lunes, 14 de enero de 2013

EL PODER DE LA PERCEPCIÓN



SOLILOQUIO SOBRE EL EL PODER DE LA PERCEPCIÓN

Por ©Giuseppe Isgró C.



-“A ti, porque tienes fe, te voy a revelar el más alto de los misterios: el conocimiento y la visión espiritual interior.
Es el Augusto Misterio, el Eterno Conocimiento, purificador por excelencia. Una vez abierto el tercer ojo, capacitado de visión divina, comienzas a andar el camino del recto obrar”-.
Bagavad Gita


A
firmo, cada vez que deseo potenciar el poder de mi percepción interior: 

Cada día, en todas formas, tengo una mejor visión interior y percibo, perfectamente:

o   Mi verdadera misión en la vida y lo que le es y no le es inherente.
o   Lo que quiero y lo que no quiero.
o   Lo que me gusta y  lo que no me gusta.
o   Lo que debo hacer y lo que no  debo hacer.
o   Cómo son y no son las personas.
o   Lo que quiere y no quiere la gente.
o   Lo que me importa y lo que es ajeno a mis intereses.
o   Lo que es bueno y lo que deja de serlo.
o   Lo que vale y lo que no.
o   Lo verdadero y lo contrario.
o   Lo sincero y su polaridad opuesta.
o   Lo justo y lo equitativo.
o   Dónde estoy y adónde quiero o debo ir.
o   El respectivo grado de mis propias fortalezas integrales, así como de los aspectos de mi personalidad que debo fortalecer o desarrollar.
o   Los alimentos adecuados para una salud perfecta y de aquellos que debo evitar. 
o   Lo que me conviene y de lo que no es conveniente, en cada situación.
o   La verdad, siempre.
o   Las necesidades del mercado y qué productos y/o servicios  debo comercializar y las condiciones de precios y forma de pago que les satisfaga.
o   Las inquietudes de los tiempos y qué debe hacerse para adaptarse a las mismas.
o   El sentido de la medida, es decir, hasta donde debe o puede llegarse en las negociaciones de compra venta o en cualesquiera otras.
o   Cómo son las cosas  o como debieran ser y de lo que es preciso hacer para corregir las situaciones y transmutarlas en sus condiciones ideales.
o   Los logros que debo alcanzar a nivel óptimo, en cada área de mi vida.
o   Las oportunidades y cómo aprovecharlas a tiempo y en la debida forma, anticipando las  necesidades insatisfechas del mercado o actividad en que me desenvuelvo.
o   El propio potencial de crecimiento personal y profesional y  de que puedo realizar bien mis objetivos si creo que puedo hacerlo y mantengo expectativas positivas, siempre.
o   La realidad universal, de Dios, de la vida eterna y continuada, de los valores y respectivas leyes, de la misión cósmica, de las metas evolutivas y de los objetivos que me conciernen en el plan divino de la creación.
o   Quién es quién.
o   Los propios valores.
o   Los valores patrios.
o   Mis deberes y derechos.
o   Mis percepciones e intuiciones.
o   El propio poder interior, conectándolo, automáticamente, con el Creador Universal,  cada vez que lo requiero, con sólo interiorizarme, relajándome física, mental y espiritualmente y afirmando tres veces: -Entro en el nivel de mi poder interior; ya estoy en el nivel de mi poder interior; aquí y ahora, puedo resolver cualquier cosa que sea preciso, con sólo visualizarla resuelta en forma satisfactoria, en armonía con todos y de acuerdo a la voluntad divina. Hecho está. Así es; así será.

o   Tengo, siempre, tanto en ni nivel de interiorización como en estado de vigilia, -o cualquier otro nivel o dimensión en que actúo- conciencia clara de lo que debo hacer, y la fortaleza suficiente, para hacerlo, en cada caso, y obtener la respuesta a cualquier pregunta que plantee tres veces, mentalmente.
o   Cada vez que me interiorizo, instantáneamente que me conecto con mi psiconsciente, éste efectúa la conexión con la mente infinita universal y fluye, en mí, automáticamente, el conocimiento, la intuición  y el  poder creativo que preciso, en cada caso, para resolver situaciones, curarme o curar a otras personas, mentalmente, u obtener la respuesta a cada una de mis preguntas.
o   Cada vez que actúo en mi nivel psiconsciente, así como en la dimensión objetiva u otra,  desarrollo en mayor grado mi capacidad de utilizar mi poder interior y conectarme con el Creador Universal..
o   Percibo, claramente, todo lo que me concierne y la dimensión exacta de las cosas, su grado de importancia o prioridad.  Me percato, siempre a tiempo, de lo que es preciso, así como las  respectivas previsiones, suficientes y oportunas.
o   La amistad y de los medios idóneos para cultivarla, en cada caso.
o   Que es bueno darme cuenta de todo y prestar, siempre, la debida atención en todos los niveles, físico, mental y espiritual, a las situaciones, a las inquietudes de los tiempos, a las señales del cuerpo –propio o de otros, para interpretar su lenguaje- y de la mente, el espíritu y los sentimientos.
o    El sentido de la vida y del ulterior objetivo de la misma.
o   La percepción adecuada y correcta del Creador Universal y de las leyes universales.
o   La condición espiritual de mi ser y su conexión divina;  y que mi condición de hijo (a) del Creador Universal, me convierten en co-creador (a) y que, cada vez que actúo -mental o espiritualmente-, lo estoy haciendo en conexión con la mente infinita de ELOÍ y con las mentes de la ecología mental en la respectiva esfera en que actúo, recibiendo el apoyo y flujo de sabiduría y poder para llevar a cabo mi obra en armonía con todos y de acuerdo con la voluntad divina.
o   Lo que se hace en el entorno, emulando lo que debe serlo y aprovechando al máximo sus fortalezas y ayudando a resolver, con bienes o servicios, sus carencias, de acuerdo a mi rol humano y profesional.
o   Quién soy, cómo soy, lo que represento, lo que debo ser, hacer y/o representar, en el eterno presente.
o   La importancia histórica del lugar o región en que vivo y de los valores que le engrandecen, para poder tener conciencia del momento histórico pasado, presente y futuro.
o   Todas las cosas que puedan contribuir a mi crecimiento personal.
o   Lo que hay que restringir en la propia vida para mantener un perfecto equilibrio en todas las áreas esenciales.
o   Lo que hay que leer y estudiar, cada día.
o   Lo que hay que vestir, en cada situación.
o    De que, en alguna parte, alguien está observándome: la conciencia divina y la propia, que registran todos los hechos y pensamientos; lo que se hace y lo que se ha dejado de hacer.
o   El tiempo real necesario para terminar bien una tarea.
o   Cuándo hay que decir sí y cuándo, no.
o   Cuándo hay que actuar y de cuándo hay que parar.
o   Mi propio mecanismo de vergüenza que me advierte cuando es preciso dejar de hacer algo o cuando hay que hacerlo con rapidez y oportunamente.
o   La importancia de percatarme de todo lo que me concierne y de ampliar mi visión de la vida y de los valores universales.
o   Que, debo optimizar, cada día más y mejor, mi capacidad para prestar la correcta atención a lo que hago o estudio; observar y analizar adecuadamente cada caso; aplicar debidamente, en mis investigaciones, el método científico de resolución de situaciones, la inducción y la deducción, la analogía y la comparación, la intuición y/o la percepción psico-sensorial, para ampliar el horizonte de mis conocimientos; escuchar más y mejor para aprender de cada persona con la cual entro en contacto; y, meditar sobre todo lo que requiero para alcanzar el estado de conciencia adecuado. 
o   El poder de la gratitud. Por lo cual, Creador Universal, ahora, te doy las gracias por el conocimiento que poseo y por el que adquiero en el eterno presente.
o   El valor de una sonrisa, del amor, de la amistad, del dinero y su uso efectivo, de la constancia, de la belleza y  de la limpieza física, mental y espiritual.
o   Que cada situación que se presenta para resolverla trae una oportunidad que debe ser aprovechada positivamente.  De que todo es cíclico, que las cosas se repiten, como los ciclos económicos, los históricos, etcétera.
o   Que la vida siempre vale el esfuerzo vivirla a plenitud y con gratitud.
o   Que el futuro siempre es mejor que el pasado y de que el presente es el mayor tesoro que poseo.
o   Que soy un espíritu inmortal y eterno
o   Que soy más importante y mejor de lo que yo creo, por los elevados fines por los cuales mi ser ha sido creado por el Creador Universal, por lo cual,  cada día tengo una mejor visión de cómo Él quiere que yo sea y manifiesto, en mí, ese estado divino programado por Él para mí, optimizando el uso de los dones con que me ha dotado y todo mi potencial y abundancia que, como provisión divina, me ha asignado para administrarla en la gran obra universal y en la cuota que me corresponde desarrollar, en el eterno presente.
o   Que el cuerpo no es el verdadero ser y, en cambio, sí lo es el espíritu inmortal que lo anima como personalidad inteligente.
o   Lo que esperan de mí, lo demás, para crear, solamente, expectativas correctas, haciendo la debida retroalimentación y ubicando, a toda persona y cada cosa, en su exacta dimensión.
o   Los riesgos y la mejor manera de asumirlos y afrontarlos con visión clara, fortaleza de ánimo, sentido de justicia y equidad, templanza, equilibrio y voluntad de resolver exitosamente cada situación.
o   Que dando más y mejor servicio, cooperación, atención, efectividad, resultados, trato, simpatía, cordialidad, cortesía, etcétera, recibo más; que lo mismo que hago, digo y doy, recibo acrecentado.
o   Todo sobre lo que debo tener conciencia.
o   Que estoy cumpliendo, cada día más y mejor, mi verdadera misión en el aquí y ahora. Hecho está. Así es. Así será en el eterno presente, de acuerdo a la voluntad divina y en perfecta armonía con todo el universo.


ACCESO AL PODER INTERIOR EN CONEXIÓN DIVINA PARA RESOLVER CASOS.

Me relajo física, mental y espiritualmente desde los dedos de los pies hasta la cabeza, al llegar a ésta, afirmo, tres veces:  -Entro en el nivel de mi poder interior y me conecto, automáticamente, con la Inteligencia Infinita; ya estoy en el nivel de mi poder interior y en conexión divina; aquí y ahora, puedo resolver cualquier cosa que deba resolver.

Resuelvo, ahora, esta situación: (la menciono y la veo mentalmente tal como es, actualmente); luego, la visualizo resuelta satisfactoriamente.

Accedo a este nivel de mi poder interior, cada día más y mejor.

Afirmo:

Gracias, Creador Universal, porque esta situación, en tus planes cósmicos, ya está resuelta. Hecho está; así es. Así será.





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EL ENCUENTRO EN LA VICTORIA



http://enbuscadelavictoria.blogspot.com/

UN ENCUENTRO EN LA VICTORIA

Autor: ©Giuseppe Isgró C.

Del libro: La Victoria

Capítulo I

Me encontraba un día, en una fuente de aguas tranquilas, cristalinas, cuando se me acercó un Venerable hombre, vestido a la antigua usanza, con bata blanca, larga, pelo y barba que alguna vez fueron de color pelirrojo y un báculo en la mano derecha.

Concentró sus ojos en los míos; su mirada era profunda, serena y apacible.

Con voz suave y afectiva, me dijo:

-“Hola, hijo, como estás”-.

–Bien, -le contesté-; y, ¿usted?

–Por aquí andamos; -fue su respuesta-, mientras me sonreía.

-¿Dónde estamos?, -le pregunté al Venerable hombre-.

-Este sitio es conocido como La Victoria; -me contestó-. –¿Qué haces por estos lados?

-Salí esta mañana, temprano, con el coche, a dar un paseo; luego, al llegar a esta zona, me paré a contemplar la belleza de los araguaneyes y decidí caminar un poco y la verdad que, absorto en mis reflexiones, caminé por lo menos durante dos horas, hasta llegar aquí. Desconocía este hermoso lugar. Y, usted, -¿vive por aquí cerca? -le pregunté-.

Un poco más arriba, en esa colina boscosa. Hace algunos años, -relata el Venerable hombre- decidí retirarme de la agitada vida ejecutiva en que me desenvolvía profesionalmente, como abogado, en la ciudad de Quebec, Canadá, aunque he viajado por diversos países asesorando a incontables líderes. Construí la casa, en esta zona tropical, con la idea de pasar aquí los meses de invierno. Me dedico al estudio de la vida, a la meditación y a cultivar mi jardín y de vez en cuando, a escribir mis reflexiones, las cuales, algún día, habrán de ser publicadas para esparcir un poco la luz que he podido vislumbrar en mis estudios metafísicos-espirituales.

-¿Quieres tomar un café? –Me preguntó el Venerable hombre-. Lo he traído de Caripe El Guácharo; es de los más exquisitos que he probado.

-Sí, con gusto se lo acepto; -le contesté-.

Nos fuimos caminando por un sendero rodeado de árboles cargados de mangos, aguacates, naranjas y una hilera de cayenas de diversos colores. A lo lejos, el ruido de la brisa se oía apaciblemente. Todo era quietud, armonía y paz. Pero, sobre todo, lo que más me impresionaba era la apacibilidad y el sosiego del Venerable hombre de La Victoria. Emanaba de él un flujo de fuerza que, en su presencia, me sentía con un poder y una seguridad nunca antes experimentados. Fuerzas bienhechoras se iban apoderando de mí y aquella paz y relax que buscaba en la mañana, al salir a dar un paseo, sin percatarme de ello, las estaba experimentando ya.

Después de unos quince minutos de caminar, llegamos a la casa del Venerable hombre. Su aspecto exterior humilde estaba lejos de dejar entrever lo que segundos después habría de asombrarme con lo que encontré en el interior.

Al entrar, en la casa, una joven de unos veinte años saludó al Venerable hombre.

-¡Hola, abuelo!, ¿cómo estás?

–Bien, hija, -contestó el Venerable hombre-. -Prepara un poco de café, Lucía, mientras conversamos un poco, adentro.

-Por cierto, te presento a Santiago, quien ha llegado paseando hasta La Victoria.

Después de la presentación, entramos en la biblioteca del Venerable hombre. Un salón grande, lleno de estantes de libros por todas partes, lo cual hacía inimaginable dicho cuadro desde el exterior. Algunos cuadros al óleo de morichales y de personajes históricos, presentaban un ambiente acogedor. En un rincón se encontraban diversos retratos de Tagore, Gandhi, Cicerón, Séneca, Ibn Arabi y un dibujo de Don Quijote y Sancho Panza. En un pequeño cuadro, podía leerse: -“Lo que Alá quiera. Nada se le asemeja”-.

-Le felicito por este inmenso tesoro que usted tiene aquí, -le dije al Venerable hombre-. -¿Cuáles son los temas de su interés?

A lo cual, me contestó: -Como usted puede ver, Santiago, -y me invitó a recorrer los estantes- aquí hay libros de variados temas: clásicos de todos los países y épocas, desde los Vedas, los Upanishads, el Mahabaratha, los libros de Confucio, El Tao te King, de Lao Tse, el Poema de Gilgamesh, el Código de Amurabí, autores griegos, como Homero y Hesiodo. Se encuentran las obras completas de Euclides, Platón, Aristóteles, Teofrasto, Demetrio de Falereo, de los Presocráticos, Epicteto, Plutarco, etcétera; de los latinos, autores como Séneca, Cicerón, -que son mis preferidos-, Julio César, Tito Livio, Dionisio de Halicarnaso, Marco Aurelio, así como libros de Psicología, Gerencia, Sufismo, Yoga, ensayos, filosofía, parapsicología, hermetismo, El Quijote, libros de economía, filosofía, etcétera, en fin, un poco de todo lo que es preciso conocer para poder entender el significado de la vida: de dónde venimos, por qué estamos aquí y hacía dónde vamos, sin lo cual, la vida no tendría sentido, sobre todo por el gran afán a que está sometido el ser humano en la agitada vida moderna.

Nos sentamos en sendas butacas y nos entretuvimos conversando de temas diversos. Al poco rato, entró Lucía con dos tazas de oloroso café y unos biscochos, que degustamos con agrado en una amena e interesante conversación. Al fondo, podía oírse una suave música de Beethoven.

Pasamos cerca de una hora conversando de sobre la Atlántida, Egipto, los griegos, de Homero, de los sufíes, del budismo zen, los poderes del espíritu, meditación, etcétera, después de lo cual, le hice una pregunta directa.

-Seguramente, usted ha desarrollado alguna técnica de meditación y algún método de resolución de situaciones, en la vida, que me quisiera explicar, ya que, según observo, para tener usted una serenidad tan acentuada y una fortaleza física a la edad que imagino que usted debe tener, -cerca de noventa años- es porque ha encontrado en su larga experiencia algún secreto que quizás quisiera compartir conmigo.

Santiago, -me dijo el Venerable hombre, si vuelves a visitarme otro día, quizá te cuente algo que te pueda servir. Empero, antes de que te vayas, te haré entrega de unos apuntes que hace ya muchos años, en una época en que yo andaba a la búsqueda de sosiego y tratando de encontrarle sentido a la vida, un Venerable hombre que, en una edad similar a la mía, a su vez me entregara y cuya práctica asidua me permitió domar la mente, encarrilar mi vida y poner bajo control los hilos del destino. Son veintidós manuscritos, y una meditación diaria, –continuó diciendo el Venerable hombre, que si bien son ya un poco antiguos, podrás copiarlos de nuevo y si pones en práctica las técnicas que contienen, darás a tu vida un esplendor que habrá de sorprenderte agradablemente.

-Una vez que los hayas probado con total y absoluta satisfacción de tu parte, -me dijo, ponlos en limpio, en forma de libro y publícalo para que su mensaje llegue a mayor número de personas. Hacía tiempo que esperaba a alguien a quien confiarle este legado y creo que hoy, al llegar aquí, en la forma en que lo has hecho, tus pasos han sido dirigidos por Aquel que todo lo sabe y puede, por la Ley Cósmica, y en cuyos planes universales, todos somos sus instrumentos.

Me despedí del Venerable hombre y de su adorable nieta, sintiendo dentro de mí fuerzas desconocidas hasta entonces que preanunciaban grandes cambios en mi vida.

En los días siguientes, aparté una hora diaria, antes de dormirme, y leí y releí, todos los manuscritos, de la siguiente manera: En primer lugar copié la Meditación diaria en un cuaderno, el cual leí durante veintidós noches y mañanas seguidas, tal como lo indicaban las instrucciones de la misma.

Una nota al pie de página mencionaba que si yo la transcribía en un cuaderno, el hecho de hacerlo, grabaría en mi ordenador mental las instrucciones y me sería más fácil desarrollar, en mi personalidad, las cualidades y condiciones que formaban parte de los objetivos implícitos en la misma.

De los veintidós manuscritos, cada lunes, a las once en punto de la noche, copiaba uno en el cuaderno, y durante el resto de la semana, a la misma hora, lo leía y meditaba, siguiendo las fáciles y efectivas técnicas e indicaciones al inicio del mismo.

Cuatro semanas después de leer durante veintidós días seguidos, en la noche y en la mañana, la meditación diaria, comenzaron a manifestarse en mi vida una serie de cambios positivos que me dejaban asombrado a mi mismo, pero, también, los miembros de mi familia y a mis amistades; sobre todo mi semblante comenzó a ser más apacible; volví a sonreír desde el interior; mi estado anímico era de contento; me sentía más seguro de mi mismo; comencé a confiar más en la gente, en la vida y a vislumbrar el sentido de mi misión en la vida –percibía cosas que antes me pasaban desapercibidas, a pesar de haber estado siempre allí. Sentía fluir en mí una nueva corriente vivificadora de prosperidad, de felicidad, de alegría de vivir. Mi entusiasmo y amor por la vida y por mi familia, por mi trabajo y por las personas, crecía día a día. En aproximadamente dos meses había logrado muchas de las cosas en las cuales había soñado desde hacía años. Había dado un paso sorprendente en el camino de la autorrealización.

Efectivamente, pude comprobar que me fue relativamente muy fácil desarrollar las aptitudes y actitudes a nivel físico, mental, emocional, espiritual y en diversos aspectos de mi vida, como el financiero, que comenzó a mejorar casi inmediatamente, así como, surgieron nuevas oportunidades que comencé a aprovechar, casi sin esfuerzo de mi parte.

Transcurría el año de 1967 y mi vida había encontrado un sendero que habría de conducirme a cooperar en forma más efectiva en el plan divino que el Supremo Hacedor, en algún momento, había diseñado para mí.

Tres meses después volví a aquel lugar donde había encontrado al Venerable hombre de La Victoria y allí estaba la fuente que él dijo llamarse La Victoria; empero, cuando traté de encontrar el camino para llegar a la casa donde amablemente me ofreció un delicioso café, preparado por su nieta Lucía, no logré encontrarlo, pese a haber recorrido durante un par de horas por los alrededores. Pregunté a varias personas para ver si podían indicarme como llegar a la casa del Venerable hombre y cual fue mi sorpresa, nadie lo conocía.

Empero, después de tanto buscar, volví a encontrar la casa donde vivía el Venerable hombre de La Victoria, pero se encontraba abandonada. Su aspecto indicaba que debía encontrarse en ese estado un lapso mayor del que mediaba con el encuentro de aquel ser extraordinario. Es sorprendente como los inmuebles solos acusan el paso del tiempo en mayor grado que los que son habitados. Si no fuera por los manuscritos pensaría que el encuentro no fue más que un simple sueño. -¿O se trata, acaso de un sueño combinado con un fenómeno de aporte? Personalmente, no lo creo. El encuentro fue muy vívido y real. El aromático café servido por Lucía estaba exquisito. Durante varios años volví al lugar varias veces, la casa seguía sola. La última vez que volví, no la pude ubicar y sin tener tiempo suficiente para seguir buscándola, me fui. Ahora, vivo muy lejos de aquella zona, en otro continente; han transcurrido muchos años y después de tanto tiempo es poco probable que vuelva allí; pero, los manuscritos y la meditación diaria obran en mi poder, me han transformado y han enriquecido mi vida.

Durante más de treinta y cinco años he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen los manuscritos y la meditación diaria y cada vez que los pongo en práctica, experimentos los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para mí.

Su contenido es eminentemente práctico; no hay teorías superfluas. Si lleva a cabo los ejercicios que contienen, es probable que, gradualmente, se vaya efectuando la transmutación alquímica de su ser sintonizándose con los elevados resultados existenciales, los cuales, por añadidura, al ser creados a nivel mental, se van manifestando en su propia vida, oportunamente.

Sobre todo, con estos ejercicios, me percaté, cuando el Venerable hombre me entregó los manuscritos, de que se dispone de un método para domar la mente y ejercer un pleno dominio sobre la vida en general y, por ende, sobre el destino y controlar, cuando eventualmente se presenten, todas las situaciones, manteniendo un perfecto equilibrio físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

El Venerable hombre de La Victoria me comentaba que todo se puede lograr en la vida si se siembra la respectiva semilla por medio de correctas decisiones acordes con la propia y elevada auto-estima y dignidad personal, desarrollando el convencimiento de que sí se puede hacer, por medio de las afirmaciones, las visualizaciones y meditaciones, la experimentación de un estado emocional acorde al momento de ser logrados los respectivos resultados y la practica del desapego, es decir, dejar encargada a la mente psiconsciente del logro, y además, se espera el tiempo necesario haciendo, mientras tanto, todo lo que se requiere, según el caso o los objetivos por alcanzar.

Estas técnicas funcionan, me decía una y otra vez el Venerable hombre de La Victoria; luego, agregaba: -las he probado por más de cincuenta años y quien, a su vez me las entregó, habría hecho otro tanto, aseverando que eran efectivas, si yo seguía fielmente las instrucciones y las ponía en práctica con expectativas positivas.

Desde que en 1967, el Venerable hombre me hiciera entrega de los manuscritos, han transcurrido un poco más de de treinta y cinco años, durante los cuales yo también he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen, y cada vez que me ejercito con ellos, experimento los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para todos los que hemos aplicado las enseñanzas del Venerable hombre de La Victoria.

Él me repetía constantemente: -“¡Tú puedes si crees que puedes hacerlo! ¡Hazlo y tendrás el poder!

Recuerdo que ese día el Venerable hombre me dijo: -ejercer el poder con que la naturaleza de las cosas ha dotado a cada ser, cultivando los dones inherentes y aprendiendo todo lo que se pueda de sí y del vasto universo del que se forma parte, es una manera efectiva de ser cada día más feliz. Luego, cuando me despedí de él, expresó: -“¡Que cada día brille más y mejor tu luz interior!”.- Adelante.

Capítulo 2

Meditación diaria

Es lunes en la noche, son las once en punto.

Me dispongo a copiar textualmente, en el cuaderno que he dispuesto para ello, el manuscrito identificado con el título:

Meditación diaria

Dice así:

Afirme, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desee, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubra cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en su vida:

MEDITACIÓN DIARIA

Afirma, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desees, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubre cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en tu vida. Al encender la luz en la mente se ilumina la propia existencia y todo en derredor vibra al unísono y con el mismo sentimiento de felicidad y bienestar, interrelacionándose por la ley de afinidad.

1. -Entro en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, contando de tres a uno: Tres, dos, uno.

Ø Ahora, estoy ya en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre.

Ø Voy a permanecer en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, durante quince minutos y voy a programar los siguientes efectos positivos, los cuales perduran, cada vez mejor, hasta que vuelva a realizar este acceso y programación mental:

Ø Todo va bien, siempre, en todos los aspectos de mi vida, cada día mejor. (Tres veces). –Imagínalo-.

Ø Todo va bien en mi trabajo; cada día logro mejores niveles de efectividad, prosperidad, riqueza, abundancia y bienestar. (Imagínalo).

2. Formo una unidad cósmica perfecta con el Creador Universal, -ELOÍ. (Diez veces, con los ojos cerrados). Hoy se expresa en mí la Perfección universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión en todos los aspectos de mi vida.

3. -Cada día, en todas formas y condiciones, mi cuerpo y mi mente funcionan mejor y mejor. La consciencia de mi conexión permanente e indisoluble con el Creador Universal, -ELOÍ-, restablece y mantiene en mí, diariamente, durante las veinticuatro horas del día, un perfecto estado de salud a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Creador Universal, por darme un cuerpo perfecto, saludable, lleno de energía. Aquí y ahora, me siento en perfecto equilibrio de salud, a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

4. Afronto y resuelvo bien toda situación que me compete, siempre.

5. Todo tiene solución, en todas las situaciones de mi vida.

6. El Creador Universal, -ELOÍ-, es en mí, cada día mejor, en todos los aspectos de mi vida, fuente de amor, luz, sabiduría, éxito, riqueza, prosperidad, abundancia y armonía.

7. Permito que las leyes universales de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión actúen bien en el plan de mi vida.

8. Tengo prosperidad y poder. Cada día enriquezco mejor mi vida a través del servicio efectivo, del amor y de la práctica de todas las virtudes.

9. Mi dignidad personal me lleva a realizar las cosas que me competen con la máxima perfección posible.

10. Cada día, en todas formas y condiciones, en todos los aspectos de mi vida, estoy mejor y mejor a nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

11. Actúo con templanza, serenidad, autodominio y perfecto equilibrio en todo. Conservo plena autonomía y control sobre todas mis facultades físicas, mentales, emocionales, intelectuales y espirituales. Hecho está. (Visualizar un escudo protector de luz que te envuelve y protege; -una pirámide-).

12. Tengo fortaleza, valor, confianza y fe suficiente para triunfar y alcanzar todas mis metas, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y en armonía con sus planes cósmicos. Soy inmune e invulnerable a las influencias y sugestiones del medio ambiente y de cualquier persona a nivel físico, mental, emocional y espiritual, en las dimensiones objetivas y subjetivas y en cualesquiera otras en que sea requerido.

13. El orden universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión se establece en mi vida, en todos mis asuntos y en las personas interrelacionadas, aquí y ahora. Hecho está.

14. Asumo la responsabilidad de mis actos y cumplo bien todos mis compromisos, siempre oportunamente, de acuerdo con el orden cósmico.

15. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos da abundancia y armonía en el eterno presente. Vivo en abundancia y en armonía perfectas, aquí, ahora y siempre.

16. El Creador Universal, -ELOÍ-, se está ocupando de todo, en todos los aspectos de mi vida, y se expresa en mí conciencia intuitiva por medio de los sentimientos en correspondencia con los valores universales.

17. Gracias, Creador Universal, -ELOÍ-, por esta vida maravillosa. Que Tu Inteligencia Infinita, Amor, Sabiduría, Justicia, Luz, y Poder Creador guíen, adecuadamente, todas mis decisiones y acciones, ahora y siempre. Gracias, Eloí, por este día maravilloso.

18. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos proteja, aquí y en cualquier lugar, ahora y siempre. (Tres veces).

19. Siempre espero lo mejor, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y la Ley Cósmica, en armonía con todos.

20. Gracias, Creador Universal; todo va bien en todos los aspectos de mi vida, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Eloí, todo va bien en mis practicas espirituales y en mi relación Contigo; Tú y yo formamos una unidad perfecta, armónica, aquí y ahora, en el eterno presente. Yo soy Tú, Tú eres yo. Te amo.

21. Voy a realizar –obtener o resolver- (mencionar), antes del: (fecha), de acuerdo al orden divino y en armonía con todos. (Si se trata de varios objetivos, anótelos y haga la afirmación y visualización con cada uno de ellos. Imagínelo concluido satisfactoriamente sin imponer canal alguno de manifestación.)

22. Tengo serenidad y calma imperturbable. Soy impasible frente a todo y a todos. No tengo temor a nada, a nadie ni de nadie en ningún nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero. Dentro de mí vibra la seguridad total. Tengo completa confianza en la vida y en mi propia capacidad de resolver situaciones y alcanzar los resultados satisfactorios que preciso, en cada caso, siempre.

A continuación anoté la fecha: Lunes 12 de agosto de 1967. Luego, tal como me lo indicó el Venerable hombre, anoté la fecha que correspondía veintidós días después: 03 de septiembre de 1967.

Acto seguido, me senté cómodamente, tomé tres respiraciones profundas y realicé la meditación.

Luego, cada noche, durante veintidós días, a las once en punto, me iba a mi cuarto, daba indicaciones de no ser interrumpido durante veinte minutos y realizaba la meditación del día, la cual, siempre complementaba con la lectura breve de uno de los libros de cabecera que siempre suelo tener en mi mesa de noche.

Iba notando, día a día como emergía de mi interior una nueva y desconocida fortaleza, seguridad, estado de ánimo contento, actitud más decidida, optimismo frente a la vida y a las situaciones; comencé a llevarme mejor en las relaciones con las demás personas, a ser más comedido en todo y sobre todo comenzaba a tener conciencia de cosas que antes me solían pasar desapercibidas.

Cabe destacar que, en el punto número veintiuno de la meditación, había anotado siete objetivos que desde hacía tiempo quería realizar y para mi sorpresa, treinta días después de haber terminado de efectuar la meditación del manuscrito número veintidós comencé a observar como, en forma aparentemente casual se iban manifestando la resultados de cada uno de ellos hasta que, algunos meses después, antes de la fechas previstas, los había realizado todos, menos dos, por lo cual, me senté y volví a anotar, en una hoja de mi cuaderno, otros diez objetivos, encabezados por los dos pendientes de la lista anterior, les puse la fecha tope a cada uno, antes de la cual debían ser logrados, para seguir visualizando, su logro, periódicamente.

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lunes, 14 de enero de 2013

EL PODER DE LA PERCEPCIÓN



SOLILOQUIO SOBRE EL EL PODER DE LA PERCEPCIÓN

Por ©Giuseppe Isgró C.



-“A ti, porque tienes fe, te voy a revelar el más alto de los misterios: el conocimiento y la visión espiritual interior.
Es el Augusto Misterio, el Eterno Conocimiento, purificador por excelencia. Una vez abierto el tercer ojo, capacitado de visión divina, comienzas a andar el camino del recto obrar”-.
Bagavad Gita


A
firmo, cada vez que deseo potenciar el poder de mi percepción interior: 

Cada día, en todas formas, tengo una mejor visión interior y percibo, perfectamente:

o   Mi verdadera misión en la vida y lo que le es y no le es inherente.
o   Lo que quiero y lo que no quiero.
o   Lo que me gusta y  lo que no me gusta.
o   Lo que debo hacer y lo que no  debo hacer.
o   Cómo son y no son las personas.
o   Lo que quiere y no quiere la gente.
o   Lo que me importa y lo que es ajeno a mis intereses.
o   Lo que es bueno y lo que deja de serlo.
o   Lo que vale y lo que no.
o   Lo verdadero y lo contrario.
o   Lo sincero y su polaridad opuesta.
o   Lo justo y lo equitativo.
o   Dónde estoy y adónde quiero o debo ir.
o   El respectivo grado de mis propias fortalezas integrales, así como de los aspectos de mi personalidad que debo fortalecer o desarrollar.
o   Los alimentos adecuados para una salud perfecta y de aquellos que debo evitar. 
o   Lo que me conviene y de lo que no es conveniente, en cada situación.
o   La verdad, siempre.
o   Las necesidades del mercado y qué productos y/o servicios  debo comercializar y las condiciones de precios y forma de pago que les satisfaga.
o   Las inquietudes de los tiempos y qué debe hacerse para adaptarse a las mismas.
o   El sentido de la medida, es decir, hasta donde debe o puede llegarse en las negociaciones de compra venta o en cualesquiera otras.
o   Cómo son las cosas  o como debieran ser y de lo que es preciso hacer para corregir las situaciones y transmutarlas en sus condiciones ideales.
o   Los logros que debo alcanzar a nivel óptimo, en cada área de mi vida.
o   Las oportunidades y cómo aprovecharlas a tiempo y en la debida forma, anticipando las  necesidades insatisfechas del mercado o actividad en que me desenvuelvo.
o   El propio potencial de crecimiento personal y profesional y  de que puedo realizar bien mis objetivos si creo que puedo hacerlo y mantengo expectativas positivas, siempre.
o   La realidad universal, de Dios, de la vida eterna y continuada, de los valores y respectivas leyes, de la misión cósmica, de las metas evolutivas y de los objetivos que me conciernen en el plan divino de la creación.
o   Quién es quién.
o   Los propios valores.
o   Los valores patrios.
o   Mis deberes y derechos.
o   Mis percepciones e intuiciones.
o   El propio poder interior, conectándolo, automáticamente, con el Creador Universal,  cada vez que lo requiero, con sólo interiorizarme, relajándome física, mental y espiritualmente y afirmando tres veces: -Entro en el nivel de mi poder interior; ya estoy en el nivel de mi poder interior; aquí y ahora, puedo resolver cualquier cosa que sea preciso, con sólo visualizarla resuelta en forma satisfactoria, en armonía con todos y de acuerdo a la voluntad divina. Hecho está. Así es; así será.

o   Tengo, siempre, tanto en ni nivel de interiorización como en estado de vigilia, -o cualquier otro nivel o dimensión en que actúo- conciencia clara de lo que debo hacer, y la fortaleza suficiente, para hacerlo, en cada caso, y obtener la respuesta a cualquier pregunta que plantee tres veces, mentalmente.
o   Cada vez que me interiorizo, instantáneamente que me conecto con mi psiconsciente, éste efectúa la conexión con la mente infinita universal y fluye, en mí, automáticamente, el conocimiento, la intuición  y el  poder creativo que preciso, en cada caso, para resolver situaciones, curarme o curar a otras personas, mentalmente, u obtener la respuesta a cada una de mis preguntas.
o   Cada vez que actúo en mi nivel psiconsciente, así como en la dimensión objetiva u otra,  desarrollo en mayor grado mi capacidad de utilizar mi poder interior y conectarme con el Creador Universal..
o   Percibo, claramente, todo lo que me concierne y la dimensión exacta de las cosas, su grado de importancia o prioridad.  Me percato, siempre a tiempo, de lo que es preciso, así como las  respectivas previsiones, suficientes y oportunas.
o   La amistad y de los medios idóneos para cultivarla, en cada caso.
o   Que es bueno darme cuenta de todo y prestar, siempre, la debida atención en todos los niveles, físico, mental y espiritual, a las situaciones, a las inquietudes de los tiempos, a las señales del cuerpo –propio o de otros, para interpretar su lenguaje- y de la mente, el espíritu y los sentimientos.
o    El sentido de la vida y del ulterior objetivo de la misma.
o   La percepción adecuada y correcta del Creador Universal y de las leyes universales.
o   La condición espiritual de mi ser y su conexión divina;  y que mi condición de hijo (a) del Creador Universal, me convierten en co-creador (a) y que, cada vez que actúo -mental o espiritualmente-, lo estoy haciendo en conexión con la mente infinita de ELOÍ y con las mentes de la ecología mental en la respectiva esfera en que actúo, recibiendo el apoyo y flujo de sabiduría y poder para llevar a cabo mi obra en armonía con todos y de acuerdo con la voluntad divina.
o   Lo que se hace en el entorno, emulando lo que debe serlo y aprovechando al máximo sus fortalezas y ayudando a resolver, con bienes o servicios, sus carencias, de acuerdo a mi rol humano y profesional.
o   Quién soy, cómo soy, lo que represento, lo que debo ser, hacer y/o representar, en el eterno presente.
o   La importancia histórica del lugar o región en que vivo y de los valores que le engrandecen, para poder tener conciencia del momento histórico pasado, presente y futuro.
o   Todas las cosas que puedan contribuir a mi crecimiento personal.
o   Lo que hay que restringir en la propia vida para mantener un perfecto equilibrio en todas las áreas esenciales.
o   Lo que hay que leer y estudiar, cada día.
o   Lo que hay que vestir, en cada situación.
o    De que, en alguna parte, alguien está observándome: la conciencia divina y la propia, que registran todos los hechos y pensamientos; lo que se hace y lo que se ha dejado de hacer.
o   El tiempo real necesario para terminar bien una tarea.
o   Cuándo hay que decir sí y cuándo, no.
o   Cuándo hay que actuar y de cuándo hay que parar.
o   Mi propio mecanismo de vergüenza que me advierte cuando es preciso dejar de hacer algo o cuando hay que hacerlo con rapidez y oportunamente.
o   La importancia de percatarme de todo lo que me concierne y de ampliar mi visión de la vida y de los valores universales.
o   Que, debo optimizar, cada día más y mejor, mi capacidad para prestar la correcta atención a lo que hago o estudio; observar y analizar adecuadamente cada caso; aplicar debidamente, en mis investigaciones, el método científico de resolución de situaciones, la inducción y la deducción, la analogía y la comparación, la intuición y/o la percepción psico-sensorial, para ampliar el horizonte de mis conocimientos; escuchar más y mejor para aprender de cada persona con la cual entro en contacto; y, meditar sobre todo lo que requiero para alcanzar el estado de conciencia adecuado. 
o   El poder de la gratitud. Por lo cual, Creador Universal, ahora, te doy las gracias por el conocimiento que poseo y por el que adquiero en el eterno presente.
o   El valor de una sonrisa, del amor, de la amistad, del dinero y su uso efectivo, de la constancia, de la belleza y  de la limpieza física, mental y espiritual.
o   Que cada situación que se presenta para resolverla trae una oportunidad que debe ser aprovechada positivamente.  De que todo es cíclico, que las cosas se repiten, como los ciclos económicos, los históricos, etcétera.
o   Que la vida siempre vale el esfuerzo vivirla a plenitud y con gratitud.
o   Que el futuro siempre es mejor que el pasado y de que el presente es el mayor tesoro que poseo.
o   Que soy un espíritu inmortal y eterno
o   Que soy más importante y mejor de lo que yo creo, por los elevados fines por los cuales mi ser ha sido creado por el Creador Universal, por lo cual,  cada día tengo una mejor visión de cómo Él quiere que yo sea y manifiesto, en mí, ese estado divino programado por Él para mí, optimizando el uso de los dones con que me ha dotado y todo mi potencial y abundancia que, como provisión divina, me ha asignado para administrarla en la gran obra universal y en la cuota que me corresponde desarrollar, en el eterno presente.
o   Que el cuerpo no es el verdadero ser y, en cambio, sí lo es el espíritu inmortal que lo anima como personalidad inteligente.
o   Lo que esperan de mí, lo demás, para crear, solamente, expectativas correctas, haciendo la debida retroalimentación y ubicando, a toda persona y cada cosa, en su exacta dimensión.
o   Los riesgos y la mejor manera de asumirlos y afrontarlos con visión clara, fortaleza de ánimo, sentido de justicia y equidad, templanza, equilibrio y voluntad de resolver exitosamente cada situación.
o   Que dando más y mejor servicio, cooperación, atención, efectividad, resultados, trato, simpatía, cordialidad, cortesía, etcétera, recibo más; que lo mismo que hago, digo y doy, recibo acrecentado.
o   Todo sobre lo que debo tener conciencia.
o   Que estoy cumpliendo, cada día más y mejor, mi verdadera misión en el aquí y ahora. Hecho está. Así es. Así será en el eterno presente, de acuerdo a la voluntad divina y en perfecta armonía con todo el universo.


ACCESO AL PODER INTERIOR EN CONEXIÓN DIVINA PARA RESOLVER CASOS.

Me relajo física, mental y espiritualmente desde los dedos de los pies hasta la cabeza, al llegar a ésta, afirmo, tres veces:  -Entro en el nivel de mi poder interior y me conecto, automáticamente, con la Inteligencia Infinita; ya estoy en el nivel de mi poder interior y en conexión divina; aquí y ahora, puedo resolver cualquier cosa que deba resolver.

Resuelvo, ahora, esta situación: (la menciono y la veo mentalmente tal como es, actualmente); luego, la visualizo resuelta satisfactoriamente.

Accedo a este nivel de mi poder interior, cada día más y mejor.

Afirmo:

Gracias, Creador Universal, porque esta situación, en tus planes cósmicos, ya está resuelta. Hecho está; así es. Así será.





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