sábado, 28 de febrero de 2015

PASIÓN, FERVOR Y ENTUSIASMO, ©Giuseppe Isgró C.


PASIÓN, FERVOR Y ENTUSIASMO

©Giuseppe Isgró C.


La pasión es un grado de fervor que excede el punto del equilibrio, o un sentimiento expresado en la conciencia en polaridad negativa y que, manifestado, luego, en pensamientos, palabras y actos, crea consecuencias de las cuales se ha de responder.
Empero, el fervor positivo, que denota el entusiasmo que la persona experimenta hacia la obra que realiza, además de la convicción implícita que contiene, transforma a la persona en incansable hasta alcanzar la perfección de la misma o la culminación de su ideal.
La pasión en su polaridad positiva es el artífice de las obras maestras de que disfruta la humanidad, así como de las innovaciones e invenciones del ingenio humano.
El entusiasmo se puede desarrollar por la curiosidad, que induce a una búsqueda constante; por el interés, que centra la atención en un área particular, expandiendo la conciencia y el poder creador.

La expansión de la conciencia y del poder creador permite un conocimiento más profundo sobre el tema del propio interés.
 Un conocimiento más profundo, que trascienda lo normal, o mínimo esencial, se transforma en convicción, y ésta se expresa por medio del entusiasmo.
 Ese conocimiento amplio que se alcanza sobre un determinado tema, o realidad, generalmente contempla una percepción objetiva y otra subjetiva. La subjetiva puede serlo por intuición o por inspiración.
El conocimiento subjetivo obtenido por intuición, o inspiración, trasciende el obtenido a través de los cinco sentidos, y por la capacidad de razonamiento por medio de la lógica inductiva y deductiva y permite una visión más amplia, profunda y real de las cosas.
El entusiasmo y la inspiración cumplen roles semejantes, o análogos. El entusiasmo significa, etimológicamente, "Dios dentro de sí".
La inspiración se efectúa por la comunicación de un pensamiento por el pensamiento, o de un sentimiento dentro de la conciencia.
El pensamiento dentro del pensamiento, aporta el conocimiento subjetivo, y puede ser inspirado por Espíritus que forman parte de la dimensión espiritual, por Espíritus encarnados, en desdoblamiento, o proyección espiritual. El sentimiento de un valor universal inherente, como el amor, la justicia, la fortaleza, la templanza, la belleza, la compasión, entre otros, es inspirado por Dios dentro de la conciencia. Se transforma en convicción; ésta en entusiasmo o pasión positiva, y el entusiasmo o la pasión positiva, en un poder creador que convierte a la persona en incansable hasta conseguir lo que para todos parecía imposible, y la perfección en todo cuanto hace.
El conocimiento por intuición es el obtenido por la percepción del propio espíritu en proyección espiritual, o desdoblamiento, que le permite trasladarse al lugar en que se encuentra lo que precisa conocer, bien sea que se encuentre en un lugar físico, o en el propio archivo espiritual, en el alma, o en el archivo espiritual de cualquier ser, encarnado o desencarnado, en este planeta, o en cualquier planeta del universo. En esta proyección espiritual, el espíritu puede llegar hasta donde su nivel evolutivo, estado de conciencia y autoridad moral se lo permitan. Percibe el conocimiento que precisa, o lo lee en el archivo espiritual de cualquier ser, en los cuatro reinos de la naturaleza, que lo contenga, y lo transfiere a la conciencia objetiva como intuición, o percepción de ideas que la persona, generalmente, no sabe de dónde las ha obtenido.
La pasión positiva, el fervor y el entusiasmo, en cualquiera de sus expresiones o vertientes, constituyen rasgos del genio eterno e inmortal que se anida en cada ser, en los cuatro reinos de la naturaleza.

lunes, 16 de febrero de 2015

¿Qué reserva Dios, al ser, en cada etapa evolutiva?


¿Qué reserva Dios, al ser,
en cada etapa evolutiva?


© Giuseppe Isgró C.




Con certeza, lo que Dios, EL Creador Universal, reserva a cada ser, al llegar a la meta de turno, es la oportunidad de una nueva etapa de progreso, en igualdad de condiciones para todos, de acuerdo a la propia suma existencial conquistada. Dicho premio no es sino un reconocimiento al grado evolutivo alcanzado y a la nueva conciencia de necesidades que el ser debe atender.
El grado de conciencia alcanzado constituye el rasgo que identifica a cada quien de que está en condiciones de pasar al grado siguiente. La percepción  de que hay algo que hacer y la disposición de hacerlo, abre el camino de la nueva etapa.
Aquí se aplica la máxima de Emerson: -“Toma lo que quieras y paga el precio”.
Pero, sobre todo es aplicable la ley que rige la posesión de hecho y la posesión civil, mediante las cuales, una persona posee un bien real o mueble, de hecho o por derecho, pero, en el primer caso, la posesión de hecho, durante determinado tiempo, le confiere el derecho de posesión y con el tiempo, consolida el mismo por la prescripción adquisitiva.
Igual acontece la vida; la persona tiene un saldo existencial suficiente y una conciencia clara de las necesidades que deben ser satisfechas, tanto propias como ajenas, y para satisfacer las propias debe cooperar en la satisfacción de las ajenas. Asume la responsabilidad social de prestar servicio en determinada área que por su vocación, visión, capacidades, aptitudes y necesidades requiere emprender, y la asunción del compromiso es una oferta que oportunamente tendrá sus demandantes, mediante la cual se posesiona de dicha función social, sin tener que pedir permiso a nadie y la permanencia en la misma le otorga el derecho de culminar la obra y disfrutar de los beneficios correspondientes.
Lógicamente, las diversas o múltiples etapas evolutivas que va alcanzando en miles de millones de ciclos de vida en múltiples mundos, les conducen a la obtención del rango de maestro de la creación, que le otorgará, oportunamente, el Creador Universal, a partir de cuyo momento, pasará a ser un Arquitecto de mundos, tomando a su cargo  el  diseño de nuevas formas y su supervisión evolutiva a través de los tiempos.
La mente se eleva al infinito imaginando todo el camino que le queda por delante, a cada ser, en la eternidad,  en un avance sin fin y con una capacidad creadora sin límites, ejecutando la voluntad del creador y cooperando con sus divinos designios, de acuerdo a sus planes cósmicos.
De manera que, cada ser debe aprovechar al máximo su tiempo para evolucionar y adquirir nuevos grados de conciencia que le permitan concebir los nuevos proyectos que deberá ejecutar como premio del Creador a sus logros graduales, en cada etapa evolutiva.
La tarea es extensa, apasionante y sorprendente. Pero, hay que ir paso a paso, sin prisa y sin pausa, con fe y visión clara, con paciencia y tenacidad, con prudencia y fortaleza, con sabiduría y amor, con templanza y serenidad, con calma y alegría.
En cada etapa concluida Dios tiene un reconocimiento, el cual se manifiesta en el ser como sentimiento de auto-realización en su polaridad positiva y primera manifestación. Acto seguido, como la producción de la fuerza creativa sigue constante, la cual siempre busca el camino de la auto-expresión. Mientras la energía deje de canalizarse hacia el exterior, en la realización de objetivos, sigue el camino interior manifestándose como insatisfacción. Insatisfacción Creadora es el nombre que suele dársele, por cuanto el potencial creativo es superior al logro alcanzando. La vida guía al ser a su siguiente etapa, por eso es preciso que se interiorice y vea con claridad espiritual cual es la siguiente fase de su misión de vida. Mientras no plasme los nuevos objetivos de realización experimentará la insatisfacción creadora que le estimulará a moverse en la búsqueda de una nueva etapa evolutiva. Caso contrario el ser se estancaría. Ese es el trabajo del Creador Universal dentro de la conciencia humana.
De manera que, Dios, el Creador Universal, se expresa como sentimiento, tanto en la primera manifestación del sentido de auto-realización, como en la insatisfacción. En ambas circunstancias tiene un mensaje claro: -“Has llegado a la meta; ¡te felicito!” –“Ahora, fórjate otros objetivos que te permitan avanzar a una meta más elevada, dentro de mis planes cósmicos y mientras no lo hagas, sentirás mi voz de aliento que no te dejará dormirte en los laureles. Adelante”-.
-“En este nuevo grado de conciencia en que has llegado, -dice Dios- mi luz brilla dentro de tu ser iluminando tu inteligencia, haciéndote percibir la realidad que te circunda, dándote las señales suficientes que te permitan descifrar el entorno, el camino y la siguiente meta que debe marcar tu nuevo itinerario. Yo te guío, te aliento y te empujo para seguir adelante con valor y fe en los resultados positivos y te proveo de los recursos –a tiempo y antes del tiempo- que te serán necesarios para culminar esta etapa del trayecto. Debes ser prudente y administrarla con sentido del deber para no distraerlas en cosas ajenas al proyecto y que luego te falte para llegar a la meta. Te envío, en el camino, a la gente que te es necesaria para apoyarte, asistirte y complementar tu esfuerzo en la realización de Mi Obra, por cuanto, hijo, la obra es mía; a ti te corresponde únicamente el privilegio de realizarla como instrumento de mi voluntad y el salario cósmico por tu labor cumplida”-
-“Recuerda, -dice Dios: -el ESPÍRITU CÓSMICO o SER UNIVERSAL-: Yo Soy más que Amor; éste es solamente uno de mis atributos principales. Para comprenderme debes abarcar la percepción de la totalidad de mis atributos divinos que constituyen, a la vez, tus sentidos cósmicos y guía en la carrera universal y, a la vez, son, también, tus atributos divinos –en la proporción acorde a tu nivel evolutivo. Algún día tú serás, conscientemente, tal como yo soy. Recuerda que eres una parte indivisa de Mí. Tú, también, eres Dios: es decir: ESPÍRITU. Forma una UNIDAD cósmica perfecta e indisoluble conmigo.
-“Ahora, entra, conscientemente, en conexión divina conmigo, centrando tu atención permanentemente en Mí, de esta manera adquieres conciencia de mi poder que se expresa en ti, empujándote o frenándote, para que estés a tiempo donde debes estar, así como de las ideas y sentimientos que te inspiro para que hagas la cosa correcta en el tiempo oportuno. Déjate guiar por los sentimientos análogos a los valores universales, que, constantemente, te inspiro. Adquiere conciencia de que estoy constantemente a tu lado, observándote, guiándote, inspirándote, protegiéndote e iluminándote. Tú vives en mí y Yo en ti. Somos UNO”.
Adelante.



REALIZAR LOS ACTOS…..


REALIZAR LOS ACTOS…..

©Giuseppe Isgró C.

Del Libro: El retorno a la natura

-1970-
Revisada: 16-02-2015



Realizar los actos que dictan la conciencia,
que del Espíritu canalizan su fuerza creadora,
transmutan al ser en su condición humana
en el eterno retorno hacia el Ser Universal.
Sus valores, al crisol de la existencia intensifican
y en cada una la realización de un ideal se cumple.

El humano ser establece con su Creador contacto,
y con la conexión, vibra la intensidad del sentir real.
Se cumple la sabia misión que engendra la vida,
Concíbese la vida y de ésta, expresión más elevada
se imprime en la faz de la madre naturaleza.

En la naturaleza el ser adquiere conocimientos,
estados de conciencia más elevados, y su faz cambia.
Su aura más luminosa y bella irradia,
su Espíritu ilumina nuevos horizontes,
caminos de mayor progreso
que su evolución permiten.
La conciencia de sus valores se acrecienta
y la inspiración de su sabiduría le guía.

Nueva vida vibra, a cada instante, en la eternidad,
nueva meta se antepone y alcanza cada Espíritu,
en los cuatro reinos naturales;
y de cada éxito alcanzado escala hace
en la eterna polarización.

Realizar los actos…….
en el eterno camino de regreso al Ser Universal,
en la expansión sin límites de la Creación
según los planes del Gran Arquitecto
para cada ser.

Percibir esos planes,
comprender la misión implícita,
asumir los objetivos inherentes,
realizar las obras implícitas,
obtener el Salario Cósmico,
merecer las nuevas responsabilidades,
realizar los actos…… una y otra vez
en la espiral evolutiva de la conciencia.

La clave reside en la gran conexión cósmica
con el Ser Universal
y en escuchar sus dictados
en la propia conciencia,
réplica exacta de la de Él.

Percibo que Él es yo; que yo soy Él.
En realidad, quien realiza los actos, es Él,
a través de mí como instrumento de su voluntad.
Pero, también lo hace a través de ti,
y de cada ser, en los cuatro reinos naturales.

Como cambia la perspectiva,
cuanto esto se comprende!!!

Adelante!!!




viernes, 13 de febrero de 2015

EL PODER DE LA MOTIVACIÓN



EL PODER DE LA MOTIVACIÓN

Autor©Giuseppe Isgró C.

Del libro: Cómo desarrollar la Auto-Maestría


  El poder de la motivación es la fuerza que conduce  a una persona a desplazarse desde un punto  donde reside su necesidad hasta otro en el cual se encuentra la solución respectiva.
Toda necesidad genera una fuerza de motivación directamente proporcional a la misma y capaz de producir un desplazamiento hasta el lugar donde reside su satisfacción.
Desde el momento en que, toda persona o expresión de vida-, experimenta una necesidad, de la índole que sea, significa que es capaz de generar, automáticamente, una fuerza creativa-motivadora equivalente, suficiente para conducirla a su satisfacción; en caso contrario, la situación habría dejado de manifestarse.
Este principio abre una inmensa perspectiva para tener confianza frente a todas las situaciones y necesidades de la vida.
La fuerza creativa-motivadora, generada por la necesidad, proyectada hacia el exterior y encausada a la consecución de un objetivo, -por medio de una acción sostenida-, tan pronto culmine con el logro respectivo, satisfará la necesidad, produciendo, al mismo tiempo, una sensación de realización personal y de auto-confianza.
En la misma proporción en que se va logrando la satisfacción, disminuye el impulso motivador para dar paso a una nueva necesidad, en la jerarquía inmediata superior.
Cada necesidad tiene su propia fuerza para autosatisfacerse, a través de la motivación.
Cuando la fuerza creativa-motivadora deja de ser proyectada al exterior en pos de una meta, ella busca una vía de expresión interna y se manifestará como una sensación de frustración o insatisfacción.
Experimentar insatisfacción por algo, constituye la señal certera de que, a través de objetivos exteriores deberá proyectarse la propia fuerza motivadora hacia el logro de resultados apetecidos.
Pensar constante y tenazmente en los beneficios que obtendrás, una vez terminado el proyecto en curso, resulta auto-motivador; genera la propia impulsión y estimula la voluntad para alcanzar la realización del objetivo personal.

Haz todo el trabajo desplegando el esfuerzo requerido según la magnitud de la obra, con emoción y entusiasmo. Ama, intensamente, tanto la propia actividad como los resultados apetecidos de la meta propuesta.

Cuando la persona está consciente  de que su trabajo y esfuerzo conducen a una meta definida, con resultados específicos y visibles, la fuerza motivadora se transformará en entusiasmo, generando una poderosa auto-confianza, seguridad y firme determinación de culminar, exitosamente, el objetivo propuesto o la necesidad insatisfecha.

Para que la fuerza motivadora alcance su máxima expresión, se requiere coordinar, concentrando, todos los esfuerzos, recursos, energías y acciones, a la consecución de un solo objetivo preestablecido, a la vez.

Aplica el propio caudal creativo a la satisfacción de una necesidad básica u objetivo, a la vez, evitando desear, simultáneamente, la realización de varios propósitos opuestos.

Conoce, detalladamente, cuáles son las necesidades que suele enfrentar el ser humano, de manera que puedas identificarlas cuando sean experimentadas en la vida diaria y así planear la estrategia adecuada que permita satisfacerlas.


NIVELES DE NECESIDADES


Constituyen los elementos básicos del sentido direccional en la vida, conjuntamente con las aptitudes.

Leonardo Da Vinci, expresó: -“La necesidad es madre y tutora de la naturaleza. Es tema e inventora de la misma; freno y regla eterna”-.

Abraham Maslow, las jerarquizó, sabiamente, en:

I. Necesidades básicas:

Alimento, vivienda, vestidos, aire, sexo, transporte, sueño, etcétera.

Estas necesidades impulsan a la persona a realizar actividades capaces de permitirle su satisfacción.

II. Necesidades de seguridad:

Tanto de que se va a continuar disfrutando de las necesidades básicas como de la seguridad de la integridad personal, en lo físico, en lo moral y en el prestigio; la de los miembros de la familia así como de los bienes que conforman el propio patrimonio.

III. Necesidades sociales o afectivas:

En este nivel, la persona experimenta necesidades de pertenencia, es decir, ser aceptada en un grupo: de trabajo, social o familiar, etcétera.

Es en esta fase cuando se siente el anhelo de formar familia, pertenecer a una empresa o grupo profesional, artístico, literario, club, logia, partido político, etcétera.

Pero, en cuanto son satisfechas estas necesidades, la persona comienza a experimentarlas en un nuevo ciclo, en la jerarquía inmediata superior.

IV. Necesidades de estimación: Auto-estima y hetero-estima:

Esta es la etapa de los grandes logros existenciales, en la cual, toda persona experimenta la necesidad de realizar obras, o actividades diversas, para satisfacer su sentido de importancia y desarrollar su auto-estima y gozar de la aceptación, aprecio y respeto del prójimo.

Por ejemplo: busca ascender hasta los más elevados niveles jerárquicos de la empresa en que presta sus servicios; formar su propio negocio; culminar una carrera universitaria, master o su primer, segundo o tercer doctorado; aspira a cargos de elevada relevancia pública como Alcalde, Gobernador, Senador, Diputado, Presidente del país, o de su respectiva Comunidad Autónoma, de su empresa o club, Parlamento Europeo, etcétera.

Las necesidades de estimación generan una fuerza motivadora muy poderosa, en una fase de la vida que oscila entre los treinta y cinco años y los sesenta y cinco años, en su grado más alto de expresión, con sus respectivas y lógicas variantes.

Después que la persona ha construido en lo externo, que ha sido o es presidente de su propia empresa, club o país, etcétera, cesa la manifestación motivadora, en ese sentido, para dar paso a una jerarquía superior de necesidades: las de autorrealización.

V. Necesidades de autorrealización:

En este nivel, la persona desea construir en lo interno, por lo cual, experimenta necesidades cuyas motivaciones le auto-expresen en experiencias que le desarrollen al máximo como ser humano, profesional, artista, líder, etcétera, que le permitan trascender, en el espacio y en el tiempo, y lograr, como dijo Sören Kierkegaard: -“Convertirse en lo que anhela ser”-.

En esta fase, la persona escribe uno o varios libros o sus memorias; cultiva el arte o alguna afición espiritual o filosófica, etcétera.

**

En cada uno de los niveles de necesidades, el factor determinante de los resultados que serán alcanzados lo constituye el grado de aspiración personal en correspondencia con su auto-concepto.

En cuanto son alcanzados los objetivos establecidos y las respectivas recompensas que conllevan, la persona experimenta niveles más elevados de necesidades, buscando lograr, siempre, una mayor auto-expresión y autorrealización, abriendo y cerrando ciclos completos de necesidades básicas y las de otras categorías, ya descritas, con lo cual avanza en una evolución gradual que asemeja el ascenso de una espiral, en la Rueda de la vida.

Encontrándose, la persona, en el nivel de autorrealización, si una necesidad básica o de seguridad aparece, repentinamente, la fuerza motivadora cesa en este rango, para surgir en la jerarquía emergente.

Suponiendo que una persona adquirió su primera vivienda hace diez años, hoy, en la fase de estimación, con niveles de poder adquisitivo más elevados requiere una nueva acorde con su actual “status” social, por lo cual, mientras persista este imperativo su fuerza motivadora le orienta en esta necesidad emergente para luego reaparecer en el rango en que se encontraba y así sucesivamente.

Consecuencia de este proceso motivador constante es lo que lleva a una persona a afrontar todas las etapas existenciales, superarlas bien y a tener cada día más y mejor éxito.


EL PODER CREADOR DE LAS NECESIDADES


Charles Darwin, muy sabiamente, observó: -“La necesidad crea el órgano y el hábito lo desarrolla”-.

La clave de toda riqueza, o realización de cualquier índole, consiste en descubrir una necesidad insatisfecha y en crear el servicio o producto que la satisfaga de la mejor manera.

Las necesidades constituyen el sentido direccional de la vida universal, en todos sus ámbitos, y guían la acción de los seres de una manera certera.

Si hay necesidad, existe, paralelamente, el poder para llenarla, el cual se manifiesta en el mismo instante de su aparición.

La conciencia de la necesidad indica que se está en condiciones de resolverla, caso contrario, jamás se habría experimentado la misma.

La necesidad permite descubrir la fuente genuina del propio poder interno; hurga en las entrañas de cada persona hasta encontrar la chispa divina que dinamiza el ser para emprender la tarea adecuada a cada caso, la cual trae la oportunidad precisada.

Frente a la vida, se requiere dar el máximo aporte, en cooperación, para satisfacer las necesidades ajenas de acuerdo a la propia vocación de servicio y misión de vida asumida- y así recibir, por la ley de reciprocidad y/o compensación, lo suficiente en la satisfacción de las propias.

Por cada necesidad existe una previsión natural, en el eterno presente. Se necesita del aire para vivir, por eso el depósito universal es inagotable y la vida dotó a los seres con el mecanismo de la respiración con el objetivo de satisfacer dicha condición.

La satisfacción de las necesidades sexuales permite la perpetuación de la vida en el plano físico, caso contrario, sin ese tipo de requerimiento fisiológico sería un punto interrogativo dicha continuidad, y así en múltiples y variados aspectos.

Leonardo Da Vinci, -genio universal- decía: -“La naturaleza, para satisfacer toda necesidad, sigue el camino más corto posible en cada caso”-; sabiamente, él sugería emular su ejemplo para evitar costosa experiencia.

Séneca, -uno de los pensadores más lúcidos de todos los tiempos- expresaba que la vida ponía las pruebas, a cada persona, según su propio merecimiento y que, las más duras solamente a los que podían soportarlas, quienes las enfrentarían con coraje y serena paciencia, hasta alcanzar la superación de cada etapa, exitosamente.

Cuanta más elevada sea la necesidad, tanto más se experimenta la fuerza suprema y divina que sostiene a cada persona hasta conducirla a puerto seguro y el más conveniente, optimizando gradualmente- sus recursos interiores.

En cada caso, se descubre la presencia del Ser Supremo cuyo aliento estimula a la persistencia serena y confiada, experimentándose la certeza de que Él está ocupándose, por la Ley Cósmica,  y de que todo ocurre como debe ser, positivamente, aún cuando las apariencias fueran diferentes.

Hay que afirmar la realidad positiva que debe imperar, visualizando la condición de abundancia solución- requerida, en su etapa final satisfactoria, sin imponer canal alguno de expresión, ya que la vida conoce la vía más corta, y adecuada, para alcanzar el objetivo, cuya guía interior se requiere seguir dócil y firmemente.

Es preciso dar las gracias al Ser Universal por cuanto todo está ya resuelto en sus planes divinos; Él se está ocupando, por la Ley Cósmica; sus efectos positivos están presentes aquí y ahora.

Poner bajo control todas las situaciones vitales que puedan enfrentarse, en cada etapa existencial, implica sentarse, cómodamente, en un lugar tranquilo, sin interrupciones, -hazlo ahora mismo si el caso lo amerita-, y anotar, en una libreta, todas y cada una de las necesidades, -con sus respectivos objetivos-,  a las cuales debe atenderse en los próximos doce o más meses, a partir de hoy. Es imprescindible escribir todo, sin omitir nada.

En el momento en que se plasma en el papel lo que requiere solución, se está ejerciendo un control positivo sobre las situaciones, dimensionándolas en su realidad, y tomando, al mismo tiempo, firmes, en las propias manos, sus riendas. Acto seguido, se jerarquizan, estableciendo el orden prioritario en que deben ser atendidas o resueltas.

El ser humano puede resolver todas las situaciones siempre y cuando las enfrente una a una. Analizando a fondo las cosas, se observa como la misma vida va presentando las necesidades prioritarias una a la vez.

Siempre hay una necesidad que predomina más sobre las otras, que atosiga, a veces, más severamente.

Es el orden prioritario que la vida establece; y ese atosigamiento, constituye la manera como el mecanismo cósmico exhorta a todo ser, persistentemente, hasta que satisfaga la necesidad experimentada.

Es la guía divina que actúa por medio de las necesidades, la cual se canaliza por medio de la conciencia intuitiva, la inspiración y el poder  motivador-creador, expresión de la fuerza psico-cinética, equivalente al grado de insatisfacción experimentado, para llevar, a cada persona, de las manos, por la escala evolutiva universal.

Cuando se experimentan necesidades se está bajo el resguardo cósmico. Mediante ellas, el ser adquiere la experiencia necesaria, en el lugar adecuado, en el momento oportuno, haciendo la cosa correcta para satisfacer el requerimiento existencial, cada día.

Un paso y una necesidad prioritaria a la vez, van conduciendo a las metas supremas: la evolución ascendentes grados de conciencia- y la autorrealización, -continua auto-expresión en el eterno presente-.

En cada necesidad es preciso programar el objetivo esencial y suficiente que la satisfaga; su logro es la oportunidad que cada día trae consigo.

Es oportuno recordar que, la necesidad, manifiesta un “vacío aparente” molde, envase, continente, o aptitud de abundancia- pero, éste el vacío-, no tiene cabida en el cosmos, por lo cual, la naturaleza misma se encarga, automáticamente, de llenarlo, oportunamente, con el contenido análogo a la índole requerida; por lo cual, es necesario cooperar en su acción, ejerciendo el poder de aceptación de la nueva provisión. Por eso, se dice que, el Ser Universal, –en la Rueda de la Vida, el Círculo y el Signo más-, por la Ley Cósmica, se está ocupando.

Hay que dejarse conducir, por la vida, mediante la visión clara de los valores universales, -que optimiza la conciencia intuitiva y potencia la inspiración-, hasta el lugar que a cada persona le corresponde de acuerdo a su propio peso específico o suma existencial-. Desde allí emprender, -con realismo y sinceridad-, el desarrollo de la nueva fase evolutiva según los propósitos personales, en concordancia con los planes cósmicos, cuya manifestación diaria, -como oportunidad para optar a la propia cuota de abundancia- se lleva a cabo por medio de la satisfacción de las propias necesidades.

Cada necesidad trae su grado de riqueza o provisión- equivalente. Céntrate en el objetivo esencial, y suficiente, que la satisfaga y obtén la abundancia cósmica requerida.

Adelante.




Copyright Text

sábado, 28 de febrero de 2015

PASIÓN, FERVOR Y ENTUSIASMO, ©Giuseppe Isgró C.


PASIÓN, FERVOR Y ENTUSIASMO

©Giuseppe Isgró C.


La pasión es un grado de fervor que excede el punto del equilibrio, o un sentimiento expresado en la conciencia en polaridad negativa y que, manifestado, luego, en pensamientos, palabras y actos, crea consecuencias de las cuales se ha de responder.
Empero, el fervor positivo, que denota el entusiasmo que la persona experimenta hacia la obra que realiza, además de la convicción implícita que contiene, transforma a la persona en incansable hasta alcanzar la perfección de la misma o la culminación de su ideal.
La pasión en su polaridad positiva es el artífice de las obras maestras de que disfruta la humanidad, así como de las innovaciones e invenciones del ingenio humano.
El entusiasmo se puede desarrollar por la curiosidad, que induce a una búsqueda constante; por el interés, que centra la atención en un área particular, expandiendo la conciencia y el poder creador.

La expansión de la conciencia y del poder creador permite un conocimiento más profundo sobre el tema del propio interés.
 Un conocimiento más profundo, que trascienda lo normal, o mínimo esencial, se transforma en convicción, y ésta se expresa por medio del entusiasmo.
 Ese conocimiento amplio que se alcanza sobre un determinado tema, o realidad, generalmente contempla una percepción objetiva y otra subjetiva. La subjetiva puede serlo por intuición o por inspiración.
El conocimiento subjetivo obtenido por intuición, o inspiración, trasciende el obtenido a través de los cinco sentidos, y por la capacidad de razonamiento por medio de la lógica inductiva y deductiva y permite una visión más amplia, profunda y real de las cosas.
El entusiasmo y la inspiración cumplen roles semejantes, o análogos. El entusiasmo significa, etimológicamente, "Dios dentro de sí".
La inspiración se efectúa por la comunicación de un pensamiento por el pensamiento, o de un sentimiento dentro de la conciencia.
El pensamiento dentro del pensamiento, aporta el conocimiento subjetivo, y puede ser inspirado por Espíritus que forman parte de la dimensión espiritual, por Espíritus encarnados, en desdoblamiento, o proyección espiritual. El sentimiento de un valor universal inherente, como el amor, la justicia, la fortaleza, la templanza, la belleza, la compasión, entre otros, es inspirado por Dios dentro de la conciencia. Se transforma en convicción; ésta en entusiasmo o pasión positiva, y el entusiasmo o la pasión positiva, en un poder creador que convierte a la persona en incansable hasta conseguir lo que para todos parecía imposible, y la perfección en todo cuanto hace.
El conocimiento por intuición es el obtenido por la percepción del propio espíritu en proyección espiritual, o desdoblamiento, que le permite trasladarse al lugar en que se encuentra lo que precisa conocer, bien sea que se encuentre en un lugar físico, o en el propio archivo espiritual, en el alma, o en el archivo espiritual de cualquier ser, encarnado o desencarnado, en este planeta, o en cualquier planeta del universo. En esta proyección espiritual, el espíritu puede llegar hasta donde su nivel evolutivo, estado de conciencia y autoridad moral se lo permitan. Percibe el conocimiento que precisa, o lo lee en el archivo espiritual de cualquier ser, en los cuatro reinos de la naturaleza, que lo contenga, y lo transfiere a la conciencia objetiva como intuición, o percepción de ideas que la persona, generalmente, no sabe de dónde las ha obtenido.
La pasión positiva, el fervor y el entusiasmo, en cualquiera de sus expresiones o vertientes, constituyen rasgos del genio eterno e inmortal que se anida en cada ser, en los cuatro reinos de la naturaleza.

lunes, 16 de febrero de 2015

¿Qué reserva Dios, al ser, en cada etapa evolutiva?


¿Qué reserva Dios, al ser,
en cada etapa evolutiva?


© Giuseppe Isgró C.




Con certeza, lo que Dios, EL Creador Universal, reserva a cada ser, al llegar a la meta de turno, es la oportunidad de una nueva etapa de progreso, en igualdad de condiciones para todos, de acuerdo a la propia suma existencial conquistada. Dicho premio no es sino un reconocimiento al grado evolutivo alcanzado y a la nueva conciencia de necesidades que el ser debe atender.
El grado de conciencia alcanzado constituye el rasgo que identifica a cada quien de que está en condiciones de pasar al grado siguiente. La percepción  de que hay algo que hacer y la disposición de hacerlo, abre el camino de la nueva etapa.
Aquí se aplica la máxima de Emerson: -“Toma lo que quieras y paga el precio”.
Pero, sobre todo es aplicable la ley que rige la posesión de hecho y la posesión civil, mediante las cuales, una persona posee un bien real o mueble, de hecho o por derecho, pero, en el primer caso, la posesión de hecho, durante determinado tiempo, le confiere el derecho de posesión y con el tiempo, consolida el mismo por la prescripción adquisitiva.
Igual acontece la vida; la persona tiene un saldo existencial suficiente y una conciencia clara de las necesidades que deben ser satisfechas, tanto propias como ajenas, y para satisfacer las propias debe cooperar en la satisfacción de las ajenas. Asume la responsabilidad social de prestar servicio en determinada área que por su vocación, visión, capacidades, aptitudes y necesidades requiere emprender, y la asunción del compromiso es una oferta que oportunamente tendrá sus demandantes, mediante la cual se posesiona de dicha función social, sin tener que pedir permiso a nadie y la permanencia en la misma le otorga el derecho de culminar la obra y disfrutar de los beneficios correspondientes.
Lógicamente, las diversas o múltiples etapas evolutivas que va alcanzando en miles de millones de ciclos de vida en múltiples mundos, les conducen a la obtención del rango de maestro de la creación, que le otorgará, oportunamente, el Creador Universal, a partir de cuyo momento, pasará a ser un Arquitecto de mundos, tomando a su cargo  el  diseño de nuevas formas y su supervisión evolutiva a través de los tiempos.
La mente se eleva al infinito imaginando todo el camino que le queda por delante, a cada ser, en la eternidad,  en un avance sin fin y con una capacidad creadora sin límites, ejecutando la voluntad del creador y cooperando con sus divinos designios, de acuerdo a sus planes cósmicos.
De manera que, cada ser debe aprovechar al máximo su tiempo para evolucionar y adquirir nuevos grados de conciencia que le permitan concebir los nuevos proyectos que deberá ejecutar como premio del Creador a sus logros graduales, en cada etapa evolutiva.
La tarea es extensa, apasionante y sorprendente. Pero, hay que ir paso a paso, sin prisa y sin pausa, con fe y visión clara, con paciencia y tenacidad, con prudencia y fortaleza, con sabiduría y amor, con templanza y serenidad, con calma y alegría.
En cada etapa concluida Dios tiene un reconocimiento, el cual se manifiesta en el ser como sentimiento de auto-realización en su polaridad positiva y primera manifestación. Acto seguido, como la producción de la fuerza creativa sigue constante, la cual siempre busca el camino de la auto-expresión. Mientras la energía deje de canalizarse hacia el exterior, en la realización de objetivos, sigue el camino interior manifestándose como insatisfacción. Insatisfacción Creadora es el nombre que suele dársele, por cuanto el potencial creativo es superior al logro alcanzando. La vida guía al ser a su siguiente etapa, por eso es preciso que se interiorice y vea con claridad espiritual cual es la siguiente fase de su misión de vida. Mientras no plasme los nuevos objetivos de realización experimentará la insatisfacción creadora que le estimulará a moverse en la búsqueda de una nueva etapa evolutiva. Caso contrario el ser se estancaría. Ese es el trabajo del Creador Universal dentro de la conciencia humana.
De manera que, Dios, el Creador Universal, se expresa como sentimiento, tanto en la primera manifestación del sentido de auto-realización, como en la insatisfacción. En ambas circunstancias tiene un mensaje claro: -“Has llegado a la meta; ¡te felicito!” –“Ahora, fórjate otros objetivos que te permitan avanzar a una meta más elevada, dentro de mis planes cósmicos y mientras no lo hagas, sentirás mi voz de aliento que no te dejará dormirte en los laureles. Adelante”-.
-“En este nuevo grado de conciencia en que has llegado, -dice Dios- mi luz brilla dentro de tu ser iluminando tu inteligencia, haciéndote percibir la realidad que te circunda, dándote las señales suficientes que te permitan descifrar el entorno, el camino y la siguiente meta que debe marcar tu nuevo itinerario. Yo te guío, te aliento y te empujo para seguir adelante con valor y fe en los resultados positivos y te proveo de los recursos –a tiempo y antes del tiempo- que te serán necesarios para culminar esta etapa del trayecto. Debes ser prudente y administrarla con sentido del deber para no distraerlas en cosas ajenas al proyecto y que luego te falte para llegar a la meta. Te envío, en el camino, a la gente que te es necesaria para apoyarte, asistirte y complementar tu esfuerzo en la realización de Mi Obra, por cuanto, hijo, la obra es mía; a ti te corresponde únicamente el privilegio de realizarla como instrumento de mi voluntad y el salario cósmico por tu labor cumplida”-
-“Recuerda, -dice Dios: -el ESPÍRITU CÓSMICO o SER UNIVERSAL-: Yo Soy más que Amor; éste es solamente uno de mis atributos principales. Para comprenderme debes abarcar la percepción de la totalidad de mis atributos divinos que constituyen, a la vez, tus sentidos cósmicos y guía en la carrera universal y, a la vez, son, también, tus atributos divinos –en la proporción acorde a tu nivel evolutivo. Algún día tú serás, conscientemente, tal como yo soy. Recuerda que eres una parte indivisa de Mí. Tú, también, eres Dios: es decir: ESPÍRITU. Forma una UNIDAD cósmica perfecta e indisoluble conmigo.
-“Ahora, entra, conscientemente, en conexión divina conmigo, centrando tu atención permanentemente en Mí, de esta manera adquieres conciencia de mi poder que se expresa en ti, empujándote o frenándote, para que estés a tiempo donde debes estar, así como de las ideas y sentimientos que te inspiro para que hagas la cosa correcta en el tiempo oportuno. Déjate guiar por los sentimientos análogos a los valores universales, que, constantemente, te inspiro. Adquiere conciencia de que estoy constantemente a tu lado, observándote, guiándote, inspirándote, protegiéndote e iluminándote. Tú vives en mí y Yo en ti. Somos UNO”.
Adelante.



REALIZAR LOS ACTOS…..


REALIZAR LOS ACTOS…..

©Giuseppe Isgró C.

Del Libro: El retorno a la natura

-1970-
Revisada: 16-02-2015



Realizar los actos que dictan la conciencia,
que del Espíritu canalizan su fuerza creadora,
transmutan al ser en su condición humana
en el eterno retorno hacia el Ser Universal.
Sus valores, al crisol de la existencia intensifican
y en cada una la realización de un ideal se cumple.

El humano ser establece con su Creador contacto,
y con la conexión, vibra la intensidad del sentir real.
Se cumple la sabia misión que engendra la vida,
Concíbese la vida y de ésta, expresión más elevada
se imprime en la faz de la madre naturaleza.

En la naturaleza el ser adquiere conocimientos,
estados de conciencia más elevados, y su faz cambia.
Su aura más luminosa y bella irradia,
su Espíritu ilumina nuevos horizontes,
caminos de mayor progreso
que su evolución permiten.
La conciencia de sus valores se acrecienta
y la inspiración de su sabiduría le guía.

Nueva vida vibra, a cada instante, en la eternidad,
nueva meta se antepone y alcanza cada Espíritu,
en los cuatro reinos naturales;
y de cada éxito alcanzado escala hace
en la eterna polarización.

Realizar los actos…….
en el eterno camino de regreso al Ser Universal,
en la expansión sin límites de la Creación
según los planes del Gran Arquitecto
para cada ser.

Percibir esos planes,
comprender la misión implícita,
asumir los objetivos inherentes,
realizar las obras implícitas,
obtener el Salario Cósmico,
merecer las nuevas responsabilidades,
realizar los actos…… una y otra vez
en la espiral evolutiva de la conciencia.

La clave reside en la gran conexión cósmica
con el Ser Universal
y en escuchar sus dictados
en la propia conciencia,
réplica exacta de la de Él.

Percibo que Él es yo; que yo soy Él.
En realidad, quien realiza los actos, es Él,
a través de mí como instrumento de su voluntad.
Pero, también lo hace a través de ti,
y de cada ser, en los cuatro reinos naturales.

Como cambia la perspectiva,
cuanto esto se comprende!!!

Adelante!!!




viernes, 13 de febrero de 2015

EL PODER DE LA MOTIVACIÓN



EL PODER DE LA MOTIVACIÓN

Autor©Giuseppe Isgró C.

Del libro: Cómo desarrollar la Auto-Maestría


  El poder de la motivación es la fuerza que conduce  a una persona a desplazarse desde un punto  donde reside su necesidad hasta otro en el cual se encuentra la solución respectiva.
Toda necesidad genera una fuerza de motivación directamente proporcional a la misma y capaz de producir un desplazamiento hasta el lugar donde reside su satisfacción.
Desde el momento en que, toda persona o expresión de vida-, experimenta una necesidad, de la índole que sea, significa que es capaz de generar, automáticamente, una fuerza creativa-motivadora equivalente, suficiente para conducirla a su satisfacción; en caso contrario, la situación habría dejado de manifestarse.
Este principio abre una inmensa perspectiva para tener confianza frente a todas las situaciones y necesidades de la vida.
La fuerza creativa-motivadora, generada por la necesidad, proyectada hacia el exterior y encausada a la consecución de un objetivo, -por medio de una acción sostenida-, tan pronto culmine con el logro respectivo, satisfará la necesidad, produciendo, al mismo tiempo, una sensación de realización personal y de auto-confianza.
En la misma proporción en que se va logrando la satisfacción, disminuye el impulso motivador para dar paso a una nueva necesidad, en la jerarquía inmediata superior.
Cada necesidad tiene su propia fuerza para autosatisfacerse, a través de la motivación.
Cuando la fuerza creativa-motivadora deja de ser proyectada al exterior en pos de una meta, ella busca una vía de expresión interna y se manifestará como una sensación de frustración o insatisfacción.
Experimentar insatisfacción por algo, constituye la señal certera de que, a través de objetivos exteriores deberá proyectarse la propia fuerza motivadora hacia el logro de resultados apetecidos.
Pensar constante y tenazmente en los beneficios que obtendrás, una vez terminado el proyecto en curso, resulta auto-motivador; genera la propia impulsión y estimula la voluntad para alcanzar la realización del objetivo personal.

Haz todo el trabajo desplegando el esfuerzo requerido según la magnitud de la obra, con emoción y entusiasmo. Ama, intensamente, tanto la propia actividad como los resultados apetecidos de la meta propuesta.

Cuando la persona está consciente  de que su trabajo y esfuerzo conducen a una meta definida, con resultados específicos y visibles, la fuerza motivadora se transformará en entusiasmo, generando una poderosa auto-confianza, seguridad y firme determinación de culminar, exitosamente, el objetivo propuesto o la necesidad insatisfecha.

Para que la fuerza motivadora alcance su máxima expresión, se requiere coordinar, concentrando, todos los esfuerzos, recursos, energías y acciones, a la consecución de un solo objetivo preestablecido, a la vez.

Aplica el propio caudal creativo a la satisfacción de una necesidad básica u objetivo, a la vez, evitando desear, simultáneamente, la realización de varios propósitos opuestos.

Conoce, detalladamente, cuáles son las necesidades que suele enfrentar el ser humano, de manera que puedas identificarlas cuando sean experimentadas en la vida diaria y así planear la estrategia adecuada que permita satisfacerlas.


NIVELES DE NECESIDADES


Constituyen los elementos básicos del sentido direccional en la vida, conjuntamente con las aptitudes.

Leonardo Da Vinci, expresó: -“La necesidad es madre y tutora de la naturaleza. Es tema e inventora de la misma; freno y regla eterna”-.

Abraham Maslow, las jerarquizó, sabiamente, en:

I. Necesidades básicas:

Alimento, vivienda, vestidos, aire, sexo, transporte, sueño, etcétera.

Estas necesidades impulsan a la persona a realizar actividades capaces de permitirle su satisfacción.

II. Necesidades de seguridad:

Tanto de que se va a continuar disfrutando de las necesidades básicas como de la seguridad de la integridad personal, en lo físico, en lo moral y en el prestigio; la de los miembros de la familia así como de los bienes que conforman el propio patrimonio.

III. Necesidades sociales o afectivas:

En este nivel, la persona experimenta necesidades de pertenencia, es decir, ser aceptada en un grupo: de trabajo, social o familiar, etcétera.

Es en esta fase cuando se siente el anhelo de formar familia, pertenecer a una empresa o grupo profesional, artístico, literario, club, logia, partido político, etcétera.

Pero, en cuanto son satisfechas estas necesidades, la persona comienza a experimentarlas en un nuevo ciclo, en la jerarquía inmediata superior.

IV. Necesidades de estimación: Auto-estima y hetero-estima:

Esta es la etapa de los grandes logros existenciales, en la cual, toda persona experimenta la necesidad de realizar obras, o actividades diversas, para satisfacer su sentido de importancia y desarrollar su auto-estima y gozar de la aceptación, aprecio y respeto del prójimo.

Por ejemplo: busca ascender hasta los más elevados niveles jerárquicos de la empresa en que presta sus servicios; formar su propio negocio; culminar una carrera universitaria, master o su primer, segundo o tercer doctorado; aspira a cargos de elevada relevancia pública como Alcalde, Gobernador, Senador, Diputado, Presidente del país, o de su respectiva Comunidad Autónoma, de su empresa o club, Parlamento Europeo, etcétera.

Las necesidades de estimación generan una fuerza motivadora muy poderosa, en una fase de la vida que oscila entre los treinta y cinco años y los sesenta y cinco años, en su grado más alto de expresión, con sus respectivas y lógicas variantes.

Después que la persona ha construido en lo externo, que ha sido o es presidente de su propia empresa, club o país, etcétera, cesa la manifestación motivadora, en ese sentido, para dar paso a una jerarquía superior de necesidades: las de autorrealización.

V. Necesidades de autorrealización:

En este nivel, la persona desea construir en lo interno, por lo cual, experimenta necesidades cuyas motivaciones le auto-expresen en experiencias que le desarrollen al máximo como ser humano, profesional, artista, líder, etcétera, que le permitan trascender, en el espacio y en el tiempo, y lograr, como dijo Sören Kierkegaard: -“Convertirse en lo que anhela ser”-.

En esta fase, la persona escribe uno o varios libros o sus memorias; cultiva el arte o alguna afición espiritual o filosófica, etcétera.

**

En cada uno de los niveles de necesidades, el factor determinante de los resultados que serán alcanzados lo constituye el grado de aspiración personal en correspondencia con su auto-concepto.

En cuanto son alcanzados los objetivos establecidos y las respectivas recompensas que conllevan, la persona experimenta niveles más elevados de necesidades, buscando lograr, siempre, una mayor auto-expresión y autorrealización, abriendo y cerrando ciclos completos de necesidades básicas y las de otras categorías, ya descritas, con lo cual avanza en una evolución gradual que asemeja el ascenso de una espiral, en la Rueda de la vida.

Encontrándose, la persona, en el nivel de autorrealización, si una necesidad básica o de seguridad aparece, repentinamente, la fuerza motivadora cesa en este rango, para surgir en la jerarquía emergente.

Suponiendo que una persona adquirió su primera vivienda hace diez años, hoy, en la fase de estimación, con niveles de poder adquisitivo más elevados requiere una nueva acorde con su actual “status” social, por lo cual, mientras persista este imperativo su fuerza motivadora le orienta en esta necesidad emergente para luego reaparecer en el rango en que se encontraba y así sucesivamente.

Consecuencia de este proceso motivador constante es lo que lleva a una persona a afrontar todas las etapas existenciales, superarlas bien y a tener cada día más y mejor éxito.


EL PODER CREADOR DE LAS NECESIDADES


Charles Darwin, muy sabiamente, observó: -“La necesidad crea el órgano y el hábito lo desarrolla”-.

La clave de toda riqueza, o realización de cualquier índole, consiste en descubrir una necesidad insatisfecha y en crear el servicio o producto que la satisfaga de la mejor manera.

Las necesidades constituyen el sentido direccional de la vida universal, en todos sus ámbitos, y guían la acción de los seres de una manera certera.

Si hay necesidad, existe, paralelamente, el poder para llenarla, el cual se manifiesta en el mismo instante de su aparición.

La conciencia de la necesidad indica que se está en condiciones de resolverla, caso contrario, jamás se habría experimentado la misma.

La necesidad permite descubrir la fuente genuina del propio poder interno; hurga en las entrañas de cada persona hasta encontrar la chispa divina que dinamiza el ser para emprender la tarea adecuada a cada caso, la cual trae la oportunidad precisada.

Frente a la vida, se requiere dar el máximo aporte, en cooperación, para satisfacer las necesidades ajenas de acuerdo a la propia vocación de servicio y misión de vida asumida- y así recibir, por la ley de reciprocidad y/o compensación, lo suficiente en la satisfacción de las propias.

Por cada necesidad existe una previsión natural, en el eterno presente. Se necesita del aire para vivir, por eso el depósito universal es inagotable y la vida dotó a los seres con el mecanismo de la respiración con el objetivo de satisfacer dicha condición.

La satisfacción de las necesidades sexuales permite la perpetuación de la vida en el plano físico, caso contrario, sin ese tipo de requerimiento fisiológico sería un punto interrogativo dicha continuidad, y así en múltiples y variados aspectos.

Leonardo Da Vinci, -genio universal- decía: -“La naturaleza, para satisfacer toda necesidad, sigue el camino más corto posible en cada caso”-; sabiamente, él sugería emular su ejemplo para evitar costosa experiencia.

Séneca, -uno de los pensadores más lúcidos de todos los tiempos- expresaba que la vida ponía las pruebas, a cada persona, según su propio merecimiento y que, las más duras solamente a los que podían soportarlas, quienes las enfrentarían con coraje y serena paciencia, hasta alcanzar la superación de cada etapa, exitosamente.

Cuanta más elevada sea la necesidad, tanto más se experimenta la fuerza suprema y divina que sostiene a cada persona hasta conducirla a puerto seguro y el más conveniente, optimizando gradualmente- sus recursos interiores.

En cada caso, se descubre la presencia del Ser Supremo cuyo aliento estimula a la persistencia serena y confiada, experimentándose la certeza de que Él está ocupándose, por la Ley Cósmica,  y de que todo ocurre como debe ser, positivamente, aún cuando las apariencias fueran diferentes.

Hay que afirmar la realidad positiva que debe imperar, visualizando la condición de abundancia solución- requerida, en su etapa final satisfactoria, sin imponer canal alguno de expresión, ya que la vida conoce la vía más corta, y adecuada, para alcanzar el objetivo, cuya guía interior se requiere seguir dócil y firmemente.

Es preciso dar las gracias al Ser Universal por cuanto todo está ya resuelto en sus planes divinos; Él se está ocupando, por la Ley Cósmica; sus efectos positivos están presentes aquí y ahora.

Poner bajo control todas las situaciones vitales que puedan enfrentarse, en cada etapa existencial, implica sentarse, cómodamente, en un lugar tranquilo, sin interrupciones, -hazlo ahora mismo si el caso lo amerita-, y anotar, en una libreta, todas y cada una de las necesidades, -con sus respectivos objetivos-,  a las cuales debe atenderse en los próximos doce o más meses, a partir de hoy. Es imprescindible escribir todo, sin omitir nada.

En el momento en que se plasma en el papel lo que requiere solución, se está ejerciendo un control positivo sobre las situaciones, dimensionándolas en su realidad, y tomando, al mismo tiempo, firmes, en las propias manos, sus riendas. Acto seguido, se jerarquizan, estableciendo el orden prioritario en que deben ser atendidas o resueltas.

El ser humano puede resolver todas las situaciones siempre y cuando las enfrente una a una. Analizando a fondo las cosas, se observa como la misma vida va presentando las necesidades prioritarias una a la vez.

Siempre hay una necesidad que predomina más sobre las otras, que atosiga, a veces, más severamente.

Es el orden prioritario que la vida establece; y ese atosigamiento, constituye la manera como el mecanismo cósmico exhorta a todo ser, persistentemente, hasta que satisfaga la necesidad experimentada.

Es la guía divina que actúa por medio de las necesidades, la cual se canaliza por medio de la conciencia intuitiva, la inspiración y el poder  motivador-creador, expresión de la fuerza psico-cinética, equivalente al grado de insatisfacción experimentado, para llevar, a cada persona, de las manos, por la escala evolutiva universal.

Cuando se experimentan necesidades se está bajo el resguardo cósmico. Mediante ellas, el ser adquiere la experiencia necesaria, en el lugar adecuado, en el momento oportuno, haciendo la cosa correcta para satisfacer el requerimiento existencial, cada día.

Un paso y una necesidad prioritaria a la vez, van conduciendo a las metas supremas: la evolución ascendentes grados de conciencia- y la autorrealización, -continua auto-expresión en el eterno presente-.

En cada necesidad es preciso programar el objetivo esencial y suficiente que la satisfaga; su logro es la oportunidad que cada día trae consigo.

Es oportuno recordar que, la necesidad, manifiesta un “vacío aparente” molde, envase, continente, o aptitud de abundancia- pero, éste el vacío-, no tiene cabida en el cosmos, por lo cual, la naturaleza misma se encarga, automáticamente, de llenarlo, oportunamente, con el contenido análogo a la índole requerida; por lo cual, es necesario cooperar en su acción, ejerciendo el poder de aceptación de la nueva provisión. Por eso, se dice que, el Ser Universal, –en la Rueda de la Vida, el Círculo y el Signo más-, por la Ley Cósmica, se está ocupando.

Hay que dejarse conducir, por la vida, mediante la visión clara de los valores universales, -que optimiza la conciencia intuitiva y potencia la inspiración-, hasta el lugar que a cada persona le corresponde de acuerdo a su propio peso específico o suma existencial-. Desde allí emprender, -con realismo y sinceridad-, el desarrollo de la nueva fase evolutiva según los propósitos personales, en concordancia con los planes cósmicos, cuya manifestación diaria, -como oportunidad para optar a la propia cuota de abundancia- se lleva a cabo por medio de la satisfacción de las propias necesidades.

Cada necesidad trae su grado de riqueza o provisión- equivalente. Céntrate en el objetivo esencial, y suficiente, que la satisfaga y obtén la abundancia cósmica requerida.

Adelante.