ERNESTO CORTAZAR

martes, 25 de agosto de 2015

UNIVERSO ABUNDANTE



UNIVERSO ABUNDANTE


©Giuseppe Isgró C.



El universo solo conoce de abundancia aún en la más estricta austeridad. Abundancia o ausencia de ella, constituyen aspectos complementarios de la misma realidad. Lo que vale es el resultado como promedio satisfactorio. Esto es fruto de la propia actitud y comprensión frente a la vida y sus leyes inherentes.
Podría, alguien, en la mayor abundancia, experimentar sentimientos de carencias. En cambio, en la más aparente ausencia de abundancia, puede expresar la mayor felicidad.
Los árboles que crecen en situaciones ventajosas no suelen dar maderas tan buenas como la que lo hacen en condiciones adversas; que requieren emplearse a fondo para imponerse sobre el medio ambiente. Esos árboles que han triunfado sobre la severidad del entorno, son los que utilizaban los artesanos para elaborar las ruedas de las carretas. Esa madera fuerte, resistente, era la ideal para coadyuvar con la carreta del progreso humano.
Decía Blasco Ibañez, pensador español del siglo XX, que “los pueblos no pueden ser eternamente dominados. La vida es cambio, acción, movimiento”. Ciertamente, es preciso incentivar la educación de los valores para ejercer óptimamente la práctica de las virtudes. Un liderazgo guiado por la ética universal.
Con la valentía del Espíritu virtuoso, consciente de la propia misión de vida, entusiasmado por los elevados ideales de los Padres de la Patria, y de la humanidad; cada ciudadano del mundo, en su respectivo país, se forjará el propósito, al igual que lo hiciera Simón Bolívar, o Giuseppe Garibaldi, Giuseppe Mazzini, o Andrés Bello, el Catire Páez o Rómulo Gallegos, de elevar el nivel de conciencia hacia el verdadero destino del ser humano. Progreso integral; riqueza del Espíritu, que por añadidura, aporta la que requiere para la realización de su obra.
Hay que educar a la mujer con los ideales de Concepción Arenal, emulándola, contribuyendo al desarrollo de conciencia de su gran rol como guía de la humanidad. Inspirarse en Amalia Domingo Soler, insigne andaluza que enseña a comprender la vida con sus emocionantes obras de elevadas espiritualidad. La mujer, como compañera, o madre, tiene en sus manos el destino de la humanidad. Tiene una gran responsabilidad y misión. Precisa prepararse mejor para los tiempos que se avecinan. El mundo dará un viraje hacia su verdadero destino de progreso integral, imperando el amor y la justicia divina.
Solo así, los líderes del futuro podrán cumplir su rol para optimizar los recursos, de todo tipo, colocados en sus manos como eficaces administradores, para el desarrollo de cada Nación, y entre todas, en perfecta armonía, del planeta tierra. Es preciso que nadie sea extranjero en ninguna parte. Que se exalte el fervor hacia lo gloriosamente grande para construir un mundo mejor que el que hemos recibido.
En un universo en el que rige la ley de la abundancia, hay que adquirir conciencia de que, en cada lugar, o condición en que nos encontremos, es el lugar o la condición idónea para manifestar la abundancia prudente, sabia y armoniosa. Son las condiciones que, transmutándolas, aportan lo que se precisa. Encierran en sí mismas los tesoros que se buscan en otros partes, fuera. Ellos, los tesoros, se encuentran dentro: Conocimiento, actitud mental positiva, entusiasmo, creatividad, intuición, inspiración, propósitos definidos, objetivos de vida a corto, mediano, largo y macro plazo.

Quilón, El Lacedemonio, decía: -“Todo lo llevo conmigo”. La mayor riqueza consiste en el desarrollo de la aptitud del Espíritu, la cual se manifiesta en una más elevada conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora; es decir: capacidad de hacer o de dejar de hacer. 

Adelante.

domingo, 9 de agosto de 2015

CICLOS DE VIDA CORTOS, O REENCARNACIONES CORTAS:





 CICLOS DE VIDA CORTOS,
O REENCARNACIONES CORTAS:

© Giuseppe Isgró C.

-“La guerra es dulce para quienes no la han experimentado”-.
Erasmo de Rotterdam.

-Dedicado a S. A. L. M.


Las existencias cortas tienen su misión propia y finalidad útil, aunque resulten dolorosas para los familiares en cuyo seno desencarna un ser querido.
Sólo el conocimiento de lo que, realmente, ocurre, en estos casos, puede aportar serenidad, comprensión, sosiego y la convicción de que, con lo ocurrido, bajo cualquier forma, es lo que debía ocurrir, casi siempre por obedecer a un programa previamente previsto por el propio Espíritu, antes de encarnar.
Esto, bien sea como prueba de vida para unos, aprendizaje para otros, y misión para el que parte para la dimensión espiritual, que es quien, en definitiva menos sufre, por cuanto desde la dimensión espiritual se da cuenta de que se ha cumplido parte de su programa de vida, es decir, el de venir a la existencia para realizar algunos objetivos que quedaron pendientes de vidas anteriores. Algunas veces para dar una o más vidas que debía dar, y tantos otros objetivos que solamente las personas allegadas pueden conocer o percibir. Se les observa a los seres que van a culminar una existencia corta, como en los últimos tiempos previos a la desencarnación tienen un gran afán por culminar o realizar determinados objetivos u actividades, como si quisieran culminarlos cuanto antes, o como si estuviesen conscientes de que disponen de un tiempo limitado para ello.
Ahora, desde la dimensión espiritual, el Espíritu que ha culminado una existencia corta, prepara –aunque ya está parcialmente preparado con antelación- su nuevo plan de vida para reencarnar.
Muchas veces prepara el camino para formar un nuevo grupo familiar con antelación, en el cual habrán de reencarnar algunos miembros de su actual familia, que sin esa desencarnación relativa a una existencia corta, no habría podido verificarse.
En todo cuanto ocurre siempre hay una razón oculta, que ahora no se ve, y resulta dolorosa, pero es preciso percibir, comprendiendo el plan de vida que trasciende un solo ciclo existencial.
Hay una razón detrás de estos acontecimientos de por sí dolorosos, cuya comprensión, de alcanzarse, aporta sosiego y la convicción de que detrás de todo lo que ocurre, actúan fuerzas positivas que conducen las cosas al punto de equilibrio necesario y adecuado.
Si el Espíritu desencarnado después de una corta existencia pudiese comunicarse con sus familiares y amigos, les diría: -“Queridos, no sufráis, que estoy bien. Lo que me hace sufrir es vuestro dolor y sufrimiento. Vosotros pensáis que todo se acabó, y en realidad, esto no es así: es el comienzo de una nueva etapa en nuestro plan de vida –común-. Estoy bien, y quiero veros sosegados, serenos, llenos de paz, ya que la separación es aparente. Sigo estando con vosotros, a vuestro lado. Os apoyaré, y asistiré cada vez que sea necesario y durante el sueño de vuestras materias, nuestros Espíritus se encontrarán cada día y podremos intercambiar conscientemente las expresiones de nuestros afectos, que seguirán fortaleciéndose cada día más y mejor”.
En ocasiones, el Espíritu que ha partido a la dimensión espiritual encarnará en corto tiempo como nieto, o biznieto, en la misma familia, (alguna veces, hasta con los mismos padres, cuando ello es posible y está planificado de esta manera, con antelación).
Por eso, en el tiempo, hay que estar pendiente de los rasgos de la personalidad de los nuevos miembros que van naciendo, tanto en lo físico, las aptitudes, la idiosincrasia, los traumas, las fobias, las marcas de nacimiento, entre otros tantos aspectos, que permitan el eventual reconocimiento de una reencarnación anterior.
Esto debido a que, cada ser, de una vida a otra arrastra los rasgos físicos, las aptitudes, la idiosincrasia, los traumas, las fobias, las marcas originadas en determinadas circunstancias de vidas pasadas, etc.
Pero, también pueden nacer en otras familias, y de hecho así ocurre, como lo demuestran más de 5.000 casos comprobados, científicamente, de reencarnación. Empero, muchas de estas diferentes familias que se van formando conforman un solo núcleo familiar a nivel espiritual.
Sus integrantes van naciendo conformando uno u otro grupo de acuerdo a las circunstancias temporales, pero se apoyan recíprocamente, espiritualmente hablando, tanto de una dimensión a la otra, como estando encarnados, por proyección espiritual, o desdoblamiento, durante el sueño, o en los intervalos breves de evasión de la conciencia, ensoñación o interiorización.
Con la serenidad de nuestros pensamientos, sentimientos, palabras y actos, aportamos sosiego y fortaleza a quienes se han ido antes a la dimensión espiritual, como parte de su plan de vida.
Casi siempre, nadie se va antes o después del lapso programado con antelación de la respectiva reencarnación. Lapso que es determinado por el propio Espíritu en el momento de planificar cada nuevo ciclo de vida. Salvo las excepciones, naturalmente. Muchas excepciones son debidas a cambios drásticos que afectan el plan de un cierto número de personas involucradas en un proyecto común, que precisa cambio de planes o de objetivos, lo cual determina concluir con antelación un ciclo de vida, para dar inicio a otro. Estos cambios virtualmente cuentan con la aprobación de las partes involucradas, salvo las eventuales excepciones que pudiesen haber por causa de la justicia divina, y la ley de afinidad, que dirigen el programa evolutivo de cada mundo, cuyos regidores saben lo que mejor conviene a cada ser, como un acto de amor. Pero, la ley cósmica siempre toma en cuenta el libre albedrío de cada quien, por la acción de la ley de causa y efecto, sobre cuyo resultado actúa la ley de afinidad, sabia ordenadora del Universo, buscando siempre el bien común. Es un tema digno de ulteriores análisis y estudio.

domingo, 2 de agosto de 2015

CONEXIÓN ESPIRITUAL CON EL SER UNIVERSAL





CONEXIÓN ESPIRITUAL

CON EL SER UNIVERSAL



Autor: ©Giuseppe Isgró C.







Siéntate cómodamente, apoyando las manos en los muslos, o acostado. Efectúa tres respiraciones profundas, exhalando lentamente. Cierra los ojos suavemente.



PROGRAMACIÓN ESPIRITUAL:



Afirma:



–“Entro en conexión divina con el Ser Universal”. (Tres veces).

Ahora estoy ya en conexión divina con el Ser Universal. (Tres veces).

Formo una unidad cósmica perfecta y eterna con el Ser Universal, -ELOÍ-.  (Diez veces).

Tengo conciencia de mi conexión divina con el Ser Universal, aquí y ahora.  (Tres veces).



1. Ahora, centra la atención en el punto donde nace el remolino del pelo, en la cabeza. Ese es el punto de conexión con el Ser Universal. Imagina allí un círculo blanco con el signo más en el centro. Repite tres veces el nombre: ELOÍ.



2. Ahora, centra la atención en el hombro izquierdo. Repite tres veces el nombre: ELOÍ.

3. Ahora, centra la atención en el hombro derecho. Repite tres veces el nombre: ELOÍ.

4. Completa el triángulo, centrando nuevamente la atención en el punto donde nace el remolino del pelo, en el centro de conexión con el Ser Universal; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

5. Ahora, baja hasta la nuca y centra allí la atención; repite diez veces el nombre: ELOÍ. Este es el centro donde reside el ojo que todo lo ve; si sigues concentrando la atención en este punto un largo tiempo con la repetición del nombre ELOÍ, observarás como se va desarrollando la capacidad de percepción intuitiva clarividente o conciencia cósmica. 

6. Ahora, centra la atención en la garganta; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

7. Ahora, centra la atención en el punto hara o tan tien, -tres centímetros debajo del ombligo y tres centímetros hacia dentro, en dirección de la columna vertebral-; este es el punto de equilibrio del cuerpo y del ser; repite diez veces el nombre: ELOÍ.

8. Ahora, concentra la atención en el cóccix; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

9. Ahora, centra la atención en el tobillo derecho; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

10.         Ahora, centra la atención en el tobillo izquierdo; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

11.         Ahora, vuelve a concentrar la atención en el cóccix; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

12.         Ahora, vuelve de nuevo a centrar la atención en la nuca; repite diez veces el nombre: ELOÍ.

13.         Ahora, vuelve a centrar la atención en el punto donde nace el remolino del pelo, visualiza el circulo blanco y el signo más, -la Rueda de la Vida o el símbolo del Ser Universal, repite tres veces: ELOÍ.

14.         Ahora, da por hecho que te encuentras en conexión perfecta y permanente con el Ser Universal, ELOÍ; imagina que desde el punto de conexión divina, -nacimiento del remolino de pelo-, en el cual ubicas, mentalmente, el Círculo blanco y el signo más en el centro, que la luz fluye y va saturando todo tu ser desde la cabeza hasta los pies. Al llegar a este punto, relaja los pies y siente las plantas y los tobillos intensamente, lo más que puedas y quieras.  (Muy importante). Ahora, afirma: ELOÍ, guíame, asísteme, protégeme e ilumíname. 


-Puedes utilizar el nombre de la Divinidad que prefieras: Dios, Eloí, Allah, u otro de tu preferencia, pero deberías evitar el uso del nombre de algún maestro en particular, ya que es una conexión espiritual con la Divinidad. 

Este ejercicio se sugiere realizarlo en la mañana, al levantarse, antes de tomar café, u otra bebida, o en la noche, antes de acostarse. Durante el día, se recomienda cada vez que se requiera potenciar el estado de serenidad, o quietud interior. En las colas, por ejemplo, es un momento propicio para hacer fluir en armonía las fuerzas interiores.  

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martes, 25 de agosto de 2015

UNIVERSO ABUNDANTE



UNIVERSO ABUNDANTE


©Giuseppe Isgró C.



El universo solo conoce de abundancia aún en la más estricta austeridad. Abundancia o ausencia de ella, constituyen aspectos complementarios de la misma realidad. Lo que vale es el resultado como promedio satisfactorio. Esto es fruto de la propia actitud y comprensión frente a la vida y sus leyes inherentes.
Podría, alguien, en la mayor abundancia, experimentar sentimientos de carencias. En cambio, en la más aparente ausencia de abundancia, puede expresar la mayor felicidad.
Los árboles que crecen en situaciones ventajosas no suelen dar maderas tan buenas como la que lo hacen en condiciones adversas; que requieren emplearse a fondo para imponerse sobre el medio ambiente. Esos árboles que han triunfado sobre la severidad del entorno, son los que utilizaban los artesanos para elaborar las ruedas de las carretas. Esa madera fuerte, resistente, era la ideal para coadyuvar con la carreta del progreso humano.
Decía Blasco Ibañez, pensador español del siglo XX, que “los pueblos no pueden ser eternamente dominados. La vida es cambio, acción, movimiento”. Ciertamente, es preciso incentivar la educación de los valores para ejercer óptimamente la práctica de las virtudes. Un liderazgo guiado por la ética universal.
Con la valentía del Espíritu virtuoso, consciente de la propia misión de vida, entusiasmado por los elevados ideales de los Padres de la Patria, y de la humanidad; cada ciudadano del mundo, en su respectivo país, se forjará el propósito, al igual que lo hiciera Simón Bolívar, o Giuseppe Garibaldi, Giuseppe Mazzini, o Andrés Bello, el Catire Páez o Rómulo Gallegos, de elevar el nivel de conciencia hacia el verdadero destino del ser humano. Progreso integral; riqueza del Espíritu, que por añadidura, aporta la que requiere para la realización de su obra.
Hay que educar a la mujer con los ideales de Concepción Arenal, emulándola, contribuyendo al desarrollo de conciencia de su gran rol como guía de la humanidad. Inspirarse en Amalia Domingo Soler, insigne andaluza que enseña a comprender la vida con sus emocionantes obras de elevadas espiritualidad. La mujer, como compañera, o madre, tiene en sus manos el destino de la humanidad. Tiene una gran responsabilidad y misión. Precisa prepararse mejor para los tiempos que se avecinan. El mundo dará un viraje hacia su verdadero destino de progreso integral, imperando el amor y la justicia divina.
Solo así, los líderes del futuro podrán cumplir su rol para optimizar los recursos, de todo tipo, colocados en sus manos como eficaces administradores, para el desarrollo de cada Nación, y entre todas, en perfecta armonía, del planeta tierra. Es preciso que nadie sea extranjero en ninguna parte. Que se exalte el fervor hacia lo gloriosamente grande para construir un mundo mejor que el que hemos recibido.
En un universo en el que rige la ley de la abundancia, hay que adquirir conciencia de que, en cada lugar, o condición en que nos encontremos, es el lugar o la condición idónea para manifestar la abundancia prudente, sabia y armoniosa. Son las condiciones que, transmutándolas, aportan lo que se precisa. Encierran en sí mismas los tesoros que se buscan en otros partes, fuera. Ellos, los tesoros, se encuentran dentro: Conocimiento, actitud mental positiva, entusiasmo, creatividad, intuición, inspiración, propósitos definidos, objetivos de vida a corto, mediano, largo y macro plazo.

Quilón, El Lacedemonio, decía: -“Todo lo llevo conmigo”. La mayor riqueza consiste en el desarrollo de la aptitud del Espíritu, la cual se manifiesta en una más elevada conciencia perceptiva, comprensiva y realizadora; es decir: capacidad de hacer o de dejar de hacer. 

Adelante.

domingo, 9 de agosto de 2015

CICLOS DE VIDA CORTOS, O REENCARNACIONES CORTAS:





 CICLOS DE VIDA CORTOS,
O REENCARNACIONES CORTAS:

© Giuseppe Isgró C.

-“La guerra es dulce para quienes no la han experimentado”-.
Erasmo de Rotterdam.

-Dedicado a S. A. L. M.


Las existencias cortas tienen su misión propia y finalidad útil, aunque resulten dolorosas para los familiares en cuyo seno desencarna un ser querido.
Sólo el conocimiento de lo que, realmente, ocurre, en estos casos, puede aportar serenidad, comprensión, sosiego y la convicción de que, con lo ocurrido, bajo cualquier forma, es lo que debía ocurrir, casi siempre por obedecer a un programa previamente previsto por el propio Espíritu, antes de encarnar.
Esto, bien sea como prueba de vida para unos, aprendizaje para otros, y misión para el que parte para la dimensión espiritual, que es quien, en definitiva menos sufre, por cuanto desde la dimensión espiritual se da cuenta de que se ha cumplido parte de su programa de vida, es decir, el de venir a la existencia para realizar algunos objetivos que quedaron pendientes de vidas anteriores. Algunas veces para dar una o más vidas que debía dar, y tantos otros objetivos que solamente las personas allegadas pueden conocer o percibir. Se les observa a los seres que van a culminar una existencia corta, como en los últimos tiempos previos a la desencarnación tienen un gran afán por culminar o realizar determinados objetivos u actividades, como si quisieran culminarlos cuanto antes, o como si estuviesen conscientes de que disponen de un tiempo limitado para ello.
Ahora, desde la dimensión espiritual, el Espíritu que ha culminado una existencia corta, prepara –aunque ya está parcialmente preparado con antelación- su nuevo plan de vida para reencarnar.
Muchas veces prepara el camino para formar un nuevo grupo familiar con antelación, en el cual habrán de reencarnar algunos miembros de su actual familia, que sin esa desencarnación relativa a una existencia corta, no habría podido verificarse.
En todo cuanto ocurre siempre hay una razón oculta, que ahora no se ve, y resulta dolorosa, pero es preciso percibir, comprendiendo el plan de vida que trasciende un solo ciclo existencial.
Hay una razón detrás de estos acontecimientos de por sí dolorosos, cuya comprensión, de alcanzarse, aporta sosiego y la convicción de que detrás de todo lo que ocurre, actúan fuerzas positivas que conducen las cosas al punto de equilibrio necesario y adecuado.
Si el Espíritu desencarnado después de una corta existencia pudiese comunicarse con sus familiares y amigos, les diría: -“Queridos, no sufráis, que estoy bien. Lo que me hace sufrir es vuestro dolor y sufrimiento. Vosotros pensáis que todo se acabó, y en realidad, esto no es así: es el comienzo de una nueva etapa en nuestro plan de vida –común-. Estoy bien, y quiero veros sosegados, serenos, llenos de paz, ya que la separación es aparente. Sigo estando con vosotros, a vuestro lado. Os apoyaré, y asistiré cada vez que sea necesario y durante el sueño de vuestras materias, nuestros Espíritus se encontrarán cada día y podremos intercambiar conscientemente las expresiones de nuestros afectos, que seguirán fortaleciéndose cada día más y mejor”.
En ocasiones, el Espíritu que ha partido a la dimensión espiritual encarnará en corto tiempo como nieto, o biznieto, en la misma familia, (alguna veces, hasta con los mismos padres, cuando ello es posible y está planificado de esta manera, con antelación).
Por eso, en el tiempo, hay que estar pendiente de los rasgos de la personalidad de los nuevos miembros que van naciendo, tanto en lo físico, las aptitudes, la idiosincrasia, los traumas, las fobias, las marcas de nacimiento, entre otros tantos aspectos, que permitan el eventual reconocimiento de una reencarnación anterior.
Esto debido a que, cada ser, de una vida a otra arrastra los rasgos físicos, las aptitudes, la idiosincrasia, los traumas, las fobias, las marcas originadas en determinadas circunstancias de vidas pasadas, etc.
Pero, también pueden nacer en otras familias, y de hecho así ocurre, como lo demuestran más de 5.000 casos comprobados, científicamente, de reencarnación. Empero, muchas de estas diferentes familias que se van formando conforman un solo núcleo familiar a nivel espiritual.
Sus integrantes van naciendo conformando uno u otro grupo de acuerdo a las circunstancias temporales, pero se apoyan recíprocamente, espiritualmente hablando, tanto de una dimensión a la otra, como estando encarnados, por proyección espiritual, o desdoblamiento, durante el sueño, o en los intervalos breves de evasión de la conciencia, ensoñación o interiorización.
Con la serenidad de nuestros pensamientos, sentimientos, palabras y actos, aportamos sosiego y fortaleza a quienes se han ido antes a la dimensión espiritual, como parte de su plan de vida.
Casi siempre, nadie se va antes o después del lapso programado con antelación de la respectiva reencarnación. Lapso que es determinado por el propio Espíritu en el momento de planificar cada nuevo ciclo de vida. Salvo las excepciones, naturalmente. Muchas excepciones son debidas a cambios drásticos que afectan el plan de un cierto número de personas involucradas en un proyecto común, que precisa cambio de planes o de objetivos, lo cual determina concluir con antelación un ciclo de vida, para dar inicio a otro. Estos cambios virtualmente cuentan con la aprobación de las partes involucradas, salvo las eventuales excepciones que pudiesen haber por causa de la justicia divina, y la ley de afinidad, que dirigen el programa evolutivo de cada mundo, cuyos regidores saben lo que mejor conviene a cada ser, como un acto de amor. Pero, la ley cósmica siempre toma en cuenta el libre albedrío de cada quien, por la acción de la ley de causa y efecto, sobre cuyo resultado actúa la ley de afinidad, sabia ordenadora del Universo, buscando siempre el bien común. Es un tema digno de ulteriores análisis y estudio.

domingo, 2 de agosto de 2015

CONEXIÓN ESPIRITUAL CON EL SER UNIVERSAL





CONEXIÓN ESPIRITUAL

CON EL SER UNIVERSAL



Autor: ©Giuseppe Isgró C.







Siéntate cómodamente, apoyando las manos en los muslos, o acostado. Efectúa tres respiraciones profundas, exhalando lentamente. Cierra los ojos suavemente.



PROGRAMACIÓN ESPIRITUAL:



Afirma:



–“Entro en conexión divina con el Ser Universal”. (Tres veces).

Ahora estoy ya en conexión divina con el Ser Universal. (Tres veces).

Formo una unidad cósmica perfecta y eterna con el Ser Universal, -ELOÍ-.  (Diez veces).

Tengo conciencia de mi conexión divina con el Ser Universal, aquí y ahora.  (Tres veces).



1. Ahora, centra la atención en el punto donde nace el remolino del pelo, en la cabeza. Ese es el punto de conexión con el Ser Universal. Imagina allí un círculo blanco con el signo más en el centro. Repite tres veces el nombre: ELOÍ.



2. Ahora, centra la atención en el hombro izquierdo. Repite tres veces el nombre: ELOÍ.

3. Ahora, centra la atención en el hombro derecho. Repite tres veces el nombre: ELOÍ.

4. Completa el triángulo, centrando nuevamente la atención en el punto donde nace el remolino del pelo, en el centro de conexión con el Ser Universal; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

5. Ahora, baja hasta la nuca y centra allí la atención; repite diez veces el nombre: ELOÍ. Este es el centro donde reside el ojo que todo lo ve; si sigues concentrando la atención en este punto un largo tiempo con la repetición del nombre ELOÍ, observarás como se va desarrollando la capacidad de percepción intuitiva clarividente o conciencia cósmica. 

6. Ahora, centra la atención en la garganta; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

7. Ahora, centra la atención en el punto hara o tan tien, -tres centímetros debajo del ombligo y tres centímetros hacia dentro, en dirección de la columna vertebral-; este es el punto de equilibrio del cuerpo y del ser; repite diez veces el nombre: ELOÍ.

8. Ahora, concentra la atención en el cóccix; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

9. Ahora, centra la atención en el tobillo derecho; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

10.         Ahora, centra la atención en el tobillo izquierdo; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

11.         Ahora, vuelve a concentrar la atención en el cóccix; repite tres veces el nombre: ELOÍ.

12.         Ahora, vuelve de nuevo a centrar la atención en la nuca; repite diez veces el nombre: ELOÍ.

13.         Ahora, vuelve a centrar la atención en el punto donde nace el remolino del pelo, visualiza el circulo blanco y el signo más, -la Rueda de la Vida o el símbolo del Ser Universal, repite tres veces: ELOÍ.

14.         Ahora, da por hecho que te encuentras en conexión perfecta y permanente con el Ser Universal, ELOÍ; imagina que desde el punto de conexión divina, -nacimiento del remolino de pelo-, en el cual ubicas, mentalmente, el Círculo blanco y el signo más en el centro, que la luz fluye y va saturando todo tu ser desde la cabeza hasta los pies. Al llegar a este punto, relaja los pies y siente las plantas y los tobillos intensamente, lo más que puedas y quieras.  (Muy importante). Ahora, afirma: ELOÍ, guíame, asísteme, protégeme e ilumíname. 


-Puedes utilizar el nombre de la Divinidad que prefieras: Dios, Eloí, Allah, u otro de tu preferencia, pero deberías evitar el uso del nombre de algún maestro en particular, ya que es una conexión espiritual con la Divinidad. 

Este ejercicio se sugiere realizarlo en la mañana, al levantarse, antes de tomar café, u otra bebida, o en la noche, antes de acostarse. Durante el día, se recomienda cada vez que se requiera potenciar el estado de serenidad, o quietud interior. En las colas, por ejemplo, es un momento propicio para hacer fluir en armonía las fuerzas interiores.