domingo, 31 de marzo de 2013

LEY DE ADORACIÓN




LEY DE ADORACIÓN
Autor: Allan Kardec
Versión castellana y comentarios exegéticos:
Giuseppe Isgró C.

Capítulo XVII de: El Libro de los Espíritus


Objeto de la Adoración. Adoración externa. Vida contemplativa. De la Oración. Politeísmo. Sacrificios.

OBJETO DE LA ADORACIÓN

1. En qué consiste la adoración?
-“En la elevación del pensamiento a Dios. Con la adoración nos acercamos a Él”-.
2. Es esta adoración el efecto de un sentimiento innato, o el de una enseñanza?
-“El del sentimiento innato, al igual que el de la Divinidad. La conciencia de la propia necesidad de fortaleza conduce al ser humano a conectarse con Aquel que le puede proteger”-.
3.  Hubo pueblos primitivos privados del sentimiento de adoración?
-“No, por cuanto jamás hubo pueblos de ateos. En todos existe el sentimiento de la existencia de un Ser Supremo”-.
4. Entonces, es preciso creer que la adoración tiene su fundamento en la ley natural?
-“Ella se encuentra en la ley natural como el efecto de un sentimiento innato en el ser humano, por lo tanto, aunque bajo diversas modalidades, se encuentra presente en todos los pueblos”-.
ADORACIÓN EXTERNA
5. La adoración precisa de manifestaciones externas?
-“La verdadera adoración es un estado de conciencia del Espíritu. En cada una de vuestras acciones pensad que Dios os observa”-.
Es útil la adoración externa?
-“Sí, siempre que no constituya un vano espectáculo. Resulta siempre útil el dar un buen ejemplo; empero, quien practica una espiritualidad externa por afectación y amor propio, mientras su tenor de vida demuestra su ausencia de fervor, da un ejemplo inapropiado y más contraproducente de lo que pudiera pensarse”-.
6.  Dios prefiere a quien le adora de una forma más bien que de otra?
-“Dios prefiere a quien Le adora desde lo profundo de su conciencia, con sinceridad, haciendo el bien y evitando el mal, más que a quienes creen de honrarle con ceremonias que no les rinden buenos hacia sus semejantes. Todos los seres humanos son hermanos e hijos de Dios: Él llama a Sí todos quienes observan sus leyes, sea cual fuere la forma en que Le adoren. Quien no tiene más que la mascara de la piedad, es un hipócrita; quien afecta adoración, y se contradice con sus obras, da mal ejemplo; quien dice venerar a la Divinidad, y su conducta denota que debe fortalecer su sentido de la dignidad y las excelsas cualidades, debiendo ser tolerante con los demás, y desapegado de los bienes superfluos, precisa descentrar su atención del ego y conectarse con Dios desde su propia conciencia. Dios todo lo ve, y para Él, quienes conocen la verdad, y la evaden, tienen mayor grado de responsabilidad, experimentando, oportunamente, el aprendizaje inherente. Si una persona privada del sentido de la vista, al pasar os tropieza, le excusáis; si se tratase de una persona que ve bien, se hace susceptible de que se le llame la atención. Por lo cual, no preguntéis cual forma de adoración sea la mejor, por cuanto eso sería como preguntar si Dios prefiere ser adorado en un idioma más bien que en otro. Lo reafirmamos una vez más: las palabras y los actos no llegan a Dios sino cuando son respaldados por los correspondientes sentimientos en la propia conciencia”-.
7. Es censurable quien practica una espiritualidad en cuya conciencia no siente y lo hace para mantener las apariencias frente a quienes piensan de manera diferente?
-“La intención decide en esta como en cualquier otra cosa. Quien se conduce por respeto a las creencias ajenas, no es censurable; actúa mejor de quien las ridiculiza, careciendo de bondad. Empero, quien practica una determinada espiritualidad por interés o por ambición, es susceptible de recriminación. No tiene mérito alguno, a los ojos de Dios, fingir la práctica de espiritualidad con la sola finalidad de granjearse la aprobación ajena.
8.  La adoración en grupo es preferible a la individual?
-“Los seres humanos reunidos en comunión de pensamientos, y de sentimientos, pueden tener mayor potencia para comunicarse con los  buenos Espíritus y con Dios. Pero, no vayáis a creer por eso de que la adoración individual sea menos gratificante y eficaz”-.
VIDA CONTEMPLATIVA
9. Los seres humanos que se dedican a la vida contemplativa, ya que no hacen mal alguno, y piensan siempre en Dios, tienen algún mérito?
-“No, por cuanto si no hacen ningún mal, tampoco realizan bien alguno, resultando de poca utilidad. Es preciso recordar que no realizar el bien es ya realizar un mal. Dios quiere que se piense en Él, pero no solamente en Él, caso contrario no le habría asignado, al ser humano, deberes que cumplir sobre la tierra. Quien únicamente se dedica a la meditación y a la contemplación no realiza nada meritorio a los ojos de Dios, resultando su vida de poca utilidad para la sociedad; Dios le pedirá cuenta del bien que ha dejado de hacer”-, (Ver Nº 640).
DE LA ORACIÓN
10.            La oración, es del agrado de Dios?
-“Siempre, si es una expresión de la propia conciencia, por cuanto, para Él la intención es todo. La oración que sale del sentimiento de la conciencia es preferible a la que podáis leer de un libro, por muy hermosa que pueda ser, si es leída más con los labios que con el pensamiento. Dios la agradece cuando es expresada con fe, fervor y sinceridad; empero, es ineficaz con ausencia de conciencia pura, mansedumbre y altruismo, salvo que no fuere por un acto de arrepentimiento sincero y de verdadera humildad”-.
11.            Cuál es el carácter general de la oración?
-“La oración es un acto de adoración. Orar a Dios es pensar en Él, acercarse a Él, es ponerse en comunicación con Él. Con la oración, el ser humano se propone tres objetivos: alabar, pedir y agradecer”-.
12.            La oración rinde mejor al ser humano?
-“Sí, porque quien ora con fervor y fe es más fuerte frente a las tentaciones del mal, y Dios envía a los buenos Espíritus para asistirle. Esta asistencia no le falta nunca, si es pedida con sinceridad”-.
Cuál es la razón que algunas personas que oran mucho, precisan aún mejorar su carácter, demostrar más confianza, apreciar los méritos ajenos, respetar a los demás, ser más bondadosas, tolerantes y virtuosas?
-“Lo esencial no es orar mucho, sino orar bien. Quienes crean que el mérito se adquiere con largas oraciones, las realizan mecánicamente, dejando de ver las cualidades que deben adquirir. Para estas personas, la oración es una forma de ocupación, de pasar el tiempo: pero no un estudio de sí. No es la oración que resulta ineficaz, sino la manera en que es realizada”-.
13.             Sirve de algo orar a Dios para que nos perdone nuestras culpas?
-“Dios sabe discernir entre el bien y el mal; la oración no borra las culpas. Quien pide a Dios el perdón de sus errores, en vano lo solicita si no cambia de sistema de vida. Las buenas obras son las mejores oraciones, por cuanto los actos valen más que las palabras”-.
14.            Es de alguna utilidad orar por los demás?
-“El Espíritu de quien ora por los demás actúa con su voluntad de hacer el bien. Con la oración atrae a sí los buenos Espíritus, que se le asocian en el bien que quiere hacer”-.
Somos poseedores, por el pensamiento y por la voluntad, de una potencia de acción, que se extiende mucho más allá de nuestra propia esfera corporal. La oración por los demás es un acto de esta voluntad, y si es ardiente y sincera, puede llamar en asistencia de quienes constituyen el objeto, los buenos Espíritus, que le sugieren a las personas en particular, provechosos pensamientos, estimulándole la fuerza del cuerpo y del Espíritu de la cual tienen necesidad.  Pero, también aquí la oración emanada del sentimiento de la conciencia, es todo; la de los labios no sirve para nada.
15.            Las oraciones que hacemos por nosotros mismos, pueden cambiar la naturaleza de nuestras pruebas y su curso?
-“Vuestras pruebas se encuentran en las manos de Dios, y las hay de aquellas que deben asumirse hasta que lleguen a su término.; pero, entonces, Dios tiene en cuenta la resignación. La oración es un llamado a los buenos Espíritus, que os transmiten la fuerza para soportarlas con valor y resignación, resultándoos, por esta razón, más soportables. La oración, es importante repetirlo, no se realiza jamás sin provecho, cuando es realizada con el sentimiento de la propia conciencia, por cuanto potencia las fuerzas del Espíritu. Esto de por sí, es ya un gran bien.  Ayudaos y la Divinidad os ayudará: es una antigua máxima que todos conocéis. Dios, por lo demás, no puede cambiar el orden de la naturaleza a voluntad de cada quien, ya que, lo que pareciera ser un gran mal según las apreciaciones limitadas de una sola existencia, es, con frecuencia, un gran bien en el orden general del universo.  Y, después, cuántos no son los males de los cuales el ser humano mismo es el artífice por su imprevisión, o por su propia responsabilidad?  Él es afectado por las consecuencias de sus propios errores. Por otra parte, las justas solicitudes son atendidas con mayor frecuencia de lo que podáis pensar: vosotros pensáis que Dios no os ha escuchado por que no habéis observado un hecho sobrenatural, mientras, realmente, os está asistiendo con medios naturales que os parecen efectos de la casualidad o coincidencias. Con frecuencia, Él os inspira, en vuestra propia mente, la idea necesaria, y la fuerza suficiente, para resolver la situación por vosotros mismos”-.
16.            Es de alguna utilidad orar por los Espíritus que han desencarnado y por aquellos que se presume que sufren? Si la respuesta es afirmativa, cómo pueden nuestras oraciones ayudarles y abreviarles sus estados de afectación espiritual?
-“La oración no puede tener el efecto de cambiar los designios de Dios; pero, el Espíritu, por quien uno ora, recibe el estímulo de la demostración de afecto que se le da, por cuanto el ser que debe transmutar su estado de conciencia, es siempre grato de recibir el apoyo de quienes buscan su bien. Por otra parte, con la oración, el Espíritu es estimulado al arrepentimiento y al deseo de hacer lo que sea preciso para ser felices. En  este sentido, pueden ser abreviadas las consecuencias, si de su parte hay el apoyo de su buena voluntad. El deseo de mejorarse, estimulado por la oración, llama a su lado Espíritus mejores, que van a iluminarle, a consolarle, y a darle esperanza. Jesús oraba por las ovejas descarriadas, mostrándoos, de esta manera, que seríais responsables, si vosotros no orarais por quienes lo requieran”-.
17.            Cuál es el valor de la opinión que sugiere la oración para los Espíritus que han desencarnado, dado que la misma no está prescrita en las Escrituras?
-“Jesús dijo, en su tiempo: Amaos como hermanos. Ahora bien, esta recomendación contempla la de emplear todos los medios posibles para demostrar el afecto, sin entrar en los particulares de cómo conseguir el resultado. Es verdad que ninguna fuerza puede evitar que Dios aplique a todas las acciones del Espíritu la justicia de la cual Él es la fuente. Empero, no es menos verdad que el pedido que les hacéis para determinado Espíritu, por quien expresáis afecto, es para Él una demostración de buen recuerdo, que aporta apoyo y estímulo. Se sabe que de parte de Dios recibirá ayuda únicamente cuando demuestre por lo menos un inicio de arrepentimiento: pero, aún antes de que eso ocurra, la Eterna Piedad no le oculta que un Espíritu que le ama se ocupó de él, y se le deja entrever el agradable pensamiento de que su intercesión ha sido útil. Entonces, necesariamente, resulta, de su parte, una expresión de gratitud y de afecto por quien le ha dado aquella prueba de bondad y compasión, y de esta manera, obedecerían, ambos, a la divina ley del amor y unión entre todos los seres, proclamada por el maestro Jesús”-.
18.            Se puede orar a los Espíritus?
-“Se puede orar a los buenos como mensajeros de Dios y ejecutores de su voluntad; pero su poder, proporcional a su elevación, depende del Creador Universal, sin cuyo permiso no sucede nada: por lo cual las oraciones que se les dirigen son eficaces únicamente si merecen la aprobación de Dios”-.
POLITEÍSMO
19.            Por cuál razón el politeísmo, que propicia la adoración a más de una divinidad, si bien es falso, es una de las creencias más antiguas y más difundidas?
-“El concepto de un Dios único no podía ser, en el ser humano, mas que el fruto del desarrollo intelectual. Por lo cual, él, en un estado de ignorancia, aún lejos de concebir un Ser inmaterial sin forma determinada, que actúa sobre la materia, le había dado los atributos  de la materia corpórea, es decir, una forma y una figura: por lo cual todo lo que podía superar las proporciones de la inteligencia común era para el ser humano una divinidad. Todo lo que él no comprendía, era la obra de una potencia sobrenatural, y de esto a creer en otras tantas potencias individuales en cuanto observaba fenómenos extraordinarios, el paso era corto. Pero, en todos los tiempos hubo seres humanos ilustrados, que, comprendiendo la imposibilidad de aquella multitud de poderes del gobierno del mundo sin una dirección suprema, se elevaban a la idea de un solo Dios”-.
20.            Desde el momento que los fenómenos espirituales se han producido, en cada época, y eran ya conocidos en las primeras edades del planeta, han contribuido, también ellos, a hacer creer en la pluralidad de los dioses?
-“Naturalmente, los seres humanos denominan Dios todo lo que era extrahumano; por lo cual, los Espíritus eran para ellos dioses en equivalente número, y por lo tanto, cuando un ser humano superaba todos los demás por sus esplendorosas empresas, por genio, o por cualquier singular facultad incomprendida por el vulgo, le transformaban en un dios, y le rendían culto después de su desencarnación”-. (Ver Nº 603).
El término dios, para los antiguos, tenía un significado extensísimo; no era, como en nuestros días, la personificación del Creador Universal, sino la calificación genérica de cualquier ser fuera de la humanidad. Ahora, por cuanto las manifestaciones espirituales le habían desvelado la existencia de seres incorpóreos como agentes de las fuerzas de la naturaleza, les llamaban dioses, al igual que nosotros des denominamos Espíritus. Esta, empero, no es mas que una cuestión de terminología, con una diferencia: que en su ignorancia, mantenida por artificio por quienes tenían interés en ello, elevaban a ellos lucrosos templos, mientras que, para nosotros, son simples criaturas de Dios, más o menos perfectas, que han dejado la envoltura terrestre. Quien estudie con interés los diferentes atributos de las deidades paganas, reconocerá en ellas aquellos Espíritus descritos en nuestra escala espirita, su estado físico en los mundos superiores, las propiedades del peri espíritu, o alma, y su inherencia en las cosas de la tierra.
El judaísmo y la espiritualidad que de él se derivó, que proyectó un reflejo de luz divina sobre el planeta, no pudo destruir lo que se encuentra en la naturaleza, pero, orientaron la adoración hacia Aquel a quien, en realidad, corresponde. En cuanto a los Espíritus, la memoria se perpetuó bajo diversos nombres, según los pueblos; y sus manifestaciones, que jamás han cesado, se han interpretado de diversas maneras, y frecuentemente aprovechadas como hechos prodigiosos, estimados como fenómenos sobrenaturales por las diversas corrientes de espiritualidad. A su vez, los escépticos, les han calificado de inexistentes. Hoy, en razón de un estudio más profundo, realizado a plena luz, el Espiritismo, -la Doctrina Universal- libre de las ideas supersticiosas de la antigüedad, nos descubre uno de los más grandes y sublimes principios de la naturaleza.
SACRIFICIOS
21.            El uso de los sacrificios humanos se remonta a la más remota antigüedad. Cómo llegó el ser humano a creer que pudiesen ser gratos a Dios?
-“Ante de todo, porque no conocía a Dios como fuente de bondad. En los mundos primitivos, la materia prevalece sobre el Espíritu, abandonándose a los instintos del bruto. Son, generalmente, crueles, por cuanto su sentido moral todavía no se ha desarrollado; luego, debido a que los seres humanos primitivos debieron haber creído que una criatura humana debía tener a los ojos de Dios mayor valor que un cuerpo material.  Esto le indujo a inmolar, primeramente, animales, y más tarde, criaturas humanas, por cuanto, según su falsa creencia, pensaban que el valor del sacrificio fuese adecuado a la importancia de la víctima. En la vida material, siguiendo las costumbres comunes, si ofrecéis un obsequio a alguien, lo escogéis siempre de un precio tanto mayor como resulte el afecto y la consideración que con el mismo queréis demostrarle. Debía ser de esta manera, también, para aquellos seres humanos rudimentarios en relación a Dios”-.
Entonces, los sacrificios de animales han precedido a los de los humanos?
-“Ha sido ciertamente de esta manera”-.
Según esta explicación, los sacrificios humanos no tuvieron un origen en un sentimiento de ferocidad?
-“No; sino en la falsa idea de rendirse gratos a la Divinidad. Posteriormente, los seres humanos trascendieron aún más inmolando a sus enemigos. Del resto, eran ajenos a la voluntad de Dios los sacrificios, tanto de los animales cuanto más de seres humanos. Él no puede ser honrado con la inútil destrucción de sus criaturas”-.
22.            Es posible que los sacrificios humanos realizados por devota intención hayan sido del agrado de Dios?
-“No; jamás; pero Él, justísimo, pesa las intenciones. Los seres humanos inmersos en la ignorancia, han podido creer que cumplieron un acto de alabanza inmolando a sus semejantes; y, en tal caso, Dios, miró al pensamiento, y no al acto. Pero, los seres humanos, mejorándose, han debido reconocer su error, y desaprobar estos sacrificios, ciertamente indignos de los intelectos, aún no muy ilustrados, por cuanto, aunque fuesen, entonces, muy rudimentarios, todavía podían tener alguna idea de su origen y de su respectiva meta, y muchos de ellos habrían podido comprender por intuición el mal que hacían para satisfacer sus pasiones”-.
23.            El sentimiento que indujo a los pueblos fanáticos a exterminar, en las guerras denominadas santas, y con el fin de ser aceptados por Dios, quienes profesan otras creencias tendría, quizá, el mismo origen que aquel que un día les conducía a los sacrificios de sus semejantes?
-“No; esos pueblos han sido inspirados por Espíritus inferiores, para que, haciendo la guerra a sus hermanos, vayan en contra de la voluntad de Dios, que les ordena de amarle como a sí mismos. Todas las corrientes espirituales, o más bien, todos los pueblos, adoran un mismo Dios, por lo cual es irrelevante el nombre bajo el cual se lleva a cabo. Nada hubo jamás de más abominable que las guerras exterminadoras suscitadas por cuestiones de espiritualidad entre los pueblos ilustrados, o de los más iluminados en contra de los de menor grado, ya que la espiritualidad de estos se rige por principios de menor elevación. Vosotros, tomáis el interés de transmitirle una palabra de amor y de paz enseñada por  Aquel que se encontraba animado por la inspiración de Dios, como queréis que crean si la lleváis con el hierro y con el fuego en la mano? Ilustrarlos es un acto de bondad; hacerle conocer la verdad en su pureza es un deber; pero debéis emplear la persuasión y la dulzura, con medios pacíficos y respetuosos de la dignidad de la persona. La mayor parte de los seres humanos no cree, aún, a las comunicaciones: ahora, -con cuál derecho exigiréis vosotros, que de las mismas estáis convencidos, que los demás os prestaren fe por vuestra palabra, si vuestras obras desmienten la doctrina que predicáis?”-.
24.            La oferta de los frutos de la tierra era más grata a Dios que el sacrificio de los animales?
-“Ya se ha respondido diciendo que Dios juzga la intención, que es todo, y no el acto, que es nada. Evidentemente, pero, Les resultaban más gratos los frutos de la tierra que la sangre de las víctimas. Pero, os fue dicho, y os lo repetimos: la oración que emana del sentimiento de la conciencia es cien veces más agradable a Dios que todas las demás ofertas que jamás podáis hacerle”-.
25.            No podrían rendirse gratas a Dios tales ofertas con consagrarlas al bienestar de quienes carecen de lo necesario? Y, en este caso, el sacrificio de los animales hecho con un fin útil no sería meritorio, mientras era abusivo, cuando no servía a nada, o no era útil más que a personas pudientes? No sería un acto de bondad dedicar a las personas de menores recursos las primicias de los bienes, que Dios nos acuerda sobre la tierra?
-“Dios bendice siempre a quienes hacen el bien: consolar a los menos pudientes y a los que precisan sosiego es la mejor manera de honrarle. No es tanto para censurar las ceremonias realizadas para orar a Dios; sino la enorme cantidad de dinero gastado en ellas, que podría ser mejor empleado. Dios prefiere simplicidad esencial en todo. El ser humano, que aprecia la apariencia más que el sentimiento, precisa esclarecer, ampliando, su mente. Pensad, ahora, si Dios puede dar más importancia a la forma que a la substancia.”-.

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EL ENCUENTRO EN LA VICTORIA



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UN ENCUENTRO EN LA VICTORIA

Autor: ©Giuseppe Isgró C.

Del libro: La Victoria

Capítulo I

Me encontraba un día, en una fuente de aguas tranquilas, cristalinas, cuando se me acercó un Venerable hombre, vestido a la antigua usanza, con bata blanca, larga, pelo y barba que alguna vez fueron de color pelirrojo y un báculo en la mano derecha.

Concentró sus ojos en los míos; su mirada era profunda, serena y apacible.

Con voz suave y afectiva, me dijo:

-“Hola, hijo, como estás”-.

–Bien, -le contesté-; y, ¿usted?

–Por aquí andamos; -fue su respuesta-, mientras me sonreía.

-¿Dónde estamos?, -le pregunté al Venerable hombre-.

-Este sitio es conocido como La Victoria; -me contestó-. –¿Qué haces por estos lados?

-Salí esta mañana, temprano, con el coche, a dar un paseo; luego, al llegar a esta zona, me paré a contemplar la belleza de los araguaneyes y decidí caminar un poco y la verdad que, absorto en mis reflexiones, caminé por lo menos durante dos horas, hasta llegar aquí. Desconocía este hermoso lugar. Y, usted, -¿vive por aquí cerca? -le pregunté-.

Un poco más arriba, en esa colina boscosa. Hace algunos años, -relata el Venerable hombre- decidí retirarme de la agitada vida ejecutiva en que me desenvolvía profesionalmente, como abogado, en la ciudad de Quebec, Canadá, aunque he viajado por diversos países asesorando a incontables líderes. Construí la casa, en esta zona tropical, con la idea de pasar aquí los meses de invierno. Me dedico al estudio de la vida, a la meditación y a cultivar mi jardín y de vez en cuando, a escribir mis reflexiones, las cuales, algún día, habrán de ser publicadas para esparcir un poco la luz que he podido vislumbrar en mis estudios metafísicos-espirituales.

-¿Quieres tomar un café? –Me preguntó el Venerable hombre-. Lo he traído de Caripe El Guácharo; es de los más exquisitos que he probado.

-Sí, con gusto se lo acepto; -le contesté-.

Nos fuimos caminando por un sendero rodeado de árboles cargados de mangos, aguacates, naranjas y una hilera de cayenas de diversos colores. A lo lejos, el ruido de la brisa se oía apaciblemente. Todo era quietud, armonía y paz. Pero, sobre todo, lo que más me impresionaba era la apacibilidad y el sosiego del Venerable hombre de La Victoria. Emanaba de él un flujo de fuerza que, en su presencia, me sentía con un poder y una seguridad nunca antes experimentados. Fuerzas bienhechoras se iban apoderando de mí y aquella paz y relax que buscaba en la mañana, al salir a dar un paseo, sin percatarme de ello, las estaba experimentando ya.

Después de unos quince minutos de caminar, llegamos a la casa del Venerable hombre. Su aspecto exterior humilde estaba lejos de dejar entrever lo que segundos después habría de asombrarme con lo que encontré en el interior.

Al entrar, en la casa, una joven de unos veinte años saludó al Venerable hombre.

-¡Hola, abuelo!, ¿cómo estás?

–Bien, hija, -contestó el Venerable hombre-. -Prepara un poco de café, Lucía, mientras conversamos un poco, adentro.

-Por cierto, te presento a Santiago, quien ha llegado paseando hasta La Victoria.

Después de la presentación, entramos en la biblioteca del Venerable hombre. Un salón grande, lleno de estantes de libros por todas partes, lo cual hacía inimaginable dicho cuadro desde el exterior. Algunos cuadros al óleo de morichales y de personajes históricos, presentaban un ambiente acogedor. En un rincón se encontraban diversos retratos de Tagore, Gandhi, Cicerón, Séneca, Ibn Arabi y un dibujo de Don Quijote y Sancho Panza. En un pequeño cuadro, podía leerse: -“Lo que Alá quiera. Nada se le asemeja”-.

-Le felicito por este inmenso tesoro que usted tiene aquí, -le dije al Venerable hombre-. -¿Cuáles son los temas de su interés?

A lo cual, me contestó: -Como usted puede ver, Santiago, -y me invitó a recorrer los estantes- aquí hay libros de variados temas: clásicos de todos los países y épocas, desde los Vedas, los Upanishads, el Mahabaratha, los libros de Confucio, El Tao te King, de Lao Tse, el Poema de Gilgamesh, el Código de Amurabí, autores griegos, como Homero y Hesiodo. Se encuentran las obras completas de Euclides, Platón, Aristóteles, Teofrasto, Demetrio de Falereo, de los Presocráticos, Epicteto, Plutarco, etcétera; de los latinos, autores como Séneca, Cicerón, -que son mis preferidos-, Julio César, Tito Livio, Dionisio de Halicarnaso, Marco Aurelio, así como libros de Psicología, Gerencia, Sufismo, Yoga, ensayos, filosofía, parapsicología, hermetismo, El Quijote, libros de economía, filosofía, etcétera, en fin, un poco de todo lo que es preciso conocer para poder entender el significado de la vida: de dónde venimos, por qué estamos aquí y hacía dónde vamos, sin lo cual, la vida no tendría sentido, sobre todo por el gran afán a que está sometido el ser humano en la agitada vida moderna.

Nos sentamos en sendas butacas y nos entretuvimos conversando de temas diversos. Al poco rato, entró Lucía con dos tazas de oloroso café y unos biscochos, que degustamos con agrado en una amena e interesante conversación. Al fondo, podía oírse una suave música de Beethoven.

Pasamos cerca de una hora conversando de sobre la Atlántida, Egipto, los griegos, de Homero, de los sufíes, del budismo zen, los poderes del espíritu, meditación, etcétera, después de lo cual, le hice una pregunta directa.

-Seguramente, usted ha desarrollado alguna técnica de meditación y algún método de resolución de situaciones, en la vida, que me quisiera explicar, ya que, según observo, para tener usted una serenidad tan acentuada y una fortaleza física a la edad que imagino que usted debe tener, -cerca de noventa años- es porque ha encontrado en su larga experiencia algún secreto que quizás quisiera compartir conmigo.

Santiago, -me dijo el Venerable hombre, si vuelves a visitarme otro día, quizá te cuente algo que te pueda servir. Empero, antes de que te vayas, te haré entrega de unos apuntes que hace ya muchos años, en una época en que yo andaba a la búsqueda de sosiego y tratando de encontrarle sentido a la vida, un Venerable hombre que, en una edad similar a la mía, a su vez me entregara y cuya práctica asidua me permitió domar la mente, encarrilar mi vida y poner bajo control los hilos del destino. Son veintidós manuscritos, y una meditación diaria, –continuó diciendo el Venerable hombre, que si bien son ya un poco antiguos, podrás copiarlos de nuevo y si pones en práctica las técnicas que contienen, darás a tu vida un esplendor que habrá de sorprenderte agradablemente.

-Una vez que los hayas probado con total y absoluta satisfacción de tu parte, -me dijo, ponlos en limpio, en forma de libro y publícalo para que su mensaje llegue a mayor número de personas. Hacía tiempo que esperaba a alguien a quien confiarle este legado y creo que hoy, al llegar aquí, en la forma en que lo has hecho, tus pasos han sido dirigidos por Aquel que todo lo sabe y puede, por la Ley Cósmica, y en cuyos planes universales, todos somos sus instrumentos.

Me despedí del Venerable hombre y de su adorable nieta, sintiendo dentro de mí fuerzas desconocidas hasta entonces que preanunciaban grandes cambios en mi vida.

En los días siguientes, aparté una hora diaria, antes de dormirme, y leí y releí, todos los manuscritos, de la siguiente manera: En primer lugar copié la Meditación diaria en un cuaderno, el cual leí durante veintidós noches y mañanas seguidas, tal como lo indicaban las instrucciones de la misma.

Una nota al pie de página mencionaba que si yo la transcribía en un cuaderno, el hecho de hacerlo, grabaría en mi ordenador mental las instrucciones y me sería más fácil desarrollar, en mi personalidad, las cualidades y condiciones que formaban parte de los objetivos implícitos en la misma.

De los veintidós manuscritos, cada lunes, a las once en punto de la noche, copiaba uno en el cuaderno, y durante el resto de la semana, a la misma hora, lo leía y meditaba, siguiendo las fáciles y efectivas técnicas e indicaciones al inicio del mismo.

Cuatro semanas después de leer durante veintidós días seguidos, en la noche y en la mañana, la meditación diaria, comenzaron a manifestarse en mi vida una serie de cambios positivos que me dejaban asombrado a mi mismo, pero, también, los miembros de mi familia y a mis amistades; sobre todo mi semblante comenzó a ser más apacible; volví a sonreír desde el interior; mi estado anímico era de contento; me sentía más seguro de mi mismo; comencé a confiar más en la gente, en la vida y a vislumbrar el sentido de mi misión en la vida –percibía cosas que antes me pasaban desapercibidas, a pesar de haber estado siempre allí. Sentía fluir en mí una nueva corriente vivificadora de prosperidad, de felicidad, de alegría de vivir. Mi entusiasmo y amor por la vida y por mi familia, por mi trabajo y por las personas, crecía día a día. En aproximadamente dos meses había logrado muchas de las cosas en las cuales había soñado desde hacía años. Había dado un paso sorprendente en el camino de la autorrealización.

Efectivamente, pude comprobar que me fue relativamente muy fácil desarrollar las aptitudes y actitudes a nivel físico, mental, emocional, espiritual y en diversos aspectos de mi vida, como el financiero, que comenzó a mejorar casi inmediatamente, así como, surgieron nuevas oportunidades que comencé a aprovechar, casi sin esfuerzo de mi parte.

Transcurría el año de 1967 y mi vida había encontrado un sendero que habría de conducirme a cooperar en forma más efectiva en el plan divino que el Supremo Hacedor, en algún momento, había diseñado para mí.

Tres meses después volví a aquel lugar donde había encontrado al Venerable hombre de La Victoria y allí estaba la fuente que él dijo llamarse La Victoria; empero, cuando traté de encontrar el camino para llegar a la casa donde amablemente me ofreció un delicioso café, preparado por su nieta Lucía, no logré encontrarlo, pese a haber recorrido durante un par de horas por los alrededores. Pregunté a varias personas para ver si podían indicarme como llegar a la casa del Venerable hombre y cual fue mi sorpresa, nadie lo conocía.

Empero, después de tanto buscar, volví a encontrar la casa donde vivía el Venerable hombre de La Victoria, pero se encontraba abandonada. Su aspecto indicaba que debía encontrarse en ese estado un lapso mayor del que mediaba con el encuentro de aquel ser extraordinario. Es sorprendente como los inmuebles solos acusan el paso del tiempo en mayor grado que los que son habitados. Si no fuera por los manuscritos pensaría que el encuentro no fue más que un simple sueño. -¿O se trata, acaso de un sueño combinado con un fenómeno de aporte? Personalmente, no lo creo. El encuentro fue muy vívido y real. El aromático café servido por Lucía estaba exquisito. Durante varios años volví al lugar varias veces, la casa seguía sola. La última vez que volví, no la pude ubicar y sin tener tiempo suficiente para seguir buscándola, me fui. Ahora, vivo muy lejos de aquella zona, en otro continente; han transcurrido muchos años y después de tanto tiempo es poco probable que vuelva allí; pero, los manuscritos y la meditación diaria obran en mi poder, me han transformado y han enriquecido mi vida.

Durante más de treinta y cinco años he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen los manuscritos y la meditación diaria y cada vez que los pongo en práctica, experimentos los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para mí.

Su contenido es eminentemente práctico; no hay teorías superfluas. Si lleva a cabo los ejercicios que contienen, es probable que, gradualmente, se vaya efectuando la transmutación alquímica de su ser sintonizándose con los elevados resultados existenciales, los cuales, por añadidura, al ser creados a nivel mental, se van manifestando en su propia vida, oportunamente.

Sobre todo, con estos ejercicios, me percaté, cuando el Venerable hombre me entregó los manuscritos, de que se dispone de un método para domar la mente y ejercer un pleno dominio sobre la vida en general y, por ende, sobre el destino y controlar, cuando eventualmente se presenten, todas las situaciones, manteniendo un perfecto equilibrio físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

El Venerable hombre de La Victoria me comentaba que todo se puede lograr en la vida si se siembra la respectiva semilla por medio de correctas decisiones acordes con la propia y elevada auto-estima y dignidad personal, desarrollando el convencimiento de que sí se puede hacer, por medio de las afirmaciones, las visualizaciones y meditaciones, la experimentación de un estado emocional acorde al momento de ser logrados los respectivos resultados y la practica del desapego, es decir, dejar encargada a la mente psiconsciente del logro, y además, se espera el tiempo necesario haciendo, mientras tanto, todo lo que se requiere, según el caso o los objetivos por alcanzar.

Estas técnicas funcionan, me decía una y otra vez el Venerable hombre de La Victoria; luego, agregaba: -las he probado por más de cincuenta años y quien, a su vez me las entregó, habría hecho otro tanto, aseverando que eran efectivas, si yo seguía fielmente las instrucciones y las ponía en práctica con expectativas positivas.

Desde que en 1967, el Venerable hombre me hiciera entrega de los manuscritos, han transcurrido un poco más de de treinta y cinco años, durante los cuales yo también he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen, y cada vez que me ejercito con ellos, experimento los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para todos los que hemos aplicado las enseñanzas del Venerable hombre de La Victoria.

Él me repetía constantemente: -“¡Tú puedes si crees que puedes hacerlo! ¡Hazlo y tendrás el poder!

Recuerdo que ese día el Venerable hombre me dijo: -ejercer el poder con que la naturaleza de las cosas ha dotado a cada ser, cultivando los dones inherentes y aprendiendo todo lo que se pueda de sí y del vasto universo del que se forma parte, es una manera efectiva de ser cada día más feliz. Luego, cuando me despedí de él, expresó: -“¡Que cada día brille más y mejor tu luz interior!”.- Adelante.

Capítulo 2

Meditación diaria

Es lunes en la noche, son las once en punto.

Me dispongo a copiar textualmente, en el cuaderno que he dispuesto para ello, el manuscrito identificado con el título:

Meditación diaria

Dice así:

Afirme, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desee, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubra cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en su vida:

MEDITACIÓN DIARIA

Afirma, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desees, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubre cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en tu vida. Al encender la luz en la mente se ilumina la propia existencia y todo en derredor vibra al unísono y con el mismo sentimiento de felicidad y bienestar, interrelacionándose por la ley de afinidad.

1. -Entro en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, contando de tres a uno: Tres, dos, uno.

Ø Ahora, estoy ya en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre.

Ø Voy a permanecer en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, durante quince minutos y voy a programar los siguientes efectos positivos, los cuales perduran, cada vez mejor, hasta que vuelva a realizar este acceso y programación mental:

Ø Todo va bien, siempre, en todos los aspectos de mi vida, cada día mejor. (Tres veces). –Imagínalo-.

Ø Todo va bien en mi trabajo; cada día logro mejores niveles de efectividad, prosperidad, riqueza, abundancia y bienestar. (Imagínalo).

2. Formo una unidad cósmica perfecta con el Creador Universal, -ELOÍ. (Diez veces, con los ojos cerrados). Hoy se expresa en mí la Perfección universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión en todos los aspectos de mi vida.

3. -Cada día, en todas formas y condiciones, mi cuerpo y mi mente funcionan mejor y mejor. La consciencia de mi conexión permanente e indisoluble con el Creador Universal, -ELOÍ-, restablece y mantiene en mí, diariamente, durante las veinticuatro horas del día, un perfecto estado de salud a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Creador Universal, por darme un cuerpo perfecto, saludable, lleno de energía. Aquí y ahora, me siento en perfecto equilibrio de salud, a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

4. Afronto y resuelvo bien toda situación que me compete, siempre.

5. Todo tiene solución, en todas las situaciones de mi vida.

6. El Creador Universal, -ELOÍ-, es en mí, cada día mejor, en todos los aspectos de mi vida, fuente de amor, luz, sabiduría, éxito, riqueza, prosperidad, abundancia y armonía.

7. Permito que las leyes universales de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión actúen bien en el plan de mi vida.

8. Tengo prosperidad y poder. Cada día enriquezco mejor mi vida a través del servicio efectivo, del amor y de la práctica de todas las virtudes.

9. Mi dignidad personal me lleva a realizar las cosas que me competen con la máxima perfección posible.

10. Cada día, en todas formas y condiciones, en todos los aspectos de mi vida, estoy mejor y mejor a nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

11. Actúo con templanza, serenidad, autodominio y perfecto equilibrio en todo. Conservo plena autonomía y control sobre todas mis facultades físicas, mentales, emocionales, intelectuales y espirituales. Hecho está. (Visualizar un escudo protector de luz que te envuelve y protege; -una pirámide-).

12. Tengo fortaleza, valor, confianza y fe suficiente para triunfar y alcanzar todas mis metas, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y en armonía con sus planes cósmicos. Soy inmune e invulnerable a las influencias y sugestiones del medio ambiente y de cualquier persona a nivel físico, mental, emocional y espiritual, en las dimensiones objetivas y subjetivas y en cualesquiera otras en que sea requerido.

13. El orden universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión se establece en mi vida, en todos mis asuntos y en las personas interrelacionadas, aquí y ahora. Hecho está.

14. Asumo la responsabilidad de mis actos y cumplo bien todos mis compromisos, siempre oportunamente, de acuerdo con el orden cósmico.

15. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos da abundancia y armonía en el eterno presente. Vivo en abundancia y en armonía perfectas, aquí, ahora y siempre.

16. El Creador Universal, -ELOÍ-, se está ocupando de todo, en todos los aspectos de mi vida, y se expresa en mí conciencia intuitiva por medio de los sentimientos en correspondencia con los valores universales.

17. Gracias, Creador Universal, -ELOÍ-, por esta vida maravillosa. Que Tu Inteligencia Infinita, Amor, Sabiduría, Justicia, Luz, y Poder Creador guíen, adecuadamente, todas mis decisiones y acciones, ahora y siempre. Gracias, Eloí, por este día maravilloso.

18. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos proteja, aquí y en cualquier lugar, ahora y siempre. (Tres veces).

19. Siempre espero lo mejor, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y la Ley Cósmica, en armonía con todos.

20. Gracias, Creador Universal; todo va bien en todos los aspectos de mi vida, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Eloí, todo va bien en mis practicas espirituales y en mi relación Contigo; Tú y yo formamos una unidad perfecta, armónica, aquí y ahora, en el eterno presente. Yo soy Tú, Tú eres yo. Te amo.

21. Voy a realizar –obtener o resolver- (mencionar), antes del: (fecha), de acuerdo al orden divino y en armonía con todos. (Si se trata de varios objetivos, anótelos y haga la afirmación y visualización con cada uno de ellos. Imagínelo concluido satisfactoriamente sin imponer canal alguno de manifestación.)

22. Tengo serenidad y calma imperturbable. Soy impasible frente a todo y a todos. No tengo temor a nada, a nadie ni de nadie en ningún nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero. Dentro de mí vibra la seguridad total. Tengo completa confianza en la vida y en mi propia capacidad de resolver situaciones y alcanzar los resultados satisfactorios que preciso, en cada caso, siempre.

A continuación anoté la fecha: Lunes 12 de agosto de 1967. Luego, tal como me lo indicó el Venerable hombre, anoté la fecha que correspondía veintidós días después: 03 de septiembre de 1967.

Acto seguido, me senté cómodamente, tomé tres respiraciones profundas y realicé la meditación.

Luego, cada noche, durante veintidós días, a las once en punto, me iba a mi cuarto, daba indicaciones de no ser interrumpido durante veinte minutos y realizaba la meditación del día, la cual, siempre complementaba con la lectura breve de uno de los libros de cabecera que siempre suelo tener en mi mesa de noche.

Iba notando, día a día como emergía de mi interior una nueva y desconocida fortaleza, seguridad, estado de ánimo contento, actitud más decidida, optimismo frente a la vida y a las situaciones; comencé a llevarme mejor en las relaciones con las demás personas, a ser más comedido en todo y sobre todo comenzaba a tener conciencia de cosas que antes me solían pasar desapercibidas.

Cabe destacar que, en el punto número veintiuno de la meditación, había anotado siete objetivos que desde hacía tiempo quería realizar y para mi sorpresa, treinta días después de haber terminado de efectuar la meditación del manuscrito número veintidós comencé a observar como, en forma aparentemente casual se iban manifestando la resultados de cada uno de ellos hasta que, algunos meses después, antes de la fechas previstas, los había realizado todos, menos dos, por lo cual, me senté y volví a anotar, en una hoja de mi cuaderno, otros diez objetivos, encabezados por los dos pendientes de la lista anterior, les puse la fecha tope a cada uno, antes de la cual debían ser logrados, para seguir visualizando, su logro, periódicamente.

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domingo, 31 de marzo de 2013

LEY DE ADORACIÓN




LEY DE ADORACIÓN
Autor: Allan Kardec
Versión castellana y comentarios exegéticos:
Giuseppe Isgró C.

Capítulo XVII de: El Libro de los Espíritus


Objeto de la Adoración. Adoración externa. Vida contemplativa. De la Oración. Politeísmo. Sacrificios.

OBJETO DE LA ADORACIÓN

1. En qué consiste la adoración?
-“En la elevación del pensamiento a Dios. Con la adoración nos acercamos a Él”-.
2. Es esta adoración el efecto de un sentimiento innato, o el de una enseñanza?
-“El del sentimiento innato, al igual que el de la Divinidad. La conciencia de la propia necesidad de fortaleza conduce al ser humano a conectarse con Aquel que le puede proteger”-.
3.  Hubo pueblos primitivos privados del sentimiento de adoración?
-“No, por cuanto jamás hubo pueblos de ateos. En todos existe el sentimiento de la existencia de un Ser Supremo”-.
4. Entonces, es preciso creer que la adoración tiene su fundamento en la ley natural?
-“Ella se encuentra en la ley natural como el efecto de un sentimiento innato en el ser humano, por lo tanto, aunque bajo diversas modalidades, se encuentra presente en todos los pueblos”-.
ADORACIÓN EXTERNA
5. La adoración precisa de manifestaciones externas?
-“La verdadera adoración es un estado de conciencia del Espíritu. En cada una de vuestras acciones pensad que Dios os observa”-.
Es útil la adoración externa?
-“Sí, siempre que no constituya un vano espectáculo. Resulta siempre útil el dar un buen ejemplo; empero, quien practica una espiritualidad externa por afectación y amor propio, mientras su tenor de vida demuestra su ausencia de fervor, da un ejemplo inapropiado y más contraproducente de lo que pudiera pensarse”-.
6.  Dios prefiere a quien le adora de una forma más bien que de otra?
-“Dios prefiere a quien Le adora desde lo profundo de su conciencia, con sinceridad, haciendo el bien y evitando el mal, más que a quienes creen de honrarle con ceremonias que no les rinden buenos hacia sus semejantes. Todos los seres humanos son hermanos e hijos de Dios: Él llama a Sí todos quienes observan sus leyes, sea cual fuere la forma en que Le adoren. Quien no tiene más que la mascara de la piedad, es un hipócrita; quien afecta adoración, y se contradice con sus obras, da mal ejemplo; quien dice venerar a la Divinidad, y su conducta denota que debe fortalecer su sentido de la dignidad y las excelsas cualidades, debiendo ser tolerante con los demás, y desapegado de los bienes superfluos, precisa descentrar su atención del ego y conectarse con Dios desde su propia conciencia. Dios todo lo ve, y para Él, quienes conocen la verdad, y la evaden, tienen mayor grado de responsabilidad, experimentando, oportunamente, el aprendizaje inherente. Si una persona privada del sentido de la vista, al pasar os tropieza, le excusáis; si se tratase de una persona que ve bien, se hace susceptible de que se le llame la atención. Por lo cual, no preguntéis cual forma de adoración sea la mejor, por cuanto eso sería como preguntar si Dios prefiere ser adorado en un idioma más bien que en otro. Lo reafirmamos una vez más: las palabras y los actos no llegan a Dios sino cuando son respaldados por los correspondientes sentimientos en la propia conciencia”-.
7. Es censurable quien practica una espiritualidad en cuya conciencia no siente y lo hace para mantener las apariencias frente a quienes piensan de manera diferente?
-“La intención decide en esta como en cualquier otra cosa. Quien se conduce por respeto a las creencias ajenas, no es censurable; actúa mejor de quien las ridiculiza, careciendo de bondad. Empero, quien practica una determinada espiritualidad por interés o por ambición, es susceptible de recriminación. No tiene mérito alguno, a los ojos de Dios, fingir la práctica de espiritualidad con la sola finalidad de granjearse la aprobación ajena.
8.  La adoración en grupo es preferible a la individual?
-“Los seres humanos reunidos en comunión de pensamientos, y de sentimientos, pueden tener mayor potencia para comunicarse con los  buenos Espíritus y con Dios. Pero, no vayáis a creer por eso de que la adoración individual sea menos gratificante y eficaz”-.
VIDA CONTEMPLATIVA
9. Los seres humanos que se dedican a la vida contemplativa, ya que no hacen mal alguno, y piensan siempre en Dios, tienen algún mérito?
-“No, por cuanto si no hacen ningún mal, tampoco realizan bien alguno, resultando de poca utilidad. Es preciso recordar que no realizar el bien es ya realizar un mal. Dios quiere que se piense en Él, pero no solamente en Él, caso contrario no le habría asignado, al ser humano, deberes que cumplir sobre la tierra. Quien únicamente se dedica a la meditación y a la contemplación no realiza nada meritorio a los ojos de Dios, resultando su vida de poca utilidad para la sociedad; Dios le pedirá cuenta del bien que ha dejado de hacer”-, (Ver Nº 640).
DE LA ORACIÓN
10.            La oración, es del agrado de Dios?
-“Siempre, si es una expresión de la propia conciencia, por cuanto, para Él la intención es todo. La oración que sale del sentimiento de la conciencia es preferible a la que podáis leer de un libro, por muy hermosa que pueda ser, si es leída más con los labios que con el pensamiento. Dios la agradece cuando es expresada con fe, fervor y sinceridad; empero, es ineficaz con ausencia de conciencia pura, mansedumbre y altruismo, salvo que no fuere por un acto de arrepentimiento sincero y de verdadera humildad”-.
11.            Cuál es el carácter general de la oración?
-“La oración es un acto de adoración. Orar a Dios es pensar en Él, acercarse a Él, es ponerse en comunicación con Él. Con la oración, el ser humano se propone tres objetivos: alabar, pedir y agradecer”-.
12.            La oración rinde mejor al ser humano?
-“Sí, porque quien ora con fervor y fe es más fuerte frente a las tentaciones del mal, y Dios envía a los buenos Espíritus para asistirle. Esta asistencia no le falta nunca, si es pedida con sinceridad”-.
Cuál es la razón que algunas personas que oran mucho, precisan aún mejorar su carácter, demostrar más confianza, apreciar los méritos ajenos, respetar a los demás, ser más bondadosas, tolerantes y virtuosas?
-“Lo esencial no es orar mucho, sino orar bien. Quienes crean que el mérito se adquiere con largas oraciones, las realizan mecánicamente, dejando de ver las cualidades que deben adquirir. Para estas personas, la oración es una forma de ocupación, de pasar el tiempo: pero no un estudio de sí. No es la oración que resulta ineficaz, sino la manera en que es realizada”-.
13.             Sirve de algo orar a Dios para que nos perdone nuestras culpas?
-“Dios sabe discernir entre el bien y el mal; la oración no borra las culpas. Quien pide a Dios el perdón de sus errores, en vano lo solicita si no cambia de sistema de vida. Las buenas obras son las mejores oraciones, por cuanto los actos valen más que las palabras”-.
14.            Es de alguna utilidad orar por los demás?
-“El Espíritu de quien ora por los demás actúa con su voluntad de hacer el bien. Con la oración atrae a sí los buenos Espíritus, que se le asocian en el bien que quiere hacer”-.
Somos poseedores, por el pensamiento y por la voluntad, de una potencia de acción, que se extiende mucho más allá de nuestra propia esfera corporal. La oración por los demás es un acto de esta voluntad, y si es ardiente y sincera, puede llamar en asistencia de quienes constituyen el objeto, los buenos Espíritus, que le sugieren a las personas en particular, provechosos pensamientos, estimulándole la fuerza del cuerpo y del Espíritu de la cual tienen necesidad.  Pero, también aquí la oración emanada del sentimiento de la conciencia, es todo; la de los labios no sirve para nada.
15.            Las oraciones que hacemos por nosotros mismos, pueden cambiar la naturaleza de nuestras pruebas y su curso?
-“Vuestras pruebas se encuentran en las manos de Dios, y las hay de aquellas que deben asumirse hasta que lleguen a su término.; pero, entonces, Dios tiene en cuenta la resignación. La oración es un llamado a los buenos Espíritus, que os transmiten la fuerza para soportarlas con valor y resignación, resultándoos, por esta razón, más soportables. La oración, es importante repetirlo, no se realiza jamás sin provecho, cuando es realizada con el sentimiento de la propia conciencia, por cuanto potencia las fuerzas del Espíritu. Esto de por sí, es ya un gran bien.  Ayudaos y la Divinidad os ayudará: es una antigua máxima que todos conocéis. Dios, por lo demás, no puede cambiar el orden de la naturaleza a voluntad de cada quien, ya que, lo que pareciera ser un gran mal según las apreciaciones limitadas de una sola existencia, es, con frecuencia, un gran bien en el orden general del universo.  Y, después, cuántos no son los males de los cuales el ser humano mismo es el artífice por su imprevisión, o por su propia responsabilidad?  Él es afectado por las consecuencias de sus propios errores. Por otra parte, las justas solicitudes son atendidas con mayor frecuencia de lo que podáis pensar: vosotros pensáis que Dios no os ha escuchado por que no habéis observado un hecho sobrenatural, mientras, realmente, os está asistiendo con medios naturales que os parecen efectos de la casualidad o coincidencias. Con frecuencia, Él os inspira, en vuestra propia mente, la idea necesaria, y la fuerza suficiente, para resolver la situación por vosotros mismos”-.
16.            Es de alguna utilidad orar por los Espíritus que han desencarnado y por aquellos que se presume que sufren? Si la respuesta es afirmativa, cómo pueden nuestras oraciones ayudarles y abreviarles sus estados de afectación espiritual?
-“La oración no puede tener el efecto de cambiar los designios de Dios; pero, el Espíritu, por quien uno ora, recibe el estímulo de la demostración de afecto que se le da, por cuanto el ser que debe transmutar su estado de conciencia, es siempre grato de recibir el apoyo de quienes buscan su bien. Por otra parte, con la oración, el Espíritu es estimulado al arrepentimiento y al deseo de hacer lo que sea preciso para ser felices. En  este sentido, pueden ser abreviadas las consecuencias, si de su parte hay el apoyo de su buena voluntad. El deseo de mejorarse, estimulado por la oración, llama a su lado Espíritus mejores, que van a iluminarle, a consolarle, y a darle esperanza. Jesús oraba por las ovejas descarriadas, mostrándoos, de esta manera, que seríais responsables, si vosotros no orarais por quienes lo requieran”-.
17.            Cuál es el valor de la opinión que sugiere la oración para los Espíritus que han desencarnado, dado que la misma no está prescrita en las Escrituras?
-“Jesús dijo, en su tiempo: Amaos como hermanos. Ahora bien, esta recomendación contempla la de emplear todos los medios posibles para demostrar el afecto, sin entrar en los particulares de cómo conseguir el resultado. Es verdad que ninguna fuerza puede evitar que Dios aplique a todas las acciones del Espíritu la justicia de la cual Él es la fuente. Empero, no es menos verdad que el pedido que les hacéis para determinado Espíritu, por quien expresáis afecto, es para Él una demostración de buen recuerdo, que aporta apoyo y estímulo. Se sabe que de parte de Dios recibirá ayuda únicamente cuando demuestre por lo menos un inicio de arrepentimiento: pero, aún antes de que eso ocurra, la Eterna Piedad no le oculta que un Espíritu que le ama se ocupó de él, y se le deja entrever el agradable pensamiento de que su intercesión ha sido útil. Entonces, necesariamente, resulta, de su parte, una expresión de gratitud y de afecto por quien le ha dado aquella prueba de bondad y compasión, y de esta manera, obedecerían, ambos, a la divina ley del amor y unión entre todos los seres, proclamada por el maestro Jesús”-.
18.            Se puede orar a los Espíritus?
-“Se puede orar a los buenos como mensajeros de Dios y ejecutores de su voluntad; pero su poder, proporcional a su elevación, depende del Creador Universal, sin cuyo permiso no sucede nada: por lo cual las oraciones que se les dirigen son eficaces únicamente si merecen la aprobación de Dios”-.
POLITEÍSMO
19.            Por cuál razón el politeísmo, que propicia la adoración a más de una divinidad, si bien es falso, es una de las creencias más antiguas y más difundidas?
-“El concepto de un Dios único no podía ser, en el ser humano, mas que el fruto del desarrollo intelectual. Por lo cual, él, en un estado de ignorancia, aún lejos de concebir un Ser inmaterial sin forma determinada, que actúa sobre la materia, le había dado los atributos  de la materia corpórea, es decir, una forma y una figura: por lo cual todo lo que podía superar las proporciones de la inteligencia común era para el ser humano una divinidad. Todo lo que él no comprendía, era la obra de una potencia sobrenatural, y de esto a creer en otras tantas potencias individuales en cuanto observaba fenómenos extraordinarios, el paso era corto. Pero, en todos los tiempos hubo seres humanos ilustrados, que, comprendiendo la imposibilidad de aquella multitud de poderes del gobierno del mundo sin una dirección suprema, se elevaban a la idea de un solo Dios”-.
20.            Desde el momento que los fenómenos espirituales se han producido, en cada época, y eran ya conocidos en las primeras edades del planeta, han contribuido, también ellos, a hacer creer en la pluralidad de los dioses?
-“Naturalmente, los seres humanos denominan Dios todo lo que era extrahumano; por lo cual, los Espíritus eran para ellos dioses en equivalente número, y por lo tanto, cuando un ser humano superaba todos los demás por sus esplendorosas empresas, por genio, o por cualquier singular facultad incomprendida por el vulgo, le transformaban en un dios, y le rendían culto después de su desencarnación”-. (Ver Nº 603).
El término dios, para los antiguos, tenía un significado extensísimo; no era, como en nuestros días, la personificación del Creador Universal, sino la calificación genérica de cualquier ser fuera de la humanidad. Ahora, por cuanto las manifestaciones espirituales le habían desvelado la existencia de seres incorpóreos como agentes de las fuerzas de la naturaleza, les llamaban dioses, al igual que nosotros des denominamos Espíritus. Esta, empero, no es mas que una cuestión de terminología, con una diferencia: que en su ignorancia, mantenida por artificio por quienes tenían interés en ello, elevaban a ellos lucrosos templos, mientras que, para nosotros, son simples criaturas de Dios, más o menos perfectas, que han dejado la envoltura terrestre. Quien estudie con interés los diferentes atributos de las deidades paganas, reconocerá en ellas aquellos Espíritus descritos en nuestra escala espirita, su estado físico en los mundos superiores, las propiedades del peri espíritu, o alma, y su inherencia en las cosas de la tierra.
El judaísmo y la espiritualidad que de él se derivó, que proyectó un reflejo de luz divina sobre el planeta, no pudo destruir lo que se encuentra en la naturaleza, pero, orientaron la adoración hacia Aquel a quien, en realidad, corresponde. En cuanto a los Espíritus, la memoria se perpetuó bajo diversos nombres, según los pueblos; y sus manifestaciones, que jamás han cesado, se han interpretado de diversas maneras, y frecuentemente aprovechadas como hechos prodigiosos, estimados como fenómenos sobrenaturales por las diversas corrientes de espiritualidad. A su vez, los escépticos, les han calificado de inexistentes. Hoy, en razón de un estudio más profundo, realizado a plena luz, el Espiritismo, -la Doctrina Universal- libre de las ideas supersticiosas de la antigüedad, nos descubre uno de los más grandes y sublimes principios de la naturaleza.
SACRIFICIOS
21.            El uso de los sacrificios humanos se remonta a la más remota antigüedad. Cómo llegó el ser humano a creer que pudiesen ser gratos a Dios?
-“Ante de todo, porque no conocía a Dios como fuente de bondad. En los mundos primitivos, la materia prevalece sobre el Espíritu, abandonándose a los instintos del bruto. Son, generalmente, crueles, por cuanto su sentido moral todavía no se ha desarrollado; luego, debido a que los seres humanos primitivos debieron haber creído que una criatura humana debía tener a los ojos de Dios mayor valor que un cuerpo material.  Esto le indujo a inmolar, primeramente, animales, y más tarde, criaturas humanas, por cuanto, según su falsa creencia, pensaban que el valor del sacrificio fuese adecuado a la importancia de la víctima. En la vida material, siguiendo las costumbres comunes, si ofrecéis un obsequio a alguien, lo escogéis siempre de un precio tanto mayor como resulte el afecto y la consideración que con el mismo queréis demostrarle. Debía ser de esta manera, también, para aquellos seres humanos rudimentarios en relación a Dios”-.
Entonces, los sacrificios de animales han precedido a los de los humanos?
-“Ha sido ciertamente de esta manera”-.
Según esta explicación, los sacrificios humanos no tuvieron un origen en un sentimiento de ferocidad?
-“No; sino en la falsa idea de rendirse gratos a la Divinidad. Posteriormente, los seres humanos trascendieron aún más inmolando a sus enemigos. Del resto, eran ajenos a la voluntad de Dios los sacrificios, tanto de los animales cuanto más de seres humanos. Él no puede ser honrado con la inútil destrucción de sus criaturas”-.
22.            Es posible que los sacrificios humanos realizados por devota intención hayan sido del agrado de Dios?
-“No; jamás; pero Él, justísimo, pesa las intenciones. Los seres humanos inmersos en la ignorancia, han podido creer que cumplieron un acto de alabanza inmolando a sus semejantes; y, en tal caso, Dios, miró al pensamiento, y no al acto. Pero, los seres humanos, mejorándose, han debido reconocer su error, y desaprobar estos sacrificios, ciertamente indignos de los intelectos, aún no muy ilustrados, por cuanto, aunque fuesen, entonces, muy rudimentarios, todavía podían tener alguna idea de su origen y de su respectiva meta, y muchos de ellos habrían podido comprender por intuición el mal que hacían para satisfacer sus pasiones”-.
23.            El sentimiento que indujo a los pueblos fanáticos a exterminar, en las guerras denominadas santas, y con el fin de ser aceptados por Dios, quienes profesan otras creencias tendría, quizá, el mismo origen que aquel que un día les conducía a los sacrificios de sus semejantes?
-“No; esos pueblos han sido inspirados por Espíritus inferiores, para que, haciendo la guerra a sus hermanos, vayan en contra de la voluntad de Dios, que les ordena de amarle como a sí mismos. Todas las corrientes espirituales, o más bien, todos los pueblos, adoran un mismo Dios, por lo cual es irrelevante el nombre bajo el cual se lleva a cabo. Nada hubo jamás de más abominable que las guerras exterminadoras suscitadas por cuestiones de espiritualidad entre los pueblos ilustrados, o de los más iluminados en contra de los de menor grado, ya que la espiritualidad de estos se rige por principios de menor elevación. Vosotros, tomáis el interés de transmitirle una palabra de amor y de paz enseñada por  Aquel que se encontraba animado por la inspiración de Dios, como queréis que crean si la lleváis con el hierro y con el fuego en la mano? Ilustrarlos es un acto de bondad; hacerle conocer la verdad en su pureza es un deber; pero debéis emplear la persuasión y la dulzura, con medios pacíficos y respetuosos de la dignidad de la persona. La mayor parte de los seres humanos no cree, aún, a las comunicaciones: ahora, -con cuál derecho exigiréis vosotros, que de las mismas estáis convencidos, que los demás os prestaren fe por vuestra palabra, si vuestras obras desmienten la doctrina que predicáis?”-.
24.            La oferta de los frutos de la tierra era más grata a Dios que el sacrificio de los animales?
-“Ya se ha respondido diciendo que Dios juzga la intención, que es todo, y no el acto, que es nada. Evidentemente, pero, Les resultaban más gratos los frutos de la tierra que la sangre de las víctimas. Pero, os fue dicho, y os lo repetimos: la oración que emana del sentimiento de la conciencia es cien veces más agradable a Dios que todas las demás ofertas que jamás podáis hacerle”-.
25.            No podrían rendirse gratas a Dios tales ofertas con consagrarlas al bienestar de quienes carecen de lo necesario? Y, en este caso, el sacrificio de los animales hecho con un fin útil no sería meritorio, mientras era abusivo, cuando no servía a nada, o no era útil más que a personas pudientes? No sería un acto de bondad dedicar a las personas de menores recursos las primicias de los bienes, que Dios nos acuerda sobre la tierra?
-“Dios bendice siempre a quienes hacen el bien: consolar a los menos pudientes y a los que precisan sosiego es la mejor manera de honrarle. No es tanto para censurar las ceremonias realizadas para orar a Dios; sino la enorme cantidad de dinero gastado en ellas, que podría ser mejor empleado. Dios prefiere simplicidad esencial en todo. El ser humano, que aprecia la apariencia más que el sentimiento, precisa esclarecer, ampliando, su mente. Pensad, ahora, si Dios puede dar más importancia a la forma que a la substancia.”-.

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