dios protege a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela.
Dios envuelve a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela en un círculo de luz divina y les guía por senderos de paz, prosperidad, justicia y respeto, aquí, ahora y siempre.
El perfecto orden divino y la armonía universal se establecen en Venezuela y en cada una de las personas que viven –y vivimos en Venezuela-  aquí y ahora. Hecho está, ahora y siempre.
Ser Universal, –ELOÍ-, en tus manos confiamos a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela, que en la conciencia de todos fluya la luz, la sabiduría, la responsabilidad y el respeto a todos los derechos y deberes.
Que Tus designios, Ser Universal, –ELOÍ-, en relación a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela, se cumplan aquí y ahora de acuerdo a Tus planes cósmicos.
Ser Universal, –ELOÍ-, transmuta, aquí, ahora y siempre, a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela, en su estado ideal y perfecto de acuerdo a tus planes cósmicos.
Pido, aquí y ahora, a la Justicia Divina, y al Ser Universal, –ELOÍ-, que siempre exista una ARMONÍA PERFECTA en Venezuela y un correcto  respeto por los todos los derechos de toda persona.
Afirmo y Decreto, que aquí y ahora existe en Venezuela una ARMONÍA PERFECTA y siempre existirá una ARMONÍA PERFECTA en Venezuela, en armonía con todos. Hecho está.
Afirmo que Venezuela es el mejor país del mundo y siempre será el mejor país del mundo, en armonía con todos.
Dejo que Dios se exprese en mi conciencia, aquí y ahora y suelto a Venezuela, a este hombre, a esta mujer y a todo ser que vive en Venezuela, ahora y siempre. Hecho está.
Suelto a Venezuela y a toda persona que vive en Venezuela, en el Dios que hay en mí y en el Dios que hay en cada una de las personas que viven en Venezuela. Hecho está.

ESTA ES UNA MEDITACIÓN MUY PODEROSA Y EFECTIVA.
EL MANTRA PARA REPETIRLO CIEN VECES –O MÁS AL DÍA: -RESPETO Y SUELTO A VENEZUELA-.

SI LA REALIZAS, EFECTOS POSITVOS SE MANIFIESTAS EN TU VIDA Y EN LA VIDA DE TODA PERSONA QUE VIVE EN VENEZUELA Y POR EFECTOS DE LA RESONANCIA MÓRFICA, EN TODO EL PLANETA. SI NO LA REALIZAS, NO PASA NADA, CON SOLAMENTE HABERLAS LEÍDO, YA HAS CREADO LAS CONDICIONES POSITIVAS PARA VENEZUELA, PARA TODA PERSONA QUE VIVE EN VENEZUELA Y PARA TI Y LOS TUYOS.
SIENTE LA CONFIANZA DE QUE LA JUSTICIA DIVINA PROTEGE AL SER JUSTO Y DE QUE NADA SE MUEVE SIN LA VOLUNTAD DE DIOS.
NADA TEMAS; POR ENCIMA DEL HOMBRE ESTÁ DIOS Y SU PLAN DIVINO. SEAMOS NOSOTROS JUSTOS Y LA VERDADERA JUSTICIA ACTUARÁ EN NUESTRA VIDA TRAYENDO PAZ, ARMONÍA Y SEGURIDAD.
LA REALIDAD FÍSICA, PRIMERO SE CONSTRUYE A NIVEL MENTAL;
Visualicemos cada día lo que anhelamos y se hará realidad. Las mentes unidas e un propósito de bien común constituye una potencia invencible que logra todo lo que se cuanto se  propone.  Pero, cuidado, somos responsables de nuestras creaciones mentales; no involucremos  a ninguna persona en nuestras visualizaciones; dejemos que Dios trabaje en la conciencia de cada quien, por cuanto Él es el supremo pedagogo. Pero, visualicemos –unidos- lo que es el anhelo íntimo de cada ser para que exista un mundo mejor; una Patria común mejor para todo ser humano. Esa condición perfecta existe aquí y ahora; manifestémosla ahora, hecho está.

SEA NUESTRO MANTRA COMÚN:
-“PERFECTO BIENESTAR Y RESPETO, AQUÍ Y AHORA”. 
REPÍTALO CIEN VECES AL DÍA, O MÁS SI QUIERES.



Adaptación del libro: LA ETERNA LUZ, de ©Giuseppe Isgró C.
José Antonio Páez, El Ciudadano Ejemplar.
Simón Bolívar, El Libertador 
y Genio tutelar de América
La Justicia Divina
Después de toda noche oscura, llega su dorado amanecer. 
La hora, el minuto y el segundo, los decide  la Divinidad, 
por la Ley Cósmica.
El símbolo de la Paz
La justicia en la propia conciencia
La energía en movimiento: 
Hoy es un día de paz, amor, perdón, armonía 
y de manifestación de la justicia divina. Así sea. Hecho está.

domingo, 17 de julio de 2016

Escudero, el noble silencio, es la clave!!!

Escudero, el noble silencio, es la clave!!!

©Giuseppe Isgró C.

Escudero, el noble silencio, es la clave.
Si hablas, no escuchas.
Si escuchas, con empatía, viendo las cosas desde el punto de vista del otro, -para comprender lo que dice-, no hablas, porque no se pueden hacer ambas cosas al mismo tiempo.
O hablas, o escuchas.
Si hablas, te gustaría ser escuchado; también al otro.
Si escuchas, aprendes.
Si aprendes, te enriqueces.
Si te enriqueces, integralmente, abres nuevas ventanas desde las cuales podrás contemplar el mundo, y el universo, desde un mayor número de ángulos, y observar la realidad en forma más amplia, tal como es.
Si observas, puedes comprender.
Si comprendes, encuentras el sentido a las cosas, y a la vida.
Cada persona, aún la más humilde, tiene escondidos, en su interior, enormes tesoros, que te asombrarían si lograras descubrirlos.
Eso es lo que hacía Sócrates, por el arte de hacer parir ideas, -por la mayéutica-, o el arte de preguntar con acierto, con discreción.
Si callas, que es el cuarto secreto de la esfinge, después de saber, querer y osar, emularás a la naturaleza, que realiza su labor en silencio.
Si callas, podrás escuchar la voz interna, que es la de la Divinidad, que se expresa en tu conciencia, para guiarte, por los sentimientos de los valores universales, y por el de la vergüenza, que te advierte lo que debes evitar; así como por el remordimiento, -acción coactiva de la ley cósmica, en la conciencia- que te indica cuando te equivocaste y precisa enmendarte, compensando el perjuicio efectuado, o pedir perdón, o escusas.
Si callas, podrás contemplar la belleza del universo, de la vida; la oportunidad diaria que te traen las circunstancias causales, para servir, y aprender, resolviendo situaciones, alcanzando nuevas metas, agradeciendo a la vida por tomarte en cuenta, asignándote tareas exigentes que te estimulan a crecer, a asumir el reto, cada día nuevos retos de vivir gloriosamente, en armonía con la naturaleza, como lo sugerían los estóicos. Por eso Séneca, Epicteto y Marco Aurelio, eran grandes prudentes.
Callando, podrás oír la voz de Dios, y la de los guías, por la inspiración divina, y la espiritual, por los sentimientos en los sentimientos, por los pensamientos en los pensamientos, cada día, a toda hora, cada minuto, a cada instante. Pero, si hablas……cómo podrás oír?
Aflorará el sentimiento del deber del servicio: a la vida y el universo, a la sociedad de la que formas parte, a tu familia y a ti mismo, cuidando el legado que se te ha confiado, y adquirirás el derecho de obtener el salario cósmico integral.
Callar, es no darte más importancia de la que tienes, -que es mucho más de lo que imaginas, pero lo ignoras- ya que nada se puede agregar con palabras a lo que se es, sino que los hechos deben reflejar lo que eres capaz de hacer, sirviendo más y mejor en los planes de la Divinidad, como instrumento de la voluntad divina.
Escucha el doble de lo que hablas, por eso la naturaleza te dotó de un par de oídos y de una sola boca.
Pero, callas aceptando los designios de la Divinidad sin quejarte de nada ni de nadie; deja que los malos políticos cumplan su rol; no te enfoques en ellos, de ellos se ocupa la Divinidad, por la ley cósmica. Busca de ser tú un buen político, probo, leal, servicial, con amor a la Patria. Involúcrate en la política, prepárate. Si los buenos ciudadanos dejan de involucrarse, lo harán los otros. Pregúntate: Qué puedo hacer para ayudar a mi Patria a alcanzar las gloriosas metas de los Padres de la Patria? Piensa en Bolívar, en Miranda, en Andrés Bello, en Páez, en Carlos Andrés Pérez, en mayor líder del siglo XX venezolano y en tantos otros que han ayudado a construir la Gran Venezuela, que ahora precisa el apoyo de todos sus hijos que le aman. Porque, de eso se trata, Escudero, del amor de sus hijos, a Venezuela. AMOR POR VENEZUELA, Y POR EL MUNDO, Y POR EL UNIVERSO. Debemos crear un mundo mejor del que hemos recibido como legado. Hay que prepararse. Hay que meditar por la paz del planeta tierra, y quien sabe cuántos mundos habrá en condiciones similares, o peores que la tierra? Te lo has preguntado, Escudero? Sabemos, que hay muchos mundos habitados que humanidades inmensamente evolucionadas que ni siquiera se podría imaginar sus niveles.
No te quejes de la escasez, ya que ésta no existe en este universo de abundancia, sabiamente provisto por la divina providencia. Si observas escases, estás viendo espejismos; calla y observa la abundancia por doquier. Pero, debes sembrar las semillas para cosechar. Este es un mundo de abundancia, y aún su aparente ausencia, forma parte de la abundancia, ya que si no hay contenedores vacíos, donde ubicarás la nueva abundancia que cada día trae la provisión divina?
Escudero, recuerda como a Kabir le resultaba inconcebible que los peces del mar pudiesen tener sed.
La vida es un constante llenarse y vaciarse. Si no te vacías, dando de lo que tienes, como podrás volver a llenarte de las cosas nuevas que precisas, cada día?
El agua que no circula, se estanca y se corrompe y de nada te servirá.
El agua debe circular; el dinero, también; el conocimiento debe impartirse gratuitamente, tal como se recibe. Pero, quién puede dar lo que no tiene?
Escucha la voz del universo que habla a flor de piel; el lenguaje de las flores, el mensaje de los animales. Percibe la sublime inspiración de contemplar las estrellas. Si el sol no declinara, con la noche, como podrías contemplar la luz de las estrellas, que en las noches más oscuras, brillan más intensamente?
Escucha el mensaje de los sabios, leyendo las obras inmortales de todos los tiempos: Homero, Platón, Plutarco, Victor Hugo, Allan Kardec, Paul Brunton, Léon Denis, Emerson, Tagore, Cevantes, y a sus personajes ilustres: Don Quijote y Sancho Panza, y el Coloquio de los perros: Cipión y Berganza, que tanto saben sobre el servicio y otros valores esenciales..
Escucha con atención y labios llenos de sabiduría vendrán a contarte infinitas historias que te transformarán en un eterno aprendiz.
El mejor conversador es el que habla poco y escucha mucho.
El hablador insulso, superfluo, sobrado de su propia importancia, desperdicia su tiempo cuando debería dedicarlo a la meditación, al estudio, al aprendizaje, y dejar que sus obras por sí mismas aporten el mensaje que puedan contener, por el ejemplo, y no por el parloteo vano.
No preguntes lo que ya sabes, para dar, acto seguido, la respuesta, alardeando de que sabes muchas e incontables cosas.
Calla como la esfinge, y la eternidad hará aflorar en tu ser los incontables ríos de sabiduría que se anidan en tu interior.
Calla, y hablarán tus obras. Calla y descubrirás la elocuencia del silencio. El silencio habla, Escudero; esta es la clave, o una de las tantas que es preciso descubrir, aprovechando su aporte.
Escucha con atención para darte cuenta de lo que te compete, Escudero.
Escudero, el noble silencio, es la clave!!!


martes, 12 de julio de 2016

Un cominciare tutto da capo


Un cominciare tutto da capo

©Giuseppe Isgró C.

Escudero, -dijo Hidalgo:
En todo ciclo de vida, cada ser, en los cuatro reinos naturales, se encuentra preparado para empezar, nuevamente, desde el inicio, para aprender.
Es un nuevo comienzo, pero desde una nueva perspectiva, en un estado de conciencia más elevado. Como percibía Arturo Uslar Pietri, en edad avanzada: Él había aprendido donde se encontraba la información que precisaba, pero que la tarea por realizar, en adelante, era una nueva, para realizar, en una fase incipiente, la obra que compete, de acuerdo con las inquietudes de los tiempos. En ese hacer y rehacer, se va logrando la perfección, -siempre relativa- que permite percibir la información en la obra anterior, y corregirla.
Hacer, rehaciendo; corregir, innovando y creando, es un eterno ir y venir, constantes, en un viaje hacia la eternidad presente: Aquí y ahora.
Aquí, es donde se encuentra la conciencia del ser; ahora, es el instante presente de la eternidad, siempre presente, en tiempo presente. Qué es lo que cambia? El estado de conciencia por la experiencia y que la perfección de los atributos divinos ya existe, de por sí. Esto, debido a la emanación a la conciencia individual, de cada ser, en los cuatro reinos naturales, en estado de perfección latente. Es decir: El ser, en los cuatro reinos naturales, emana perfecto a la conciencia individual, en el alma universal, a partir de la Divinidad, sin separarse de la Divinidad y sin dejar de ser la Divinidad. Pero, falto de experiencia, precisa adquirirla en el eterno camino de retorno desde el ser individual al Ser Universal.
Escudero, -continúa Hidalgo: Cuando creemos que ya sabemos, percibimos que no sabemos, y empezamos de nuevo para llenar ese espacio de la esfera mental que refleja la porción de ignorancia que se precisa transmutar en conocimiento, sabiduría, prudencia o experiencia. Es el grado de aptitud perceptiva, comprensiva y realizadora desarrollado como bagaje existencial.
A partir de la nueva ascensión de grado, o estado de conciencia, se percibe la emergente porción de ignorancia, de turno, que habrá de satisfacer. Jamás, afortunadamente, dejaremos de ser ignorantes, ni eternos aprendices, caso contrario, cómo adquiriríamos los nuevos estados de conciencia en las infinitas estaciones de la vida?
Es como tener hambre y comer para satisfacer esa necesidad. Pero, jamás se dejará de tener hambre, y cada vez que se tenga la misma, cada quien adquiere mayor conciencia del alimento que perciba para alimentar el cuerpo.
El Espíritu, -Escudero, tiene hambre de conocimiento. Es la necesidad de comer que siempre experimentará tras breves intervalos de satisfacción temporal. Es un estado de insatisfacción constante que jamás dejará de experimentar, nuevamente, tan pronto como satisfaga la de un breve intervalo anterior.
La naturaleza de las cosas busca que el ser esté en constante y eterno movimiento, para evitar estancarse.
Si no existiesen las necesidades básicas, las de seguridad, la de pertenencia o afectivas, las de hetero y auto-estima, y las de autorrealización, en ciclos constantes y alternos, repetitivos ad infinitum, los seres, en los cuatro reinos naturales, se achantarían: Dejarían de estar activos.
Si no hubiese insatisfacción espiritual, que impele a expresar la fuerza creadora potencialmente infinita hacía propósitos claramente definidos, en dichos reinos naturales, los seres se estancarían y dejaría de haber progreso.
Que gran visión tuvieron Sidharta Gautama y Abraham Maslow, a la distancia de 2.500 años que les separaban, guardando las distancias, que siempre podría haberlas por la misma dinámica de la vida.
Por esto y mucho más, es: Un cominciare tutto da capo.


martes, 5 de julio de 2016

UN ETERNO CAMINO DE RETORNO


UN ETERNO CAMINO DE RETORNO

©Giuseppe Isgró C.


Escudero, -dijo Hidalgo:
El ser humano es el caminante y el camino, a la vez, hacia el SER UNIVERSAL, formando una unidad perfecta e indisoluble con Él, en una ESPIRITUALIDAD directa, sin intermediarios.
Luego, percibe, que también es una parte indivisa del Ser Universal, o Divinidad, sin separarse de la Divinidad y sin dejar de ser la Divinidad.
Percibe, también, que posee los mismos atributos de la Divinidad, entre ellos una conciencia que es la réplica exacta de la conciencia de la Divinidad, y el mismo poder creador de la Divinidad, en estado de potencialidad infinita.
Precisa, únicamente, la EXPERIENCIA.
Expresa la sabiduría de los atributos divinos o valores universales, y el poder creador potencialmente infinito, en el mismo grado en que experimenta necesidades, anhelos, propósitos, y concibe objetivos, para llevarlos a feliz término, tanto para resolver situaciones y restablecer el equilibrio preexistente, como para alcanzar logros que impulsen a un cambio más allá de la fase temporal en la que, cada quien, en un momento dado se encuentra, en el eterno camino de retorno desde el ser individual al Ser Universal.
Camino que jamás completará por cuanto siempre encontrará un más allá en progreso. Caso contrario, qué habría más allá del fin? La nada. La nada es el espacio infinito y eterno que contiene todas las esferas mentales del cero grado al infinito, es decir todos los estados de conciencia, en todas las estaciones, sin límites algunos, en una eterna polarización de un estado de conciencia a otro más elevado, ad infinitum.
Como decía Lao Tse: Cuando se descubre lo que es la belleza -en un estado de conciencia más avanzado-, se percibe lo que es la fealdad del nivel en que cada quien se encontraba. (parafraseado),
Lo importante, Escudero, es percibir, que no sólo el ser humano es una parte indivisa del Ser Universal, o Divinidad, sino que también lo es cada ser de los otros tres reinos naturales: Animal, vegetal y mineral. Además, cada ser de estos otros reinos, también poseen idénticos atributos divinos que la Divinidad, y el mismo poder creador en estado de potencialidad infinita. Es decir, Escudero, no existe diferencia alguna entre cada uno de los seres de los cuatro reinos naturales, ni entre ellos y la Divinidad, conforman un todo indiviso. La única diferencia que existe es en la experiencia adquirida y en el rol asumido en el concierto de todas las cosas, que, al emanar a la conciencia individual, en el alma universal, a partir de la Divinidad, sin separarse de la Divinidad y sin dejar de ser la Divinidad, cada quien con libre albedrío, comienza eligiendo el rol o camino que eternamente recorrerá para adquirir la experiencia total, que jamás alcanzará totalmente. Es una Paradoja Divina para descifrar. Este orden de ideas, Escudero, contribuye a encontrarle el sentido a la vida.
Escudero, a través de la atención constante sobre estos temas, se expande la conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora.
Quilón El Lacedemonio, Escudero, inscribió uno de los siete aforismos atribuidos a los siete sabios griegos: Solón, Tales de Mileto, Cleóbulo, Pitaco, Quilón, Bias, y Mison, el cual decía: -"Hombre, conócete a ti mismo que el estudio del hombre no es conocer a Dios sino conocerse a sí mismo". Quién se conoce a sí mismo?
Como decía Mahoma, Escudero: Conócete y conocerás a Dios.
Los sufís, Escudero, practican el constante recuerdo de Dios, el Dzickr, repitiendo el nombre de la Divinidad de mil a dos mil veces diariamente. Por el principio de la atención de: donde se centra la atención se expande la conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora, quien centra la atención en la Divinidad, y en los atributos divinos, o valores universales, meditando, a la vez, en la Divinidad y en sus atributos divinos, le percibirá, cada vez, en mayor grado de profundidad, canalizando tanto la sabiduría de los valores universales, como el poder creador potencialmente infinito, en los niveles de conciencia que va alcanzando, en las inherentes estaciones, o grados de manifestación, en la eterna polarización.
Podemos concluir, Escudero, que:
Quien recuerda al recordado, 
recuerda al recordado;
cuando le recuerda,
percibe que ya le conocía.

Hidalgo, comenta Escudero:
-Cuantos secretos se revelan con lo que antecede!!!
Percibo la importancia de poner en práctica la sugerencia del Dzickr, y la meditación en la Divinidad y en los atributos divinos o valores universales, práctica a la que estoy dedicado, pero que estoy consciente de la importancia de la persistencia en la misma, en forma sosegada, serena, como una forma de vida, que llegue a formar parte de la propia naturaleza, o esencia personal. De esta manera, elevando los niveles de conciencia, en sintonía con la Divinidad, se vibra a una frecuencia más elevada, en pureza,o depuración del velo, de esa manera, por efecto de la resonancia magnética, se puede ejercer, sin esfuerzo, un efecto benéfico sobre el entorno, en los cuatro reinos naturales.
Así es, Escudero, -comenta Hidalgo. La misma Divinidad constituye el Gran Pedagogo Universal, enseñando en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales, por el lenguaje de los sentimientos análogos a los valores universales, o atributos divinos, según lo precise cada ser. Esas enseñanzas contienen inspiraciones sobre los valores universales, en el respectivo estado de conciencia de cada ser, y en la inherente estación, aportando los parámetros dentro de los cuales hay que enmarcar los pensamientos, los sentimientos, las palabras y los actos, para vivir una vida justa y perfecta, virtuosa, y en armonía con la naturaleza.
También, Escudero,la Divinidad, aporta las advertencias, como acción coercitiva, haciendo representar en la conciencia de cada ser, la vergúenza que experimentaría si llegara a realizar un acto indebido; pero que, si lo hiciera, enseguida, instantáneamente, se activa una acción coactiva dentro de la conciencia, en forma de reprimenda, que induce a la persona en particular, o al ser de los cuatro reinos de la naturaleza, a percibir el error en que ha incurrido. A partir de ese instante, la persona dejará de tener paz hasta que haya compensando el efecto de la acción, o palabra indebidas.
TODA ESA EXPERIENCIA acumulada, Escudero, conforma lo que se denomina: suma existencial: es el saldo de vida, en razón de la cual, Escudero, la ley de afinidad, -coadyuvada pòr las leyes de justicia, igualdad y compensación-, que es la ordenadora del universo, ubica o reubica, a cada ser, en el lugar que le corresponde, en el concierto de todas las cosas.
Esa posición es dinámica, cambiando constantemente de acuerdo a las variaciones, positivas, o no, de la suma existencial, ad infinitum.



lunes, 4 de julio de 2016

UN PARADIGMA PARA EMULAR


RECORDANDO A JOSÉ BALA

Giuseppe Isgró C.


Escudero, -dice Hidalgo:
Conocí a José Bala, en 1965; para mi siempre representó el mejor modelo de lo que es un perfecto comerciante. Co-propietario de una gran agencia automotriz, siempre estaba sonriente, amable, afable. Era correcto en todos sus negocios y gozaba de una reputación intachable. Con el tiempo, se dedicó a la construcción, y llegó a ser un constructor muy relevante, en todos los sentidos. Yo era muy joven cuando le conocí; me lo presentó Filippo Conti; ambos fueron grandes amigos míos. A pesar de mi juventud, y del salto generacional, siempre me distinguieron con su amistad, ambos. Donde quiera que encontraba al Sr. Bala, se detenía a saludarme, afablemente, con una gran sonrisa.
Hoy, Escudero, quiero comunicarte algunas lecciones de vida que aprendí del Sr. Bala. Con el tiempo, él llegó a convertirse, también, en un cliente mío y yo en su asesor, en determinadas actividades. Pero, el maestro seguía siendo él, y yo el aprendiz ávido de conocimientos.
Cierto día que me visitó en mi Oficina, cosa que solía hacer cuando venía a nuestra ciudad, ya que él, en ese entonces, vivía en otra región, nos entretuvimos durante un poco más de una hora conversando de diferentes temas, además del que le había llevado a visitarme.
Ese día, me dijo:
-Hidalgo, lo más importante en la vida es la humildad. Hay que ir por la vida bajito, muy bajito. Acompañó lo que dijo con una demostración, con un ademán con su mano derecha, trasladándola a ras del escritorio.
Luego, hablando de inversiones inmobiliarias, en las cuales él era un gran experto, me dijo:
Hay que ver hacia donde se expande la ciudad, e invertir en esa zona; a la vuelta de unos pocos años, esas propiedades acrecientan su valor, y se constituye en fuente sólida de riqueza. Eso, me dijo, puedes hacerlo tú, Hidalgo, que eres joven. En mi caso, -dijo- tengo que invertir mirando al corto plazo, máximo a seis meses, ya que la perspectiva es muy diferente entre un joven de treinta años y otro de sesenta. Luego, agregó: -Yo tengo que invertir en el lugar de la ciudad donde existe la mayor re-valorización económica inmediata.
Luego, añadió: Antes de invertir, es preciso formularse algunas preguntas: Por ejemplo: -Si adquiero hoy esta propiedad, y mañana mismo quisiera venderla, cuanto me darían por ella? Si la respuesta satisface, entonces, se puede realizar la inversión.
Concluyó, diciendo:
Hidalgo, -las mejores inversiones son las de bienes raíces, denominados bienes de refugio.
Escudero, pese a la posición privilegiada del Sr. Bala, que había llegado a ser un hombre de negocios muy exitoso, siempre conservó un trato muy amable con todos, con simplicidad. Irradiaba simpatía, sinceridad, afabilidad.
En la inmensa sabiduría de vida que había adquirido, percibió, precisamente, que lo más grande, en la vida, es la HUMILDAD.
Me confesó, Escudero, que todos los días practicaba una sesión de relajación y meditación, aplicando una técnica efectiva de auto-interiorización que había aprendido en un curso que había dictado el Profesor Ram, que por esa época de los años setenta había impartido varias veces en nuestra ciudad, y que, casualmente, yo había realizado con el Sr. Bala.
Una sesión diaria de relajación tiene múltiples efectos, Escudero, entre ellos: vivir una vida plena, y alcanzar la unificación de la conciencia, que facilita la intuición y la inspiración.
Gracias, Hidalgo, -dice Escudero-, por relatarme tan valiosas experiencias y por hablarme del Sr. Bala, cuya vida espera, aún, a su Plutarco, u Homero, para escribirla.