jueves, 23 de abril de 2015

MISIÓN EN LA VIDA




MISIÓN EN LA VIDA

©Giuseppe Isgró C.

Un soliloquio del libro: La Eterna Luz

-“Rara vez sabemos de lo que somos capaces
hasta que nos ponemos en ello”-.
Virgilio

            

         Me gusta meditar sobre la verdadera misión de mi vida.

Pregunto –tres veces-  en la quietud de mi ser interior: -“Cuál es la misión de vida que traigo al planeta tierra en el presente ciclo existencial?”-. Espero la respuesta en los minutos, horas o días siguientes. Anoto las intuiciones que recibo al respecto, en un cuaderno personal.

Asumo las responsabilidades que me son inherentes por mis acciones pasadas; afronto toda situación con confianza, fe y valor, buscando aprovechar al máximo la oportunidad inherente que contiene.

Cumplo todos mis compromisos y obtengo la paz mental y la tranquilidad de espíritu por el deber cumplido.

Practico todas las virtudes de acuerdo a los valores universales del amor, la prudencia, la justicia, la fortaleza, la templanza, la belleza, la tolerancia y comprensión, el orden y la armonía, la aceptación y el perdón.

Sé que puedo realizar actividades para ir más allá de hasta donde alcanza mi capacidad, visión, preparación y experiencia, por eso requiero desarrollarme constantemente.

Poseo una gran fuerza interior. La potencia universal se encuentra dentro de mí, la cual se va expresando a través de mí en el mismo grado en que afronto situaciones por resolver. Me sintonizo con lo positivo únicamente. Hablo y pienso positivamente. Tengo expectativas favorables en relación con mis proyectos y logros.  

Amo la verdad por encima de todo y fortalezco mi carácter. Cultivo la autenticidad, la sinceridad y la objetividad, afrontando, siempre, la realidad tal como es y transmutándola en lo que debe ser, en armonía con todos y de acuerdo con los designios divinos.  

 Cuando asumo la verdad y afronto la realidad, la naturaleza de las cosas respalda mi acción y me conduce al éxito en todo cuanto hago, facultándome, cada vez, para tareas de mayor envergadura e importancia.  Soy veraz siempre.

Acercarme al  Creador Universal, en una búsqueda sincera y profunda, como fuente de vida, de amor y  de sabiduría y comprender la esencia existencial, el sentido de la realidad, para aprovechar al máximo el potencial con que la vida me ha dotado, -con una misión divina-, cuyo objetivo es preciso comprender, asimilar y asumir para que mi vida tenga sentido en cada ciclo existencial.

Me imagino como, al inicio, en la noche de los tiempos, cuando del Ser Creador Universal se individualiza cada ente inteligente, adquiriendo autonomía independiente, el Centro Vibratorio Universal –la Rueda de la Vida- dota a cada ser de una parcela cósmica –su mente-  que deberá cultivar en el eterno presente y constituya, a su vez, su taller experimental, donde, sin límite alguno, crear lo que su imaginación, gradualmente, por etapas y grados, le permita.

En esa parcela cósmica –mi mente-, sustancia divina del mismo Creador, dispongo de todos los elementos necesarios para realizar las obras a mí encomendadas. Las ideas son semillas que germinan y fructifican;  tienen fuerza de atracción y repulsión; atraen a los elementos coadyuvantes siempre y repelen los contrarios, evitando interferencias. En el orden cósmico, toda oferta crea su propia demanda, por lo cual, al estar en disposición de ofrecer un servicio determinado, siempre habrá quien lo precise y utilice, devengando el respectivo salario cósmico.

Es preciso que yo aprenda a conocer el ilimitado poder de mi espíritu y las facultades de mi mente y a usar su creatividad de acuerdo a los planes cósmicos, para ser un eslabón útil en la gran cadena de la fraternidad universal. Los valores del amor, la sabiduría, la justicia, la fortaleza, la templanza y la belleza –entre otros-, me deben guiar  en cada una de mis acciones en el gran experimento cósmico. Percibo que mi vida está regida por un plan divino dentro del cual tengo una misión o rol que cumplir, de acuerdo a mi suma existencial, aptitudes o experiencias, grado de conciencia alcanzado y capacidad de asunción de nuevos compromisos o servicio.

Recuerdo que Gandhi, en cierta ocasión, expresó: -“La experiencia me ha enseñado que el hombre elabora sus propios planes para ser a menudo corregido por el Creador Universal, pero como al mismo tiempo el objetivo final es la búsqueda del Creador Universal, no importa en que forma son frustrados los planes de un hombre cuando lo que sucede no resulta dañino, y muchas veces mejor de lo que él creía”-.

El poder de la misión en la vida, aparte de reflejar el radio de acción dentro del cual es preciso actuar como asunción de cuota de cooperación con el cósmico, es el de tener un efecto auto-excluyente de todas aquellas condiciones karmicas que quedaron al margen en el plan de vida elaborado previa encarnación en el presente ciclo. Al elegir determinados objetivos como misión de vida y acción compensatoria, los demás elementos que deben ser compensados, -del karma acumulado en previas existencias- deberían esperan su momento oportuno, en futuros planes de vida, lo cual es una sabia medida de las leyes de afinidad, justicia y compensación.

·                 Afirmación:

Antes del (mencionar la fecha, por lo menos 22 días después), tengo clara conciencia de mi verdadera misión en la vida.  Acepto cumplir mi verdadera misión y realizar los objetivos programados en mi plan personal existencial. Acepto pagar las deudas y compromisos kármicos en la total proporción programada para esta existencia. Acepto cobrar la proporción total de las acreencias que tengo a mi favor, para lo cual, perdono a toda persona o grupos de personas de todo lo que tenga que perdonar para permitir a la ley de justicia compense mis deudas con mis acreencias. Pido perdón a todo ser a quien corresponda pedir perdón y prometo que pagaré mis deudas kármicas, en su totalidad, en las condiciones y términos que la ley divina disponga de acuerdo con mi capacidad de pago para liberarme y cumplir mi verdadera misión cósmica, en el eterno presente. Hecho está.
Creador Universal, en ti confío mi vida y mi ser. Guíame, ilumíname, protégeme y asísteme. Sea yo un instrumento de tu voluntad para conducir mi vida de acuerdo a tus divinos designios. Hecho está.  Así es; así será.


martes, 21 de abril de 2015

EL NUEVO DIA NACE





EL NUEVO DIA NACE

Giuseppe Isgró C.

1969 


Cuando comienza el sol por aparecer en el alba,
la aurora marca el nuevo día de labor.
El hombre seguro de sí mismo reemprende el camino
que conduce lejos en la evolución.

Estrepitoso el camino por andar
involucra fuerza y voluntad,
pero el ser a quien gusta la bella luz,
llega hasta la meta y labra su felicidad.

Comienza la evolución cuando el hombre
se aferra a un ideal vocacional,
el ideal más espléndido que existir pudiera
en la natura toda se llama sabiduría.

El laborioso asiduo su sabiduría curte,
la luz por grado asciende,
el camino es largo pero el terreno es fértil,
las cosas buenas y necesarias
ameritan  tiempo y voluntad.
“El porvenir, -expresaba el sabio Carrel-,
sólo pertenece a aquellos que consagran todo por un ideal”.

El hombre sin percatarse llega a la meta
cuando constante realiza su labor.
El triunfo espera después de larga acción sostenida.
El reposo y el disfrute colman al término de la jornada,
pero, el nuevo día nace,
¡hay que comenzar de nuevo!

sábado, 14 de marzo de 2015

EL PODER DE LA AUTO-TRANSMUTACIÓN


EL PODER
 DE LA AUTO-TRANSMUTACIÓN

©Giuseppe Isgró C.
-1978-
Del libro: Coraje, el Valor de vivir con ética.


-“El poder supremo armoniza tu vida, enriqueciéndola, si transmutas tus pensamientos y actitud en un grado superior de positivismo”-.
Giuseppe Isgró Cattafi



Los antiguos alquimistas fueron verdaderos maestros en la ciencia de los elementos y en la sabiduría universal.
Perfeccionaron la transmutación de los metales impuros en otros más valiosos o depurados, como una demostración física de la ley universal cuya esencia es el cambio vibratorio de un estado inferior a otro superior.
Esta demostración física fue con el objeto de comprobar que dicha ley funciona en ambos planos: el físico y el espiritual.
Los alquimistas sabían, por experiencia, que es en el plano espiritual donde la transmutación constituye el verdadero arte o la gran obra.
Ellos, por analogía, pusieron en práctica, en el plano físico, las leyes que eran de su dominio en el nivel espiritual o psíquico. Los resultados fueron satisfactorios.
Uno de los grandes alquimistas del siglo XX, se conoce con el pseudónimo de Fulcanelli, quien descubrió que, en los símbolos esculpidos en las grandes catedrales góticas, está encerrado el secreto alquímico. Son reveladoras sus dos obras fundamentales El misterio de las catedrales y Las moradas filosófales; empero, es sorprendente su tercera obra, “Finis Gloriae Mundi”, que enviara al editor en 1999, -más de setenta años después de la publicación de las dos primeras-, en la cual se aprecia su penetrante visión de las grandes obras, de todas las ciencias y de la historia, antiguas y modernas, y sobre todo, su proyección al futuro.
Los constructores góticos fueron los antiguos masones operativos, poseedores de un saber iniciático profundo y de las leyes y principios que rigen la realización de la gran obra, cuyo conocimiento plasmaron en símbolos eternos, única forma de perpetuar la sabiduría universal en forma genuina y pura, desprovista de interpretaciones personales, en cuya fuente se han alimentado todas aquellas personas que son capaces de ver más allá de la materia.
Los pensamientos son cosas. La fuerza del espíritu es la verdadera potencia.
El espíritu es invencible. Se acrisola con el fuego de la sabiduría y, mientras ésta se acrecienta, aumenta su poder de realización. Es a nivel mental donde se efectúan las verdaderas luchas y se alcanzan los auténticos triunfos.
Concebida una idea o plan de acción y resueltos, mentalmente, todos los obstáculos y oposiciones, se plasma en el nivel material solamente el resultado obtenido en el plano mental.
Las atracciones o repulsiones, las simpatías o antipatías, el amor o el antagonismo, se manifiestan en el plano mental, e indican un determinado grado vibratorio de la persona.
Este “status” mental puede ser transmutado. Toda la carrera humana es una transmutación constante de un grado de progreso a otro más elevado. Si bien es un fenómeno psico-espiritual, en cuyo plano se realiza, a nivel de la vida diaria, también tiene sus efectos paralelos mediante el ejemplo y la fuerza modeladora que induce a la emulación de los grandes caracteres.
La verdadera transmutación se efectúa en el ser humano. Por interrelación espiritual, éste estimula la depuración psico-mental de sus afines.
Además, consciente o inconscientemente, presta su concurso para la transmutación de las mentes que conforman la ecología mental, en ciertos niveles del mundo y dimensiones en que vive  y/o sintoniza.
En la mañana, al meditar sobre los imperativos de la realización diaria y de tu vida, las ideas, objetivos y proyectos concebidos, así como tus inquietudes, se proyectan al espacio e influyen en la ecología mental de la colectividad en que interactúas, en un país determinado y más allá del mismo, aún del propio planeta o galaxia, estimulando la transmutación o depuración a un plano de vibración mental superior o, lo que es lo mismo, de evolución espiritual gradual; además del nivel humano, en los tres reinos naturales.
Las mentes más evolucionadas y poderosas son las que ejercen mayor influencia modeladora, en un liderazgo psico-espiritual, invisible pero tangible, en la ecología mental.
Muchas veces observas que, una idea o proyecto concebido por ti, en un tiempo relativamente corto, es realizado por otras personas. O, bien, te percatas como, después de haber mantenido, en tu mente, un proyecto, por cierto lapso, encuentras, un día, a alguien que manifiesta una forma de pensar con ideas y planes similares a los tuyos.
Los pensamientos afines se atraen y ponen en contacto a sus emisores. Habiendo meditado, la persona con la cual entra en contacto, el mismo plan, exterioriza ciertos juicios o ideas, que son sus conclusiones y, al exponerlos, con frecuencia aportan respuestas sobre algunas de tus inquietudes.
Cuando concibes una idea y la proyectas en las esferas de la ecología mental, si tú dejas de llevarla a cabo, ejerciendo un dominio y reinado sobre su realización, ésta, que es fuerza viva y obedece a un imperativo natural de auto-expresión, buscará un mejor canal y, encontrarás, sorprendido, poco tiempo después, que otra persona la realiza.
El emisor original proyecta una idea, el cual es el primer perceptor de la misma. Este emisor puede ser cualquier individuo de “X” esfera de la ecología mental. Existe un gran número de receptores de dicha idea, de los cuales, el mejor dotado o, por otra causa especial, es el que domina la acción y la lleva a cabo.
Si analizas la vida de los inventores y científicos de todos los tiempos, observarás que siempre hay varios que conciben, en diferentes partes del mundo, la misma idea, invento o proyecto; empero, hay uno que primero lo da a conocer a la luz pública. El ha sabido utilizar, también, el bagaje de conocimientos de quienes le precedieron, en diferentes épocas y, por su predominio mental y autoridad moral, ha sido el mejor y más adecuado canal de expresión, en ese momento. Por lo cual, fue usado con preferencia de otros.
Uno ejecuta y dirige la obra, el más apto y conveniente en ese momento, como estrategia situacional. Los demás prestan su concurso.
Cada quien cumple con su deber y se ubica en el punto de equilibrio que le corresponde. De igual manera, si concibes un proyecto o idea y dejas de efectuar su realización, al soltar tu imagen  mental, es “aprehendida” por otra persona que la llevará a cabo.
La ley de la vida, muy sabia, da, a cada uno, su oportunidad a través la inspiración de ideas creativas. Cuando concibes un objetivo, es porque estás en condiciones de llevarlo a cabo con éxito.
Toda idea conlleva en sí misma su propio potencial de logro e implementa mecanismos psico-sensoriales-cinéticos que atraen, coordinando, los elementos adecuados para su realización.
Cada persona es asistida por un conjunto de fuerzas creativas-espirituales que coadyuvan a la consecución de sus proyectos, por cuanto, de alguna manera, encuadran en el engranaje cósmico y, se constituye en canal de inteligencias superiores que dirigen el trabajo según los planes del Gran Arquitecto del Universo.
Empero, si quien concibe la idea duda o simplemente deja de prestar su concurso, otra persona, en condiciones adecuadas que desee cooperar, será utilizada como canal de expresión en el servicio concebido.
TÉCNICAS DE AUTO-TRANSMUTACIÓN PSICONSCIENTE.
Cada ser evoluciona a través de la experiencia obtenida en múltiples ciclos de vida, realizando los objetivos cósmicos-existenciales que, en cada etapa, les son confiados.
A través de esta evolución, son cultivadas ciertas cualidades cuyas exigencias ordenan los imperativos psico-espirituales de la propia conciencia.
La insatisfacción y las carencias, propias y ajenas, generalmente, son las que orientan y guían dichos imperativos psico-espirituales, que permiten implantar los objetivos y metas a alcanzar en cada etapa de la vida. Otras cualidades son subordinadas a un estricto control de prioridades.
Cuando, en un cierto momento del actual ciclo de vida, según el balance de la misma, se experimente un estado de inquietud interior (es la inquietud de los tiempos), en el cual, la propia conciencia transmite los imperativos de superar los estratos mentales, con sus limitaciones y eventuales aspectos negativos temporales, etcétera, para elevarse al cultivo de las cualidades superiores que satisfagan las exigencias internas. Estas son las señales que identifican el primer paso indispensable para la auto-transmutación.
Realiza el siguiente proceso de auto-transmutación psiconsciente.
Relájate espiritual, mental y físicamente. Interiorízate. Aquieta tu ser. Cierra suavemente los ojos. Toma tres respiraciones profundas. Retiene, tanto como puedas y, exhala, cada vez, muy lentamente, el aire. Armonízate, conectándote, espiritualmente, con el Gran Ser Supremo, diciendo, mentalmente: -Creador Universal, protéjame e ilumíname. Me pongo bajo tu inspiración y asistencia. Fuerzas superiores de la cosmogonía, asistidme-.
Aíslate en un círculo de luz. Siente un profundo amor hacia todos los seres.
Repite mentalmente: -En mí se establece el orden y el equilibrio perfectos. Aquí y ahora, hay armonía, luz, amor, bienestar, salud y abundancia de todos los dones de la vida y del Ser Supremo. Cada día hay mayor riqueza integral en mi vida-.
Visualiza, en tu pantalla mental, -como si fueras un espectador en un cinematógrafo-, la condición nueva y opuesta a lo que deseas corregir. Concéntrate únicamente en la positiva. Imagínate en posesión de la misma y así será.
La nueva imagen mental imanta los resultados anhelados, creando el correspondiente estado vibratorio psiconsciente que, con su equilibrio y armonía, en sintonía con las fuerzas supremas, funge de crisol que elimina las impurezas y depura las condiciones de la ecología mental y del medio ambiente interrelacionado. Se efectúa, por equivalencia, la transmutación en el plano físico de las manifestaciones, observando un cambio o evolución favorable en la vida diaria y por la ley de la atracción, atrae a sí a los elementos coadyuvadores análogos al nuevo estado de conciencia.
La persona que se aboca a la búsqueda de su genio interior, transmuta, constantemente, su tono vibratorio mental, se sintoniza con las fuerzas superiores de la cosmogonía, cuya luz y potencia recibe y exterioriza, estableciendo el orden y el equilibrio a nivel mental que, por equivalencia de la ley de “como es arriba es abajo”, se manifiesta en el plano físico, transmutando –paralelamente- las circunstancias de su vida en situaciones armónicas y adecuadas a la evolución y éxito personal a que aspira, en cada etapa existencial.
El conocimiento y gran poder de realización aquí reseñados, funcionan cuando los fines son positivos y siempre para el bien de la humanidad y en concordancias con los planes cósmicos. Únicamente de esta manera permanecen abiertos los canales por los cuales fluye el lado positivo de la vida, con su riqueza integral, salud, poder, amor, bienestar, armonía, creatividad, bondad, equilibrio, sabiduría, amistad, aprecio, auto-realización, etcétera.
Mantén abiertos, en todo momento, los canales positivos de sintonía y auto-expresión. Todo va bien. Conquista cada día más y mejores metas.
Afirma:
Transmuto mi ser a un estado superior de conciencia. Vibro al unísono de notas cósmicas armoniosas; alcanzo el centro vibratorio donde mora el Creador. Me saturo de su fluido de vida, paz, quietud, perfección, bondad, luz, amor sublime, sabiduría, perdón, percepción de la realidad superior del universo, del destino cósmico y su interrelación con mi vida. A través de mí fluye el perfecto sentir que insufla entusiasmo a mi espíritu. La voluntad cósmica se manifiesta en mí con todos sus poderes creativos, benéficos, saludables y equilibrantes. Al ritmar mi vida con las leyes cósmicas, se me concede, por añadidura, mi oportunidad dentro del quehacer universal, allí donde yo sea más útil. Creador Universal, en tus manos confío mi ser. Protégeme e ilumíname, para que, cada día, a través de mí, se sienta tu armonía. Hecho está.

TÉCNICA DE AUTO-TRANSMUTACIÓN
AFIRMA:
Yo, (Menciona tu nombre), hoy, (señala fecha y hora), conecto mi ser con el centro vibratorio universal, -el Creador-, con la fuente de toda vida, luz, poder, energía, abundancia, felicidad, conciencia infinita, donde todo pensamiento crea lo pensado, transmutando toda impureza en perfección, equilibrio, armonía, condiciones positivas de salud, bienestar, felicidad, paz y quietud espiritual. Como canal efectivo del amor universal, su luz, conciencia y poder creador. Ahora plasmo en vida la siguiente transmutación: Antes del día: (Indicar fecha y hora), la siguiente condición: (Señalarla),  será transmutada en: (Describirla), con todos sus efectos benéficos para mí y todas las personas involucradas. El  poder creador todo lo puede. Soy un canal adecuado para su expresión, cada día mejor. Hecho está. Creador Universal, sea hecho todo de acuerdo a tus planes cósmicos y en armonía con tu voluntad, oportunamente.


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jueves, 23 de abril de 2015

MISIÓN EN LA VIDA




MISIÓN EN LA VIDA

©Giuseppe Isgró C.

Un soliloquio del libro: La Eterna Luz

-“Rara vez sabemos de lo que somos capaces
hasta que nos ponemos en ello”-.
Virgilio

            

         Me gusta meditar sobre la verdadera misión de mi vida.

Pregunto –tres veces-  en la quietud de mi ser interior: -“Cuál es la misión de vida que traigo al planeta tierra en el presente ciclo existencial?”-. Espero la respuesta en los minutos, horas o días siguientes. Anoto las intuiciones que recibo al respecto, en un cuaderno personal.

Asumo las responsabilidades que me son inherentes por mis acciones pasadas; afronto toda situación con confianza, fe y valor, buscando aprovechar al máximo la oportunidad inherente que contiene.

Cumplo todos mis compromisos y obtengo la paz mental y la tranquilidad de espíritu por el deber cumplido.

Practico todas las virtudes de acuerdo a los valores universales del amor, la prudencia, la justicia, la fortaleza, la templanza, la belleza, la tolerancia y comprensión, el orden y la armonía, la aceptación y el perdón.

Sé que puedo realizar actividades para ir más allá de hasta donde alcanza mi capacidad, visión, preparación y experiencia, por eso requiero desarrollarme constantemente.

Poseo una gran fuerza interior. La potencia universal se encuentra dentro de mí, la cual se va expresando a través de mí en el mismo grado en que afronto situaciones por resolver. Me sintonizo con lo positivo únicamente. Hablo y pienso positivamente. Tengo expectativas favorables en relación con mis proyectos y logros.  

Amo la verdad por encima de todo y fortalezco mi carácter. Cultivo la autenticidad, la sinceridad y la objetividad, afrontando, siempre, la realidad tal como es y transmutándola en lo que debe ser, en armonía con todos y de acuerdo con los designios divinos.  

 Cuando asumo la verdad y afronto la realidad, la naturaleza de las cosas respalda mi acción y me conduce al éxito en todo cuanto hago, facultándome, cada vez, para tareas de mayor envergadura e importancia.  Soy veraz siempre.

Acercarme al  Creador Universal, en una búsqueda sincera y profunda, como fuente de vida, de amor y  de sabiduría y comprender la esencia existencial, el sentido de la realidad, para aprovechar al máximo el potencial con que la vida me ha dotado, -con una misión divina-, cuyo objetivo es preciso comprender, asimilar y asumir para que mi vida tenga sentido en cada ciclo existencial.

Me imagino como, al inicio, en la noche de los tiempos, cuando del Ser Creador Universal se individualiza cada ente inteligente, adquiriendo autonomía independiente, el Centro Vibratorio Universal –la Rueda de la Vida- dota a cada ser de una parcela cósmica –su mente-  que deberá cultivar en el eterno presente y constituya, a su vez, su taller experimental, donde, sin límite alguno, crear lo que su imaginación, gradualmente, por etapas y grados, le permita.

En esa parcela cósmica –mi mente-, sustancia divina del mismo Creador, dispongo de todos los elementos necesarios para realizar las obras a mí encomendadas. Las ideas son semillas que germinan y fructifican;  tienen fuerza de atracción y repulsión; atraen a los elementos coadyuvantes siempre y repelen los contrarios, evitando interferencias. En el orden cósmico, toda oferta crea su propia demanda, por lo cual, al estar en disposición de ofrecer un servicio determinado, siempre habrá quien lo precise y utilice, devengando el respectivo salario cósmico.

Es preciso que yo aprenda a conocer el ilimitado poder de mi espíritu y las facultades de mi mente y a usar su creatividad de acuerdo a los planes cósmicos, para ser un eslabón útil en la gran cadena de la fraternidad universal. Los valores del amor, la sabiduría, la justicia, la fortaleza, la templanza y la belleza –entre otros-, me deben guiar  en cada una de mis acciones en el gran experimento cósmico. Percibo que mi vida está regida por un plan divino dentro del cual tengo una misión o rol que cumplir, de acuerdo a mi suma existencial, aptitudes o experiencias, grado de conciencia alcanzado y capacidad de asunción de nuevos compromisos o servicio.

Recuerdo que Gandhi, en cierta ocasión, expresó: -“La experiencia me ha enseñado que el hombre elabora sus propios planes para ser a menudo corregido por el Creador Universal, pero como al mismo tiempo el objetivo final es la búsqueda del Creador Universal, no importa en que forma son frustrados los planes de un hombre cuando lo que sucede no resulta dañino, y muchas veces mejor de lo que él creía”-.

El poder de la misión en la vida, aparte de reflejar el radio de acción dentro del cual es preciso actuar como asunción de cuota de cooperación con el cósmico, es el de tener un efecto auto-excluyente de todas aquellas condiciones karmicas que quedaron al margen en el plan de vida elaborado previa encarnación en el presente ciclo. Al elegir determinados objetivos como misión de vida y acción compensatoria, los demás elementos que deben ser compensados, -del karma acumulado en previas existencias- deberían esperan su momento oportuno, en futuros planes de vida, lo cual es una sabia medida de las leyes de afinidad, justicia y compensación.

·                 Afirmación:

Antes del (mencionar la fecha, por lo menos 22 días después), tengo clara conciencia de mi verdadera misión en la vida.  Acepto cumplir mi verdadera misión y realizar los objetivos programados en mi plan personal existencial. Acepto pagar las deudas y compromisos kármicos en la total proporción programada para esta existencia. Acepto cobrar la proporción total de las acreencias que tengo a mi favor, para lo cual, perdono a toda persona o grupos de personas de todo lo que tenga que perdonar para permitir a la ley de justicia compense mis deudas con mis acreencias. Pido perdón a todo ser a quien corresponda pedir perdón y prometo que pagaré mis deudas kármicas, en su totalidad, en las condiciones y términos que la ley divina disponga de acuerdo con mi capacidad de pago para liberarme y cumplir mi verdadera misión cósmica, en el eterno presente. Hecho está.
Creador Universal, en ti confío mi vida y mi ser. Guíame, ilumíname, protégeme y asísteme. Sea yo un instrumento de tu voluntad para conducir mi vida de acuerdo a tus divinos designios. Hecho está.  Así es; así será.


martes, 21 de abril de 2015

EL NUEVO DIA NACE





EL NUEVO DIA NACE

Giuseppe Isgró C.

1969 


Cuando comienza el sol por aparecer en el alba,
la aurora marca el nuevo día de labor.
El hombre seguro de sí mismo reemprende el camino
que conduce lejos en la evolución.

Estrepitoso el camino por andar
involucra fuerza y voluntad,
pero el ser a quien gusta la bella luz,
llega hasta la meta y labra su felicidad.

Comienza la evolución cuando el hombre
se aferra a un ideal vocacional,
el ideal más espléndido que existir pudiera
en la natura toda se llama sabiduría.

El laborioso asiduo su sabiduría curte,
la luz por grado asciende,
el camino es largo pero el terreno es fértil,
las cosas buenas y necesarias
ameritan  tiempo y voluntad.
“El porvenir, -expresaba el sabio Carrel-,
sólo pertenece a aquellos que consagran todo por un ideal”.

El hombre sin percatarse llega a la meta
cuando constante realiza su labor.
El triunfo espera después de larga acción sostenida.
El reposo y el disfrute colman al término de la jornada,
pero, el nuevo día nace,
¡hay que comenzar de nuevo!

sábado, 14 de marzo de 2015

EL PODER DE LA AUTO-TRANSMUTACIÓN


EL PODER
 DE LA AUTO-TRANSMUTACIÓN

©Giuseppe Isgró C.
-1978-
Del libro: Coraje, el Valor de vivir con ética.


-“El poder supremo armoniza tu vida, enriqueciéndola, si transmutas tus pensamientos y actitud en un grado superior de positivismo”-.
Giuseppe Isgró Cattafi



Los antiguos alquimistas fueron verdaderos maestros en la ciencia de los elementos y en la sabiduría universal.
Perfeccionaron la transmutación de los metales impuros en otros más valiosos o depurados, como una demostración física de la ley universal cuya esencia es el cambio vibratorio de un estado inferior a otro superior.
Esta demostración física fue con el objeto de comprobar que dicha ley funciona en ambos planos: el físico y el espiritual.
Los alquimistas sabían, por experiencia, que es en el plano espiritual donde la transmutación constituye el verdadero arte o la gran obra.
Ellos, por analogía, pusieron en práctica, en el plano físico, las leyes que eran de su dominio en el nivel espiritual o psíquico. Los resultados fueron satisfactorios.
Uno de los grandes alquimistas del siglo XX, se conoce con el pseudónimo de Fulcanelli, quien descubrió que, en los símbolos esculpidos en las grandes catedrales góticas, está encerrado el secreto alquímico. Son reveladoras sus dos obras fundamentales El misterio de las catedrales y Las moradas filosófales; empero, es sorprendente su tercera obra, “Finis Gloriae Mundi”, que enviara al editor en 1999, -más de setenta años después de la publicación de las dos primeras-, en la cual se aprecia su penetrante visión de las grandes obras, de todas las ciencias y de la historia, antiguas y modernas, y sobre todo, su proyección al futuro.
Los constructores góticos fueron los antiguos masones operativos, poseedores de un saber iniciático profundo y de las leyes y principios que rigen la realización de la gran obra, cuyo conocimiento plasmaron en símbolos eternos, única forma de perpetuar la sabiduría universal en forma genuina y pura, desprovista de interpretaciones personales, en cuya fuente se han alimentado todas aquellas personas que son capaces de ver más allá de la materia.
Los pensamientos son cosas. La fuerza del espíritu es la verdadera potencia.
El espíritu es invencible. Se acrisola con el fuego de la sabiduría y, mientras ésta se acrecienta, aumenta su poder de realización. Es a nivel mental donde se efectúan las verdaderas luchas y se alcanzan los auténticos triunfos.
Concebida una idea o plan de acción y resueltos, mentalmente, todos los obstáculos y oposiciones, se plasma en el nivel material solamente el resultado obtenido en el plano mental.
Las atracciones o repulsiones, las simpatías o antipatías, el amor o el antagonismo, se manifiestan en el plano mental, e indican un determinado grado vibratorio de la persona.
Este “status” mental puede ser transmutado. Toda la carrera humana es una transmutación constante de un grado de progreso a otro más elevado. Si bien es un fenómeno psico-espiritual, en cuyo plano se realiza, a nivel de la vida diaria, también tiene sus efectos paralelos mediante el ejemplo y la fuerza modeladora que induce a la emulación de los grandes caracteres.
La verdadera transmutación se efectúa en el ser humano. Por interrelación espiritual, éste estimula la depuración psico-mental de sus afines.
Además, consciente o inconscientemente, presta su concurso para la transmutación de las mentes que conforman la ecología mental, en ciertos niveles del mundo y dimensiones en que vive  y/o sintoniza.
En la mañana, al meditar sobre los imperativos de la realización diaria y de tu vida, las ideas, objetivos y proyectos concebidos, así como tus inquietudes, se proyectan al espacio e influyen en la ecología mental de la colectividad en que interactúas, en un país determinado y más allá del mismo, aún del propio planeta o galaxia, estimulando la transmutación o depuración a un plano de vibración mental superior o, lo que es lo mismo, de evolución espiritual gradual; además del nivel humano, en los tres reinos naturales.
Las mentes más evolucionadas y poderosas son las que ejercen mayor influencia modeladora, en un liderazgo psico-espiritual, invisible pero tangible, en la ecología mental.
Muchas veces observas que, una idea o proyecto concebido por ti, en un tiempo relativamente corto, es realizado por otras personas. O, bien, te percatas como, después de haber mantenido, en tu mente, un proyecto, por cierto lapso, encuentras, un día, a alguien que manifiesta una forma de pensar con ideas y planes similares a los tuyos.
Los pensamientos afines se atraen y ponen en contacto a sus emisores. Habiendo meditado, la persona con la cual entra en contacto, el mismo plan, exterioriza ciertos juicios o ideas, que son sus conclusiones y, al exponerlos, con frecuencia aportan respuestas sobre algunas de tus inquietudes.
Cuando concibes una idea y la proyectas en las esferas de la ecología mental, si tú dejas de llevarla a cabo, ejerciendo un dominio y reinado sobre su realización, ésta, que es fuerza viva y obedece a un imperativo natural de auto-expresión, buscará un mejor canal y, encontrarás, sorprendido, poco tiempo después, que otra persona la realiza.
El emisor original proyecta una idea, el cual es el primer perceptor de la misma. Este emisor puede ser cualquier individuo de “X” esfera de la ecología mental. Existe un gran número de receptores de dicha idea, de los cuales, el mejor dotado o, por otra causa especial, es el que domina la acción y la lleva a cabo.
Si analizas la vida de los inventores y científicos de todos los tiempos, observarás que siempre hay varios que conciben, en diferentes partes del mundo, la misma idea, invento o proyecto; empero, hay uno que primero lo da a conocer a la luz pública. El ha sabido utilizar, también, el bagaje de conocimientos de quienes le precedieron, en diferentes épocas y, por su predominio mental y autoridad moral, ha sido el mejor y más adecuado canal de expresión, en ese momento. Por lo cual, fue usado con preferencia de otros.
Uno ejecuta y dirige la obra, el más apto y conveniente en ese momento, como estrategia situacional. Los demás prestan su concurso.
Cada quien cumple con su deber y se ubica en el punto de equilibrio que le corresponde. De igual manera, si concibes un proyecto o idea y dejas de efectuar su realización, al soltar tu imagen  mental, es “aprehendida” por otra persona que la llevará a cabo.
La ley de la vida, muy sabia, da, a cada uno, su oportunidad a través la inspiración de ideas creativas. Cuando concibes un objetivo, es porque estás en condiciones de llevarlo a cabo con éxito.
Toda idea conlleva en sí misma su propio potencial de logro e implementa mecanismos psico-sensoriales-cinéticos que atraen, coordinando, los elementos adecuados para su realización.
Cada persona es asistida por un conjunto de fuerzas creativas-espirituales que coadyuvan a la consecución de sus proyectos, por cuanto, de alguna manera, encuadran en el engranaje cósmico y, se constituye en canal de inteligencias superiores que dirigen el trabajo según los planes del Gran Arquitecto del Universo.
Empero, si quien concibe la idea duda o simplemente deja de prestar su concurso, otra persona, en condiciones adecuadas que desee cooperar, será utilizada como canal de expresión en el servicio concebido.
TÉCNICAS DE AUTO-TRANSMUTACIÓN PSICONSCIENTE.
Cada ser evoluciona a través de la experiencia obtenida en múltiples ciclos de vida, realizando los objetivos cósmicos-existenciales que, en cada etapa, les son confiados.
A través de esta evolución, son cultivadas ciertas cualidades cuyas exigencias ordenan los imperativos psico-espirituales de la propia conciencia.
La insatisfacción y las carencias, propias y ajenas, generalmente, son las que orientan y guían dichos imperativos psico-espirituales, que permiten implantar los objetivos y metas a alcanzar en cada etapa de la vida. Otras cualidades son subordinadas a un estricto control de prioridades.
Cuando, en un cierto momento del actual ciclo de vida, según el balance de la misma, se experimente un estado de inquietud interior (es la inquietud de los tiempos), en el cual, la propia conciencia transmite los imperativos de superar los estratos mentales, con sus limitaciones y eventuales aspectos negativos temporales, etcétera, para elevarse al cultivo de las cualidades superiores que satisfagan las exigencias internas. Estas son las señales que identifican el primer paso indispensable para la auto-transmutación.
Realiza el siguiente proceso de auto-transmutación psiconsciente.
Relájate espiritual, mental y físicamente. Interiorízate. Aquieta tu ser. Cierra suavemente los ojos. Toma tres respiraciones profundas. Retiene, tanto como puedas y, exhala, cada vez, muy lentamente, el aire. Armonízate, conectándote, espiritualmente, con el Gran Ser Supremo, diciendo, mentalmente: -Creador Universal, protéjame e ilumíname. Me pongo bajo tu inspiración y asistencia. Fuerzas superiores de la cosmogonía, asistidme-.
Aíslate en un círculo de luz. Siente un profundo amor hacia todos los seres.
Repite mentalmente: -En mí se establece el orden y el equilibrio perfectos. Aquí y ahora, hay armonía, luz, amor, bienestar, salud y abundancia de todos los dones de la vida y del Ser Supremo. Cada día hay mayor riqueza integral en mi vida-.
Visualiza, en tu pantalla mental, -como si fueras un espectador en un cinematógrafo-, la condición nueva y opuesta a lo que deseas corregir. Concéntrate únicamente en la positiva. Imagínate en posesión de la misma y así será.
La nueva imagen mental imanta los resultados anhelados, creando el correspondiente estado vibratorio psiconsciente que, con su equilibrio y armonía, en sintonía con las fuerzas supremas, funge de crisol que elimina las impurezas y depura las condiciones de la ecología mental y del medio ambiente interrelacionado. Se efectúa, por equivalencia, la transmutación en el plano físico de las manifestaciones, observando un cambio o evolución favorable en la vida diaria y por la ley de la atracción, atrae a sí a los elementos coadyuvadores análogos al nuevo estado de conciencia.
La persona que se aboca a la búsqueda de su genio interior, transmuta, constantemente, su tono vibratorio mental, se sintoniza con las fuerzas superiores de la cosmogonía, cuya luz y potencia recibe y exterioriza, estableciendo el orden y el equilibrio a nivel mental que, por equivalencia de la ley de “como es arriba es abajo”, se manifiesta en el plano físico, transmutando –paralelamente- las circunstancias de su vida en situaciones armónicas y adecuadas a la evolución y éxito personal a que aspira, en cada etapa existencial.
El conocimiento y gran poder de realización aquí reseñados, funcionan cuando los fines son positivos y siempre para el bien de la humanidad y en concordancias con los planes cósmicos. Únicamente de esta manera permanecen abiertos los canales por los cuales fluye el lado positivo de la vida, con su riqueza integral, salud, poder, amor, bienestar, armonía, creatividad, bondad, equilibrio, sabiduría, amistad, aprecio, auto-realización, etcétera.
Mantén abiertos, en todo momento, los canales positivos de sintonía y auto-expresión. Todo va bien. Conquista cada día más y mejores metas.
Afirma:
Transmuto mi ser a un estado superior de conciencia. Vibro al unísono de notas cósmicas armoniosas; alcanzo el centro vibratorio donde mora el Creador. Me saturo de su fluido de vida, paz, quietud, perfección, bondad, luz, amor sublime, sabiduría, perdón, percepción de la realidad superior del universo, del destino cósmico y su interrelación con mi vida. A través de mí fluye el perfecto sentir que insufla entusiasmo a mi espíritu. La voluntad cósmica se manifiesta en mí con todos sus poderes creativos, benéficos, saludables y equilibrantes. Al ritmar mi vida con las leyes cósmicas, se me concede, por añadidura, mi oportunidad dentro del quehacer universal, allí donde yo sea más útil. Creador Universal, en tus manos confío mi ser. Protégeme e ilumíname, para que, cada día, a través de mí, se sienta tu armonía. Hecho está.

TÉCNICA DE AUTO-TRANSMUTACIÓN
AFIRMA:
Yo, (Menciona tu nombre), hoy, (señala fecha y hora), conecto mi ser con el centro vibratorio universal, -el Creador-, con la fuente de toda vida, luz, poder, energía, abundancia, felicidad, conciencia infinita, donde todo pensamiento crea lo pensado, transmutando toda impureza en perfección, equilibrio, armonía, condiciones positivas de salud, bienestar, felicidad, paz y quietud espiritual. Como canal efectivo del amor universal, su luz, conciencia y poder creador. Ahora plasmo en vida la siguiente transmutación: Antes del día: (Indicar fecha y hora), la siguiente condición: (Señalarla),  será transmutada en: (Describirla), con todos sus efectos benéficos para mí y todas las personas involucradas. El  poder creador todo lo puede. Soy un canal adecuado para su expresión, cada día mejor. Hecho está. Creador Universal, sea hecho todo de acuerdo a tus planes cósmicos y en armonía con tu voluntad, oportunamente.